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Departamento Oriental

subdivisión administrativa de la Capitanía General de Cuba From Wikipedia, the free encyclopedia

El Departamento Oriental fue una subdivisión administrativa de la Capitanía General de Cuba, que era parte del Imperio español. Fue creado por medio de una Real Cédula el 8 de octubre de 1607, con capital en Santiago de Cuba, como parte de la reorganización política y económica de la isla.[1][2]

Datos rápidos Capital, Entidad ...
Departamento Oriental
Departamento
1607-1878

Departamentos de Cuba en 1850

Departamento Oriental en 1621
Capital Santiago de Cuba
Entidad Departamento
 • País Imperio español
 • Virreinato Nueva España
 • Capitanía general Cuba
Idioma oficial Español
Moneda Real español
Período histórico Siglos XVII a XIX
 • 8 de octubre
de 1607
Erección
 • 1878 Disolución
Forma de gobierno Gobernación
Sucedido por
(1827) → Departamento Central (Cuba)
(1878) → Provincia de Oriente (Cuba)
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Historia

La historia del Departamento Oriental de Cuba está indisolublemente ligada a la ciudad de Santiago de Cuba, que fue su capital y principal centro político, militar y económico desde la creación de la jurisdicción en 1607 hasta su disolución en el siglo XIX. La región oriental de la isla desempeñó un papel fundamental en la configuración administrativa, militar y cultural de Cuba, siendo escenario de algunos de los acontecimientos más relevantes de la historia colonial española en el Caribe.

Fundación de Santiago de Cuba y primeros años (1515-1607)

Cristóbal Colón avistó la bahía de Santiago durante sus primeros viajes a América. La ciudad fue fundada en 1515 por el adelantado Diego Velázquez de Cuéllar, quien estableció en ella la capital de la gobernación de Cuba. En 1522 recibió oficialmente el título de ciudad y se convirtió en sede catedralicia, albergando la sede primada del arzobispado en la isla, título que aún ostenta.

El conquistador Hernán Cortés fue el primer alcalde de Santiago de Cuba y desde allí partió hacia la conquista de México. También desde Santiago marchó el explorador Pánfilo de Narváez con los títulos de adelantado y gobernador rumbo a las costas de Florida en una expedición que terminó en fracaso y le costó la vida.

Durante el siglo XVI, la ciudad fue atacada por corsarios, piratas y filibusteros. En 1554, el pirata francés François Le Clerc, conocido como «Jambe de Bois» (Pata de Palo), saqueó Santiago de Cuba y huyó con un botín de 80 000 pesos.

Creación de la Capitanía General de Cuba y división en dos gobiernos (1607)

Mediante la real cédula del 8 de octubre de 1607, el rey Felipe III creó la Capitanía General de Cuba y dividió la isla en dos jurisdicciones: el Departamento Occidental, con sede en La Habana, y el Departamento Oriental, con sede en Santiago de Cuba.[3]

La jurisdicción del gobernador de La Habana quedó fijada «hasta cincuenta leguas de la ciudad», mientras que las villas de Baracoa, Bayamo y Puerto Príncipe —actual Camagüey— quedaron bajo jurisdicción del gobernador de Santiago de Cuba. Las villas de San Juan de los Remedios, Sancti Spíritus y Trinidad no fueron adjudicadas a ninguno de los dos gobiernos y quedaron sujetas directamente al gobernador general.[4]

La división territorial se estableció mediante la orden: «mídanse 80 leguas a partir del cabo de San Antonio, y tírese una raya de norte a sur». Pedro Valdés asumió como gobernador y capitán general de Cuba, con residencia en La Habana, mientras que Juan de Villaverde Ozeta fue nombrado gobernador y capitán a guerra de Santiago, con sede en la ciudad homónima.[5] En el ramo de guerra, el gobernador de Santiago quedaba subordinado al capitán general de La Habana, mientras que en lo administrativo cada gobernador tenía autonomía y se entendía directamente con la Corte. En lo judicial, ambos gobiernos continuaron bajo la jurisdicción de la Real Audiencia de Santo Domingo.[6]

El gobierno de Santiago de Cuba (1607-1762)

Durante este período, la parte oriental de la isla fue gobernada desde Santiago de Cuba, subordinada en materia de guerra al gobierno general de La Habana. La región experimentó un desarrollo económico basado en la agricultura, la ganadería y el comercio, aunque limitado por la lejanía de los principales centros administrativos y por la amenaza constante de corsarios y piratas.

En 1655, durante la guerra anglo-española, los británicos invadieron la Jamaica española, que estaba bajo la dependencia directa de la Capitanía General de Santo Domingo. Como consecuencia, los españoles jamaiquinos se trasladaron a Cuba, incrementando la población de la región oriental.

La ocupación británica de La Habana y el protagonismo de Santiago (1762-1763)

La ocupación británica de La Habana en 1762 alteró temporalmente la organización del poder español en Cuba. Santiago de Cuba adquirió durante este período una importancia excepcional como centro de la administración española de la isla, mientras La Habana permaneció bajo control británico. Debido a ello, Santiago de Cuba volvió a erigirse como capital de la Cuba española desde el 7 de septiembre de 1762 hasta julio de 1763.[7]

Reformas borbónicas y crecimiento económico (1763-1868)

Tras la recuperación de La Habana y el restablecimiento de la soberanía española sobre toda la isla en 1763, el Gobierno de Santiago de Cuba continuó como autoridad territorial oriental, aunque dentro de una administración colonial progresivamente reformada. En 1777, la creación de la Capitanía General de Cuba modificó el marco superior de gobierno de la isla, sin suprimir el Gobierno territorial de Santiago de Cuba.

En 1807, Cuba se dividió en tres departamentos: Occidental, Central y Oriental. Esta disposición se mantuvo hasta 1851, cuando el departamento central se fusionó con el occidental.

La llegada de colonos franceses de Saint-Domingue con sus esclavos, a raíz de la Revolución haitiana (1791-1804), provocó en toda la región de Santiago de Cuba un fuerte crecimiento demográfico y un notable desarrollo de su economía cafetalera y, sobre todo, azucarera, dependiente del trabajo esclavo. La ciudad fue también lugar de acogida de miles de realistas que huyeron de las devastadoras guerras de independencia de la América española. Debido a ello, en 1822 la Corona española le otorgó el título de «Ciudad Hospitalaria de las Américas».[8]

Durante las décadas centrales del siglo XIX, Santiago siguió recibiendo a miles de inmigrantes peninsulares, destacando los catalanes, que llegaron a dominar el comercio local. Uno de ellos, Facundo Bacardí, natural de Sitges, creó en Santiago el mundialmente famoso Ron Bacardí en 1862.

Durante la Guerra de Santo Domingo (1863-1865), Santiago se convirtió en el principal centro logístico de operaciones del Ejército español en Cuba, debido a su cercanía con La Española.

Guerras de independencia y fin de la soberanía española (1868-1898)

Con motivo de la Guerra de los Diez Años (1868-1878), primera guerra de independencia cubana, Santiago de Cuba se convirtió en el bastión de las fuerzas leales a la Corona en el oriente cubano, mientras que su jurisdicción estuvo dominada por los mambises. Sin embargo, la ciudad fue cuna de notables caudillos separatistas, destacando Antonio Maceo, José Maceo, Quintín Bandera, Guillermo Moncada, Flor Crombet o Pío Rosado Lorié, entre otros.

Año y medio después de la Paz de Zanjón, que puso fin a la Guerra de los Diez Años, empezó en Santiago de Cuba un nuevo alzamiento separatista en agosto de 1879, que daría lugar a la Guerra Chiquita (1879-1880), de corta duración debido al agotamiento del país y a la escasa preparación de la sublevación.

El 24 de febrero de 1895, en un pueblo de la jurisdicción de Santiago, Baire, se dio inicio a una nueva guerra de independencia, que tuvo en la zona oriental su principal teatro de operaciones, fuertemente dominado por las fuerzas mambisas.

Entre junio y julio de 1898, la zona de Santiago se convirtió en el escenario principal de la guerra entre España y los Estados Unidos, con hechos de armas como el combate de la Loma de San Juan y la batalla naval de Santiago de Cuba, cuyo resultado marcó el fin de la soberanía española en América y el inicio de la expansión imperialista de los Estados Unidos en Iberoamérica. El 17 de julio de 1898, tras la rendición y ocupación de Santiago de Cuba por las fuerzas estadounidenses, cesó el ejercicio efectivo de la administración española en la ciudad.[9]

Del Departamento Oriental a la provincia de Oriente (1878-1905)

En 1878, Cuba se dividió en seis provincias. Oriente permaneció intacta, pero oficialmente se le cambió el nombre a la provincia de Santiago de Cuba hasta que se le devolvió el nombre en 1905. La Constitución de Guáimaro (1869) había dividido previamente a la isla en cuatro estados: Oriente, Camagüey, Las Villas y Occidente.

Gobernadores y capitanes a guerra de Santiago de Cuba (1607-1898)

La siguiente relación comprende a los gobernadores titulares e interinos que ejercieron efectivamente la autoridad territorial de Santiago de Cuba desde la creación de la jurisdicción en 1607 hasta el final de la soberanía española sobre Cuba en 1898.

  • Juan de Villaverde Ozeta (2 de diciembre de 1608 a 27 de septiembre de 1612)
  • Francisco Sánchez de Moya (1612 a 23 de marzo de 1613) — interino
  • Juan García de Navia Castrillón (20 de mayo de 1614 a 1618)
  • Rodrigo de Velasco (1618 a 1623)
  • Pedro de Fonseca Betancourt (1624/1625 a 1629)
  • Juan de Amézqueta Quijano (1632/1633 a 1637)
  • Pedro de la Roca y Borja (1637 a 20 de diciembre de 1643)
  • Bartolomé de Osuna (20 de diciembre de 1643 a 1648)
  • Diego Felipe Rivera (1648/1649 a 1654)
  • Pedro Bayona Villanueva (1654 a 1659)
  • Pedro Morales (1659 a 1662)
  • Francisco de la Guerra y de la Vega (1662 a 1664)
  • Pedro Bayona Villanueva (1664 a 1670)
  • Andrés de Magaña (1670 a 1678)
  • Francisco de la Guerra y de la Vega (1678 a 1683)
  • Gil Correoso Catalán (1683 a 1686)
  • Tomás Pizarro Cortés (1686 a 1690)
  • Juan Villalobos (1690 a 1691)
  • Álvaro Romero Venegas (1691 a 1692) — interino
  • Sebastián de Arencibia Isasi (20 de mayo de 1693 a 25 de mayo de 1698)
  • Mateo de Palacios Saldurtún (25 de mayo de 1698 a 14 de octubre de 1699)
  • Mateo de Hechavarría y Elguesua (1699 a 1700) — interino
  • Juan Barón de Chaves y Herrera (22 de octubre de 1700 a 1708)
  • José Canales Caballero (28 de enero de 1708 a 30 de octubre de 1710)
  • Pedro Ferrer (30 de octubre de 1710 a 1711) — interino
  • Luis Sañudo de Anaya (1711 a 19 de mayo de 1712)
  • Pedro Ferrer (mayo a septiembre de 1712) — interino
  • Tomás Fernández Pérez (19 de septiembre de 1712 a septiembre de 1713) — interino
  • Mateo López de Cangas (9 de septiembre de 1713 a 1723)
  • Carlos de Sucre y Pardo (1723 a 10 de mayo de 1728)
  • Juan del Hoyo Solórzano (10 de mayo de 1728 a 1729)
  • Pedro Ignacio Jiménez (6 de octubre de 1729 a 1737/1738)
  • Francisco Antonio Cagigal de la Vega (3 de enero de 1738 a 1747)
  • Alonso de Arcos y Moreno (24 de julio de 1747 a 10 de julio de 1754)
  • Lorenzo Madariaga (10 de julio de 1754 a 1763)
  • Fernando Cagigal y Solís (septiembre de 1763 a 11 de febrero de 1769)
  • Miguel de Muesas (26 de abril de 1769 a 27 de mayo de 1769)
  • Esteban de Olóriz (1770 a 1772)
  • Juan Antonio Ayans de Ureta (marzo de 1776 a 1776)
  • Esteban de Olóriz (junio a noviembre de 1776) — interino
  • José Tentor (9 de noviembre de 1776 a 1778)
  • Antonio de Salas (1778 a 1781) — interino
  • Vicente Manuel de Céspedes (1781 a 1782)
  • Juan Bautista Vaillant (5 de junio de 1788 a 15 de enero de 1796)
  • Juan Nepomuceno Quintana (15 de enero de 1796 a 1798)
  • Isidoro de Limonta (1798 a 1799) — interino
  • Sebastián Kindelán (28 de marzo de 1799 a 10 de julio de 1810)
  • Pedro Alcántara Suárez de Urbina (1810 a 1814)
  • Antonio Mozo de la Torre (1814 a 1815) — interino
  • Pedro Celestino Duharte (1814 a 1816)
  • Eusebio Escudero (1816 a 1821)
  • Marqués de San Felipe y Santiago (1821 a 1822) — interino
  • Juan Crisóstomo de Moya (1822 a 1823) — interino
  • Gabriel de Torres y Velasco (1823 a 1824)
  • Juan Crisóstomo de Moya (1824 a 1825) — interino
  • Francisco de Illas (19 de julio de 1825 a 1826)
  • Juan Crisóstomo de Moya (1826) — interino
  • José María Barradas (1826 a 4 de julio de 1826)
  • Francisco de Illas (1826 a 1827)
  • Juan Crisóstomo de Moya (1827) — interino
  • Juan Crisóstomo de Moya (1829 a 1831) — interino
  • Juan Crisóstomo de Moya (1831 a 1832)
  • José Santos de la Hera (1832 a 1834)
  • Fernando Cacho (1835 a 19 de julio de 1835) — interino
  • Manuel Lorenzo (19 de julio de 1835 a 23 de diciembre de 1836)
  • Juan Crisóstomo de Moya (1836 a 1837) — interino
  • Santiago Fortún (1837) — interino
  • Juan Crisóstomo de Moya (1837 a 1838)
  • Tomás Yarto (1838 a 1839)
  • Joaquín Escario (1839)
  • Pedro Becerra (1839 a 1843) — interino
  • Juan Tello (1843)
  • Cayetano Urbina (1843 a 1846)
  • Gregorio Piquero Argüelles (1846 a 1847) — interino
  • Pedro Becerra (1847 a 1849) — interino
  • José Mac-Crohon (1849 a 26 de marzo de 1851)
  • Joaquín del Manzano (26 de marzo de 1851 a 1852)
  • Joaquín Martínez de Medinilla (1852 a 1854)
  • Marqués de España (1854 a 1855)
  • Carlos de Vargas Machuca (1855 a 1860)
  • Antonio López de Letona (1860 a 1862)
  • Rafael Primo de Rivera (julio de 1864 a 1865)
  • Casimiro de la Muela (1864) — interino
  • Manuel Pereira y Abascal, marqués de la Concordia (1864 a 1865) — interino
  • Juan de Ojeda (1865 a 1867) — interino
  • Juan José del Villar y Flores (1865 a 1 de febrero de 1867)
  • Joaquín Ravenet y Morantes (abril de 1867 a 1868)
  • Fructuoso García Muñoz (1868) — interino
  • Carlos Palanca y Gutiérrez (1871 a 28 de diciembre de 1871)
  • José Luis Riquelme (1872)
  • Juan Nepomuceno Burriel (1873 a 19 de noviembre de 1873)
  • Adolfo Morales de los Ríos (19 de noviembre de 1873 a 1873) — interino
  • Sabas Marín (diciembre de 1873 a 1874) — interino
  • Juan Nepomuceno Burriel (1874)
  • Sabas Marín (1875) — interino
  • Luis Dabán y Ramírez de Arellano (1878 a 1885)
  • Camilo Polavieja (agosto de 1879 a 21 de noviembre de 1881)
  • Luis Pando y Sánchez (21 de noviembre de 1881 a 29 de marzo de 1885)
  • Antonio Moltó y Díaz-Berrio (29 de marzo de 1885 a diciembre de 1885)
  • Francisco de Acosta y Albear (diciembre de 1885 a marzo de 1887) — interino
  • Álvaro Suárez Valdés (marzo de 1887 a 30 de noviembre de 1888)
  • Luis Izquierdo y Roldán (30 de noviembre de 1888 a 1889)
  • Ramón Barrio y Ruiz Vida (junio de 1889 a 1 de agosto de 1890)
  • Francisco Javier Obregón (1 de agosto de 1890 a 1892)
  • Francisco Rodríguez del Rey (1892 a 5 de enero de 1893)
  • Agustín Bravo y Joven (5 de enero de 1893 a octubre de 1893)
  • Enrique Capriles y Osuna (octubre de 1893 a 25 de octubre de 1895)
  • Jorge Garrich y Allo (20 de junio de 1895 a 1895) — interino
  • Federico Ordax y Avecilla (abril de 1897 a diciembre de 1897)
  • Enrique Capriles y Osuna (diciembre de 1897 a enero de 1898)
  • Francisco Oliveros y Jiménez (enero de 1898) — interino
  • Enrique Capriles y Osuna (enero de 1898 a 1898)
  • Leonardo Ros y Rodríguez (1898 a 17 de julio de 1898)

Geografía

El departamento comprendía, tal como lo indica su nombre, la sección oriental de la isla de Cuba. Tras la creación del departamento del Centro, su límite occidental se encontraba entre Nuevas Grandes al norte y la boca del río Jobabo en el sur; el resto comprendía las costas entre estos puntos.[10]

Población

En 1774 el departamento Oriental tenía el 20.56% de la población total de Cuba —que consistía en &&&&&&&&&0171620.&&&&&0171 620 habitantes según el censo de ese año—, y en 1792 tenía el 17.91% de la población de la isla —que era en total &&&&&&&&&0272301.&&&&&0272 301 habitantes—.[11]

Referencias

Bibliografía

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