Giovanni Fausti
From Wikipedia, the free encyclopedia
Giovanni Fausti (Brozolo, 9 de octubre de 1899-Shkodër, 4 de marzo de 1946) fue un sacerdote jesuita, filósofo, italiano, rector de seminario, misionero pacificador en Albania, asesinado por odio a la fe durante la persecución religiosa por parte del régimen comunista de Enver Hoxha y venerado como beato por la Iglesia Católica, como parte de los 38 mártires de Albania beatificados por el papa Francisco en 2016.[1]
Fue el mayor de doce hijos, en una familia profundamente religiosa formada por María Sigloni y Antonio Fausti. A los 10 años ingresó al colegio jesuita. Posteriormente se inscribió en el seminario diocesano de Brescia, donde fue compañero de Giovanni Battista Montini, (canonizado por papa Francisco en 2018 como Papa Pablo VI).
A los 18 años, en 1917 fue llamado al servicio militar, y tuvo que interrumpir sus estudios, ejerció como oficial del ejército italiano en la Primera Guerra Mundial. Asistió en Módena a la academia militar donde obtuvo el grado de subteniente de artillería y fue enviado a Roma.
Al terminar la Primera Guerra, regresó a sus estudios en Seminario Pontificio Lombardo de Roma, los cuales terminó con la ordenación sacerdotal el 9 de julio de 1922. Asistió a la Facultad de letras. Fue enviado como educador y guía de los seminaristas en Brecia.[2]
Realizó estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana, donde se recibió en 1923 como doctor en teología. Estudió y se graduó como doctor en filosofía en la Universidad pontificia Santo Tomás de Aquino. El 30 de octubre de 1924, Giovanni Fausti ingresó en la Compañía de Jesús y completó su noviciado en Gorizia.
Ministerio en Albania
Fue enviado a Albania, donde desde 1929 a 1932 impartió la cátedra de filosofía y teología en Shkodër. Ahí aprendió el difícil idioma albanés. Estudió a profundidad la religión del Islam y las sectas musulmanas de Albania, con el fin de acercarse a la comunidad albanesa de musulmanes que en ese país, eran mayoría. Fausti fue el precursor y promovió el diálogo islámico-cristiano, trabajando como pacificador e impulsando acciones para desarrollar un espíritu de hermandad entre estas dos comunidades. De 1931 a 1933, escribió artículos relacionados con el acercamiento de los católicos y musulmanes en la revista “La Civiltá Cattolica” que posteriormente fueron recopilados y publicados en el volumen “El Islam a la luz del pensamiento católico”. Fundó la asociación de los “Amigos del Oriente Islámico”, con alcances nacionales e internacionales.[1]
En 1932, fue enviado a Mantua Italia como profesor de filosofía y responsable de los Jesuitas en la localidad. Allí se manifestaron síntomas de tuberculosis por lo que se pasó a Suiza, desde agosto de 1933 hasta 1936, primero en Alto Adige y luego en Davos, para atenderse la tuberculosis que padecía logrando superar a la enfermedad.
Una vez detonada la Segunda Guerra Mundial, en 1942, sus superiores lo asignan de nuevo a Albania como rector del seminario pontificio de Shkodër, y del colegio javeriano, donde formó al clero católico de Albania ya que los católicos y ortodoxos solo sumaban el 16% de la población contra un 60% de mayoría musulmana.
En 1943 transfirió al jesuita albanés Daniel Dajani su responsabilidad, ya que fue enviado a Tirana donde se dedicó a la pastoral con los emigrantes italianos, los hambrientos y los más necesitados. Ese mismo año los nazis invadieron Albania. Fue herido de un balazo en un pulmón y fractura de clavícula por los nazis en una redada, de la cual logró escapar.