Francisco Arias Paredes
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(1931)
Ricardo J. Alfaro
(1931)
Francisco Antonio Arias Paredes (Ciudad de Panamá, República de Colombia, 14 de diciembre de 1886-Medellín, República de Colombia, 30 de julio de 1946) fue un empresario, diplomático y político panameño. Hijo de Ricardo Arias Feraud, uno de los próceres de la Independencia de Panamá en 1903, fue candidato a la presidencia en las Elecciones generales de Panamá de 1932, un distinguido hombre de empresa, y fue el ganadero más importante en Panamá.[1]
Vida política
Francisco Antonio Arias Paredes nació en la Ciudad de Panamá, República de Colombia, el 14 de diciembre de 1886. Sus padres fueron los panameños Ricardo Arias Feraud, prócer de la gesta separatista de 1903 además de ser una figura importante en la política de la república temprana de Panamá, y María De la Natividad Paredes Arosemena, dama de distinguido linaje.[1]
Paredes realizó sus estudios primarios en el Colegio del Istmo, ubicada en la Ciudad de Panamá, seguido de su completar su educación secundaria en la Escuela Militar de Belmont, en los Estados Unidos, para después pasar el Seminario de Willestone, finalizando por completo su educación y graduándose en la prestigiosa Universidad de Pensilvania, ubicada en el homónimo Estado de Pensilvania, con un ramo de Finanzas.
Según la abogada Olga de Obaldía “Don Pancho era robusto, guapo y bien plantado. Tenía exquisitos modales y vestía siempre impecable, a menudo de blanco, con sombrero Panamá y un clavel rojo en la solapa. Era extrovertido, afable y sencillo”, estos atributos lo ayudaban a integrarse en el grupo de gente poderosa de Panamá, un respeto de los demás hacia él y que facilitaría relacionarse con las otras personas, y una gran inquietud por la política le obligó a meterse al instante.[1]
La vida pública de Francisco Antonio Arias Paredes comenzó en 1910 con el cargo de Secretario de la Legación Panameña en Washington D. C.; Tiempo después regresa al Istmo y se incorpora a los negocios, donde sería muy exitoso tanto que sería una de las razones que era llamado El Caballero de la Política debido a la cantidad de trajes caros y automóviles que poseía.
En 1914 inicia una carrera política formalmente que ya se deslumbraba dentro de su espíritu emprendedor, que demostró aumentando la herencia de su familia que había recibido anteriormente, Arias sintió gran afinidad con el Partido Liberal en gran medida por la influencia de su padre y de Carlos Antonio Mendoza que fue su colega y en su temprana vida política, además de mentor. En los negocios fue tan exitoso que perteneció al grupo llamado Los Tigres, formado por los 12 hombres más poderosos de Panamá del principio del siglo XX.[1]
Arias tenía una convicción de que la oposición política le correspondía el trabajo de poner frenos del poder ejecutivo que era muy propenso a ser abusado por los presidentes panameños de la época, debido a esto, en 1918 cuando fue elegido por el voto popular, como oposición mediante la facción Chiarista del Partido Liberal, para ejercer un curul de la Asamblea Nacional, representando a la Provincia de Panamá, desde donde combatió a Belisario Porras que era el presidente en ese momento, Al igual que aprovechando la creación de El Diario Nacional que fundó en el mismo año, acusó a Porras de tener posturas antipatrióticas durante la Guerra de Coto. Estas acciones no estarían libres de consecuencias ya que en múltiples ocasiones tuve que defenderse en los tribunales y fue encarcelado más de una vez.[1]
En su legislatura en la asamblea del periodo 1918-1924 fue miembro de múltiples comisiones, el 2 de septiembre de 1920 formó como comisionado en la Comisión de Crédito Público hasta el 15 de septiembre de 1922 que fue elegido miembro a la Comisión de Justicia Interior, dicha posición la mantuvo hasta el final de su legislatura el 1 de septiembre de 1924.[2]
Posteriormente en 1927 fue seleccionado para ocupar el cargo de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Panamá en Berlín Posición en la que duro hasta el final de la presidencia de Rodolfo Chiari.[1]
Tiempo después Arias fue miembro del directorio de la Junta Patriótica Nacional que fue una organización política creada el 18 de septiembre de 1930 debido de la molestia de la población panameña con la corrupción en el gobierno y que Chiari tenía el control completo de los poderes del estado panameño, uno de los objetivos que tenían era básicamente cambiar las leyes electorales con el fin de evitar la perpetua elección de Chiari.[3]
El 2 de enero de 1931, Arias apoyo a Acción Comunal a la realización de la Revolución de 1931 que un punto de inflexión debido a que destruyo lo poco que quedaba del moribundo sistema político que se había creado en 1903 con la independencia, tenían el objetivo de derrocar al presidente Florencio Harmodio Arosemena por ser un Títere de Chiari y de destruir de raíz la influencia estadounidense que estaba en el gobierno del momento.
Aunque Arias no era miembro de Acción Comunal sus principios le alineaban con los miembros del movimiento además que fue una de las personas que no rindió o dio por perdido el movimiento por su diligencia fue elegido para un puesto de miembro en la Junta de Gobierno después de derrocar el gobierno por lo que le fue dado el cargo como el Secretario de Relaciones Exteriores, desde donde se encargó de avisarles a los Estados Unidos todos los cambios que ocurrían dentro de la República después del golpe de Estado como la resignación de Arosemena, esta posición la mantuvo hasta el 20 de enero de 1931.[4]
Arias dentro del gobierno tenía muchos enemigos y personas que desconfiaban de él debido a su relación con Chiari que fue presidente y era uno de los líderes políticos que consiguió la presidencia a Arosemena, además los revolucionarios más fervientes del ala más radical sabían que en la noche de la revolución, Arias protegió a Chiari llevándolo a la delegación ecuatoriana y solicitó al ministro que le concediera asilo a lo que el ministro estuvo de acuerdo lo cual casi provoca una crisis debido a que muchos revolucionarios dieron ideas de hasta asediar o invadir la delegación ecuatoriana.[5]
Unos 4 días después de la llegada de Ricardo J. Alfaro, el 20 de enero de 1931 fue asignado a la Posición de Secretario de Gobierno y Justicia,[6] lo cual no fue recibido bien por Acción Comunal debido al gran poder que conllevaba el cargo que, aunque fue un gran seguidor del movimiento era aun asociado con el viejo régimen.
Para el verano de 1931 se había desarrollado un violento faccionalismo dentro de Acción Comunal, el 26 de agosto de 1931 Arnulfo Arias Madrid fue resultado herido a manos de un pistolero, por un partidario de Paredes, mientras atendía una reunión del consejo municipal de Colón, Paredes viajó a Washington D. C. para reunirse con Harmodio Arias Madrid, quien provenía de una familia adinerada, pero sin relación a Paredes,[7] para intentar llegar a un entendimiento, pero no se logró nada. A su regreso de Washington D. C; Paredes fue recibido calurosamente por cientos de simpatizantes en el aeropuerto y escoltado hasta su casa en una caravana de entre trescientos y cuatrocientos coches. Esta división se concretó después de que Paredes perdió la nominación presidencial ante Harmodio, lo que provocó que Paredes se apresurara a comprar grandes cantidades de armas en los Estados Unidos.[8]
Paredes asumió el cargo como Secretario de Gobierno y Justicia hasta el 7 de octubre de 1931,[9] cuando resigno de su posición como protesta a causa del fracaso de los hermanos Arias en llegar a un acuerdo con Alfaro.
La fragmentación y reagrupación del Partido Liberal había sido una realidad durante las tres primeras décadas de la temprana república, Paredes al darse cuenta de esto rompió con el Partido Liberal Doctrinario (PLDo), creando su propio partido en el proceso llamado Partido Liberal Renovador (PLR), que se hacían llamar Panchista en honor de su fundador,[10] aglutinaba a los más progresistas dentro del Partido Liberal hasta socialistas que no se sentían representados, celebraron su primera convención, el 21 de noviembre de 1931.
Paredes fue elegido por los Chiaristas, víctimas del golpe de 1931, intentaron un regreso político nominando a Paredes para oponerse a Harmodio. Era un orador público eficaz y atraía a los grupos de izquierda a pesar de que la embajada estadounidense lo consideraba proamericano.
El 2 de junio de 1932 Paredes se presentó a la elección a la presidencia en nombre de su partido en contra de Harmodio siendo el representante del Partido Liberal Doctrinario, quien se hizo con la victoria, por un margen de más de diez mil votos lo cual no era una victoria aplastante, pero si una cómoda mayoría.[11]
Paredes al ver el resultado electoral, reconoció públicamente su derrota y felicitó a Harmodio por su victoria lo cual lo hizo único que a sus predecesores ya que no realizó la tradicional y humillante peregrinación a la legación estadounidense para buscar una reparación por su agravio contra el ganador de las elecciones, lo cual lo hizo ser conocido como El Caballero de la Política de forma oficial.[3]
A medida que se acercaba las Elecciones generales de Panamá de 1936, el presidente Harmodio le prometió a Paredes que él iba a ser elegido como el candidato oficial del gobierno, no obstante como Harmodio ya había hecho promesas similares a Personas como Alfaro y Octavio Méndez Pereira, cuñado del presidente Harmodio, a causa de esto Paredes se lo tomo una broma, Dejó de creer lo que decía y no lo tomó en serio, él se dio cuenta de que Harmodio estaba jugando con todos, prometiéndoles de todo a todos pero sin cumplir con nada.[3]
El 16 de agosto de 1935, Paredes junto a Porras y Chiari emitieron una declaración pública conjunta, en respuesta de los constantes rumores de disturbios y rebeliones, en la que afirmaban que los rumores provenían de miembros del Partido Liberal Doctrinario para crear un ambiente político tenso e inestable en su propio beneficio. “ Esta propaganda insidiosa tiene como objetivo acusar a los partidos de oposición de actos violentos para descalificarlos y neutralizarlos”.
Otro incidente tuvo lugar el 1 de septiembre de 1935, cuando las autoridades del canal comenzaron a investigar el robo de armas del enorme cuartel, un testigo identificó a Paredes como uno de los culpables. Rápidamente fue arrestado y puesto en libertad bajo fianza.[3]
En 1936 apoya la candidatura de don Domingo Díaz y De Arosemena, quien es derrotado en los comicios de aquel año. Insiste apoyando al doctor Alfaro. Por falta de garantías en las elecciones hay abstención política, va a parar a la cárcel y luego en dos ocasiones más, tremolando el pendón de las reivindicaciones nacionales.
A mediados de la década de 1940, Paredes habló de la necesidad de que trabajadores, campesinos, afrocaribeños y mujeres se unieran contra la oligarquía y exigieran reformas sociales y económicas lideradas por el Estado, además de presentarse como candidatos a cargos políticos.[12]
En mayo de 1945, cuando la asamblea constituyente buscaba un remplazó para el presidente Ricardo Adolfo de la Guardia, Paredes parecía la persona más probable para reemplazarlo, debido a su continuada popularidad y a que se había ganado el apoyo de los descendientes de las Indias Occidentales, ahora llamados criollos. Sin embargo, por razones tácticas Paredes y su partido terminaron apoyando a Enrique A. Jiménez Para presidente interino en junio de 1945.[13]
El 12 de mayo de 1946 hubo una gran asamblea en donde Paredes fue elegido presidente del Partido Liberal después de que las 5 facciones, Partido Liberal Renovador, Partido Liberal Doctrinario, Partido Liberal Democrático (PLD), Partido Liberal Nacional (PLN) y Partido Liberal Unido (PLU), votaron para extinguirse a sí mismos y unirse de vuelta al Partido Liberal.[14]