Extramuros de Cáceres
From Wikipedia, the free encyclopedia

El barrio histórico de los Extramuros de Cáceres es una división urbanística y cultural de la ciudad española de Cáceres. La zona está formada por la parte del casco antiguo de Cáceres situada fuera de la muralla de la ciudad, en contraposición con el barrio de Intramuros situado en el interior. Los Extramuros están delimitados exteriormente por los ensanches de la ciudad, excepto en su parte oriental, donde la ciudad no pudo extenderse por hallarse ahí el valle del arroyo del Marco.[1] Desde la reforma territorial de 2008, los Extramuros no forman oficialmente un barrio, sino que se extienden por varios barrios del distrito Centro-Casco Antiguo.[2]
Mientras que la Ciudad Monumental de Cáceres o barrio de Intramuros albergaba los grandes edificios de la nobleza y clero locales, en el barrio de Extramuros predomina la arquitectura vernácula de la burguesía y el pueblo llano. Debido a ello, el barrio de Extramuros queda fuera de la zona del casco antiguo declarada Patrimonio de la Humanidad, aunque desde 2016 la Unesco lo reconoce como una zona de protección paisajística en torno al barrio de Intramuros.[3]
Definición histórica

En el Antiguo Régimen, la villa de Cáceres era una pequeña localidad que se dividía en dos barrios separados por su muralla: Intramuros y Extramuros; el primero era el barrio de la nobleza y el clero y el segundo era el barrio de los comerciantes y artesanos. Originalmente la villa solamente tenía construcciones dentro de la muralla por ser un lugar construido con fines defensivos, pero en los siglos XIV-XV comenzaron a construirse los Extramuros al desaparecer los principales peligros militares. La Plaza Mayor era el punto de encuentro de los dos barrios. Basándose en todo esto, se pueden definir los Extramuros como toda zona de la ciudad de Cáceres que, formando parte de su casco antiguo, se halla fuera de la muralla; sin embargo, para completar la definición hay que determinar el límite entre el casco antiguo y el ensanche, lo cual varía según las fuentes.[1][4]
La organización territorial de la villa tenía un segundo nivel: por debajo de los dos barrios, había cuatro parroquias. Intramuros comprendía las parroquias de Santa María y San Mateo y Extramuros comprendía las parroquias de San Juan y Santiago. El diccionario de Madoz señala que las parroquias tenían funciones tanto espirituales (religiosas) como temporales (civiles). Las parroquias civiles eran una forma de organización heredada del antiguo reino de León que aún se conserva en áreas como Galicia, Asturias y Portugal, pero es rara de ver en Extremadura. La organización parroquial era problemática porque en Cáceres no tenía una base territorial sino personal, según se explica en el diccionario de Madoz:
Hay en esta villa 4 parroquias con absoluta independencia entre sí, en lo temporal y espiritual [...] la parroquialidad se adquiere por elección al tiempo de casarse, sin que los viudos ni sus hijos solteros mientras lo fuesen, puedan trasladarla, á no ser que hubiese alguna causa que se deducirá ante el tribunal eclesiástico. El forastero que muere se entierra en la parroquia de donde sea feligrés el vecino de la casa, y lo mismo los criados forasteros que siguen la parroquia del amo, a no ser que sean casados y tengan feligresía.[5]
La compleja organización parroquial llevó a que en el siglo XIX el Ayuntamiento de Cáceres crease nuevas divisiones administrativas urbanas, eliminando la muralla como límite entre barrios. Por ejemplo, en 1891 se aprobaron unas ordenanzas que organizaban la ciudad en cuatro distritos, cada uno de ellos subdividido en tres cuarteles.[6] En el ámbito religioso, la división tradicional parroquial subsistió hasta mediados del siglo XX, cuando la elevación de la parroquia de Santa María a concatedral y la formación de nuevos barrios llevaron al obispo Manuel Llopis Ivorra a reorganizar los límites parroquiales, quedando las parroquias de Extramuros delimitadas exteriormente por nuevas recién creadas, como San Blas al norte, San José al oeste y San Pedro de Alcántara al sur.[7]
Definición según la Unesco

La desaparición del mapa de los barrios de Intramuros y Extramuros en el siglo XIX no pudo borrar cinco siglos de historia: la arquitectura señorial que había dentro de la muralla contrastaba con la arquitectura popular del exterior, y esta distinción histórico-artística tuvo gran relevancia cuando en el siglo XX se protegió el casco antiguo como Patrimonio de la Humanidad. En 1986, el barrio de Intramuros fue inscrito como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Según los mapas oficiales de la Unesco, este estatus corresponde exclusivamente a la muralla y lo que hay dentro de ella, un espacio de 9 hectáreas.[3]
En torno a los Intramuros, la Unesco define un área de 60,63 hectáreas con la expresión buffer zone of the World Heritage property, que aproximadamente viene a representar un área de protección histórica y paisajística que, si bien no es Patrimonio de la Humanidad en sí misma, merece un especial respeto por parte de las instituciones locales para proteger el conjunto monumental al que rodea. Esta área viene a coincidir con el entorno que tradicionalmente ocupaba el casco antiguo de Extramuros, aunque la Unesco no le da un nombre propio a la buffer zone. La protección por parte de la Unesco a los Extramuros data de 2016, cuando se tramitó como una "modificación menor" del acuerdo de 1986 a petición del Ayuntamiento de Cáceres.[3][8]
Reconocimiento institucional autóctono

La distinción histórica y arquitectónica entre las dos áreas cacereñas también se ha hecho notar en la protección patrimonial que se da al casco antiguo de Cáceres por parte de la Administración General del Estado, la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Cáceres. Así, cuando en 1949 se protegió como conjunto monumental (Bien de Interés Cultural) a la totalidad del barrio de Intramuros (con su muralla ya protegida desde 1930), solamente algunos edificios concretos de los Extramuros fueron añadidos a ese conjunto histórico. El decreto estatal de 1949 lo definía así:
[...]Se declara Conjunto Monumental en la ciudad de Cáceres el constituido por los edificios hlstórico-artisticos existentes dentro de la vieja muralla, el formado por las construcciones de la Plaza Mayor, y, además, el Palacio de Abrantes, la Casa de los Trucos, la Casa de la Isla, la Casa de la Roca, Colegio Viejo de San Pedro, la Iglesia de Santiago, la Iglesia y Convento de San Francisco, la Ermita del Espíritu Santo y el Santuario de Nuestra Señora de la Montaña [...]
Más tarde, la Junta de Extremadura amplió el estatus de Bien de Interés Cultural al Oratorio-Enfermería de San Pedro de Alcántara en 1990 y a la plaza de toros de la Era de los Mártires y al palacio de Camarena en 1992. Asimismo, entre 1982 y 1991 fueron candidatos al mismo estatus, sin llegar a aprobarse, la iglesia de San Juan, la ermita del Vaquero y los conventos de Santo Domingo y Santa Clara. Todo esto mantuvo la idea de que en los Extramuros solamente eran objeto de total protección los edificios singulares, frente a la generalidad que se daba a los Intramuros desde 1949.[9] Sin embargo, el Ayuntamiento de Cáceres, como consecuencia de la declaración de los Intramuros como Patrimonio de la Humanidad, aprobó en 1990 un "plan especial" (es decir, un documento adicional al planeamiento urbanístico municipal) que protegía de forma singular a nivel urbanístico todo el casco antiguo cacereño; los límites geográficos de este plan especial fueron la base para la "modificación menor" de la Unesco de 2016.[8][11]





