Crisis económica en Sri Lanka
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| Crisis económica y social en Sri Lanka desde 2019 | ||
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| Parte de Impacto socioeconómico de la pandemia de COVID-19 | ||
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Varias personas esperando para llenar sus cilindros de gas licuado del petróleo. | ||
| Localización | ||
| País |
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| Datos generales | ||
| Estado | Activo | |
| Tipo | Crisis económica | |
| Causa | Atentados de Sri Lanka de 2019, Emisión monetaria, Crisis de liquidez, pandemia de COVID-19 | |
| Histórico | ||
| Fecha | desde 2019 | |
| Desenlace | ||
| Resultado | Escasez de productos básicos y de combustibles, devaluación de la rupia y protestas antigubernamentales. | |
Desde 2010 Sri Lanka presenció un aumento agudo en su deuda externa, llegando al 42.9% del PIB del país en 2019.[1] El inicio de la recesión global por la pandemia de COVID-19 aceleró la crisis. La prohibición de fertilizantes y pesticidas de 2021 en aras de la "agricultura orgánica" causó un colapso agrícola y para 2021 la deuda extranjera aumentó al 101% del PIB de la nación causando un colapso económico, escasez de productos básicos, aumentos generalizado de precios, devaluación de la moneda nacional y protestas antigubernamentales.
En 2021, el gobierno de Sri Lanka declaró oficialmente la peor crisis económica en el país en 73 años.[2]
Los periódicos locales han representado historietas de Sri Lanka suplicando por dinero en efectivo de los países vecinos de la ASACR.[3] El ministro de Energía de Sri Lanka Udaya Gammanpila reconoció que la crisis podría dirigirse a un terror financiero.[4]
Pese a los comentarios que culpan a China por la crisis de deuda, el instituto australiano Lowy ha señalado que Sri Lanka "no se vio envuelto en una trampa de deuda china" pues la deuda externa con China era sólo aproximadamente 10% del stock de deuda en abril de 2021. En cambio la mayoría del stock de deuda externa de Sri Lanka está contraída con mercados de capitales internacionales que mantienen el 47%. Otro 22% está contraída por bancos de desarrollo multilaterales, y por Japón teniendo el 10% de la deuda externa de Sri Lanka.[5]
En 2020 una agencia de Nueva York dijo que las fuentes de financiamiento existentes de Sri Lanka no parecían suficientes para cubrir su deuda pública y que necesitaba un estimado de más de $4.000 millones en 2021.[6] Según el economista BELLWETHER "Para resolver el problema presupuestario de Sri Lanka en el pago de la deuda, las subastas de bonos del Tesoro deben tener éxito. Cuando se haga eso, el "problema de transferencia" de divisas se resolverá automáticamente. Pero esto está más allá del alcance de los keynesianos. En cambio, con las subastas fallidas de letras del Tesoro llenas de dinero impreso bajo la Teoría Monetaria Moderna, el país se está hundiendo cada vez más en los desequilibrios."[7] Para resolver la crisis de deuda y evitar una parada súbita de la economía, BELLWETHER enfatiza que Sri Lanka necesitaría un plan fiscal creíble y una política monetaria seria, los impuestos tienen que ser aumentados con el objetivo de repagar la deuda, subir las tasas de interés; abrir las importaciones dejarán fluir impuestos para respaldar al presupuesto y generar dólares, disminuir el crédito doméstico, no es práctico de hacerlo encima una base actual desde hace muchos años. Si los inversores ven que las reservas internacionales aumentan después de los pagos de la deuda, la confianza podría volver. Pero es un asunto doloroso, el cual puede o no funcionar dado la ideología actual.[8]
El daño a la una vez próspera industria de turismo inducido por la pandemia de COVID-19 ha sido también una causa de no generar suficientes ingresos nacionales para pagar la deuda.[9] Según el Banco Mundial, "A pesar del alto costo de la pandemia de COVID-19 en la economía de Sri Lanka y la vida de su gente, la economía se recuperará en 2021, aunque persisten los desafíos." Ya se están observando signos positivos de recuperación, se ha fomentado encarecidamente una fiscalidad adecuada para desarrollar la autodependencia y evitar una alta dependencia de las deudas externas en el futuro. Las actuales iniciativas de protección social para ayudar a quienes han perdido sus empleos durante la crisis de la deuda se han considerado efectivas. Los economistas sugirieron que, además de una tributación adecuada, sería necesario un crecimiento más orientado a las exportaciones para sacar a la economía de Sri Lanka de la actual crisis de la deuda, y se esperaba que Sri Lanka se recuperara financieramente por completo.[10]
En enero de 2022, la oficina del presidente Gotabhaya Rajapaksa declaró que pedirá a China que reprograme la carga de su deuda en conversaciones con el ministro de Relaciones Exteriores de China Wang Yi.[11]
Crisis agrícola
En 2021, Sri Lanka inició el primer programa de "agricultura 100% orgánica" e impuso una prohibición en todo el país de fertilizantes y pesticidas inorgánicos en junio de 2021. El programa estuvo respaldado por la activista Vandana Shiva[cita requerida], pero ignoró las voces críticas de la comunidad científica y agrícola que advirtieron sobre el posible colapso de la agricultura, incluyendo la crisis financiera debida a la devaluación de la moneda nacional centrada en torno a la industria del té.[12][13][14][15][16][17][13]
Para septiembre de 2021, Sri Lanka experimentó una caída masiva en la producción agrícola de hasta un 50 % y escasez de alimentos. La situación en la industria del té se describió como crítica, ya que la agricultura bajo el programa orgánico se describe como diez veces más costosa y produce la mitad del rendimiento de los agricultores.[18] En septiembre de 2021, el gobierno anunció "emergencia económica", ya que la situación se agravó aún más por la caída del tipo de cambio de la moneda nacional, el aumento de la inflación como resultado de los altos precios de los alimentos y las restricciones pandémicas en el turismo que redujeron aún más los ingresos del país.[19]
Se prohibió el comercio de fertilizantes químicos y plaguicidas. Este hecho produjo una severa crisis económica, ya que la población espera quedarse sin ingresos y sin alimentos.[20][21][22] El gobierno canceló algunas de estas medidas, pero la importación de urea sigue prohibida.[23] Sri Lanka busca introducir el racionamiento de bienes esenciales en tiempos de paz.[21]
En noviembre de 2021, Sri Lanka abandonó su plan para convertirse en la primera nación agrícola orgánica del mundo tras el aumento de los precios de los alimentos y semanas de protestas contra el plan.[24]