Exhumación de Simón Bolívar
apertura del sarcófago del Libertador Simón Bolívar en 2010
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La exhumación de Simón Bolívar, líder independentista de América Latina, fue ordenada por el presidente Hugo Chávez en 2008 y realizada en 2010. Chávez declaró que su objetivo era confirmar si la causa de la muerte de Bolívar habría sido tuberculosis.
- Confirmar causa de muerte de Simón Bolívar
- Posible utilización de los restos para actos de palería por parte de Hugo Chávez y otros miembros del chavismo
| Exhumación de Simón Bolívar | ||
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Tumba de Simón Bolívar en el Panteón Nacional de Venezuela | ||
| Localización | ||
| País | Venezuela | |
| Datos generales | ||
| Tipo | Exhumación | |
| Objetivo |
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| Histórico | ||
| Fecha | 16 de julio de 2010 | |
| Desenlace | ||
| Resultado |
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La exhumación ocurrió en cadena nacional, la madrugada del 16 de julio de 2010 en el Panteón Nacional de Venezuela. El objetivo oficial era confirmar que los restos eran realmente los de Bolívar, analizar las causas de su muerte (para verificar si fue tuberculosis o, como defendía Chávez, posible envenenamiento con arsénico) y preservar mejor los restos, que mostraban signos de degradación.[1]
Antecedentes
Los restos de Simón Bolívar ya habían sido exhumados anteriormente en 1842, cuando sus restos fueron trasladados de Colombia a Venezuela.[2][3] Una vez exhumado el cuerpo, se procedió a la identificación de éste, para lo cual se contó con Alejandro Próspero Révérend, su médico de cabecera, quien identificó los restos del general gracias a las marcas de sierra y los puntos de sutura hechos por él mismo en el cráneo del cuerpo al momento de realizar la autopsia. También se contó con la presencia del dueño de la casa donde murió Bolívar, Joaquín de Mier, el general colombiano Joaquín Posada Gutiérrez, Manuel Ujeta y el doctor Luis José Serrano.[4]
Una vez realizados los procedimientos para asegurar la conservación y embalaje de los restos se procedió a embarcarlo en la goleta Constitución, la cual junto a sus dos embarcaciones escolta dejaron en medio de salvas de cañón de Santa Marta el 21 de noviembre de 1842. A petición de los delegados de Nueva Granada, en el lugar del sepulcro sólo quedó el recipiente que contenía el corazón de Bolívar, guardado por el doctor Alejandro Próspero Révérend luego de realizar la autopsia. Actualmente este recipiente se encuentra desaparecido.
Exhumación
El 28 de enero de 2008, Hugo Chávez dictó el Decreto 5834, creando una comisión científica, presidida por el genetista español José Antonio Lorente, con la misión central de exhumar los restos de Bolívar, establecer la identidad de los mismos y verificar si la tuberculosis fue efectivamente la causa de su muerte, y en caso negativo buscar indicios de la causa efectiva de su muerte, especialmente trazas de presencia de arsénico, que pudieran indicar un "posible envenenamiento".[5] Dos años después, el 16 de julio de 2010, fueron exhumados en cadena nacional, los restos atribuidos a Simón Bolívar que se encontraban en el Panteón Nacional de Venezuela ubicado en Caracas.[5]
El 16 de julio de 2010, los restos mortales de Bolívar fueron exhumados por orden del gobierno de Chávez para su análisis y tratar de comprobar si en realidad murió por causas naturales o "fue asesinado". También se realizaron pruebas de ADN. Asimismo, fue cambiada la urna de plomo por otra hecha de metacrilato sellada al vacío con detalles en oro y esta será colocada dentro de otra urna hecha de madera de cedrillo llanero, árbol maderero oriundo de Venezuela, con un escudo de oro.[6] A partir del día 24 de julio de 2010, una nueva bandera de Venezuela, bordada por mujeres en siete zonas diferentes del país, cubre los restos mortales de Simón Bolívar.
El 25 de julio de 2011 el vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua leyó por cadena nacional los resultados del informe preliminar de la Comisión Presidencial y varios de sus miembros expusieron públicamente tanto los resultados, como los métodos científicos y técnicos utilizados. De acuerdo a las declaraciones de los investigadores, los restos estudiados pertenecían a Bolívar y no padeció tuberculosis. Según estos estudios, Bolívar "murió por envenenamiento crónico por arsénico", es decir, por una exposición continuada a este veneno,[5] o bien por histoplasmosis.
Reconstrucción del rostro de Bolívar en 3D

El 24 de julio de 2012, Chávez presentó, en una transmisión conjunta de televisión, una imagen del presunto rostro de Bolívar reconstruida digitalmente a partir del estudio antropomórfico de su cráneo que se realizó tras la exhumación de sus restos en 2010[7] junto con un informe preliminar que no es concluyente acerca de la enfermedad que le llevó a la muerte.[8][9][10][11]
El trabajo fue realizado por un equipo multidisciplinario (incluyendo antropólogos forenses, radiólogos y el laboratorio Visual Forensic de Barcelona, España, encabezados por el francés Philippe Froesch), basado en tomografías del cráneo exhumado, modelado muscular, patrones de tejidos blandos y software como Cinema 4D y ZBrush. El gobierno lo presentó como un método científico riguroso que coincidía con la iconografía existente y revelaba un Bolívar de rasgos más mestizos o «amulatados», con piel morena, labios prominentes y facciones robustas.[12][13][14]
Sin embargo, generó fuertes críticas por varios motivos: expertos en antropología forense e historiadores la consideraron «poco precisa» o «sesgada», argumentando que los rasgos (especialmente labios aplanados, ojos extraños, nariz y pómulos) no coincidían con los retratos contemporáneos de Bolívar (como los de José Gil de Castro, que el propio Libertador calificó como los más semejantes) ni con descripciones históricas de un hombre delgado, enfermizo en sus últimos años y de rasgos más europeos o criollos.[15]
Una de las acusaciones más repetidas fue que el rostro reconstruido mostraba ciertas similitudes con los rasgos de Hugo Chávez (labios, pómulos, nariz y una apariencia más robusta y mestiza), lo que opositores e historiadores interpretaron como un intento deliberado de asociar simbólicamente a Chávez con el Libertador, reforzando la narrativa chavista de «continuador» de Bolívar. El historiador Julio Portillo protestó afirmando que se trataba de «un rostro a imagen y semejanza de Chávez», aunque aclaró que la similitud era más simbólica que física. Antropólogos como José Vicente Rodríguez (Universidad Nacional de Colombia) criticaron la falta de definición en rasgos clave y señalaron que un trabajo manual sería más preciso que el computarizado. Otras críticas incluyeron: inconsistencias con el estado físico de Bolívar en sus últimos meses (enfermo y demacrado, no robusto); acusaciones de oportunismo político para «reescribir» la imagen del prócer en favor de la Revolución Bolivariana; y hasta rumores infundados de plagio de imágenes previas (desmentidos por el equipo técnico).
Críticas
La oposición y varios historiadores, calificaron la exhumación de «profanación», «espectáculo insólito», «payasada» e «irrespeto grave» al Libertador.[16][17] La Academia Nacional de la Historia de Venezuela la consideró «absolutamente innecesaria e injustificada» y pidió un «desagravio» al prócer.
Chávez transmitió partes del operativo en televisión, tuiteó en directo con frases emotivas («Bolívar vive», «qué momentos tan impresionantes») y mostró imágenes del esqueleto, lo que muchos vieron como un show político.[18] Algunos descendientes de Bolívar se quejaron porque no fueron notificados adecuadamente. Surgieron teorías conspirativas (algunas aún circulan) que hablaban de ritos santeros, ocultismo o intentos de «reencarnación» simbólica en Chávez, aunque estas no tienen respaldo científico.[19]
Vinculación con el sincretismo religioso y la palería
Diversos sectores de la oposición política, periodistas de investigación y practicantes de cultos sincréticos locales aseguraron que el procedimiento formaba parte de rituales asociados al Palo Monte (comúnmente denominado palería) y a la santería, corrientes religiosas de origen africano con fuerte arraigo en el país. Según investigaciones periodísticas, sectores del gobierno venezolano habrían recurrido habitualmente a asesores religiosos cubanos y locales.[20] Dentro de la teología del Palo Mayombe, la manipulación de restos óseos (denominados nfumbe) de figuras históricas poderosas se realiza con fines de protección y acumulación de poder político. No obstante, los propios códigos de estas prácticas advierten que la profanación o alteración de tumbas sin el «permiso espiritual» adecuado acarrea consecuencias trágicas.
Quienes defienden la existencia de esta superstición suelen señalar una lista de funcionarios y aliados del entorno presidencial que fallecieron en los meses y años inmediatamente posteriores a la exhumación:
- Luis Tascón (agosto de 2010): diputado de la Asamblea Nacional, falleció a los 42 años debido a un cáncer de colon, pocas semanas después de la apertura del féretro.
- Alberto Müller Rojas (agosto de 2010): general y estratega del partido oficialista PSUV, falleció por complicaciones de salud poco después del evento.
- William Lara (septiembre de 2010): expresidente de la Asamblea Nacional y gobernador del estado Guárico, falleció en un accidente automovilístico.
- Lina Ron (marzo de 2011): líder radical del partido Unidad Popular Venezolana (UPV) y cercana aliada de Chávez, falleció de forma súbita a causa de un infarto agudo de miocardio.
- Clodosbaldo Russián (junio de 2011): contralor General de la República, falleció en La Habana tras sufrir un accidente cerebrovascular.
- Hugo Chávez (marzo de 2013): falleció tras batallar contra un cáncer en la región pélvica detectado públicamente a mediados de 2011, lo que supuso el punto álgido de la narrativa del mito en la opinión pública.[21]
El eje central de las denuncias sobre las prácticas esotéricas dentro del gobierno de Hugo Chávez, cobró relevancia internacional tras la publicación en 2015 del libro Los brujos de Chávez: La religión que gobernó a Venezuela, escrito por el periodista de investigación venezolano David Placer.[22] La obra es el resultado de más de sesenta entrevistas a personas del entorno cercano del mandatario, incluyendo exministros, militares, amigos de la juventud y practicantes religiosos.[23] De acuerdo con la investigación de Placer, el uso de la brujería, la santería y el Palo Mayombe no eran conductas aisladas, sino que se convirtieron en un sistema de gobernanza y control político institucionalizado.[24]