Francisco José de Figueredo y Victoria
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Francisco José de Figueredo y Victoria S.I | ||
|---|---|---|
|
Retrato del arzobispo de Guatemala y obispo de Popayán | ||
|
| ||
|
II Arzobispo de Santiago de los Caballeros de Guatemala | ||
| 24 de enero de 1752-24 de junio de 1765 | ||
| Predecesor | Pedro Pardo de Figueroa | |
| Sucesor | Pedro Cortés y Larraz | |
|
| ||
|
18.° Obispo de Popayán | ||
|
30 de enero de 1741-24 de enero de 1752 (10 años y 359 días) | ||
| Predecesor | Diego Fermín de Vergara, O.S.A | |
| Sucesor | Diego del Corro y Santiago | |
| Información religiosa | ||
| Ordenación episcopal |
enero de 1742 por Andrés de Paredes y Armendáriz, obispo de Quito | |
| Congregación | Compañía de Jesús | |
| Iglesia | Católica | |
| Información personal | ||
| Nombre | Francisco José de Figueredo y Victoria | |
| Nacimiento |
c. 1685 Asunción de Popayán, Provincia de Popayán, Virreinato del Perú, | |
| Fallecimiento |
24 de junio de 1765 (80 años) Santiago de los Caballeros de Guatemala, Capitanía General de Guatemala, Virreinato de Nueva España, | |
| Estudios | Teología | |
| Padres | Tomás de Figueredo y de la Vega y Bárbara de Victoria y Salazar | |
| Alma mater | Universidad de San Gregorio Magno de Quito | |
Francisco José de Figueredo y Victoria S.J (Asunción de Popayán, c. 1685-Santiago de los Caballeros de Guatemala, 24 de junio de 1765) fue un religioso jesuita, sacerdote y prelado católico neogranadino, primer payanés en ser nombrado como obispo de Popayán (1741-1752)[1] y posteriormente promovido como segundo arzobispo de Santiago de Guatemala (Antigua Guatemala), cargo que ocupó desde 1752 hasta su muerte.[2]
Origen
Francisco José de Figueredo y Victoria nació en la ciudad de Asunción de Popayán alrededor del año de 1685, hijo legítimo del matrimonio conformado por don Tomás de Figueredo y de la Vega y de doña Bárbara de Victoria y Salazar,[3] cursó sus primeros estudios en el Real Seminario de San Francisco de Asís, pasando a completar su educación en el Colegio Seminario de San Luis de Quito y en la Universidad de San Gregorio Magno de Quito (hoy en día, la Universidad Central del Ecuador),[4] intitulándose en esta institución como doctor en teología el 11 de junio de 1707.[5]
Tras ser ordenado sacerdote, regresó a la provincia de Popayán, donde fue nombrado cura párroco y vicario de las poblaciones de Toribío y Roldanillo.[3] Posteriormente, el 20 de diciembre de 1730 recibió la dignidad de maestrescuela de la catedral de Quito.[4]
Episcopado
Diócesis de Popayán
El 27 de septiembre de 1740 fue presentado como candidato a ocupar la sede episcopal de Popayán, siendo electo y preconizado como tal, por el papa Benedicto XIV en Roma.[6] El 30 de enero de 1741,[7] fue designado oficialmente como décimo octavo obispo de Popayán;[8] convirtiéndose en el primer payanés en gobernar su diócesis natal.
Fue consagrado como obispo hacia enero de 1742, de manos de don Andrés de Paredes y Armendáriz, ilustre obispo de Quito,[9] su gobierno se caracterizó por una crisis crónica que comprometía un posible fraccionamiento de la diócesis, especialmente en el norte, por lo que se documenta una visita pastoral a la provincia de Antioquia hacia el año de 1743.[10]
Así mismo, brindó gestión y apoyo a sus hermanos jesuitas de Quito, calificando a Figueredo como “la estrella más brillante en el cielo americano” y “el más distinguido doctor de la moral y sagrada teología, quien ganó su título 1000 veces”, lo que posiblemente era un agradecimiento por ser patrono del colegio de los jesuitas y los recursos que el obispo les había otorgado y la protección que les había brindado ante los ataques que ya estaban siendo víctimas por parte del clero secular.[3]
Por otro lado, el ilustre obispo Figueredo designó a los miembros de la Compañía de Jesús residentes en el seminario de la ciudad, como sus patrones de varias rentas y del pago de los réditos sobre estos bienes, para reconocer a censo dos capellanías a dos religiosas profesas y una novicia en el convento de la Encarnación, todas ellas sobrinas del prelado, además de ser el patrono de aquel colegio femenino y aportar con recursos.[3][11]
Durante su mandato tuvo lugar el fallecimiento de doña Dionisia Pérez Manrique y Camberos. II marquesa de San Miguel de la Vega acaecido el 21 de marzo de 1744, quien tras morir sin descendencia, legó todos sus bienes y riquezas a la Compañía de Jesús, dejando como albacea al jesuita padre Lucas Bruno de Satta, rector del seminario.[12][13] De igual forma, continuó con las labores de reconstrucción de la ciudad iniciadas por su predecesor tras el sismo de 1736.
Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros de Guatemala
El 24 de enero de 1752, por bula papal de su santidad Benedicto XIV, fue elevado al rango de arzobispo de Santiago de los Caballeros de Guatemala,[14][7] haciendo parte del grupo de diez prelados colombianos que durante la colonia fueron obispos en otras latitudes de los dominios del imperio español, por fuera de la Nueva Granada, entre los que destacan:[15]
- Francisco de Borja y Miguel, nacido en Santafé de Bogotá, obispo de Trujillo y Tucumán.[16][17]
- Hernando Arias de Ugarte, nacido en Santafé de Bogotá, obispo de Quito y arzobispo de Lima y La Plata.
- José de Cuero y Caicedo, nacido en Santiago de Cali, obispo de Cuenca y Quito.[18]
- Lucas Fernández de Piedrahita, nacido en Santafé de Bogotá, obispo de Panamá.
El 20 de diciembre de 1752, Francisco José partió rumbo a la Capitanía General de Guatemala desde Popayán,[1] tras un gobierno de casi 11 años en aquella ciudad. Tomando posesión de su nuevo arzobispado en septiembre de 1753,[4] dedicó su mandato a realizar visitas pastorales a su extenso territorio que incluían las actuales Guatemala, Belice y El Salvador,[3] una de ellas se documenta hacia el mes de asumir su sede, en octubre de 1753, en la que recorrió casi 50 pueblos durante seis meses, realizando un detallado informa a su majestad Fernando VI de España, enviada por carta con fecha de 1758 en la que se constata que en la arquidiócesis había 92 curas en 94 parroquias, además de 236 clérigos seculares sin cargo de alma, 11 diáconos, 15 subdiáconos, 6 menores y 74 seminaristas del real y pontifical Colegio y Seminario Tridentino de Nuestra Señora de la Asunción.[4]
Durante su gobierno, fue mecenas y protector del escritor y teólogo jesuita José Ignacio Vallejo, quien desempeñó la labor de profesor de todas las cátedras, desde la del Latín hasta la de Teología, pasando por la de Cánones.[19] Llegando a desarrollar una amistad tan fuerte que tras la muerte del arzobispo Figueredo, el padre Vallejo le dedicó en 1765 su obra más conocida: El llanto de los ojos de los jesuitas de Guatemala en la muerte de su luz, el Ilmo. Sr. Doctor D. Francisco José de Figueredo y Victoria, obispo primero de Popayán, y después arzobispo dignísimo de Guatemala, quien bajo la alegoría de una antorcha, luciente sobre el candelero en su vida, se llora apagada en su muerte.[20]
Para sus últimos años de vida, fue perdiendo paulatinamente la visión y aunque se mantuvo postrado en cama, producto de graves accidentes habituales, desempeñó con celo y actividad su apostólico ministerio.[1] En su lecho de muerte, emitió sus votos e ingresó formalmente a la Compañía de Jesús,[19] finalmente falleció el 24 de junio de 1765 a la edad de 80 años en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala (hoy en día, Antigua Guatemala), a su honor se realizaron dos suntuosas exequias, tanto en la catedral como en el templo jesuita,[2] fue sepultado de acuerdo a sus designios en la Iglesia de la Compañía de Jesús de aquella ciudad.[4]

