Méliès ordenó construir este estudio en el jardín de su finca, aprovechando un invernadero, en Montreuil-sous-Bois, cerca de París, en la primavera de 1897. El estudio se amplió posteriormente con un laboratorio donde trabajaban las propias actrices pintando a mano los negativos de las películas, bajo la dirección de Madame Thuillier. En 1905 se construyó un estudio B con una grúa que permitía levantar objetos y personas, así como una instalación eléctrica.[1]
El planteamiento de Méliès era totalmente teatral, pero su uso era decididamente cinematográfico. Hasta el año 1906, Méliès se vio obligado a utilizar la luz solar debido a las imperfecciones de las instalaciones eléctricas. Las partes de cristal del invernadero permitían el uso de esta luz solar, pero había que evitar que el sol proyectase las sombras de la estructura sobre el escenario, para lo que Méliès desarrolló un sistema de pantallas de papel transparente que se podían hacer correr en el caso de ser necesario, y transformas así la luz directa en luz difusa para que no formase sombras.