Cilene (mitología)
From Wikipedia, the free encyclopedia
En la mitología griega, Cilene o Cilena (en griego antiguo: Κυλλήνη) era la ninfa epónima del monte Cilene de Arcadia. Algunos la han imaginado como una ninfa náyade pero nunca se especifica quiénes fueron sus progenitores.[1] El Cilene es la cordillera más alta de la península del Peloponeso y era sagrada para Hermes, a quien se rendía culto allí bajo el epíteto local de Cilenio.[2]
De Pelasgo y la oceánide Melibea, o según otros de la ninfa Cilene, nació un hijo, Licaón, que siendo rey de los arcadios engendró cincuenta hijos en muchas mujeres.[3][4] Otros dicen que Cilene no fue la madre de Licaón, sino su esposa,[5] en tanto que en otras fuentes la esposa de Licaón es referida como Nónacris (de nuevo, epónima de la Nónacris arcadia).[6]
Cilene solo aparece en los Los rastreadores de Sófocles en donde es ella la nodriza del dios Hermes. Es una versión diferente a la narrada en el himno homérico a Hermes. El argumento versa sobre el robo de las vacas de Apolo por el precoz Hermes y la búsqueda que ponen en marcha Sileno y sus sátiros tras las huellas del ganado sustraído. Se dice que mientras resuena el sonido de la lira, los sátiros se maravillan con la melodía y Cilene les explica la construcción del instrumento, dejándolos desconcertados e incrédulos. Cilene, al describir la lira inventada por Hermes, plantea un acertijo humorístico, diciendo que el hijo de Zeus ha concedido una nueva voz a un cuerpo que está muerto, antes de revelar que se refiere a una tortuga muerta que Hermes convirtió en una lira. A continuación, los sátiros acusan a Hermes de robar el ganado sagrado de Apolo; Cilene responde que es impensable acusar al hijo del propio Zeus de un delito tan insignificante y defiende a Hermes señalando que no hay tendencia al robo ni en el lado paterno ni en el materno de la familia de Hermes.[7]