Emirato
tipo de monarquía regida por un emir
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Un emirato (en árabe: إمارة imāra, plural: إمارات imārāt) es un territorio político bajo la administración de un emir,[1] siendo un tipo de monarquía característica de Asia y África. En árabe, el término puede ser generalizado a una provincia o país que es administrado por un miembro de la clase dominante.
Desde un punto de vista histórico, un emirato es una unidad político-religiosa menor que un califato,[2] dándose la curiosidad de que la Península ibérica fue el primer territorio donde un emirato (el Emirato de Córdoba) se autoproclamó como califato (el Califato de Córdoba) en el año 929.[3][4]
Algunos equivalentes del término pueden ser los principados en Europa y los beylicatos en Anatolia.
Etimología
Como monarquía
Los Emiratos Árabes Unidos son un Estado federal que agrupa siete emiratos, cada uno gobernado de forma hereditaria por su propio emir; los siete gobernantes integran el Consejo Supremo Federal, que actúa como colegio electoral para elegir de entre sus miembros al presidente y al vicepresidente de la federación, mientras que el primer ministro es nombrado por el presidente con la aprobación del Consejo.[8][9]
Como casi todos los emiratos han desaparecido, se han integrado a algún Estado moderno más grande o han cambiado sus modos de gobernanza, por ejemplo, a malik (Reino de Arabia saudita) o a sultanatos, verdaderos Estados emiratíes que se han vuelto raros hoy en día.
Como provincias
Además, en árabe el término puede ser generalizado para significar cualquier provincia de un país que es administrado por un miembro de la clase gobernante, especialmente por un miembro (normalmente llamado emir) de la familia real, como en las provincias del reino saudí.
Lista de emiratos actuales
En la actualidad, existen varias unidades políticas correspondientes a emiratos en la península arábiga, y también uno en el Asia del Sur. De estos, tres son Estados independientes y siete forman una confederación, los Emiratos Árabes Unidos.
Kuwait, emirato independiente desde el 19 de junio de 1961.
Catar, emirato independiente desde el 3 de septiembre de 1971.
Emiratos Árabes Unidos, confederación de emiratos, desde el 2 de diciembre de 1971, compuesta por:
Afganistán, emirato independiente desde el 27 de septiembre de 1996.
Emiratos históricos
Una lista de emiratos que ya han dejado de existir, no son reconocidos ni ostentan poder real o fueron integrados en otro país y han preservado sus "estados tradicionales" ordenados por localización y en orden de la fecha del primer líder llamado "emir"
África
Norte de África
- Emirato de Nekor, región del Rif del actual Marruecos 710–1019
- Emirato de Aglabí, aglabí en los actuales Túnez, Argelia, Sicilia, Marruecos y Libia 800–909
- Emirato de Túnez, Ifriqiya hafsí en los actuales Túnez, Argelia y Libia 1229–1574
- Emirato de Zab, actual Argelia hacia 1400 (de corta duración)
- Emirato de Tremecén (742–790)
- Emirato de Trarza, actual suroeste de Mauritania 1640–1910
- Emirato de Cirenaica, actual Libia oriental 1949–1951 (se convirtió en el Reino de Libia)
- Aglabí bajo los hafsíes
- Trarza (arriba a la izquierda)
- Cirenaica en Libia
Oeste de África
Ghana
- Emirato de Zabarma - Noreste de Ghana 1860s-1897
Níger
- Emirato de Say - Suroeste de Niger Siglo 19- (integrado)
Nigeria

- Emirato de Fika, noroeste de Nigeria siglo 15– (integrado)
- Emirato de Gwandu, noroeste de Nigeria siglo 15 al 2005 (integrado y luego depuesto)
- Emirato de Kebbi, noroeste de Nigeria 1516– (integrado)
- Emirato de Borgu, central oeste de Nigeria, a partir del Emirato de Bussa 1730–1954 y Emirato de Kaiama 1912–54, unificado 1954– (integrado)
- Emirato de Gumel, central norte de Nigeria 1749– (integrado)
- Emirato de Yauri, noroeste de Nigeria 1799– (integrado)
- Emirato de Gombe, noreste de Nigeria 1804– (integrado)
- Emirato de Kano, central norte de Nigeria 1805– (integrado)
- Emirato de Bauchi, noreste de Nigeria 1805– (integrado)
- Emirato de Daura, central norte de Nigeria 1805– (integrado)
- Emirato de Katagum, central norte de Nigeria 1807– (integrado)
- Emirato de Zaria, central norte de Nigeria 1808– (integrado)
- Emirato de Potiskum, noreste de Nigeria 1809– (integrado)
- Emirato de Adamawa, este de Nigeria y antiguamente dentro del oeste de Camerún 1809– (integrado donde se preservo)
- Emirato de Ilorin, suroeste de Nigeria 1817– (integrado)
- Emirato de Muri, central este de Nigeria 1817– (integrado)
- Emirato de Kazaure, central norte de Nigeria 1819– (integrado)
- Emirato de Lapai, centro de Nigeria 1825– (integrado)
- Emirato de Suleja, central Nigeria 1828– (integrado)
- Emirato de Agaie, central oeste de Nigeria 1832– (integrado)
- Emirato de Bida, central oeste de Nigeria 1856– (integrado)
- Emirato de Kontagora, central norte de Nigeria, 1858– (integrado)
- Emirato de Borno, noreste de Nigeria 1900– (integrado)
- Emirato de Dikwa, noreste de Nigeria 1901– (integrado)
- Emirato de Biu, noreste de Nigeria 1920– (integrado)
Este de África
Etiopía
- Emirato de Harar, Etiopía oriental 1647-1887
Asia
Arabia
- Emirato de La Meca, Arabia Occidental 967-1916
- Emirato Uyuní, la actual península arábiga 1076-1253
- Emirato de los Yabrid, Arabia oriental y central 1417-1524
- Emirato de Al-Uyaynah, Arabia central 1446-1760
- Emirato de Bani Jalid, Arabia oriental 1669-1796
- Emirato de Beihan, actual Yemen meridional 1680-1967
- Emirato de Diriyah, principalmente en la actual Arabia Saudí y los EAU 1727-1818
- Emirato de Néyed, centro y este de Arabia 1818-91
- Emirato de Dhala, Yemen meridional moderno principios del siglo XIX hasta 1967
- Emirato de Jabal Shammar, centro-norte de Arabia 1836-1921
- Emirato de Néyed y Hasa, centro de Arabia 1902-21
- Emirato Idrisid de Asir, Jizan, en el moderno suroeste de Arabia Saudí 1906-34
- Emirato de Baréin, 1971-2002 (antes estaba bajo un hakim; después bajo un malik)
- Emiratos de Arabia Saudí, las trece provincias de Arabia Saudí
Baréin, emirato de 1971 a 2002, actualmente reino.
- Beihan y Dhala en Arabia del Sur
- Diriyah
- Nejd
- Jabal Shammar
- Asir en su apogeo
- Baréin
- Divisiones de los emiratos saudíes
Oriente Próximo
- Emirato de Mosul, actual Irak 905-1096, 1127-1222, 1254-1383, 1758-1918
- Emirato de Melitene, actual Turquía central, de mediados del siglo IX a 934
- Emirato de Amida, actual Turquía oriental 983-1085
- Emirato de Karaman, centro-sur de Anatolia 1250-1487
- Emirato de Aydin, estado compuesto por turcos oghuz en la Turquía moderna desde principios del siglo XIV hasta 1390
- Emirato de Dulkadir, Turquía oriental moderna 1337-1522
- Emirato de Ramazan, Turquía oriental moderna 1352-1608
- Emirato del Monte Líbano, actual Líbano 1516-1842
- Emiratos timúridas, el imperio de Timur y los emiratos menores que quedaron tras la caída de la dinastía timúrida en Oriente Próximo, 1526-1550
- Emirato de Soran, actual norte de Irak 1816-35
- Az Zubayr, ciudad de la gobernación de Basora, Irak, durante el siglo XVI
- Emirato de Transjordania, actual Jordania 1921-46
- Emirato Islámico de Byara, moderna región del Kurdistán, Irak, 2001-2003
- Emirato otomano en 1300, etiquetado "Osman"
- Emirato timúrida bajo el liderazgo de Timur
- Transjordania
Asia Central
- Emirato de Bujará, actual Uzbekistán 1785-1920
- Emirato de Khotan, 1933 noroeste de China, fusionado en la Primera República del Turkestán Oriental
- Bujará
- Khotan en la China moderna
Asia Meridional
- Emirato de Afganistán, Afganistán 1823-1929
- Emirato Islámico de Afganistán (1996-2001), primer periodo de gobierno talibán en Afganistán (derrocado)
- Emirato Islámico de Kunar, sur de Afganistán 1991-1991
- Emirato de Multan
- Emirato Habbarí
- Emirato de Afganistán
Europa
Cáucaso
- Emirato de Armenia, Cáucaso 637-884
- Emirato de Darband, Azerbaiyán 869-1075
- Emirato de Tiflis, actual Georgia 736-1080, nominalmente hasta 1122
- Emirato del Cáucaso Norte, Chechenia y Daguestán en el Cáucaso 1919-1920
- Emirato del Cáucaso, Cáucaso 2007-2017 (no reconocido)
- Darband, Azerbaiyán
- Armenia
Iberia
- Emirato de Córdoba, 756-929, actual España y Portugal (título cambiado a califa en 929)
- Emirato de Granada, 1238-1492
- Emirato de Badajoz, actual Portugal y España occidental 1009-1151
- Emirato de Almería, región de Almería y Cartagena en la España actual 1013-1091
- Emirato de Jerez, ciudades de Jerez de la Frontera y Arcos de la Frontera en la España moderna meridional 1145-1147
- Taifas en 1080
- Córdoba
- Badajoz
- Granada
Región mediterránea central y oriental
- Emirato de Creta, Creta, Grecia moderna, 824 u 827/828 a 961
- Emirato de Bari, ciudad de Bari en el sur de Italia, 847-871
- Emirato de Malta, 870-1091
- Emirato de Sicilia, Sicilia 965-1072
- Emirato de Qatansáar, ciudad de Catanzaro en el sur de Italia 903-1050
- Creta dentro de la Grecia moderna
- Sicilia (en la parte inferior)
Dinámica entre califatos y emiratos
La relación política, administrativa y simbólica que se estableció entre la autoridad central del califato y los gobiernos provinciales encabezados por emires en el mundo islámico medieval, particularmente durante los períodos omeya (661-750) y abasí (750-1258), es interesante. Dicha relación evolucionó desde un modelo de delegación directa, en el que los emires actuaban como agentes revocables del califa, hacia un sistema en el que numerosos gobernadores provinciales alcanzaron una autonomía efectiva, e incluso la plena independencia, sin renunciar en muchos casos al reconocimiento nominal de la autoridad califal.[10][11]
Los emiratos dependientes
Durante la expansión de los califatos Omeya y Abasí, el territorio conquistado se organizó en grandes provincias administradas por emires designados por el califa. Estos gobernadores reunían habitualmente competencias militares, fiscales y de orden público: dirigían los ejércitos regionales, supervisaban la recaudación de impuestos como el jaray y la yizia, presidían la oración comunitaria y velaban por la seguridad del territorio en nombre del soberano.[10] En ocasiones, la administración fiscal se confiaba a un funcionario distinto del gobernador, lo que permitía al poder central ejercer un cierto control sobre los recursos provinciales.[12]
En teoría, el emir era un delegado revocable cuya autoridad emanaba exclusivamente del califa. En la práctica, la enorme extensión del imperio, que llegó a abarcar desde la península ibérica hasta Asia Central, y la lentitud de las comunicaciones otorgaban a los gobernadores de las provincias más alejadas un margen de actuación considerable.
Transición hacia la autonomía
A partir del siglo siglo IX, el debilitamiento progresivo del poder abasí, agravado por las guerras civiles, las crisis fiscales y la creciente influencia de la guardia militar turca en Samarra y Bagdad, favoreció la aparición de dinastías de gobernadores hereditarios.[10] Estos emires, aunque gobernaban de forma prácticamente soberana, solían conservar los símbolos de la lealtad al califa, en especial la mención de su nombre en la oración del viernes (jutba) y en la acuñación de moneda (sikka). Este reconocimiento formal proporcionaba legitimidad religiosa a su gobierno, mientras que el califa, incapaz de imponer su autoridad por la fuerza, obtenía a cambio la preservación de la unidad simbólica de la comunidad islámica.[13]
El jurista al-Mawardi (m. 1058) dio forma teórica a esta realidad en su tratado Al-ahkam al-sultaniyya («Las normas del poder»), donde distinguió entre el emirato conferido por designación (imārat al-istikfāʾ) y el emirato obtenido por la fuerza (imārat al-istīlāʾ). Este último era aceptado como legítimo siempre que el emir reconociera la autoridad del califa y respetara la ley islámica.[11]
Ejemplos de emiratos autónomos
Entre los casos más representativos de este proceso se encuentran los siguientes:
- Los Aglabíes de Ifriqiya (800-909). En el año 800, el califa Harún al-Rashid concedió a Ibrahim ibn al-Aglab el gobierno hereditario de la provincia a cambio del pago de un tributo anual, lo que convirtió a Ifriqiya en un emirato prácticamente independiente que mantuvo, no obstante, su adhesión formal a Bagdad.[14]
- Los Tahiríes del Jorasán (821-873). Su fundador, Tahir ibn al-Husayn, llegó a omitir el nombre del califa en la jutba poco antes de su muerte en 822, aunque sus sucesores continuaron actuando como aliados de la corte abasí.[13]
- Los Tuluníes de Egipto (868-905). Ahmad ibn Tulun, enviado a Egipto como gobernador delegado, logró constituir un Estado autónomo que llegó a extenderse por Siria, hasta que los Abasíes recuperaron el control de la región en 905.[15]
- Los Samánidas de Transoxiana y el Jorasán (819-999), que recibieron la investidura califal sobre Transoxiana en 875 y se convirtieron en una de las potencias más prósperas del oriente islámico, sin dejar de reconocer nominalmente al califa de Bagdad.[16]
El proceso culminó en el año 945, cuando la dinastía buyí ocupó Bagdad y sus príncipes asumieron el control efectivo del gobierno, reduciendo al califa a una autoridad de carácter esencialmente religioso y simbólico.[10]
El caso de al-Ándalus
La evolución política de al-Ándalus constituye un caso singular dentro de esta dinámica. Tras la conquista musulmana de la península ibérica iniciada en 711, el territorio se organizó como una provincia dependiente del Califato Omeya de Damasco, gobernada por valíes o emires designados desde la capital califal o desde Qairuán, sede del gobierno de Ifriqiya. Hacia 716-717, la capital provincial se estableció en Córdoba.[17]
A diferencia de los emiratos orientales, la independencia andalusí no fue el resultado de una autonomía adquirida de forma gradual, sino consecuencia directa de la revolución abasí. En 750, los Abasíes derrocaron a los Omeyas y dieron muerte a la mayor parte de los miembros de la dinastía. Uno de los supervivientes, Abderramán I, logró huir al norte de África y desembarcó en la península en 755. Al año siguiente derrotó al gobernador Yusuf al-Fihri y se proclamó emir en Córdoba, fundando así el Emirato de Córdoba, que rechazó la autoridad del nuevo califato abasí aunque sin reivindicar para sí el título califal.[18][19]
Casi dos siglos más tarde, en 929, Abderramán III adoptó el título de califa, dando origen al Califato de Córdoba. Esta decisión respondió tanto a la consolidación de su poder interno como a la necesidad de contrarrestar la amenaza ideológica del Califato Fatimí, proclamado en Ifriqiya en 909 sobre las ruinas del emirato aglabí.[18][17] A partir de entonces coexistieron en el mundo islámico tres califatos rivales, lo que puso de manifiesto la fragmentación definitiva del ideal de un califato único.