Nació el 13 de junio de 1925, en la ciudad ecuatoriana de Cuenca. Hijo de Miguel Díaz Cueva y Domitila Cueva Tamariz.
Realizó su formación primaria en las escuelas de los Sagrados Corazones y de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, y la secundaria y el bachillerato en el Colegio “Rafael Borja”, institución regentada por la Compañía de Jesús, de la cual formó parte del grupo de estudiantes fundadores.
Al concluir esta etapa, se trasladó a Quito para ingresar al Seminario Mayor “San José”, donde inició sus estudios eclesiásticos bajo la rectoría de la Congregación de la Misión.
En 1957, fue enviado a Europa para continuar sus estudios,[1] donde obtuvo el doctorado en Derecho canónico en la Pontificia Universidad Lateranense, con la sobresaliente calificación magna cum laude, tras sustentar la destacada tesis titulada: De jure particular in Capitulis Cathedralibus, en 1960.[2]
Amplió sus conocimientos en varios países del continente europeo, asistiendo a algunos cursos del Tribunal de la Rota Romana.
Su ordenación sacerdotal fue el 15 de octubre de 1950, en Cuenca, a manos del obispo Daniel Hermida Ortega.
Como sacerdote desempeñó los siguientes ministerios:
Durante su estancia en Europa, se desempeñó como vicario cooperador en varias parroquias.
Al regresar a Cuenca, fue capellán del colegio de los Sagrados Corazones y secretario-canciller de la curia diocesana, participando de las dos primeras sesiones (1962-1963) del Concilio Vaticano II.[2]
El 13 de enero de 1964, el papa Pablo VI lo nombró obispo titular de Are in Numidia y obispo auxiliar de Guayaquil. Fue consagrado el 3 de marzo del mismo año, en la Catedral de Cuenca, a manos del arzobispo Manuel Serrano Abad.
Llegó a la urbe porteña el 16 de marzo siguiente y fue presentado oficialmente a la feligresía de Guayaquil el día 19, durante una misa pontifical celebrada con motivo de la fiesta de san José. En su homilía expresó su noble deseo de servir con entrega a la arquidiócesis.
El arzobispo César Mosquera Corral lo nombró vicario general y provisor del arzobispado. Por lo cual, permaneció al frente de la arquidiócesis durante la tercera sesión del Concilio Vaticano II. Después, participó en la cuarta sesión del Concilio, como padre conciliar (1965).[2]
El 24 de noviembre de 1966 asistió, junto al arzobispo Mosquera, al encuentro pastoral de los obispos de la costa ecuatoriana.[3]
El 3 de abril de 1967, fue nombrado obispo auxiliar de Cuenca.
El arzobispo Manuel Serrano Abad, ante una petición formal aceptada por el alcalde de Azogues, Julio Jaramillo Arízaga, creó la vicaría episcopal de Cañar, con sede en Azogues.[4] El 10 de junio de 1967, Díaz fue nombrado como vicario episcopal.[1]
El 26 de junio de 1968, fue erigida la Diócesis de Azogues, de la que fue nombrado su primer obispo al mismo tiempo. Las bulas se ejecutaron el 28 de julio del mismo año, tomando posesión de la sede.[2]
Comenzó a organizar la curia diocesana, el clero y construyó el edificio de la curia episcopal.
Por motivos de salud se vio obligado a presentar su renuncia al cargo, la cual fue aceptada el 29 de abril de 1975 por el papa Pablo VI.
El 17 de agosto de 1977, fue nombrado obispo auxiliar de Cuenca. Posteriormente, el 7 de mayo de 1986, el papa Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Guayaquil. Renunció a su oficio el 18 de diciembre de 1999,[5] por límite de edad.[6]