Los demulcentes son sustancias farmacológicamente inertes que por lo común forman soluciones coloidales. Algunos demulcentes pueden ser encontrados en el hogar, como la clara de huevo, jarabes, aceite de oliva y la pasta de harina.[2] Entre los demulcentes comúnmente utilizados están los siguientes:
- Miel: Es sin duda el demulcente más conocido y usado de modo universal. A sus propiedades demulcentes une sus propiedades nutritivas y vitamínicas, e incluso —si bien es menos habitual— su uso como cosmético o cicatrizante.
- Goma de acacia: Es un exudado gomoso de los tallos y ramas del árbol acacia. Se presenta en forma de hojuelas o de manera molida. Esta última es un polvo blanco amarillento, libremente soluble en agua, pero insoluble en alcohol. Es llamada comúnmente goma arábiga.
- Tragacanto: Es una goma similar a la arábica, pero es difícilmente soluble en agua, aunque se hincha en ella para formar una masa gelatinosa homogénea.
- Almidón: El almidón posee acción demulcente cuando se administra por vía oral en solución con agua.
- Pectina: Extraída de las manzanas, es un polvo amarillento casi sin olor. En el aparato gastrointestinal forma soluciones coloidales al igual que ciertos polisacáridos.