Frank Jackson
filósofo australiano
From Wikipedia, the free encyclopedia
Frank Cameron Jackson (Melbourne, 31 de agosto de 1943) es un filósofo australiano perteneciente a la tradición de la filosofía analítica. Es profesor emérito de la Universidad Nacional Australiana y uno de los filósofos australianos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del siglo XXI.[1][2]
| Frank Jackson | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Frank Cameron Jackson | |
| Nacimiento |
31 de agosto de 1943 (82 años) Melbourne, Australia | |
| Nacionalidad | australiana | |
| Educación | ||
| Educación | Universidad de Melbourne; Universidad La Trobe | |
| Educado en |
| |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Filósofo, profesor universitario e investigador | |
| Área | Filosofía analítica, filosofía de la mente, metafísica, metaética, filosofía del lenguaje, epistemología y lógica filosófica | |
| Conocido por | El argumento del conocimiento, el Plan de Canberra | |
| Empleador | Universidad de Adelaida, Universidad La Trobe, Universidad de Monash, Universidad Nacional Australiana y Universidad de Princeton | |
| Obras notables | Perception: A Representative Theory; Conditionals; From Metaphysics to Ethics; Mind, Method, and Conditionals; Language, Names and Information | |
| Distinciones | International Fellow de la Academia Británica | |
Biografía académica
Jackson estudió matemáticas y filosofía en la Universidad de Melbourne y obtuvo el doctorado en filosofía por la Universidad La Trobe. Enseñó en la Universidad de Adelaida durante 1967, posteriormente trabajó en la Universidad La Trobe y en 1978 ocupó una cátedra en la Universidad de Monash.[1]
En 1986 se incorporó a la Universidad Nacional Australiana como profesor de filosofía y director del Programa de Filosofía de la Research School of Social Sciences. En la misma institución fue director del Institute of Advanced Studies entre 1998 y 2001, vicerrector adjunto de investigación en 2001 y director de la Research School of Social Sciences entre 2004 y 2007. En 2003 fue nombrado Distinguished Professor y pasó a la condición de profesor emérito el 1 de agosto de 2014.[1]
Entre 2007 y 2013 fue profesor visitante en la Universidad de Princeton durante los semestres de otoño.[1] Es Fellow de la Academia Australiana de Humanidades y de la Academia de Ciencias Sociales de Australia, e International Fellow de la Academia Británica, institución que lo eligió en 2000.[1][2]
Jackson dictó las Conferencias John Locke en la Universidad de Oxford en 1995. También dictó las Blackwell/Brown Lectures en 2006, las Gavin David Young Lectures en la Universidad de Adelaida en 2012, las Carnap Lectures en la Universidad del Ruhr de Bochum en 2017 y fue Leverhulme Visiting Professor en la Universidad de Cambridge en 2011.[1]
Filosofía de la mente
El argumento del conocimiento
La contribución más conocida de Jackson a la filosofía de la mente es el llamado argumento del conocimiento, formulado canónicamente en "Epiphenomenal Qualia" (1982). El argumento intenta mostrar que el conocimiento físico completo no agota todo lo que puede conocerse acerca de la experiencia consciente.[3]
El experimento mental se centra en Mary, una científica que conoce toda la información física relevante sobre la visión cromática, pero que ha vivido siempre en un entorno en blanco y negro. Cuando Mary ve por primera vez un objeto rojo, parece aprender algo nuevo: cómo es experimentar el rojo. Según la formulación original de Jackson, si Mary poseía previamente toda la información física y aun así aprende algo nuevo, entonces hay tal cosa como la información no física y, por transitividad, el fisicalismo es falso.[3][4]
La Stanford Encyclopedia of Philosophy describe el argumento del conocimiento como uno de los argumentos más discutidos contra el fisicalismo. Hay dos modos de interpretarlo. Hay una versión epistemológica débil, según la cual Mary adquiere una nueva clase de conocimiento, y una versión ontológica fuerte, según la cual existen hechos no físicos acerca de la experiencia consciente.[5]
Además del escenario hipotético del cuarto de Mary, Jackson introdujo en el mismo artículo el caso de Fred, un sujeto hipotético capaz de distinguir entre dos tonalidades que las personas ordinarias no pueden discriminar.[3] Al igual que con Mary, aquí se llama la atención sobre la intuición de que el conocimiento físico sobre el sistema visual de Fred no permitiría saber cómo es su experiencia cromática distintiva.[5]
El argumento generó una extensa literatura crítica. Entre las respuestas más influyentes se encuentran:
Abandono del dualismo
Jackson abandonó posteriormente el argumento del conocimiento y su inicial inclinación dualista. En el prólogo de There's Something About Mary, sostuvo que ya no aceptaba la conclusión antifisicalista del argumento y que el problema central debía entenderse como la explicación de por qué el argumento parece tan persuasivo pese a ser erróneo.[10]
En "Postscript on Qualia" y "Mind and Illusion", Jackson defendió una respuesta fisicalista al argumento del conocimiento apoyada en el representacionalismo acerca de la experiencia. Según esta estrategia, la experiencia visual no debe entenderse como una relación con una propiedad fenoménica no física, sino como un estado representacional que presenta el mundo de cierta manera.[11][12]
Esta posición se mantendría en el tiempo. En una entrevista con James Garvey, Jackson afirmó que la salida más plausible del argumento era pensar la experiencia fenoménica en términos representacionalistas: cuando algo se ve rojo, el sujeto no estaría en relación con una propiedad especial fuera del mundo físico, sino en un estado que representa el mundo como siendo de cierta manera.[13]
Metafísica y análisis conceptual
La obra metafilosófica y metafísica más influyente de Jackson es From Metaphysics to Ethics: A Defence of Conceptual Analysis (1998). En ella defiende la importancia del análisis conceptual para la "metafísica seria", entendida como el proyecto de ubicar aquellas propiedades, hechos o dominios aparentemente problemáticos dentro de una ontología más básica.[14]
Jackson denomina "problemas de localización" a los problemas que surgen cuando se intenta explicar cómo encajan propiedades mentales, semánticas, morales, cromáticas o modales en una descripción física o natural del mundo. Según su estrategia, para localizar una propiedad primero hay que saber qué se intenta localizar; por ello, el análisis conceptual cumple una función metodológica previa a la investigación empírica.[14][15] Para Jackson, la metafísica seria busca una descripción comprehensiva de un dominio en términos de nociones más básicas. De ahí que la solución a los problemas de localización requiera de una estrategia implicativa, i.e. el vocabulario problemático debe quedar implicado por el vocabulario considerado más básico.[16]
Esta concepción se asocia con el llamado Plan de Canberra, una metodología filosófica desarrollanda cardinalmente por David Lewis, David Chalmers y el proprio Jackson. En términos generales, el método parte de las platitudes (perogrulladas, banalidades, superficialidades) asociadas a un concepto, reconstruye su papel funcional o teórico y luego pregunta qué entidad o propiedad del mundo realiza ese papel.[17]
Semántica bidimensional y filosofía del lenguaje
Jackson también influyó en el desarrollo de la semántica bidimensional. Conviene distinguir entre el proyecto bidimensional de Jackson y el de David Chalmers. Chalmers responde a un proyecto racionalista centrado en cuestiones como la aprioridad, la posibilidad y el significado. Por su parte, Jackson lo utiliza dentro de un proyecto empirista ligado a la comprensión lingüística, el estudio del uso ordinario del lenguaje y la coordinación semántica.[18]
Jackson sostiene que los hablantes poseen criterios implícitos de fijación de la referencia que guían sus juicios sobre determinados casos posibles; siendo el análisis conceptual el que puede hacer explícitos esos criterios, en casos problemáticos como los del agua, el conocimiento o la libertad.[14] Junto con Chalmers, este defendió que la explicación reductiva requiere de conexiones a priori entre una descripción básica del mundo y las verdades que se quieren explicar.[19]
Metaética y filosofía moral
En metaética, Jackson defendió una forma de naturalismo moral analítico o funcionalismo moral. En esta posición, las propiedades morales pueden identificarse con propiedades descriptivas o naturales que realizan los papeles fijados por la teoría moral ordinaria debidamente sistematizada.[14][20] El funcionalismo moral de Jackson como una de las formas contemporáneas más influyentes de descriptivismo analítico.[20]Su formulación canónica se encuentra en From Metaphysics to Ethics, aunque varias ideas fueron desarrolladas previamente junto con Philip Pettit.[21]
En ética normativa, Jackson defendió una versión decisionista del consecuencialismo.[22] En "Decision-Theoretic Consequentialism and the Nearest and Dearest Objection" sostuvo que el agente debe maximizar la utilidad moral esperada, incorporando tanto el valor moral de los resultados como las probabilidades subjetivas del agente.[23]
Jackson también participó en el debate entre actualismo y posibilismo en ética.[24] Junto con Robert Pargetter, defendió una forma de actualismo contextual, según la cual las obligaciones de un agente dependen de lo que ocurriría efectivamente si eligiera una determinada opción dentro de un conjunto contextual de alternativas.[25]
Condicionales
Jackson realizó contribuciones importantes al análisis de los condicionales indicativos y subjuntivos. En Conditionals (1987) defendió que los condicionales indicativos tienen condiciones de verdad correspondientes al condicional material, pero condiciones especiales de asertabilidad vinculadas con la probabilidad condicional del consecuente dado el antecedente.[26] En otras palabras, el condicional "si , " no significa simplemente el condicional material " implica materialmente ", pues posee una condición especial de asertabilidad. Jackson sostuvo, además, que muchas intuiciones contrarias a la interpretación veritativo-funcional de los condicionales provienen de confundir la preservación de la verdad con la preservación de la asertabilidad.[27]
Recepción e impacto
El impacto de la obra de Frank Jackson en la filosofía contemporánea ha sido amplio y sostenido; siendo un caso ánomalo dada la sobreespecialización académica a la que se tiende en la filosofía profesional. En filosofía de la mente, su nombre quedó asociado de manera duradera al argumento del conocimiento y al experimento mental de Mary, cuya formulación canónica dio lugar a una discusión filosófica particularmente intensa.[28] El impacto de su trabajo, sin embargo, no se limita a dicha área. La trayectoria de Jackson ha sido reconocida también por sus contribuciones a la metafísica, la filosofía del lenguaje, la metaética y la lógica.[29]
De entre las manifestaciones más visibles de la recepción de su obra, cabe destacar las siguientes:
- En el 2000, Jackson fue elegido International Fellow de la Academia Británica, una de las principales distinciones académicas internacionales en el ámbito de las humanidades y las ciencias sociales.[30]
- En 2004, la MIT Press publicó el volumen colectivo There's Something About Mary: Essays on Phenomenal Consciousness and Frank Jackson's Knowledge Argument, editado por Peter Ludlow, Yujin Nagasawa y Daniel Stoljar. El libro reúne trabajos de figuras centrales del debate contemporáneo en filosofía de la mente, entre ellas Daniel Dennett, David Lewis, Paul Churchland, David Chalmers, Terence Horgan y Robert Van Gulick.[31]
- En 2009, la Oxford University Press publicó Minds, Ethics, and Conditionals: Themes from the Philosophy of Frank Jackson, editado por Ian Ravenscroft. Este volumen está dedicado expresamente a examinar sus contribuciones en filosofía de la mente, metafísica, filosofía moral y lógica, e incluye contribuciones de autores como Simon Blackburn, Jennifer Hornsby, Philip Pettit, Michael A. Smith, Huw Price, Dorothy Edgington y Graham Priest, así como respuestas del propio Jackson a sus críticos.[32]
La proyección de Jackson se refleja también en el hecho de que su trabajo aparece tratado de forma sistemática en varias entradas de la Stanford Encyclopedia of Philosophy, no solo en "Qualia: The Knowledge Argument", sino también en discusiones sobre naturalismo moral, semántica bidimensional y condicionales, entre muchas otras.[33][34][35]
Obras seleccionadas
Libros
- Jackson, Frank (1977). Perception: A Representative Theory. Cambridge: Cambridge University Press.
- Jackson, Frank (1987). Conditionals. Oxford: Blackwell.
- Braddon-Mitchell, David; Jackson, Frank (1996). Philosophy of Mind and Cognition. Oxford: Blackwell.
- Jackson, Frank (1998). From Metaphysics to Ethics: A Defence of Conceptual Analysis. Oxford: Clarendon Press.
- Jackson, Frank (1998). Mind, Method, and Conditionals: Selected Essays. Londres: Routledge.
- Jackson, Frank; Pettit, Philip; Smith, Michael (2004). Mind, Morality, and Explanation: Selected Collaborations. Oxford: Oxford University Press.
- Jackson, Frank (2010). Language, Names, and Information. Malden: Wiley-Blackwell.
Artículos y capítulos
- Jackson, Frank (1982). «Epiphenomenal Qualia». The Philosophical Quarterly 32 (127): 127-136. doi:10.2307/2960077.
- Jackson, Frank (1986). «What Mary Didn't Know». The Journal of Philosophy 83 (5): 291-295. doi:10.2307/2026143.
- Jackson, Frank; Pargetter, Robert (1986). «Oughts, Options, and Actualism». The Philosophical Review 95 (2): 233-255. doi:10.2307/2185591.
- Jackson, Frank (1991). «Decision-Theoretic Consequentialism and the Nearest and Dearest Objection». Ethics 101 (3): 461-482. doi:10.1086/293312.
- Jackson, Frank (1994). «Armchair Metaphysics». En Michaelis Michael; John O'Leary-Hawthorne, eds. Philosophy in Mind. Dordrecht: Kluwer. pp. 23-42.
- Jackson, Frank (1998). «Reference and Description Revisited». Philosophical Perspectives 12: 201-218. doi:10.1111/0029-4624.32.s12.9.
- Chalmers, David; Jackson, Frank (2001). «Conceptual Analysis and Reductive Explanation». The Philosophical Review 110 (3): 315-360. doi:10.1215/00318108-110-3-315.
- Jackson, Frank (2003). «Mind and Illusion». En Anthony O'Hear, ed. Minds and Persons. Royal Institute of Philosophy Supplement 53. Cambridge: Cambridge University Press. pp. 251-271.
- Jackson, Frank (2004). «Why We Need A-Intensions». Philosophical Studies 118 (1-2): 257-277. doi:10.1023/B:PHIL.0000019543.54121.26.
Véase también
- Argumento del conocimiento
- Análisis conceptual
- Cuarto de Mary
- Qualia
- Fisicalismo
- Epifenomenalismo
- Filosofía de la mente
- Plan de Canberra
- Semántica bidimensional
- Naturalismo moral
- Condicional material
- David Chalmers
- David Lewis
- Philip Pettit
- Michael A. Smith