Elecciones provinciales de Río Negro de 2003

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 1999  Bandera de la Provincia del Río Negro  2007 
Elecciones provinciales de 2003
Gobernador para el período 2003-2007
43 bancas en la Legislatura Provincial
Fecha Domingo 31 de agosto de 2003
Tipo Provincial

Demografía electoral
Hab. registrados 354 416
Votantes 262 176
Participación
 
73.97 %  1.2 %
Votos válidos 239 481 (91,34%)
Votos en blanco 18 815 (7,18%)
Votos nulos 3880 (1,48%)

Resultados
Miguel Ángel Saiz UCR
Votos 78 202  29.5 %
Diputados obtenidos 24  2
 
32.65 %
Carlos Ernesto Soria PJ
Votos 72 498  23.8 %
Diputados obtenidos 10  4
 
30.27 %
Julio Arriaga FG
Votos 48 790  168.8 %
Diputados obtenidos 7  3
 
20.37 %
Eduardo Rosso PJ
Votos 24 782  
Diputados obtenidos 2  1
 
10.35 %

Resultados por departamento
Elecciones provinciales de Río Negro de 2003
 7  color #E10019 Miguel Saiz
 6  color #318CE7 Carlos Ernesto Soria

Composición de la Legislatura Provincial
Elecciones provinciales de Río Negro de 2003
 2  color #04923C MARA  7  color #6FB53E EpR 24 color #E10019 CpD
 9  color #318CE7 PJ  1  color #EB3721 PPR


Gobernador de la provincia de Río Negro

Las elecciones generales de la provincia de Río Negro de 2003 tuvieron lugar el domingo 31 de agosto del mencionado año, con el objetivo de renovar las instituciones provinciales y municipales de la provincia, en desfase con las elecciones presidenciales, que se habían realizado en abril, pero en paralelo con la elección de tres diputados correspondientes al distrito. Fueron las sextas elecciones provinciales desde la restauración de la democracia en Argentina en 1983, así como los décimos comicios rionegrinos desde la provincialización del territorio en 1958. Bajo la constitución provincial vigente, se debía elegir al Gobernador y al Vicegobernador en fórmula única, así como a los 43 integrantes de la Legislatura Provincial mediante un sistema mixto proporcional y distrital, conformando los poderes ejecutivo y legislativo de la provincia para el período 2003-2007. Al mismo tiempo, se eligió a las autoridades locales de treinta municipios de la provincia, compuestos por un intendente con un mandato de dos o cuatro años que ejercería el poder ejecutivo y un Concejo Deliberante a cargo del poder legislativo.[1]

Estas serían las primeras elecciones en realizarse después de la crisis de diciembre de 2001 que había detonado la renuncia del presidente Fernando de la Rúa y la posterior elección como presidente del justicialista Néstor Kirchner en el marco de la división del peronismo y el colapso del radicalismo, viéndose fragmentados los dos principales movimientos históricos del país. En Río Negro, gobernada por la Unión Cívica Radical desde la restauración de la democracia, se notó fuertemente la fragmentación al presentarse nueve candidatos a gobernador, de los cuales cuatro tenían serias posibilidades de éxito, dos con raíces en el radicalismo y dos en el peronismo. El candidato del oficialismo radical fue Miguel Ángel Saiz, por la coalición Concertación para el Desarrollo; mientras que el Partido Justicialista se alió con el Partido Provincial Rionegrino y presentó a Carlos Ernesto Soria, siendo ambos postulantes provenientes de General Roca. Destacó la candidatura de Julio Arriaga, por la Afirmación para una República Igualitaria o ARI, y Eduardo Rosso, de un sector progresista disidente del justicialismo denominado «Movimiento de Acción Rionegrina» o MARA.[2]

Con este escenario, se consideraba muy poco probable que el radicalismo retuviera el gobierno provincial. Resultaba clave en los comicios el apoyo del presidente Kirchner, que en las elecciones presidenciales había obtenido una clara victoria en la provincia. Este se mantuvo, pese a lo anterior, ambiguo con respecto a la fórmula justicialista local, a pesar de que Soria (exfuncionario de la administración interina de Eduardo Duhalde) defendió una buena relación con el nuevo mandatario nacional, y se mostró más inclinado a aliarse con Rosso, perteneciente al peronismo más ligado al naciente kirchnerismo.[3] Sin embargo, debido a la crisis que sufría el radicalismo después de la caída del gobierno de De la Rúa, desgastado a su vez por veinte años de gobierno sobre la provincia, y siendo Saiz visto como un candidato «deslucido» por varios círculos políticos,[2] se esperaba que el peronismo ganara las elecciones con relativa facilidad. A pesar de que la diferencia en las encuestas entre el postulante oficialista y el candidato del principal partido opositor disminuyó ligeramente en los últimos días antes de la elección,[3] prácticamente todos los sondeos auguraban que Saiz sería derrotado por Soria.[2][4]

Finalmente, contra todo pronóstico y en medio de una fuerte atomización, Saiz obtuvo una victoria sorpresiva con solo el 32,65% de los votos positivamente emitidos, el porcentaje más bajo para cualquier gobernador electo en la historia de la provincia, sobre el 30,27% que obtuvo Soria con el apoyo del PJ y el PPR (22,15 y 8,12%, respectivamente). La diferencia absoluta entre los dos candidatos más votados fue de solo 5.704 sufragios exactos.[4] En tercer lugar se ubicó el candidato del ARI, Arriaga, con un 20,37% de los votos en una de sus primeras elecciones en la provincia; y el cuarto lugar Rosso, con el 10,35%. Los demás candidatos no superaron el 2% de los sufragios. La división entre múltiples listas y el sistema electoral mixto con un piso del 22% de los votos para las candidaturas circuitales jugó un papel fundamental en favor del radicalismo en las elecciones legislativas, y la Concertación para el Desarrollo conservó una holgada mayoría con 24 de los 43 escaños, a pesar de no haber superado el tercio de votos, contra 10 diputados de la alianza PJ-PPR, 7 del ARI y 2 del MARA.[5] Hubo un elevado nivel de voto en blanco y anulado, superando el 8% del total emitido, y la participación fue bastante más baja que en los anteriores comicios, del 73,97%.[1]

Saiz, asumió como gobernador el 10 de diciembre de 2003, con Mario de Rege como vicegobernador. Nacido en Montevideo, Uruguay, recibió el cargo de manos de Pablo Verani, gobernador saliente nacido en Italia, por lo que Río Negro tuvo dos gobernadores seguidos que nacieron fuera de Argentina.

Las elecciones estarían marcadas por la crisis de diciembre de 2001, que provocó la renuncia de Fernando de la Rúa, presidente de la Unión Cívica Radical dentro de la Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación, y la llegada de Eduardo Duhalde al cargo de presidente interino, poco después de las elecciones legislativas en las que la coalición oficialsita había salido ampliamente derrotada y más de un 25% del electorado emitió votos en blanco o anulados, evidenciando la crisis de representatividad que sufría el país. En Río Negro, gobernada por el radicalismo desde la restauración de la democracia en 1983, la Alianza conservó su preponderancia con el 35,82% de los votos sobre el 26,50% de la lista del opositor Partido Justicialista. Las dos coaliciones que habían participado en las anteriores elecciones apoyando al bipartidismo: la Alianza entre la UCR, el FREPASO, el Partido Provincial Rionegrino y la Democracia Cristiana; y el Frente para el Cambio entre el Partido Justicialista y el Movimiento Patagónico Popular, se habían diezmado en mayor o menor medida o habían sufrido deserciones. El PPR, el PDC y el MPP abandonaron las alianzas y cometieron por separado en las elecciones. El Partido Humanista obtuvo el 7,72% en toda la provincia, ubicándose en el tercer puesto. Un 24,49% del electorado rionegrino emitió votos anulados, y un 4,08% en blanco, mientras que la abstención rondó el 25%, lo que implicó que más de un 40% de los votantes registrados de la provincia se abstuvieran de alguna forma.[2]

Después de la caída del gobierno de De la Rúa, la UCR entró en una profunda crisis. En las elecciones de 2003, adelantadas por el gobierno de Duhalde para el 27 de abril y separadas de los comicios legislativos, el peronismo gobernante concurrió dividido en tres candidaturas: la del expresidente Carlos Menem, la del gobernador de Santa Cruz Néstor Kirchner y la del exgobernador de San Luis y expresidente interino Adolfo Rodríguez Saá. El radicalismo, además de su candidatura oficial con Leopoldo Moreau, se vio fragmentado con otros dos candidatos: Ricardo López Murphy, por la formación Recrear para el Crecimiento, y Elisa Carrió, por la alianza Argentinos por una República de Iguales. Kirchner, que resultó elegido presidente luego de que Menem se retirara de la eventual segunda vuelta electoral que debía realizarse entre ambos, obtuvo un triunfo holgado en Río Negro con el 35,39% de los votos, mientras que Moreau obtuvo el 3,32%, la peor elección en la historia del radicalismo en Río Negro. De cara a las elecciones inminentes de renovación de autoridades provinciales, se consideraba muy difícil que la UCR retuviera el control del distrito rionegrino.[2]

Reglas electorales

Cargos a elegir

Las elecciones se realizaron bajo el texto constitucional sancionado el 3 de junio de 1988, siendo los cuartos comicios provinciales que tenían lugar bajo dicha carta magna provincial. La misma establecía los siguientes cargos y procedimientos de elección:

Renovación legislativa

Circuito Diputados
circuitales
Diputados
poblacionales
Total
color #FFF799 Alto Valle Centro 3 19 43
color #7092BE Alto Valle Este 3
color #B97A57 Alto Valle Oeste 3
color #FFC90E Andino 3
color #B5E61D Atlántico 3
color #C8BFE7 Línea Sur 3
color #FFAEC9 Valle Inferior 3
color #99D9EA Valle Medio 3
Total 24 19

Candidaturas

En paralelo con la crisis sufrida a nivel nacional, la Unión Cívica Radical, oficialista desde hacía veinte años en el distrito rionegrino, enfrentó una difícil situación interna para definir su binomio gubernativo, ante la imposibilidad tanto de Pablo Verani (gobernador en ejercicio) como de Bautista Mendioroz (su vicegobernador) de postularse debido a que ya habían integrado la fórmula ejecutiva por dos mandatos consecutivos. Un intento de Mendioroz para que sus dos mandatos en la vicegobernación no contara para postularse a la gobernación fue desbancado judicialmente por la intervención del exmandatario Horacio Massaccesi, el cual más tarde estaría cerca de ser expulsado del partido.[6] Se buscaron acuerdos para evitar la realización de internas directas que pudieran dividir al partido, con escaso éxito.[7] Finalmente, la candidatura fue para Miguel Ángel Saiz, exintendente de General Roca, cuyo candidato a vicegobernador sería Mario de Rege.[2][8]

Dentro del Partido Justicialista, principal formación opositora en la provincia desde la restauración de la democracia y gobernante a nivel nacional, existió un amplio consenso para nominar al dirigente Carlos Ernesto Soria, el cual había ejercido como Secretario de Inteligencia en el gobierno de Eduardo Duhalde y respondía al sector del justicialismo que le era favorable. A pesar de haber comenzado una carrera dentro del peronismo de la provincia de Buenos Aires, Soria comenzó a perfilarse nuevamente en su provincia desde principios de 2002, después de que el PJ perdiera allí las elecciones legislativas de 2001, sacando en el proceso de Remo Costanzo (su candidato en las dos anteriores elecciones) del Senado.[9] A partir de entonces sumó el apoyo clave del dirigente Miguel Ángel Pichetto, que resultó crucial para obtener la candidatura.[9] Ante un reclamo por parte del candidato a gobernador, se produjo un compromiso en enero de 2003 por el cual los tres candidatos presidenciales del dividido partido (Carlos Menem, Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá) se comprometieron a apoyar las candidaturas gubernativas que surgieran de las elecciones internas del justicialismo en cada provincia.[10] La candidatura justicialista formó una colectora con el Partido Provincial Rionegrino, que hasta entonces había apoyado a los candidatos radicales.[2][8]

Un sector del justicialismo más progresista, rechazando la candidatura de Soria, configuró el «Movimiento de Acción Rionegrina» o MARA, integrado tanto por dirigentes peronistas encolumnados en torno a la candidatura de Eduardo Rosso;[8] como del Movimiento Patagónico Popular, liderado por el exintendente de Cipolletti Julio Rodolfo Salto. Rosso resultó expulsado del Partido Justicialista rionegrino en abril de 2003 por haberse desmarcado de la interna justicialista (a pesar de apoyar la candidatura presidencial de Néstor Kirchner) aduciendo falta de garantías y prefiriendo competir por fuera del partido en contra de Soria.[11] Rosso atacó al justicialismo oficial por no haber expulsado a los legisladores involucrados en el escándalo de coimas en el Senado de 2000, declarando que: «Para el PJ, parece que es más grave pensar distinto y plantear el debate interno que robar o participar en sobornos».[11]

El dirigente del MPP y también exintendente cipoleño, Julio Arriaga, se postuló apoyado por la naciente Afirmación para una República Igualitaria o ARI, encabezada a nivel nacional por Elisa Carrió, recibiendo el apoyo del partido Frente Grande (que había ocupado el tercer puesto en las anteriores elecciones) y el Partido Demócrata Progresista. Los cuatro candidatos principales apoyaban en mayor o menor medida al gobierno de Néstor Kirchner, el cual se mantuvo en su mayoría apartado de la elección.[2][8]

Otros cinco partidos políticos presentaron candidaturas gubernativas. El Partido Humanista, que esperaba conservar el fuerte electorado evidenciado en los comicios legislativos de 2001, postuló a Adolfo Martínez para la gobernación, con Emilio Nemeth como compañero de fórmula.[8] Recrear para el Crecimiento, tercera fuerza de las elecciones presidenciales de abril, rechazó en forma tajante la idea de un acuerdo con el radicalismo (del que constituía una escisión importante) y resolvió concurrir con candidatos propios a la gobernación, presentando a Agustín Argibay como postulante a gobernador, y a Jorge Gómez para la vicegobernación, decisión tomada en junio de 2003 por medio de su Junta Promotora Provincial.[12] Aunque el partido se mostró abierto a lograr acuerdos con otras formaciones políticas ajenas al oficialismo, finalmente concurrió en solitario.[12][8] La Izquierda Unida, compuesta por el Partido Comunista y el Movimiento Socialista de los Trabajadores, presentó a Antonio Alac para la gobernación, con Silvia Rodríguez, de la Asociación de Trabajadores del Estado, como compañera de fórmula.[13]

Campaña

Resultados

Referencias

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