Geografía de Melilla
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| Geografía de Melilla | ||
|---|---|---|
| Localización | ||
| Continente | África | |
| Región | Norte de África / Mar de Alborán | |
| División | Ciudad Autónoma | |
| Características geográficas | ||
| Tipo de entidad | Enclave costero / Ciudad autónoma | |
| Superficie | 12,338 km² km² (2.ª entidad más pequeña de España) | |
| 12,2 km² km² (98,9% tierra) | ||
| 0,13 km² (humedales y zona portuaria) km² (1,1% agua) | ||
| Línea de costa | 9 km | |
| Longitud | 4,5 km (norte-sur aprox.) | |
| Anchura | Variable (máximo 4 km) | |
| Distancia extrema | 3,9 km (este-oeste aprox.) | |
| Polo de inaccesibilidad | N/A | |
| Zona(s) horaria(s) | CET (UTC+1) / CEST (UTC+2) en verano | |
| Características singulares | ||
| Río más largo | Río de Oro (estacional/torrencial) | |
| Lago más grande | N/A (proximidad a la Mar Chica, Marruecos) | |
| Cueva más profunda | Cuevas del Conventico (históricas/excavadas) | |
| Cascada más alta | N/A | |
| Principales ciudades | Melilla | |
| Puntos extremos | ||
| Rango latitudes | 35°16′ N - 35°19′ N | |
| Rango longitudes | 2°55′ W - 2°58′ W | |
| Punto más bajo | Mar Mediterráneo (0 m) | |
| Punto más alto | Fuerte de Rostrogordo (167 msnm) | |
| Centro geográfico | Barrio de la Victoria | |
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| Clima | Mediterráneo marítimo (Csa) | |
| Temperatura media | 18,9 °C | |
| Temperatura más alta | 41,2 °C (registro histórico) | |
| Temperatura más baja | 0,5 °C | |
| Precipitación media | 390 mm anuales | |
| Precipitación máxima anual | 580 mm | |
| Precipitación máxima diaria | 110 mm | |
| Máxima nevada | Excepcional (rara vez acumulable) | |
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| Recursos naturales | Pesca, zonas de protección de aves | |
| Peligros naturales | Inundaciones por lluvias torrenciales, sismicidad moderada | |
| Problemas ambientales | Escasez de agua dulce, alta densidad demográfica | |
| Fronteras territoriales | ||
| Internacionales | 12 km de perímetro | |
| • | 12 km | |
| Nacionales | Frontera terrestre con Marruecos | |
| Reivindicaciones marítimas | ||
| • Zona contigua | 24 millas náuticas (reclamadas) | |
| • Plataforma continental | Reducida por orografía submarina | |
| • Zona económica exclusiva | Sujeta a acuerdos bilaterales España-Marruecos | |
| • Mar territorial | 12 millas náuticas | |
La geografía de Melilla se caracteriza por su ubicación en el norte de África, situada en la parte oriental del Cabo de Tres Forcas. La ciudad autónoma de Melilla constituye una de las dos fronteras terrestres de la Unión Europea en el continente africano.
Melilla se localiza al noroeste del continente africano, bañada por el mar de Alborán y frente a las costas de Almería. Se encuentra dispuesta en un amplio semicírculo en torno a las playas y el puerto, en la cara oriental de la península de cabo de Tres Forcas, a los pies del monte Gurugú y en la desembocadura del río de Oro, a dos metros de altitud sobre el nivel del mar. El núcleo urbano originario era una fortaleza construida sobre un montículo peninsular de unos 30 m de altura.[1][2]
| Noroeste: Marruecos | Norte: Marruecos | Nordeste: Mar Mediterráneo |
| Oeste: Marruecos | Este: Mar Mediterráneo | |
| Suroeste: Marruecos | Sur: Marruecos | Sureste: Mar Mediterráneo |
Clima
| Climograma de Melilla[3] | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| E | F | M | A | M | J | J | A | S | O | N | D | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
39
17
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39
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35
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21
13
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16
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6
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19
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2
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5
29
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17
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50
21
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37
18
11
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| temperaturas en °C • totales de precipitación en mm | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Conversión sistema imperial
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El clima de Melilla es un clima mediterráneo de tipo Csa de acuerdo a la clasificación climática de Köppen, si bien en el periodo 1981-2010 está cerca del límite entre los climas semiáridos y no semiáridos. Se trata de un clima templado, con vientos de poniente y levante, también ocasionalmente viento del Sáhara. La temperatura media anual ronda los 19 °C. Los inviernos son suaves con una media algo por encima de los 13 °C en enero y los veranos son cálidos con una media en el mes de agosto de unos 26 °C. En agosto, el mes más caluroso del verano, las máximas medias quedan algo por debajo de los 30 °C, pero las mínimas son superiores a los 22 °C. La precipitación anual se sitúa ligeramente por debajo de los 400 mm. Las lluvias más intensas se concentran en los meses de invierno, primavera y otoño, mientras que el verano es una estación muy seca, con una media en julio que apenas roza la cifra de 1 mm de precipitación. Las horas de sol anuales son muy elevadas, unas 2600 horas.
| Mes | Ene. | Feb. | Mar. | Abr. | May. | Jun. | Jul. | Ago. | Sep. | Oct. | Nov. | Dic. | Anual |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Temp. máx. abs. (°C) | 27.6 | 34.2 | 29.6 | 31.7 | 33.0 | 37.0 | 41.8 | 39.9 | 36.0 | 36.8 | 34.0 | 30.6 | 41.8 |
| Temp. máx. media (°C) | 16.9 | 17.1 | 18.5 | 20.2 | 22.9 | 26.0 | 29.0 | 29.6 | 27.0 | 23.8 | 20.2 | 17.8 | 22.4 |
| Temp. media (°C) | 13.5 | 13.9 | 15.2 | 16.9 | 19.6 | 22.7 | 25.6 | 26.3 | 23.8 | 20.6 | 16.9 | 14.6 | 19.1 |
| Temp. mín. media (°C) | 10.2 | 10.7 | 12.0 | 13.5 | 16.2 | 19.4 | 22.1 | 23.0 | 20.6 | 17.4 | 13.7 | 11.3 | 15.8 |
| Temp. mín. abs. (°C) | 0.4 | 2.8 | 3.4 | 6.0 | 9.4 | 12.4 | 16.0 | 14.6 | 13.6 | 9.4 | 5.0 | 3.9 | 0.4 |
| Precipitación total (mm) | 55.4 | 48.1 | 43.0 | 35.1 | 16.1 | 7.0 | 0.5 | 4.4 | 18.5 | 40.8 | 53.0 | 49.4 | 371.3 |
| Días de precipitaciones (≥ 1 mm) | 6.1 | 4.9 | 4.8 | 4.4 | 2.3 | 0.6 | 0.2 | 0.8 | 2.5 | 4.4 | 5.6 | 5.5 | 42.0 |
| Días de nevadas (≥ 0.01 mm) | 0.1 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.0 | 0.1 |
| Horas de sol | 189 | 184 | 205 | 225 | 270 | 297 | 304 | 279 | 219 | 205 | 183 | 177 | 2740 |
| Humedad relativa (%) | 72 | 72 | 72 | 69 | 67 | 67 | 65 | 69 | 73 | 75 | 74 | 74 | 71 |
| Fuente: Agencia Estatal de Meteorología[4] | |||||||||||||
Relieve
El relieve melillense se caracteriza por su variedad, incluyendo una península rocosa, una meseta elevada y un macizo volcánico. La península de Melilla, que se proyecta hacia el mar Mediterráneo, está dominada por un relieve elevado. Al sureste se encuentra la laguna litoral de Mar Chica, y al sur, el macizo volcánico del Gurugú. La altitud máxima de la ciudad supera los 200 m sobre el nivel del mar. Melilla está construida sobre una colina que desciende suavemente hacia el mar en el este, mientras que el oeste presenta un terreno más accidentado. La costa este tiene acantilados rocosos con vistas panorámicas al mar. Este relieve diverso ha influido en la configuración urbana, con el casco antiguo adaptado a las irregularidades del terreno y los barrios más modernos extendiéndose en las áreas más planas.[5]
Hidrografía
El principal río de Melilla es el río de Oro, que nace en el monte Gurugú, en Marruecos, dónde es llamado Río Meduar, al suroeste de la ciudad y desemboca entre las playas de San Lorenzo y Los Cárabos, en la bahía de Melilla.
Permanece seco la mayor parte del año, tomando caudal únicamente cuando se producen lluvias continuadas, como las del 26 de octubre de 2008, que tiraron la valla de Melilla abajo y desbordaron el río de Oro y sus arroyos, destruyéndose una pequeña presa cercana a la valla de Melilla, en el río Nano. Tiene un curso aproximado SO-NE y recibe por la izquierda a los arroyos de Tigorfaten, la cañada de la Muerte, el río Nano y el barranco de las Cabrerizas. Por la derecha recibe los arroyos Farhana y de Sidi-Guariach.[6][7]
Suelo
La pedogénesis es un proceso sintético en el que intervienen el resto de factores naturales, tanto bióticos como abióticos.
Melilla presenta una geografía y un relieve montañoso que influyen en la formación de sus suelos. El clima mediterráneo, con veranos secos e inviernos suaves, favorece suelos calcáreos y pedregosos. La vegetación, principalmente matorrales y bosques dispersos, contribuye a la formación de humus, aumentando la fertilidad en algunas áreas.
Los suelos en Melilla incluyen tipos calizos, pedregosos y arcillosos, dependiendo del relieve y la altitud. Los procesos de pedogénesis están marcados por la erosión, la descomposición de materia orgánica y la alcalinidad de los suelos debido a la presencia de caliza. Sin embargo, las actividades humanas como la urbanización y la agricultura han afectado estos procesos, provocando compactación del suelo y pérdida de fertilidad.[8]
Flora

Melilla, biogeográficamente hablando, forma parte del Reino Holártico, concretamente de la Región mediterránea, subregión Mediterránea Occidental.
A rasgos generales, la vegetación típica de Melilla es el bosque mediterráneo, caracterizado por vegetación de hoja perenne y xerófila, adaptada a lo largo del período estival de sequía. En los Pinares de Rostrogordo son abundantes: el pino carrasco, acebuche, ficus benjamina, trachycarpus fortunei, cipres y capsicum annuum. El sotobosque dominante está compuesto por especies leñosas de tipo espinoso y aromático: especies como el romero, el tomillo y la jara son muy típicas de Melilla.[9]
Fauna


La fauna de Melilla está estrechamente vinculada a su entorno natural, especialmente a la vegetación que domina la región. A pesar de las alteraciones causadas por la expansión urbana y el impacto humano, una sorprendente diversidad de especies ha logrado adaptarse y sobrevivir en este territorio.
Entre las especies más representativas destacan los reptiles, como el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) y la tortuga mora (Testudo graeca), que son únicas de la región y se encuentran en peligro de extinción. La tortuga mora, especialmente, tiene una relación histórica con Melilla, ya que se ha encontrado evidencia de su presencia desde tiempos antiguos. Esta especie sigue siendo una parte importante de la fauna local, y su popularidad en cautiverio refleja su cercanía con la cultura melillense.
La fauna de aves también es muy rica, destacando varias especies de rapaces, tanto diurnas como nocturnas, como el halcón peregrino, el cernícalo, y la lechuza. Además, el paso migratorio de aves en Melilla es notable, con más de 100 especies registradas que atraviesan sus cielos durante sus trayectos entre Europa y África.
El ecosistema marino de Melilla también alberga especies en peligro de extinción, como la tortuga boba y el delfín mula, aunque la información sobre estos ecosistemas es limitada. Además, en sus aguas se encuentran especies interesantes como los fondos de coral del Mediterráneo y diversas especies de invertebrados marinos.[10]

Especies invasoras
En Melilla, las Especies Exóticas Invasoras (EEI) están afectando gravemente la biodiversidad local, especialmente en los humedales y áreas protegidas. Entre las principales especies invasoras se encuentran:[11]
- Mimosa (Acacia cyanophylla) y Cañavera (Arundo donax), que han invadido los cauces de los ríos, alterando el flujo del agua y desplazando a especies autóctonas.
- Cotorra Argentina (Myopsitta monachus), que compite con las aves locales por los recursos.
- Vinagreta (Oxalis pes-caprae), que está desplazando a la jarilla cabeza de gato (Helianthemum caput-felis), una planta protegida de la región.
Estos invasores alteran los ecosistemas acuáticos, desplazando especies nativas y modificando la estructura de los hábitats. A pesar de los esfuerzos de conservación para proteger la jarilla, la falta de un plan de manejo para controlar las especies invasoras y la presión urbanística siguen siendo desafíos clave.[12]
Espacios naturales protegidos

La ciudad de Melilla cuenta con dos espacios protegidos como LICs (Lugares de Importancia Comunitaria) dentro de la Red Natura 2000:
- El barranco del Nano. Preservado por su carácter de zona militar, destaca como hábitat del araar (Tetraclinis articulata), una conífera propia de los bosques del Atlas y la presencia de la jarilla cabeza de gato (Helianthemum caput-felis) o la jara de Cartagena (Cistus heterophyllus). Entre las especies animales, algunas veces es posible contar con la presencia del chacal dorado (Canis aureus) procedente del lado marroquí y es frecuente encontrar reptiles como la tortuga mora (Testudo graeca) y el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon),[13][14]
- Los cortados de Aguadú. Espacio marítimo terrestre en el que se incluyen tanto acantilados como las playas y fondos marinos, todos especialmente ricos en diversidad de especies de plantas y animales. Destacan las colonias de aves nidificantes sobre los acantilados, como las de gaviota de Audouin (Larus audouinii). En los fondos marinos es muy notable la presencia de lapa herrumbrosa (Patella ferruginea), una especie de molusco declarado en peligro de extinción y que aquí se encuentra en abundancia. A partir de los 15 o 20 m de profundidad se encuentran algunos de los mejores fondos coralinos mediterráneos de España. Y en la plataforma terrestre son abundantes varias especies de artrópodos y moluscos terrestres endémicos de la zona.[15]
Costa
La ciudad cuenta con las playas de Aguadú, de Horcas Coloradas, de la Alcazaba, de los Galápagos, de Trápana, de San Lorenzo, de los Cárabos, del Hipódromo y de la Hípica.
Contaminación atmosférica y acústica
El tráfico de vehículos es la principal causa de contaminación en la ciudad.[16] Los años de sequía, que son periódicos en Melilla, provocan que aumenten los niveles de contaminantes de partículas en suspensión y también de otros gases como el dióxido de carbono o de nitrógeno,[17] que en ese año aún no superaban los niveles permitidos. Respecto a la contaminación acústica, en Melilla se ha detectado que la ciudad supera los 65,7 decibelios, superando los niveles establecidos por la Organización Mundial de la Salud.[18]
Los mayores riesgos de contaminación de la costa provienen de las aguas fecales (65,8 %) y aceites y petróleo (34,2 %). La elevada densidad de población conlleva la producción de una gran cantidad de aguas residuales que son vertidas al mar. Existe una depuradora en la ciudad, pero los vertidos de otras localidades afectan a la ciudad de Melilla, provocando un aumento de turbidez que dificulta la penetración de la luz solar necesaria para la fotosíntesis de los organismos vegetales, un desequilibrio en las comunidades acuáticas por exceso de materia orgánica y un aumento de gérmenes en el entorno costero, además de la aparición de espumas y natas en la superficie marina.[19]