Flora de Colombia
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Colombia al ser un país del trópico tiene una gran representación de grupos taxonómicos en fauna y flora típica del área a la que se suman variedades de migraciones de fauna de distintas partes del planeta por la variedad de ecosistemas.[1] Colombia posee el 62.99% de los páramos sudamericanos, siendo así, uno de los países con mayores áreas húmedas y con alta fluidez de ríos a lo largo y ancho del país a nivel mundial. Colombia presenta biomas de páramo, selvas amazónicas, vegetación herbácea arbustiva de cerros amazónicos, bosques bajos y catingales amazónicos, sabanas llaneras, matorrales xerofíticos y desiertos, bosques aluviales, bosques húmedos tropicales, bosques de manglar, bosques y vegetación de pantano, las sabanas del Caribe, bosques andinos[2] y bosques secos o subhúmedos tropicales.[3] Con esta variedad Colombia se posiciona como uno de los 19 países megadiversos del mundo.[4][5]



Colombia posee entre 40.000 y 45.000 especies de plantas, lo que equivale al 10 o 20% del total de especies de plantas a nivel mundial, considerado muy alto para un país de tamaño intermedio ya que toda África al sur del Sáhara contiene cerca de 30.000 especies, y Brasil, que cubre una superficie 6,5 veces mayor que la de Colombia, posee 55.000.[6] Ocupa el tercer lugar en número de plantas vasculares endémicas.[4] Alberga más de 50.000 especies de flores. En plantas carnívoras alberga algunos de los géneros Drosera, Pinguicula, Utricularia, entre otras. Colombia es considerado uno de los países con más variedad de ecosistemas en el mundo. Colombia alberga 311 tipos de ecosistemas terrestres y marinos, más del 50 % de su territorio está cubierto por bosques, y un 34 % de los ecosistemas ha sido alterado por actividades humanas (especialmente en la región andina y el Caribe). Estos ecosistemas van desde bosques tropicales húmedos (en la Amazonía y el Chocó, que concentran la mayor biodiversidad), pasando por bosques andinos y bosques de niebla, hasta páramos, sabanas llaneras, bosques secos tropicales y ecosistemas costeros (manglares, arrecifes coralinos, pastos marinos) y desiertos áridos (p. ej. la Guajira).
Ecosistemas representativos
Colombia presenta una gran variedad de bosques tropicales. En la región Pacífico y Amazonía predominan los bosques lluviosos tropicales, que albergan gran diversidad de especies arbóreas y epífitas; gran parte de esta flora está protegida por territorios indígenas y parques naturales. En las cordilleras Andina y Central se extienden los bosques andinos (templados y de niebla), que cubren altitudes medias (aprox. 1000–3000 m) y contienen comunidades vegetales únicas. Por encima de los bosques se desarrollan los páramos, ecosistemas de alta montaña exclusivos de la Cordillera de los Andes. Colombia posee cerca del 43 % de los páramos del mundo (~2,85 millones de ha). Estos “archipiélagos de alta montaña” albergan unas 3.500 especies vasculares, de las cuales alrededor del 60 % son endémicas de páramo. Más abajo, en los llanos orientales, predominan las sabanas inundables y bosques de galería (Orinoquia), junto con extensas praderas y bosques de galería ribereños. Hacia el norte, en la vertiente Caribe, se encuentran bosques secos tropicales (árboles caducifolios) y matorrales xerófilos, así como áreas desérticas en La Guajira. En las costas habita la flora de manglares (Pacífico y Caribe), así como pastos marinos y arrecifes coralinos (San Andrés). En conjunto estos ecosistemas costeros y marinos albergan comunidades vegetales adaptadas a ambientes acuáticos y salinos.
.En total se han registrado más de 36.300 especies de plantas en los inventarios nacionales (31.292 angiospermas, 2.108 helechos, 1.574 musgos, etc.). El Catálogo Nacional de Plantas y Líquenes enumera 29.769 especies de plantas nativas en más de 400 familias (con las Orchidaceae como la familia más abundante: >3.000 especies). Por ejemplo, los bosques montañosos andinos contienen cerca del 29 % de la flora total del país, con unas 10 000 especies repartidas en ~200 familias.
Árboles
Muchos de los árboles colombianos son especies en peligro porque son de la mayor calidad de maderas, y demasiado codiciadas por la industria maderera. Algunas especies son:


- Aniba perutilis
- Blakea granatensis
- Bonnetia holostyla
- Bulnesia carrapo
- Borojoa patinoi
- Caryocar nuciferum
- Caryodaphnopsis cogolloi
- Casearia megacarpa
- Coccothrinax argentata
- Cryosophila kalbreyeri
- Cyathea incana
- Cyrilla
- Chelyocarpus dianeurus
- Dendropanax colombianus
- Esenbeckia alata
- Feijoa (Acca sellowiana)
- Guaiacum officinale
- Garcia nutans
- Gonolobus condurango
- Graffenrieda grandifolia
- Hirtella enneandra
- Huberodendron patinoi
- Hampea thespesioides
- Henriettella goudotiana
- Humiriastrum melanocarpum
- Itaya amicorum
- Macrosamanea consanguinea
- Matisia cordata
- Neosprucea sararensis
- Platonia
- Pourouma cecropiifolia
- Quararibea asterolepis
- Ouratea tumacoensis
- Reinhardtia
- Simaba cedron
- Syagrus smithii
- Tessmannianthus quadridomius
- Trigonobalanus excelsa
Frutas
- Tomate de árbol o tamarillo (Solanum betaceum)
- Mamoncillo (Melicoccus bijugatus)
- Arazá (Psidium cattleianum)
- Uchuva (Physalis edulis)
- Guanabana (Annona muricata)
- Marañon (Anacardium occidentale)
- Freijoa (Acca sellowiana)
- Lulo o Naranjilla (Solanum quitoense)
- Gulupa (Passiflora edulis)
Flora general










Abarema
- Abarema callejasii
- Abarema ganymedea
- Abarema josephi
- Abarema killipii
- Abarema lehmannii
Acidocroton
- Acidocroton gentryi
Aiphanes
- Aiphanes acaulis
- Aiphanes duquei
- Aiphanes leiostachys
- Aiphanes lindeniana
- Aiphanes linearis
Aniba
- Aniba novo-granatensis
- Aniba rosaeodora
- Aniba vaupesiana
Brownea
- Brownea santanderensis
- Browneopsis excelsa
Besemeste
- Besemeste almaguerensis
- Besemeste antioquensis
- Besemeste boqueronensis
- Besemeste elliptica
- Besemeste farallonensis
- Besemeste macrophylla
- Besemeste occidentalis
- Besemeste penderiscana
- Besemeste racemifera
- Besemeste rufa
- Besemeste subsessilis
Calatola
Centronia
Ceroxylon
Clusia
- Clusia croatii
- Clusia osseocarpa
Cordia
Eschweilera
- Eschweilera bogotensis
- Eschweilera boltenii
- Eschweilera integricalyx
- Eschweilera integrifolia
- Eschweilera pittieri
- Eschweilera punctata
- Eschweilera rimbachii
- Eschweilera sclerophylla
Espeletia
Freziera
- Freziera echinata
- Freziera euryoides
- Freziera jaramilloi
- Freziera longipes
- Freziera punctata
- Freziera retinveria
- Freziera sessiliflora
- Freziera smithiana
- Freziera stuebelii
- Freziera velutina
Grias
- Grias colombiana
- Grias haughtii flor de la naturaleza
- Grias multinervia
Guarea
- Guarea caulobotrys
- Guarea corrugata
Herrania
- Herrania laciniifolia
- Herrania umbratica
Huilaea
- Huilaea kirkbridei
- Huilaea macrocarpa
- Huilaea minor
- Huilaea mutisiana
- Huilaea occidentalis
- Huilaea penduliflora
Inga
- Inga allenii
- Inga coragypsea
- Inga goniocalyx
- Inga interfluminensis
- Inga macarenensis
- Inga mucuna
- Inga saffordiadai
Lennoaceae
Leptolej
- Leptolejeunea tridentata
Licania
- Licania salicifolia
Macrolobium
Magnolia
- Magnolia calimaensis
- Magnolia calophylla
- Magnolia cararensis
- Magnolia caricifragrans
- Magnolia cespedesii
- Magnolia colombiana
- Magnolia espinalii
- Magnolia georgii
- Magnolia gilbertoi
- Magnolia guatapensis
- Magnolia henaoi
- Magnolia hernandezii
- Magnolia katiorum
- Magnolia lenticellatum
- Magnolia mahechae
- Magnolia narinensis
- Magnolia polyhypsophylla
- Magnolia santanderiana
- Magnolia urraoense
- Magnolia virolinensis
- Magnolia wolfii
- Magnolia yarumalense
Mayna
- Mayna pubescens
- Mayna suaveolens
Meriania
- Meriania peltata
- Meriania versicolor
Metteniusa
- Metteniusa cundinamarcensis
- Metteniusa edulis
- Metteniusa huilensis
- Metteniusa santanderensis
Miconia
- Miconia poecilantha
Oenocarpus
- Oenocarpus circumtextus
- Oenocarpus makeru
- Oenocarpus simplex
Orphanodendron
- Orphanodendron bernalii
Parmentiera
Passiflora
Phytelephas
- Phytelephas seemannii
- Phytelephas tumacana
Pouteria
- Pouteria arguacoensium
Pradosia
- Pradosia cuatrecasasii
Prunus
- Prunus carolinae
- Prunus ernestii
- Prunus villegasiana
Rinorea
- Rinorea antioquiensis
- Rinorea cordata
- Rinorea haughtii
- Rinorea hymenosepala
- Rinorea laurifolia
- Rinorea marginata
- Rinorea ulmifolia
Rollinia
- Rollinia amazonica
- Rollinia pachyantha
- Rollinia rufinervis
Romeroa
Schoenocephalium
- Inírida flower
Solanum
- Solanum sibundoyense
- Solanum betaceum (tamarillo)
Sphaerolejeunea
- Sphaerolejeunea umbilicata
Streptosolen
Swartzia
- Swartzia macrophylla
- Swartzia oraria
- Swartzia robiniifolia
- Swartzia santanderensis
Utricularia
- Utricularia neottioides
- Utricularia nervosa
- Utricularia oliveriana
- Utricularia pusilla
- Utricularia triloba
Vantanea
- Vantanea magdalenensis
Wettinia
- Wettinia anomala
- Wettinia disticha
- Wettinia fascicularis
- Wettinia hirsuta
- Wettinia kalbreyeri
Xylosma
- Xylosma obovatum
Zamia
- Zamia amplifolia
- Zamia encephalartoides
- Zamia montana
- Zamia wallisii
Zygia
Orquídeas
Las orquídeas son un caso excepcional de diversidad vegetal en Colombia. Según el Ministerio de Ambiente, se han documentado 4.270 especies de orquídeas en el país, cifra que supera la de cualquier otro país del mundo. De ellas, unas 1.572 son especies endémicas exclusivas de Colombia. Las orquídeas crecen en casi todos los ecosistemas (desde bosques húmedos hasta páramos), y su variedad de colores y formas las ha convertido en un símbolo nacional (la flor Cattleya trianae es la flor nacional de Colombia). La alta diversidad orquideológica se atribuye a las condiciones topográficas y climáticas únicas del país.
Frondaria
Restrepia
- Restrepia antennifera
- Restrepia chocoensis
- Restrepia citrina
- Restrepia muscifera
Amenazas y conservación
La flora de Colombia enfrenta múltiples amenazas, principalmente la deforestación y conversión de tierra para agricultura y ganadería. Entre 1970 y 2014 se estimó la pérdida de más de 17 millones de hectáreas de bosque colombiano. La frontera agropecuaria avanza especialmente en la Amazonía, los Andes y los llanos, degradando ecosistemas estratégicos como los bosques húmedos y los páramos. Otros factores de riesgo incluyen la fragmentación de hábitats, la minería ilegal, las especies invasoras y el cambio climático (que afecta sobre todo a los ecosistemas altoandinos). Por ejemplo, se calcula que alrededor del 15 % del área original de páramo ha sido transformada para pastos y cultivos, reduciendo servicios ecosistémicos clave como la regulación hídrica.
Para la conservación se cuenta con un amplio sistema de áreas protegidas: más de 63 Parques Nacionales Naturales (PNN) cubren unos 20 millones de ha y el SINAP (Sistema Nacional de Áreas Protegidas) protege cerca del 15 % del territorio (31 millones de ha). Entre estas áreas figuran reservas de biosfera (como Sierra Nevada de Santa Marta, Macarena, etc.) y parques dedicados a la flora endémica. Además, existen iniciativas de restauración forestal, bancos de germoplasma, jardines botánicos y programas de investigación (p. ej. inventarios forestales nacionales, planes de conservación de especies) para monitorear y recuperar poblaciones vegetales. La inclusión de comunidades locales e indígenas en la gobernanza de los bosques y el reconocimiento de territorios tradicionales también son estrategias clave. Por último, se han elaborado listas de especies en riesgo (Lista Roja colombiana) para priorizar la protección de plantas amenazadas; por ejemplo, un estudio global reciente identificó 566 especies arbóreas endémicas en riesgo crítico o vulnerable.
