Elecciones generales de Panamá de 1932
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| Elecciones generales de Panamá de 1932 Presidente 32 Diputados a la Asamblea Nacional | |||||||||||
| Fecha | Domingo 5 de junio de 1932 | ||||||||||
| Tipo | General | ||||||||||
| Cargos a elegir | Presidente 32 Diputados a la Asamblea Nacional 366 Concejales de los Distritos | ||||||||||
| Período | 1 de octubre de 1932 a 1 de octubre de 1936 | ||||||||||
| Demografía electoral | |||||||||||
| Población | 503 000 | ||||||||||
| Votantes | 80 000 | ||||||||||
| Participación | |||||||||||
| 86.02 % | |||||||||||
| Votos válidos | 68 815 | ||||||||||
| Resultados | |||||||||||
| Harmodio Arias Madrid – PLDo | |||||||||||
| Votos | 39 533 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 14 | ||||||||||
| 57.45 % | |||||||||||
| Francisco Arias Paredes – PLR | |||||||||||
| Votos | 29 282 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 11 | ||||||||||
| 42.55 % | |||||||||||
Presidente de la República de Panamá | |||||||||||
Las elecciones generales de Panamá de 1932 se realizaron el 5 de junio de 1932, con el objetivo de votar por el 10.º Presidente de Panamá que controla el poder ejecutivo, los 32 Diputados que componen a la Asamblea Nacional, además de los 366 concejales de cada consejo de los distritos de las provincias que representan el poder legislativo del gobierno.[1] Fueron las novenas elecciones después de la Separación de Panamá de Colombia y las primeras después del Golpe de Estado de 1931.
La contienda electoral disputó el poder gubernamental entre Harmodio Arias Madrid, apoyado por el Partido Liberal Doctrinario (PLDo), y Francisco Arias Paredes liderando el Partido Liberal Renovador (PLR), además del apoyo indirecto del Partido Liberal.[2]
Tras el Golpe del 2 de enero de 1931, Acción Comunal rápidamente se dividió. Ya en abril de 1931, el presidente provisional de esta sociedad, Arnulfo Arias Madrid se había lamentado por la separación de 37 miembros, actitud que a su juicio era precipitada, Lo cierto es que un grupo siguió a Goytia, otro permaneció al lado de Harmodio Arias y el tercero se mantuvo independiente.[3]
Por otra parte, una de las consecuencias del golpe del 2 de enero de 1931 fue la proliferación de partidos políticos de ideología liberal separados del Partido Liberal el cual continuó bajo la jefatura de Rodolfo Chiari". El Ministro norteamericano Roy T. Davis señaló que después del 2 de enero, el Partido Liberal se dividió en liberales chiaristas y liberales de la administración, quienes eran todos los que se oponían al poder de Chiari. En este último grupo había unos 200 o 300 miembros de Acción Comunal que tenían un buen número de seguidores. Según Davis: "Tiene características parecidas al Ku Klux Klan. Muchos de sus integrantes son poco serios. Se oponen a las aspiraciones de Francisco Arias P. Su Presidente es Arnulfo Arias, hermano de Harmodio Arias, el Ministro panameño en Washington. Los pocos miembros de Acción Comunal que son amigos de Francisco Arias P. se retiraron de la organización, conducidos por Víctor F. Goytía". En opinión de Davis, Paredes "está mejor capacitado para asumir la Presidencia que muchos miembros de Acción Comunal que son totalmente irresponsables", mientras que Domingo Díaz Arosemena tenía numerosos seguidores entre la clase media y la más alta. Pero consideraba a Harmodio Arias como "la figura más destacada de los liberales de la administración. En las condiciones actuales es el único que puede contar con la mayoría de las facciones opuestas al anterior régimen. Es un candidato potencial a la Presidencia. Aparentemente es la única persona que puede poner algún orden en el caos que se ha desarrollado y es probable que el Presidente Alfaro lo mande buscar. Hasta donde sé Harmodio Arias controla a los elementos irresponsables de Acción Comunal".[3]
A mediados de 1931, Varias fuerzas a lo interno auparon la candidatura de Harmodio Arias, pues consideraron que poseía el perfil idóneo del mandatario que requería el país. Rápidamente las fuerzas opositoras, lideradas por el Expresidente Rodolfo Chiari, comenzaron a maniobrar para evitar el ascenso de Harmodio Arias al solio presidencial. Así, hacia mediados de julio de 1931, circularon insistentes rumores por la capital que señalaban que Harmodio Arias estaba inhabilitado para presentar su candidatura, puesto que había sustituido a Florencio Harmodio Arosemena en la presidencia hasta la llegada de Alfaro. El 31 de julio, saliéndole al paso a las maniobras chiaristas, El Panamá América, advirtió que no existía tal impedimento pues Arias sólo había ocupado la presidencia por 14 días y había abandonado el cargo seis meses antes de las elecciones como disponía el artículo 82 de la Constitución Nacional.[4]
Aparte de los juicios muy personales de Davis sobre Acción Comunal, sus observaciones acerca de los posibles candidatos a la Presidencia de la República no estuvieron alejadas de la realidad. En efecto, poco después los liberales de la administración formaron el Partido Liberal Doctrinario, a cuya cabeza estaban Díaz, Paredes y Enrique A. Jiménez. El propio Presidente Alfaro se inscribió en este partido, sin embargo, durante toda la campaña electoral y en los propios comicios mantuvo una actitud imparcial. Con todo, la virulencia política estuvo presente en este nuevo torneo, al punto que el gobierno tuvo que dictar medidas de carácter extraordinario para hacerle frente a tal estado de cosas. En medio de esta tensa situación, el 26 de agosto de 1931, en una tormentosa sesión del Concejo Municipal de Colón, Arnulfo Arias fue herido en el cuello por el Corregidor Ramón Améstica, a quien la Corte Suprema de Justicia le abrió causa criminal.[3]
Al fracasar en su intento por obtener el apoyo de Díaz, Paredes se separó de la administración y fundó el Partido Liberal Renovador para lanzar su propia candidatura presidencial.[4] En un manifiesto al país, de octubre de 1931, indicó: "Elementos reaccionarios obligaron a las fuerzas de la República a organizarse bajo la bandera ya prestigiosa del Partido Liberal Renovador, en defensa del verdadero sentido de la revolución del 2 de enero de 1931 que ganó su primera gran jornada con el salvador ascenso a la magistratura suprema del Exmo. Sr. Ricardo J. Alfaro". Sostuvo que le acompañaban los mejores elementos del Partido Liberal y de Acción Comunal. Por su parte, el Partido Liberal Doctrinario encabezado por Díaz respaldó la candidatura de Harmodio Arias.[3]
A mediados de noviembre, el presidente Alfaro lanzó un manifiesto al país en el que reiteraba, de manera terminante, el firme propósito que su gobierno guardaría absoluta neutralidad en la contienda electoral. Al respecto La Estrella de Panamá, el 16 de ese mes comentó en su editorial: "Es esta la primera vez en la historia política de nuestro país que el Presidente de la República asume actitud tan simpática y tan digna de encomio que a la verdad le hace honor y le coloca en el puesto más saliente entre sus antecesores que como es sabido, han ejercido siempre influencia para burlar sin disimulo y sin sonrojo la voluntad popular de escoger al ciudadano de sus simpatías para regir los destinos del país".[3] Como parte de las primarias, el 21 de noviembre, el Partido Liberal Renovador celebraron su primera convención, en donde escogió su administración y quien los iba a representar para la elección siendo Paredes elegido.
Meses antes de la votación, la prensa reportaba que serían las elecciones “más amargas” de los 29 años de vida republicana, y serían unos 80 mil votantes debían decidir entre los candidatos en lo que se suponía una contienda muy cerrada.[5]
Para mantener su posición imparcial el presidente Alfaro tuvo que actuar con firmeza. Como señaló el Secretario de Gobierno y Justicia, Guillermo Andreve Icaza: "La costumbre había sido siempre que el Presidente tuviera su candidato y que éstos quisieran o no quisieran los empleados públicos, fuera el candidato de ellos también. Los gobernadores, los alcaldes, los jefes de obras públicas, etc. Estaban acostumbrados a imponer sus preferencias a quienes de ellos dependían y esta vez se les hacía duro proceder de otra manera. La labor del Ejecutivo para evitar que procedieran como antes fue larga, tenaz, agotadora. Cada día ocurría un incidente que atender, un error que corregir, una falta que reprender o castigar. Por fortuna, si no se consiguió que todos los empleados fueran imparciales, se obtuvo al menos que no hubiera destituciones de empleados públicos ni persecuciones de ciudadanos en lo general por opiniones políticas; que el Gobierno no echara en la balanza electoral el peso de su influencia en favor de ningún partido; que los agentes de policía votaran sin presión ninguna por el candidato de sus simpatías; que se rodeara de garantías al ciudadano para el efecto de depositar su voto y que las votaciones del domingo 5 de junio fueran las más ordenadas, las más pacíficas y las más honradas realizadas no sólo desde que se estableció la República, sino desde mucho antes hasta donde alcanzan el recuerdo y la tradición".[3]
La facción chiarista del Partido Liberal, de la que tenían completo control en su momento, estuvieron apoyando a Augusto Samuel Boyd hasta que el 24 de marzo de 1932 se retiró de la contienda política, después de días de rumores que se iba a retirar, al ocurrir la retirada de Boyd se intensifico el rumor de la posible fusión de la facción liberal de Chiari y los Renovadores de Paredes.[6]
Un gran porcentaje del electorado consideraba que la alianza entre las fuerzas de Paredes y el grupo chiarista constituía una traición tanto para el movimiento de Acción Comunal como para el propio Presidente Alfaro quien había declarado que: "El chiarismo es un peligro público, una calamidad, un enemigo invariable de la actual administración". Simultáneamente, el periódico también se dedicó a exaltar las muchas virtudes de Harmodio Arias, con cuyo programa de gobierno se sentía identificado.[4]
Un mes antes de la votación, el 1 de mayo de 1932, se dio una violenta reyerta entre facciones rivales que requirió de 50 policías armados con macanas y 20 minutos para disolverse. Otra crisis ocurrió el 16 de mayo en la ciudad de Colón con dos muertes.[5]
Hasta en el día de los comicios el presidente Alfaro tuvo que adoptar medidas para impedir el fraude, como fueron interrumpir el tráfico entre distritos y corregimientos diversos, la de encargarse él mismo del comando de la fuerza pública, por medio del decreto del 20 de mayo, y envió representantes a Veraguas y Chiriquí para evitar que los gobernadores actuaran a su antojo en contubernio con los jefes de Policía.[4]
Posteriormente, otro decreto ordenó el cierre de cantinas, hoteles y clubes, con fuertes sanciones para aquellos ciudadanos que el día de las elecciones salieran de sus casas con otra intención que la de emitir su voto. El Presidente Alfaro llegó a advertir a las dos partes que, en caso de fraude, usaría su autoridad para anular los resultados.[5]
El domingo 5 de junio, mientras los panameños acudían a los centros de votación, las unidades de la Policía Nacional se mantenían en sus barracas. Eran los miembros del Cuerpo de Bomberos, acompañados de voluntarios a caballo y armados, quienes patrullaban las calles de la ciudad y los centros de votación.[5]
Candidatos presidenciales
Los candidatos que participaron en las elecciones (apellido en orden alfabético) fueron:
| Partido | Candidato presidencial | Cargos públicos | Profesión | ||
|---|---|---|---|---|---|
| Partido Liberal Doctrinario | Harmodio Arias Madrid |
|
Político, embajador y abogado | ||
| Partido Liberal Renovador | Francisco Arias Paredes |
|
Político, diplomático y embajador | ||
Candidatos declinados
| Candidato presidencial | Partido | Profesión | Cargos previos | Nota | ||
|---|---|---|---|---|---|---|
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Obtuvo la candidatura presidencial del Partido Liberal, pero anunció su retirada electoral el 24 de marzo de 1932. | |||||



