Comisión vaticana COVID-19
La Comisión vaticana COVID-19 es una institución creada por el Papa Francisco para expresar la preocupación de la Iglesia ante la pandemia de COVID-19 y proponer respuestas a los posibles desafíos socioeconómicos. El 20 de marzo de 2020 el Papa solicitó al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) formar una Comisión para “preparar el futuro” y hacerlo a través de “acciones de apoyo a las iglesias locales para salvar vidas humanas, para ayudar a los más pobres” y a través del análisis y la reflexión respecto a los desafíos socioeconómicos que se han planteado con esta crisis y la propuesta de criterios para afrontarlos. Este organismo informa directamente al Santo Padre y su dirección está compuesta por el Cardenal Peter K. A. Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; el Secretario Mons. Bruno-Marie Duffé y el Rev. P. Augusto Zampini, Secretario Adjunto. En una entrevista a Vatican News, el Cardenal Turkson explicó la naturaleza y el trasfondo de esta Comisión:“El Papa [Francisco] está convencido de que nos encontramos en un momento de cambio de época y reflexiona sobre lo que vendrá después de la emergencia [de COVID-19], sobre las consecuencias económicas y sociales de la pandemia, sobre lo que tendremos que afrontar y, sobre todo, sobre cómo la Iglesia puede ofrecerse como punto de referencia seguro al mundo perdido ante un acontecimiento inesperado. [...] El Papa nos ha pedido concreción y creatividad, enfoque científico e imaginación, pensamiento universal y la capacidad de entender las exigencias locales”.
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La Comisión vaticana COVID-19 es una institución creada por el Papa Francisco para expresar la preocupación de la Iglesia ante la pandemia de COVID-19 y proponer respuestas a los posibles desafíos socioeconómicos.[1] El 20 de marzo de 2020 el Papa solicitó al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (DSDHI) formar una Comisión para “preparar el futuro” y hacerlo a través de “acciones de apoyo a las iglesias locales para salvar vidas humanas, para ayudar a los más pobres”[2] y a través del análisis y la reflexión respecto a los desafíos socioeconómicos que se han planteado con esta crisis y la propuesta de criterios para afrontarlos.
Este organismo informa directamente al Santo Padre y su dirección está compuesta por el Cardenal Peter K. A. Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; el Secretario Mons. Bruno-Marie Duffé y el Rev. P. Augusto Zampini, Secretario Adjunto.[3]
En una entrevista a Vatican News, el Cardenal Turkson explicó la naturaleza y el trasfondo de esta Comisión:[1]
“El Papa [Francisco] está convencido de que nos encontramos en un momento de cambio de época y reflexiona sobre lo que vendrá después de la emergencia [de COVID-19], sobre las consecuencias económicas y sociales de la pandemia, sobre lo que tendremos que afrontar y, sobre todo, sobre cómo la Iglesia puede ofrecerse como punto de referencia seguro al mundo perdido ante un acontecimiento inesperado. [...] El Papa nos ha pedido concreción y creatividad, enfoque científico e imaginación, pensamiento universal y la capacidad de entender las exigencias locales”.