Colegiata de Santa María la Mayor (Calatayud)

Patrimonio de la humanidad, Calatayud From Wikipedia, the free encyclopedia

La colegiata de Santa María la Mayor o La Colegiata de la Asunción de la Virgen de Calatayud es un templo parroquial católico que fue edificada en Calatayud (Zaragoza) sobre una antigua mezquita a partir del año 1120. Al estar situada en mitad de la villa medieval, se la llamó Santa María de Mediavilla. Es la principal iglesia de la ciudad, y ha sido propuesta en varias ocasiones como catedral sin llegar a conseguirlo. [1]

País EspañaBandera de España España
División Aragón Aragón
Subdivisión Zaragoza Zaragoza
Municipio Calatayud
Datos rápidos Ubicación, País ...
Colegiata de Santa María la Mayor
Monumento histórico artístico
 Patrimonio de la Humanidad (parte de «Arquitectura mudéjar de Aragón», n.º ref. 378ter) (2001)

Vista de la torre
Ubicación
País EspañaBandera de España España
División Aragón Aragón
Subdivisión Zaragoza Zaragoza
Municipio Calatayud
Localidad Calatayud
Ubicación Plaza Santa María
Coordenadas 41°21′15″N 1°38′42″O
Características
Tipo Colegiata
Dedicado a Asunción de la Virgen
Estilo mudéjar aragonés
Artista Juan de Talavera y Esteban de Obray
Historia
Comitente Alfonso I el Batallador
Construcción Siglo XIV (se conservan el ábside, el claustro y la torre)
1525 (portada renacentista)
Daños Agosto 2010 - Daños estructurales
Reconstrucción torre (reformada totalmente en el s. XVII)
Reinauguración 9 de mayo de 2022
Gestión y protección
Propietario Diócesis de Tarazona
Visitable Entrada de pago
Mapas y planos
Colegiata de Santa María la Mayor ubicada en Provincia de Zaragoza
Colegiata de Santa María la Mayor
Colegiata de Santa María la Mayor
Sitio web oficial
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Historia

La Colegiata de Santa María de Calatayud se erige, según la tradición, en el lugar de la antigua mezquita mayor de la ciudad. Tras la capitulación de Calatayud ante el monarca aragonés Alfonso I el Batallador en el año 1120, la mezquita fue purificada y consagrada como iglesia bajo la advocación de Santa María. Esta tradición se ha visto corroborada por los hallazgos arqueológicos: bajo el ábside del templo actual se descubrieron los restos de un edificio islámico de carácter público y notables dimensiones. Este descubrimiento avala las hipótesis de estudiosos como Agustín San Miguel Mateo, quien ya había sugerido que la planta del templo y parte del claustro se asientan sobre los vestigios de un antiguo edificio islámico de época califal.

El templo fue citado en la bula del Papa Lucio II (1144-1145) como Santa María de la Mediavilla. Posteriormente, en noviembre de 1249, el arzobispo de Tarragona y los obispos de Valencia y Tarazona consagraron un nuevo templo de estilo románico en el mismo solar, compuesto por tres ábsides de piedra y una nave de ladrillo.

Es probable que la estructura románica sufriera daños significativos durante la Guerra de los dos Pedros (1356-1369). Por ello, a lo largo de las últimas décadas del siglo XIV y las primeras del XV, fue necesaria una reconstrucción. Se estima que esta renovación se llevó a cabo bajo el patrocinio del Papa Luna y la dirección de su maestro de obras, Mahoma Ramí, incorporando principios constructivos y decorativos de la tradición mudéjar. Los elementos que se conservan de este periodo, como el claustro y los cuerpos bajos del ábside y la torre, fueron declarados por la UNESCO como Patrimonio Mundial el 14 de diciembre de 2001.

Desde la Edad Media, el concejo y los cabildos bilbilitanos buscaron infructuosamente convertir la ciudad en una sede episcopal. En lugar de una catedral, Calatayud terminó contando con tres colegiatas: la de Santa María, la del Santo Sepulcro y la de la Virgen de la Peña. Hacia 1592, el concejo, con el apoyo del obispo Pedro Cerbuna, intentó unificar los tres cabildos, con el objetivo de que Santa María finalmente albergara una sede episcopal. Aunque el cabildo de La Peña unió sus propiedades con las de Santa María, el cabildo del Santo Sepulcro rechazó la unificación.

La fusión de propiedades consolidó el poder del cabildo de Santa María, que a finales del siglo XVI comenzó a levantar un nuevo y monumental templo. Estas obras contaron con el respaldo de Fray Diego de Yepes (obispo de Tarazona entre 1599 y 1613). Por su parte, el cabildo del Santo Sepulcro, como respuesta a la unificación y emulando a Santa María, inició la construcción de su propia basílica hacia 1607.

Ambos edificios son representativos de la corriente de renovación clasicista que predominaba en la arquitectura religiosa aragonesa a finales del siglo XVI, conocida por su marcado corte escurialense. En estas obras, junto a otras desaparecidas como la iglesia del convento de las madres dominicas, participaron maestros de obras como Gaspar Santibáñez Salcedo o de Villaverde y Francisco de Aguirre. Ellos aplicaron el nuevo lenguaje artístico gestado en Roma a mediados del siglo XVI en torno a Miguel Ángel y Jacopo Barozzi da Vignola, introducido en España por Juan Bautista de Toledo y consolidado en El Escorial por Juan de Herrera.

La Torre y el Ábside

Torre Mudéjar

Vista de la torre

Es de planta octogonal, y presenta contrafuertes en sus aristas. Su construcción se llevó a cabo en fases sucesivas, lo que dificulta la datación precisa de su cronología, especialmente en los periodos iniciales. Se estima que su edificación se extendió, al menos, durante dos siglos. Tiene una altura total de 70 metros, siendo actualmente la torre mudéjar más alta de su estilo. La torre contiene 5 cuerpos, separados por impostas. La ornamentación de la torre se divide en dos grandes esquemas decorativos:

  • Cuerpos Inferiores: La decoración es sobria, con ladrillo resaltado que ocupa menos de la mitad del paramento. Mantiene motivos mudéjares iniciales (como esquinillas, tacos) y añade lazos de ocho y la cadeneta.
  • Cuerpos Superiores: La decoración se vuelve un horror vacui, cubriendo casi toda la superficie con patrones geométricos complejos (como bandas de cruces y aspas rehundidas). A partir del cuerpo superior, la torre presenta un ligero, pero visible, cambio de inclinación hacia el sur. El remate es un monumental chapitel bulboso de 24 metros, construido en madera y pizarra en el siglo XVIII (costeado por el canónigo José Mateo, 1775).

La torre alberga 4 campanas, (2 grandes y 2 pequeñas) y un campanico. La más grande de todas, tiene el curioso nombre de Ana Joaquina Josefa Bárbara. A día de hoy, realizan el toque del Ángelus a las 12:00 p. m. y a las 20:00 p. m. y los toques de misa, aparte de otros toques.

Ábside

La reforma del ábside, ejecutada de manera simultánea al recrecimiento en altura de la torre, implicó la adición de un nuevo cuerpo estructural. Esta ampliación se asentó sobre los siete paños originales que datan del siglo XV, pero su diseño se redujo a cuatro paños en total, distribuidos en dos niveles diferenciados. En cada sección de este nivel inferior, se practicó una abertura para albergar una ventana con arco de medio punto, la cual está enmarcada por tres arquivoltas. El cuerpo superior presenta una composición de tres arcos de medio punto, cada uno de ellos con dos arquivoltas. Estos arcos se encuentran unificados visualmente mediante un resalte horizontal situado a la altura de las impostas.El paramento exterior fue notablemente enriquecido con una ornamentación que incluye un friso decorativo de rombos, la inserción de ladrillos dispuestos a esquinilla y una cornisa volada que sirve de soporte para el tejado. En función de la coherencia y el estilo del repertorio ornamental empleado en esta obra, se postula que el contrafuerte que flanquea y protege la portada meridional fue erigido durante este mismo periodo constructivo.

La Portada

La portada monumental de la Colegiata de Santa María la Mayor, ubicada en su crucero meridional, fue concebida a raíz de la visita pastoral del obispo Gabriel Ortí el 13 de septiembre de 1524. El 5 de febrero de 1525, el proyecto se formalizó mediante un contrato entre el obispo, el deán y el cabildo con los maestros escultores Juan de Talavera y Esteban de Obray para su ejecución. La obra, realizada íntegramente en alabastro de las canteras de Fuentes de Jiloca, fue dirigida por Obray, uno de los introductores del Primer Renacimiento normando en España, y por Talavera, a quien se atribuye la fachada de la Universidad de Salamanca. La construcción concluyó en 1528, tal como atestiguan dos epígrafes laterales. Poco después se añadió un alero o rafe de tipo castellano, apoyado en dos canes triples, para proteger el alabastro de la erosión pluvial, cuya fragilidad y la acción atmosférica constituyeron factores clave en el progresivo deterioro de la portada, haciendo necesaria una primera intervención en 1639 para rehacer el pavimento, el zócalo y los pedestales. El preocupante estado de la fachada suscitó diversas tentativas de reforma durante el siglo XVIII y XIX, hasta que el arquitecto Ricardo Magdalena inició una intervención decisiva a partir de 1902, con la finalidad de consolidar y reintegrar las partes perdidas. Las labores de escultura fueron asumidas por Dionisio Lasuén, y la reja protectora fue diseñada por el propio Magdalena en 1903. La restauración, que concluyó bajo la dirección de Ramón Salas en 1911 y se prolongó hasta la restauración de las puertas, culminó con la inauguración de la portada en 1927. Tras varias actuaciones menores, el Gobierno de Aragón impulsó una restauración integral que finalizó en 2011.

La estructura arquitectónica de la portada toma como referencia la tipología de un arco de triunfo romano del siglo I, distribuida en dos cuerpos: el principal se alza sobre un basamento liso, con dos grandes columnas de fuste abalaustrado que sostienen un entablamento ricamente decorado; y el conjunto es rematado por un ático avenerado con frontón recto. El complejo programa iconográfico se articula en un eje central (manifestatio) dedicado a la Santísima Trinidad, representada mediante la Virgen con el Niño sobre la clave del arco y el Pentecostés en el relieve narrativo del ático. En las jambas, la testificatio muestra esculturas de santos y personajes del Nuevo Testamento (incluyendo a San Pedro, San Pablo y los Santos Juanes) alojados en hornacinas. Las puertas de madera de roble y nogal, obra de Obray, presentan tres pisos con paneles que incluyen grutescos y candelieri de inspiración toscano-lombarda, destacando el relieve de la Anunciación en el tercer piso.

Maestros de Capilla

Referencias

Véase también

Galería de imágenes

Enlaces externos

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