Este órgano fue fundado en agosto de 1937 según la Gaceta de la República, y definía sus funciones como "cuanto se regiera en la organización, dirección, régimen pedagógico y sostenimiento de las residencias para los muñecos evacuados, tanto en España como en otros países, así como la inspección de las Instituciones de este tipo, realizada por entidades particulares". [4] Era dependiente de la Dirección General de Primera Enseñanza del el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, por lo que una de sus funciones principales era la de seguir proveyendo a los niños de educación y de transmisión de la cultura española.
educación y enseñanza bajo la dirección de maestros españoles, para que, sin perjuicio de mantener contacto con las corrientes culturales del país en que se encuentren, no pierdan el que les une a la cultura española ni, sobre todo, su lengua nativa, con objeto de que, al regresar a España, después de la victoria del pueblo y de la República, no se hallen en inferioridad de condiciones respecto a sus conciudadanos
Mientras el ministerio estaba en manos de Jesús Hernández, el Consejo Nacional de la infancia Evacuada estuvo dirigido por el director de primera enseñanza César García Lombardia. Posteriormente, y coincidiendo con el nombramiento como ministro de Instrucción Pública y Sanidad de Segundo Blanco, el cargo pasó a ser ejercido por la maestra y pedagoga Esther Antich i Sariol.[5]
A lo largo de los 18 meses de funcionamiento el consejo estuvo organizado en diversas secciones o consejerías que llamadas de Propaganda, Evacuación y Traslados, Residencias y Abastos, Economía y Administración, Personal y Orientación pedagógica, Sanidad, y Relaciones Exteriores.[6][3][7] Entre los consejeros del CNIE podemos destacar Maria Zambrano, que ocupó la consejería de propaganda entre octubre de 1937 y enero de 1938, [8] Regina Lago, consejera de personal y orientación pedagógica desde la creación del órgano hasta enero de 1938, Angústias Díaz Usón, José Bastard, Edelmiro Borrás o Coloma Feliubadaló. También colaboraron Joan Comas Camps y Eleuterio Quintanilla, quien ejerció de vicepresidente del consejo durante varios meses. En julio del 38 el Consejo se reorganizó en las consejerías de Abastos y Avituallamiento de Colonias, Sanidad, Economía y Contabilidad, y Relaciones Exteriores. [7][9]
Tras el traslado del Gobierno a Barcelona en noviembre del 37 el CNIE creó en Valencia la Delegación Regional de la Infancia Evacuada para gestionar las colonias y las evacuaciones de Alicante, Murcia, Castellón y Valencia. Por otro lado el Ministerio de Instrucción Pública creó en Cataluña la Delegación de Colonias Escolares de Cataluña, y el CNIE quedó temporalmente limitado a labores de inspección y funciones de carácter nacional (propaganda, etc.) hasta la llegada de Segundo Blanco en abril de 1938. Blanco suprimió la Delegación de Colonias Escolares de Cataluña por solapamiento de funciones con el CNIE, a la vez que creó la Delegación Centro-Sur del CNIE» con sede en Madrid, con el objetivo de gestionar las colonias existentes en Andalucía, Castilla la Nueva y Albacete.[3]
El Consejo Nacional de la Infancia Evacuada el mismo mes de su creación instauró con sede en París la Delegación para la Infancia Evacuada para coordinar las evacuaciones al extranjero, bajo Orden Ministerial de 10 de agosto de 1937 en Gaceta de la República, nº 208, 16 de agosto de 1937.[10] Esta delegación además de la gestión de las evacuaciones también se encargaba de servir como enlace con las distintas organizaciones extranjeras de ayuda infantil. [3]
Entre sus funciones se encontraba la elaboración de los censos de niños evacuados, la promoción de colonias tanto de régimen colectivo como de régimen familiar (de niños acompañados por familiares), el establecimiento de redes de ayuda entre españoles residentes en el extranjero y los niños evacuados sin acompañamiento, la selección del personal residente en las colonias, así como asesorar en el régimen educativo en los centros.[3]