Ciudad Deportiva de Boca Juniors
complejo deportivo en Buenos Aires
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La Ciudad Deportiva de Boca Juniors fue un complejo deportivo desarrollado desde 1964 por Alberto J. Armando, entonces presidente del Club Atlético Boca Juniors. Quedó inconcluso y los terrenos fueron vendidos por el club a principios de los años 90.[1][2]

Historia
Gestión de Boca Juniors
Boca Juniors poseía un terreno para entrenamientos llamado La Candela, en la localidad de San Justo, Provincia de Buenos Aires. Pero había una idea ambiciosa de construir un estadio en la costanera sur de la ciudad de Buenos Aires que tendría capacidad para 140 000 personas.[3] Esta idea no se pudo concluir y se diseñó un complejo deportivo para los socios del club.
El predio, ubicado en la Costanera Sur, fue cedido al Boca Juniors mediante la Ley Nacional 16.575 sancionada el 29 de octubre de 1964.[4] La ley cedía la zona del Río de la Plata delimitada entre la avenida Costanera Sur y la prolongación de la calle Humberto I para que el club rellenara a su costo un total de 40 hectáreas de islas.
En dichos terrenos debía construir el estadio y otras instalaciones deportivas en un plazo inferior a diez años. En caso de demora, el terreno pasaba sin indemnización alguna a la ciudad de Buenos Aires. Asimismo la ley indicaba que el club estaba imposibilitado de vender los terrenos rellenados.[4][5]
Al poco tiempo, durante la presidencia que Alberto J. Armando ejercía en el club deportivo Boca Juniors, comenzó el relleno del Río de la Plata hasta formar islas aproximadamente circulares de unas pocas hectáreas. Tales islas artificiales fueron unidas con puentes curvos voladizos (sin columnas) capaces de soportar el peso de autobuses. La intención promocionada por Armando fue construir en la isla número 7 un gigantesco estadio con capacidad para 150 000 espectadores, que para la época hubiera sido uno de los más grandes del mundo, que iba a ser inaugurado el 25 de mayo de 1975.
El desarrollo contemplaba canchas de fútbol, tenis, básquet, piletas de natación, un anfiteatro para 1.200 personas, confitería, restaurante, autocine y un estadio que serviría de sede para el Mundial de 1978. La construcción se financiaría mediante la venta de bonos patrimoniales y rifas, pero las crisis económicas sucesivas, la inflación y problemas de gestión y administración impidieron que se concrete. También disponía de un parque de diversiones llamado "Parque Genovés". El proyecto quedó inconcluso y el club nunca llegó a concretarlo.[3]
En las décadas de 1970 y 1980 la zona fue casi totalmente descuidada quedando muchas de las construcciones inacabadas o deterioradas.
En 1979 el intendente de facto porteño, designado por la Junta Militar, Osvaldo Cacciatore, publicó una ordenanza por la que liberaba al club la construcción del estadio y le extendía el plazo para la conclusión de las obras.[6] Tres años después el mismo intendente sancionó otra ordenanza que le daba al club posesión legal de los terrenos mediante una escritura a su nombre, dejando claro que no podía vender los terrenos.[7]
En la Ciudad Deportiva se desarrollaban diferentes actividades ligadas al deporte y la recreación, tenía varios servicios como duchas, pileta, canchas de fútbol y un bar o confitería con una cúpula característica, que en esa época fue una de las más modernas de Buenos Aires. Sus dos puentes de acceso (uno con paneles de tono azul y el otro de tono verde), que cruzaban un lago artificial, eran una característica distintiva. Todas las islas del complejo tenían pasarelas que podían recorrerse bordeando el Río de la Plata. Tenía varias piletas de natación de distinta profundidad y otras instalaciones deportivas, como un minigolf. Los fines de semana la ciudad deportiva de Boca, abierta gratuitamente al público, era un paseo tradicional en los años 70. En la actualidad la Ciudad Deportiva se encuentra abandonada.
En 1989, al inicio de la presidencia de Carlos Saúl Menem, el congreso nacional sancionó otra ley por la que le cambiaba al destino a estas tierras indicando que podía utilizarse como complejo balneario, náutico, turístico, hotelero, o comercial y que estaba habilitado para funcionar como centro habitacional. Asimismo permitió que el club deportivo pudiera vender los terrenos.[8][9]
El club vendió el predio a la sociedad Santa María del Plata en 1992 por un valor cercano a los 50 millones de dólares, y con el dinero Boca Juniors construyó otro complejo en el barrio de La Boca llamado Casa Amarilla.
Desarrollo posterior
En 1997, el Grupo IRSA adquirió el terreno y el plan maestro, conformando la sociedad Solares de Santa María S.A. para su desarrollo.[3] Durante más de dos décadas, IRSA presentó múltiples proyectos para desarrollar el predio bajo el nombre de "Solares de Santa María", ninguno de los cuales prosperó por falta de aprobación legislativa o por incompatibilidad con la zonificación vigente.[10] Tras la resolución judicial favorable en 2023, IRSA rebautizó el proyecto como Ramblas del Plata.[11][12]