Hasta la última parte del siglo XIX, el abastecimiento de agua a Sevilla se realizaba a través de los denominados Caños de Carmona, situados en la actual avenida Luis Montoto que traía el agua desde Alcalá de Guadaira, junto a la Fuente del Arzobispo y la Fuente de Tomares, que se encontraban en la ciudad.[2] El mal estado en que se encontraban los Caños a mediados del siglo XIX, alcanzó tal grado que hubo que tapiar, en ocasiones, algunos arcos para evitar el derrumbamiento.[1]
En 1871, el Ayuntamiento de la ciudad inició los trámites para mejorar el abastecimiento de agua mediante tuberías a presión. En 1882, entre varias propuestas se concedió la concesión para abastecer a la ciudad por dos sistemas diferentes: uno de agua potable procedente de Alcalá de Guadaíra y el otro para riego mediante toma directa del Guadalquivir. El ingeniero británico George Higgin fue el concesionario del servicio por un plazo de 99 años. Higgin cedió el proyecto a James Easton, uno de los responsables de la empresa Easton and Anderson, dedicada a obras de abastecimiento, quien a su vez acordó que la explotación la realizara "The Seville Waterworks Company" (SWW), sociedad constituida en Londres.[3]
Las obras de la construcción de la red se iniciaron en 1883 y el traspaso efectivo a la "The Seville Waterworks Company" se realizó sobre 1900. La Sevilla Waterworks tenía como director en Sevilla a Edward Farquharson Johnston, quien sería el primer presidente del Sevilla FC.