Elecciones provinciales de Río Negro de 1973
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| Elecciones provinciales de 1973 Gobernador para el período 1973-1977 22 escaños de la Legislatura Provincial | |||||||||||
| Fecha | Domingo 11 de marzo de 1973 (1ª vuelta) Domingo 15 de abril de 1973 (2ª vuelta, no realizada) | ||||||||||
| Tipo | Gubernatorial y legislativa | ||||||||||
| Demografía electoral | |||||||||||
| Hab. registrados | 130 327 | ||||||||||
| Votantes | 105 811 | ||||||||||
| Participación | |||||||||||
| 81.19 % | |||||||||||
| Votos válidos | 98 359 | ||||||||||
| Votos en blanco | 6883 | ||||||||||
| Votos nulos | 569 | ||||||||||
| Resultados | |||||||||||
| Mario Franco – PJ | |||||||||||
| Votos | 45 310 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 12 | ||||||||||
| 46.07 % | |||||||||||
| Roberto Requeijo – PPR | |||||||||||
| Votos | 24 404 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 5 | ||||||||||
| 24.81 % | |||||||||||
| Norberto Blanes – UCR | |||||||||||
| Votos | 20 888 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 5 | ||||||||||
| 21.24 % | |||||||||||
| Antonio García García – NF | |||||||||||
| Votos | 3144 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 0 | ||||||||||
| 3.20 % | |||||||||||
| Otros candidatos | |||||||||||
| Votos | 4532 | ||||||||||
| Diputados obtenidos | 0 | ||||||||||
| 4.68 % | |||||||||||
| Resultados por departamento | |||||||||||
9 color #318CE7 Mario Franco |
4 color #EB3721 Roberto Requeijo | ||||||||||
| Composición de la Legislatura Provincial | |||||||||||
12 color #318CE7 PJ |
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Gobernador de la provincia de Río Negro | |||||||||||
Titular Oscar Luis Lava Intervetor de facto |
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Las elecciones generales de la provincia de Río Negro de 1973 tuvieron lugar el 11 de marzo del mencionado año con el objetivo de restaurar las instituciones democráticas constitucionales y autónomas de la provincia después de siete años de la dictadura militar autodenominada Revolución Argentina (instaurada con el golpe de Estado de 1966), y a dieciocho años de la proscripción del peronismo o justicialismo de la vida política de Argentina. Fueron las primeras elecciones provinciales completamente libres de toda proscripción desde la conversión de Río Negro en estado autónomo, pues previo a la proscripción había sido un Territorio Nacional sin gobernador electo. Se debía elegir a un Gobernador en fórmula única, a 22 diputados provinciales y a los intendentes y concejales de los municipios, conformando los poderes ejecutivo y legislativo para el período 1973-1977. La ley electoral disponía la necesidad de una segunda vuelta electoral entre los candidatos a gobernador más votados si ninguna de las fuerzas alcanzaba el 50% más uno de los votos en primera instancia.
Ocho partidos presentaron candidaturas en las elecciones, aunque la competencia en general estuvo centrada entre Mario Franco, candidato del Partido Justicialista (PJ) y apoyado por el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI); Norberto Blanes, de la Unión Cívica Radical (UCR), gobernante antes del golpe como UCRP; y Roberto Requeijo, del Partido Provincial Rionegrino (PPR), que había servido como gobernador de facto durante la dictadura y había renunciado para poder presentarse a los comicios. A nivel nacional, el PPR sostuvo la candidatura presidencial de Ezequiel Martínez por la Alianza Republicana Federal, favorable al régimen dictatorial saliente. Durante la campaña, que en el resto del país fue en gran medida pacífica, se sucedieron numerosos hechos de violencia en la provincia entre los partidarios de Requeijo y los militantes de otros partidos (generalmente provenientes del peronismo y la izquierda), que culminaron con el estallido del segundo Rocazo, una pueblada contra el gobierno militar cuatro días antes de los comicios en la ciudad de General Roca (similar al primer Rocazo acontecido en 1972), donde Requeijo tenía la intención de realizar un acto proselitista, y que tuvo como saldo la muerte de un manifestante, Agustín Fernández Criado, de veintidós años. Enfrentamientos en la localidad de Cipolletti como respuesta a este hecho se saldó con una segunda muerte, de Juan Bustos, integrante de la Juventud Peronista, a manos de un militante del PPR.[1][2]
Tras la realización de la primera vuelta electoral, Franco fue el candidato más votado con el 46,07% de los votos contra el 24,81% de Requeijo, que logró imponerse en gran cantidad de localidades del sur de la provincia y desplazar al radicalismo a un sorpresivo tercer puesto, logrando Blanes el 21,24% sin imponerse en ninguno de los trece departamentos de la provincia.[1] Antonio García García, candidato de la Nueva Fuerza (NF), se ubicó cuarto con el 3,20%, y los demás candidatos no superaron el 2% de los votos.[2] A nivel legislativo, el FREJULI logró la mayoría absoluta en la Legislatura Provincial con 12 de los 22 escaños, mientras que la UCR y el PPR empataron con 5 escaños cada uno. La participación fue del 81,19% del electorado registrado.[1]
A pesar de la holgada diferencia lograda, Franco fracasó por poco menos de cuatro puntos en lograr la mayoría de votos exigida para resultar electo gobernador en primera vuelta, requiriéndose entonces un desempate gubernativo contra Requeijo. Sin embargo, el PPR solo había pasado a segunda vuelta a nivel gubernativo, mientras que a nivel legislativo se había visto fuera del desempate senatorial (donde el candidato radical Antonio O. Napoli resultó elegido senador por la minoría) y resultaba muy improbable que pudiera derrotar al postulante peronista. El 19 de marzo, ocho días después de los comicios, Requeijo se retiró de la segunda vuelta gubernativa, garantizando la elección de Franco.[3] Los cargos electos asumieron el 25 de mayo, con Franco jurando como el primer gobernador justicialista de Río Negro, y el último hasta 2011.[4] Sin embargo, no pudo completar su mandato constitucional ya que fue depuesto por el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.[4]
La provincialización del Territorio Nacional del Río Negro se produjo en un contexto de fuertes conflictos a nivel nacional por el golpe de Estado de septiembre de 1955, acaecido pocos meses después de la conversión de Río Negro en provincia, que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón e instauró una dictadura militar autodenominada Revolución Libertadora, la cual proscribió al peronismo o justicialismo y al propio Perón de la vida política argentina, prohibiendo también a su brazo político, el Partido Justicialista (PJ), y desatando una fuerte represión contra adherentes de dicho movimiento. En la naciente provincia de Río Negro, los conflictos nacionales se vieron exacerbados por las problemáticas locales, debido a que la provincia estaba conformada por un numerosas localidades profundamente divididas, careciendo el territorio de una identidad provincial propia. La cuestión sobre la instalación de la sede del gobierno de la ciudad de Viedma (entonces capital provincial) o de General Roca (principal urbe de la provincia) perduró durante la mayor parte de las décadas de 1950 y 1960. Con el peronismo proscripto y en elecciones controladas por las Fuerzas Armadas fueron elegidos gobernadores Edgardo Castello (de la Unión Cívica Radical Intransigente) y Carlos Christian Nielsen (de la Unión Cívica Radical del Pueblo), ambos sucesores de la Unión Cívica Radical, dividida en dos con respecto a la cuestión de la proscripción. La elección del peronista Amadeo Llanos como gobernador en 1962 motivó la intervención federal de la provincia.
En 1966, un golpe de Estado derrocó al gobierno constitucional del radical del pueblo Arturo Umberto Illia e instauró una dictadura militar de tipo permanente dentro del modelo de estado burocrático-autoritario que se autodenominó a sí misma como Revolución Argentina, interviniendo todas las provincias, mateniendo la proscripción del peronismo y haciéndola extensiva a todos los partidos políticos en general. La dictadura agravó aún más la situación política y social del país, generando una fuga de cerebros, la aparición de grupos guerrilleros, y una serie de puebladas insurrecionales a finales de la década que acabaron precipitando la caída del régimen e incluso de la misma proscripción al peronismo. En septiembre de 1969, un conflicto en la localidad rionegrina de Cipolletti por la destitución del comisionado Julio Dante Salto (que había sido elegido como intendente constitucional en 1963 y mantenido en su cargo como comisionado de facto tras el golpe), luego de que este entrara en conflicto con el gobierno provincial, desató una pueblada en su favor conocida como Cipolletazo, una de las revueltas más importantes de la región patagónica, que finalizó la con la renuncia del gobernador de facto Juan Antonio Figueroa Bunge (designado tan solo el mes anterior) y su reemplazo por el general Roberto Requeijo.[1][2]
La gestión de Requeijo como gobernador de facto se enmarcó en el «Plan 1970», cuyo objetivo general era la instauración en un lapso de tres años (1970-1973) de una identidad provincial propia y a su vez buscar la distribución equitativa de ingresos y el crecimiento sostenido de la economía. El plan de Requeijo incluía una progresiva descentralización de la provincia del Alto Valle, lo que le granjeó una amplia popularidad en las localidades del sur del país y en la capital provincial, Viedma, pero le acarreó también una violenta oposición en General Roca y las localidades del norte. Del mismo modo, la gestión de Requeijo no estuvo exenta de los problemas que afectaban al país y se produjeron nuevas puebladas, como el Barilochazo en 1970 y el Rocazo en 1972, desatado este último por la decisión del régimen de Requeijo de crear un juzgado separado para Cipolletti, en detrimento de los intereses roquenses. A nivel nacional, el gobierno de facto de Alejandro Agustín Lanusse, ante la insostenibilidad de la situación, resolvió convocar a elecciones generales libres, en las que se permitió la participación del peronismo y las demás fuerzas políticas, pero prohibiendo que las autoridades inconstitucionales en ejercicio se postularan para cargos electos. Ante esta situación, los sectores favorables a Requeijo constituyeron el Partido Provincial Rionegrino (PPR), la primera fuerza netamente provincialista del territorio, el 15 de mayo de 1972, que propuso sostener su espacio político.[1][2]
Reglas electorales
La constitución promulgada el 10 de diciembre de 1957 establecía las siguientes autoridades provinciales y sus respectivos criterios de elección, siendo el sistema sometido a diversas modificaciones por el régimen interventor mediante el Estatuto Fundamental Temporario de 1972, que alteraba tanto el sistema electoral utilizado para los comicios como las cuestiones respecto a la reelección de las autoridades:
- Gobernador provincial, elegido en forma directa por los ciudadanos rionegrinos para un mandato de cuatro años reelegibles por una sola vez consecuativa mediante el sistema de segunda vuelta electoral en caso de que ninguno de los candidatos alcanzara una mayoría absoluta de votos en primera vuelta. La constitución provincial de entonces no preveía el cargo de vicegobernador provincial. Se abolió el sistema de Colegio Electoral empleado solo en la elección anterior y además se introdujo la segunda vuelta, que no volvería a ser empleada en una elección provincial rionegrina. La reelección gubernativa por un segundo período consecutivo sería reintroducida en 1988.
- 22 diputados provinciales elegidos mediante representación proporcional por listas, con la provincia como único distrito. Se redujo el número de diputados de 23 a 22.
Candidaturas
Los partidos políticos en Río Negro enfrentaron numerosos problemas para alcanzar la cantidad de afiliados requerida para garantizar su reincorporación a la vida política. El Partido Justicialista obtuvo una gran cantidad de afiliados que se consideró un precedente destacado de su victoria electoral, con 13.800 fichas de afiliación a su favor. La Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP), que había logrado la titularidad del nombre Unión Cívica Radical (UCR) en junio de 1972, alcanzó finalmente el reconocimiento provincial con 3.658 fichas, muy por debajo del PJ pero muy por encima de los demás partidos reconocidos. Para agosto de 1972 habían obtenido reconocimiento, además del radicalismo y el peronismo: el Partido Intransigente (sucesor de la UCRI), el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), el PPR de Requeijo, la Nueva Fuerza (NF) y el Partido Socialista (PS), todos ellos con la cantidad mínima indispensable de entre 410 y 430 afiliados.[1]
El Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) se constituyó en Río Negro por medio de una alianza entre el Partido Justicialista (PJ), el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), y el Partido Conservador Popular (PCP). La coalición presentó la candidatura de Mario Franco, oriundo de Villa Regina, que ya se había perfilado previamente como una de las principales figuras del movimiento durante la época de la proscripción. Por su parte, el radicalismo enfrentó una dura interna gubernativa, con una impugnación judicial que determinó que la candidatura correspondería a Norberto Blanes, dirigente oriundo del Alto Valle, en detrimento del también roquense José Enrique Gadano, senador entre 1963 y 1966.[5] Como tercera fuerza, el nuevo Partido Provincial Rionegrino tenía en sus filas a figuras provenientes de otros partidos políticos no peronistas, como el Partido Demócrata Cristiano (PDC), muy dividido en el orden nacional y provincial, e incluso facciones del radicalismo. A nivel local, el PPR buscó postular también a ciudadanos destacados que no hubieran tenido participación previa en la política, con la intención de atraer el voto independiente que rechazara los partidismos. Esto, si bien atrajo grandes apoyos de cara a las elecciones inminentes, afectó la sostenibilidad del partido a largo plazo.[2] Requeijo presentó su renuncia a la gobernación el 29 de agosto de 1972, garantizándose el permiso legal para presentarse como candidato a gobernador constitucional. Fue sucedido por Oscar Luis Lava, que ocuparía el poder ejecutivo provincial hasta la jura de las autoridades electas en mayo de 1973.[1]
Otras cinco formaciones políticas presentaron candidatos, aunque constituyeron actores minoritarios en la contienda. El partido derechista Nueva Fuerza, que a nivel nacional conducía el economista Álvaro Alsogaray, postuló al médico Antonio García Carcía para la gobernación.[6][5] El Partido Popular Cristiano (PPC), que a nivel nacional correspondía a la facción de la Democracia Cristiana que apoyaba la candidatura de Cámpora, se desmarcó del FREJULI en el plano provincial y postuló a Rolando Bonacchi como candidato, con su líder Edgardo Bagli como primer candidato a legislador provincial.[5]







