Global Sumud Flotilla
flotilla de ayuda a la Franja de Gaza
From Wikipedia, the free encyclopedia
La Global Sumud Flotilla (Flotilla mundial del Sumud; GSF; en árabe: أسطول الصمود العالمي, romanizado: Usṭūl aṣ-Ṣumūd al-ʿĀlamī), también conocida como Global Freedom Flotilla[1][2] (أسطول الحرية العالمي, Usṭūl al-Ḥurriyya al-ʿĀlamī), es una iniciativa marítima internacional y un movimiento liderado por organizaciones no gubernamentales (ONG), cuyos objetivos declarados son romper el bloqueo israelí de la Franja de Gaza, entregar ayuda humanitaria y establecer un corredor humanitario permanente por mar.[3]
| Global Sumud Flotilla | ||
|---|---|---|
|
| ||
|
| ||
| Tipo | Coalición humanitaria de la sociedad civil | |
| Forma legal | ONG | |
| Objetivos | Romper el bloqueo de Gaza, entregar ayuda humanitaria y establecer un corredor humanitario | |
| Fundación | julio de 2025 | |
| Fundador |
Freedom Flotilla Coalition Marcha global a Gaza Soumoud Convoy Sumud Nusantara | |
| Área |
Franja de Gaza Mar Mediterráneo | |
| Personas clave | Greta Thunberg, Ada Colau | |
| Miembros | Activistas de 47 países; más de 6000 participantes inscritos (agosto de 2025) | |
| Estructura | ||
| Sitio web | https://globalsumudflotilla.org/es/ | |
Es una misión de la sociedad civil que los organizadores definen como no violenta, desarmada y de carácter humanitario en la que participan personas de 47 países. Su nombre proviene del árabe ṣumūd «perseverancia, constancia», palabra utilizada para designar la actitud de los palestinos frente a la colonización israelí.[4]
La flotilla ha enviado embarcaciones hacia Palestina desde 2010 y en todos los casos ha sido interceptada por las fuerzas armadas israelíes.[5]
La misión de 2025, comenzó a finales de agosto con delegaciones y convoyes que partieron de Otranto, Génova y Barcelona, seguidos por Catania, Siros y Túnez a principios de septiembre. Algunos convoyes enfrentaron inicialmente dificultades que los obligaron a paradas temporales y retrasos en las salidas debido a los fuertes vientos y a una importante tormenta. El 3 de septiembre, el convoy italiano llegó a Sicilia y los barcos tunecinos comenzaron a converger en Túnez. Cuatro días después, parte del convoy español llegó al norte de Túnez, donde en la madrugada del 9 de septiembre se produjo un incendio en uno de los principales buques, presuntamente por un ataque con drones. La noche siguiente se informó de un segundo ataque incendiario contra otro buque. El 19 de septiembre, los convoyes español y tunecino, tras fusionarse en Sicilia, partieron hacia Grecia. El 22 de septiembre, el convoy griego partió de Milos con destino a Creta, donde llegó al día siguiente. En la noche del 24 de septiembre, diez barcos fueron atacados, aparentemente por drones.
La iniciativa recibió el apoyo de más de una docena de ministros de Asuntos Exteriores, dirigentes políticos, sindicatos y partidos políticos italianos, diputados de España y Portugal, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la Relatora Especial de las Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese. Por el contrario, el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, afirmó que los participantes deberían ser encarcelados como terroristas y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel se comprometió tempranamente a detener la flotilla. La Comisión Europea declaró que no apoya las flotillas de ayuda a Gaza.[6]
Entre el 2 y el 3 de octubre los cuarenta y dos barcos que habían logrado llegar cerca de Gaza fueron interceptados por Israel en aguas internacionales y los 462 voluntarios que navegaban en la flotilla fueron arrestadas y conducidas a Israel. La noche de la interceptación, se produjeron protestas espontáneas en varios lugares de Europa como respuesta.[7] Tres días después, 42 detenidos iniciaron una huelga de hambre en protesta, y para el 6 de octubre, más de cien activistas habían sido deportados de Israel. Los participantes denunciaron malos tratos durante la detención, lo cual fue desestimado por el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, y la interceptación fue condenada por varias figuras políticas. El 8 de octubre, una flotilla posterior, compuesta por nueve barcos y organizada por FFC y Thousand Madleens con destino a Gaza, fue interceptada nuevamente por las tropas israelíes con los participantes detenidos a unas 120 millas náuticas de Gaza.
Uno de los objetivos fijados por los organizadores fue el envío de ayuda humanitaria. Según los activistas que viajaban en la flotilla, las embarcaciones transportaban agua potable, alimentos, leche en polvo para bebés, pañales, prótesis y medicamentos, información recogida por diversos medios internacionales.[8][9][10][11] Por su parte, las autoridades israelíes afirmaron que, tras la detención de los barcos, habrían comprobado que no llevaban la ayuda anunciada, lo que fue reflejado por distintos medios de comunicación.[12][13] La organización reiteró su propósito humanitario y calificó esta afirmación israelí como «una más en un largo historial de mentiras» y una «campaña sistemática de desprestigio contra la flotilla».[10][9] Además, entre los pasajeros se encontraban numerosos médicos y profesionales de la salud, cuyo objetivo era brindar asistencia médica de emergencia a la población de la Franja de Gaza, debido a que la infraestructura hospitalaria ha quedado devastada.[14] Por su parte Maldita.es, un medio de verificación, publicó que «no habían podido verificar la cantidad de ayuda que llevaban los barcos, ni si parte se consumió en el viaje, ni si el vídeo que publica Israel se grabó sin alterar la carga».[15]
La misión más reciente de la Flotilla fue puesta en marcha en marzo de 2026, contando con una flota de más de 100 embarcaciones y 3000 participantes de 100 países, entre ellos médicos, educadores e investigadores,[16] que zarparon desde Barcelona el 15 de abril.[17]Esta flotilla fue interceptada por fuerzas israelíes el 30 de abril en aguas internacionales cerca de Creta, en Grecia, a más de 1000 km de Israel. En esta ocasión, las tropas israelíes liberaron a los tripulantes de la flotilla detenidos en territorio griego, excepto los activistas Thiago Ávila y Saif Abukeshek que fueron trasladados a territorio israelí.[18] Finalmente los dos fueron liberados y deportados de Israel el 10 de mayo.[19]
Antecedentes

Israel ha impuesto un bloqueo naval a la Franja de Gaza desde enero de 2009. Oficialmente, el bloqueo de Israel se extiende por 150 millas náuticas. Muy por encima de las 12 millas náuticas que corresponden a las aguas territoriales de la Franja de Gaza.[20]
En 2010, la primera Flotilla de la Libertad de Gaza, compuesta por seis barcos, fue atacada por fuerzas israelíes, lo que resultó en la muerte de diez activistas y decenas de heridos por comandos israelíes, lo que provocó una gran indignación internacional. Desde entonces, los intentos de 2011, 2015, 2016, 2018 y 2025 fueron interceptados, atacados o abordados por las fuerzas israelíes.[21][22][23] Entre marzo y julio de 2024 se abrió esporádicamente un corredor marítimo de ayuda entre Chipre y Gaza, utilizado por barcazas en la Operación Safeena y apoyado por el ejército estadounidense.[21]
En marzo de 2025, Israel impuso un bloqueo total a la entrada de suministros a la Franja de Gaza durante tres meses.[24] Durante este bloqueo, una flotilla en mayo fue atacada por drones y otras en junio y julio fueron interceptadas por fuerzas israelíes.[23][22] Human Right Watch denunció la ilegalidad del bloqueo israelí a la Franja de Gaza y destacó la falta de acción internacional para impedir que el gobierno israelí continúe con sus «graves crímenes contra los palestinos en Gaza».[25] Así mismo otras organizaciones (incluido el Comité Internacional de la Cruz Roja) han calificado el bloqueo israelí a la entrada de ayuda humanitaria como un «castigo colectivo», lo que constituiría una violación de los Convenios de La Haya y el Cuarto Convenio de Ginebra. Navi Pillay, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, Amnistía Internacional, Oxfam, una misión independiente de investigación del ACNUDH y varios relatores especiales de las Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados también se han referido al bloqueo como ilegal según el derecho internacional humanitario.[26][27][28]
En octubre de 2025 la Corte Internacional de Justicia recordó a Israel que, como potencia ocupante, tiene la obligación de garantizar las necesidades básicas de la población de los territorios ocupados, incluyendo el acceso a alimentos y agua potable para la población de la Franja de Gaza, y que no debe obstaculizar ningún plan para entregar ayuda humanitaria en la zona.[29]
Origen de la iniciativa
La GSF nació en julio de 2025, durante el genocidio de Gaza, como resultado de la unión de múltiples movimientos políticos y humanitarios, entre ellos la Coalición de la Flotilla de la Libertad, la Marcha Mundial hacia Gaza, la Flotilla Magreb Sumud y Sumud Nusantara.[30][31][32][33]
Los organizadores se propusieron constituir el mayor convoy marítimo civil de la historia, compuesto por decenas de barcos de diferentes tamaños, que partieran desde varios puertos, en particular alrededor del Mediterráneo, para converger en los primeros días de septiembre y arribar a la costa de Gaza a mediados de ese mes. A principios de agosto de 2025, los organizadores confirmaron la participación de activistas que representan a cuarenta y cuatro países, a los que más tarde se sumaron otros dos.[30][31][33][34][35]
Preparativos
La flotilla se planificó para zarpar entre agosto y septiembre de 2025, con algunos convoyes partiendo desde Italia el 30 de agosto, otros desde España el 31 del mismo mes, otros desde Túnez, y de nuevo, desde Italia el 4 de septiembre.[36] Las acciones preparatorias incluyeron el registro de más de 6000 participantes, así como varias sesiones de formación y entrenamiento, eventos de solidaridad y campamentos cerca de los puntos de partida.[36][37] El resultado fue una participación de más de quinientas personas y cuarenta embarcaciones.[38] El cargamento italiano constaba de cuarenta y cinco toneladas de ayuda humanitaria.[39]
Barcos malasios, bajo el nombre de «Sumud Nusantara Asian Flotilla», también partieron con alimentos y ayuda el 23 de agosto de 2025.[40] Junto con Nusantara y la «Watermelon Flotilla», patrocinada oficialmente por el gobierno de Malasia,[41] se suponía que una delegación india llegaría desde Calcuta, pero se retiró debido a problemas de seguridad.[42]
El 11 de septiembre, un grupo de activistas egipcios expresó su deseo de unirse a la flotilla y, por ello, envió una solicitud oficial al gobierno egipcio para que permitiera su participación, que de lo contrario sería cancelada. Describieron su primer barco como «totalmente equipado» y afirmaron que su tripulación estaba preparada.[43] El convoy, que debía partir el 28 de septiembre, no lo hizo, y la delegación egipcia confirmó que todavía estaban esperando la aprobación del gobierno.[44] El 30 de septiembre, mientras la delegación egipcia clasificaba donaciones en su sede de Dokki, Giza, dos miembros del comité preparatorio, salieron de la sede para comprar café y, de camino, fueron arrestados por la Policía Nacional Egipcia. Otro participante también fue arrestado posteriormente.[45]
Características, composición y tripulación de los barcos

Las primeras embarcaciones que zarparon desde Barcelona y Génova llevaban en total a más de doscientas activistas. Aunque la diferencia de tamaño de los barcos es significativa (algunos podían transportar solo a seis o siete personas, mientras que otros eran conducidos por una tripulación de veinticinco miembros), todos los barcos estaban integrados por equipos de características similares en su organización: En cada uno viajaba un capitán, un coordinador de la misión y alguna personalidad notable, de reconocimiento internacional o al menos nacional en su país de origen. En todas las embarcaciones había un equipo de comunicaciones, con al menos un periodista o comunicador y varios activistas.[46]
En los primeros días de navegación la flotilla se enfrentó a diversos problemas técnicos. Una tormenta inutilizó los equipos de comunicaciones de varias de las embarcaciones. En las más pequeñas hubo fallos de funcionamiento en motores y bombas para retirar el agua del interior, de modo que la tripulación se vio obligada a achicar de manera manual y regresar a puerto. Hannah Smith, vocera de la flotilla, declaró a la prensa que las dificultades se debieron al escaso tiempo de preparación y al carácter civil de la misión.[47]
La flotilla estaba compuesta de tres embarcaciones independientes y especializadas que participaron en la travesía. El Life Support fue un barco de rescate de la organización humanitaria Emergency equipado para operaciones de salvamento en alta mar.[48] El Shireen[49] y el Summertime-Jong estaban tripulados por equipos de juristas encargados de observar y documentar el cumplimiento del derecho internacional y marítimo, así como los derechos humanos de los integrantes de la flotilla, y de brindarles apoyo legal en caso necesario.[50]
El 22 de septiembre la flotilla contaba con sesenta embarcaciones, entre ellas algunas rezagadas. Cincuenta de las mismas navegaban juntas y contaban con una posición visible en el rastreador de la flotilla. El 1 de octubre, cerca de la costa de Gaza, el rastreador indicaba cuarenta y cinco en ruta (cuyos nombres aparecen subrayados el siguiente listado). Mientras que algunas habían tenido que regresar por problemas técnicos, se sumaron nuevas embarcaciones desde Grecia y Turquía. Este listado no incluye las nueve embarcaciones que se sumaron en Sicilia y que al 1 de octubre navegaban cerca de Creta:
Convoy español:
- Alma
- Estrella Y Manuel
- Adara
- Mikeno
- Jeannot III
- Ohwayla
- Inana
- Familia Madeira
- Sirius
- Peluxo
- All In
- Catalina
- Spectre
- Longhaul
- La Pinya
- Yulara
- Isobella
- Huga
- Oyster Lady
- Marinette
- Hio
- Mawal
Convoy italiano:
- Grande Blu
- Aurora
- Fair Lady
- Paola I
- Morgana
- Mango
- Luna Bark
- Maria Cristina
- Karma
- Taigete
- Wahoo
- Snap
- Selvaggia
- Ghea
- Otaria
- Zefiro
- Seulle
Convoy tunecino
- MiaMia
- Mijita
- Amsterdam
- Soltana
- Allakatalla
- Meteque
- Allaeddine
- Florida
- Mawwal-Libya
- Tiko
- 1X
- Yamen
- Essia
- Kamar
Convoy griego:
- Oxygen
- Ilektra
- Ahed Tamimi
- Pavlos Fyssas
- Vangelis Pissias
- Mohammad Bhar
Se suman después:
- Adagio
- Captain Nikos
- Australe
- Dir yassine (Mali)
Libia:
- Omar Al-Mokhtar
Equipo jurídico:
- Shireen
- Summertime-Jong
El comité directivo estaba compuesto por Thiago Ávila, Yasemin Acar, Kleoniki Alexopoulou, Melanie Schweizer, Karen Moynihan, Maria Elena Delia, Saif Abukeshek, Nadir Al-Nuri, Marouan Ben Guettaia, Wael Nawar, Hayfa Mansouri y Torkia Chaibi.[51][52] Greta Thunberg, que originalmente formaba parte del comité, renunció a mediados de septiembre.[53] Los portavoces del movimiento eran Thiago Ávila, Saif Abukeshek y Hayfa Mansouri.[51]
Desarrollo
La Flotilla Global Sumud es la más grande de una larga serie de tentativas de romper el bloqueo marítimo impuesto por Israel desde 2007: hubo flotas en 2008, 2010, 2011, 2015, 2016, 2023 y 2025. Algunos de estos intentos culminaron trágicamente, como el de la flotilla encabezada en 2010 por el barco turco Mavi Marmara, donde el ataque israelí para interceptarlo dejó un saldo de diez activistas muertos y decenas de heridos.[54] En este nuevo esfuerzo de mayor envergadura los organizadores esperan que en la etapa final del viaje, después de que se sumen nuevos refuerzos en Italia, Túnez y Grecia, la flota esté compuesta por alrededor de setenta embarcaciones.[54]
Desde Barcelona
El domingo 31 de agosto zarparon desde el puerto de Barcelona los primeros veinte barcos de la Flotilla Global Sumud que llevaba delegaciones de cuarenta y cuatro países. Además de la activista sueca Greta Thunberg, se embarcaron varios políticos destacados, como la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau o la parlamentaria portuguesa Mariana Mortágua y también actores famosos como Liam Cunningham y Susan Sarandon.[54]
Una tormenta extrema hizo que, a las pocas horas de haber zarpado, todos los barcos tuvieran que regresar al puerto de Barcelona a la espera de mejores condiciones meteorológicas; las embarcaciones de menor envergadura incluso tuvieron que regresar dos veces.[55] Tras este contratiempo, alrededor de quince embarcaciones reemprendieron el viaje desde Barcelona, mientras que las cinco más pequeñas no pudieron participar.[56]
Tras los retrasos en la partida y la parada técnica de reparación de equipos en las Baleares, la flotilla navegó el 2 de septiembre finalmente rumbo a Túnez. Los organizadores detectaron sobre las embarcaciones la presencia de drones de origen, tipo y procedencia desconocidos, pero estimaron que se trataba de aparatos de vigilancia del gobierno israelí, dado que la Flotilla ya había sido amenazada.[57] Aunque la planificación inicial había previsto arribar a la costa de la Franja de Gaza entre el 15 y el 20 de septiembre, las dificultades iniciales ocasionadas por las condiciones de mal tiempo obligaron a los organizadores a un ajuste de fechas y estimaron la llegada para cerca de fin de mes.[58]
El miembro del comité directivo Thiago Ávila anunció que, durante la noche del 4 al 5 de septiembre, el convoy español se dividiría en dos grupos: uno continuaría rumbo a Túnez, mientras que el otro esperaría en Menorca a los barcos que todavía estaban atracados en Barcelona, para evitar que ningún barco se quedara solo en el mar por razones de seguridad.[59]
Desde Génova
En el puerto de Génova se realizó el 31 de agosto una manifestación a la que concurrieron más de cuarenta mil personas y que contó con la presencia y discurso de la alcaldesa, Silvia Salis[60] para acompañar a las cuatro embarcaciones que zarparon el 31 de agosto desde ahí para unirse a la flotilla con una carga de más de 300 toneladas de ayuda humanitaria para Gaza. La ayuda enviada desde Génova llegará al puerto de Catania, donde se cargará en otros barcos de la flotilla.[61][62] En la manifestación, Riccardo Rudino, trabajador portuario y representante sindical del Collettivo autonomo lavoratori portuali[60] advirtió en su discurso que si se perdía la comunicación con la flotilla «aunque solo fuera durante 20 minutos», los estibadores portuarios bloquearían inmediatamente todos los envíos a Israel, cualquiera fuese su contenido.[63]

El 3 de septiembre las tres primeras embarcaciones de la Global Sumud Flotilla arribaron al puerto grande de Siracusa, en Sicilia, donde las esperaba un par de miles de personas. El Comité Pro Palestina local había organizado puestos informativos sobre la situación en Gaza.[64][65] Desde allí continuaron hasta Catania donde se unieron a otros barcos del convoy italiano. La ONG Emergency dedicada a prestar ayuda médica a la población civil en zonas de guerra y catástrofe, anunció el 2 de septiembre que apoyará la iniciativa zarpando también desde Catania y siguiendo de cerca a la flotilla con uno de sus barcos de rescate, el Life support, que está equipado para prestar ayuda de emergencia en el mar.[66][48]
El 13 de septiembre zarparon desde Sicilia dieciocho barcos con el objetivo de unirse a los que salieron de Túnez. Se embarcaron en esta flotilla rumbo a Gaza cuatro diputadas del Parlamento Europeo: las italianas Annalisa Corrado (Socialistas y Demócratas) y Benedetta Scuderi (Verdes/ALE), la diputada francesa Emma Fourreau (La Izquierda) y la irlandesa Lynn Boylan (La Izquierda).[67] Esta última diputada es la presidenta de la Delegación del Parlamento Europeo para las Relaciones con Palestina y estaba a bordo de la embarcación de vigilancia legal que acompañaba a la Flotilla, a cargo de registrar y documentar cualquier posible violación de los derechos humanos o del derecho internacional.[67]
Desde Túnez

Túnez estaba previsto como lugar de reagrupamiento de la flotilla y se esperaba desde el 4 de septiembre el arribo de los barcos que partieron desde España e Italia entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre. Otros barcos tunecinos tripulados por voluntarios y activistas se sumaron desde allí. Decenas de personas ayudaron a empaquetar la ayuda que se cargó en esta «Flotilla Sumud del Magreb», el convoy que se unió a la GSF. La fecha de salida desde Túnez tuvo que ajustarse a la nueva planificación global, tras el inconveniente meteorológico que hizo retornar a los barcos que zarparon desde Barcelona por los fuertes vientos. Entretanto, los voluntarios que se encontraban en Túnez a la espera de zarpar, recibieron formación en materia de seguridad marítima y en la forma de respuesta ante un eventual enfrentamiento con el ejército israelí. «Romper el asedio de Gaza y abrir un corredor humanitario, entregando la ayuda médica y alimentaria que llevamos» sería el objetivo, dijo Wael Nawara, miembro de la Flotilla Magreb Sumud. Por esos días se recogieron cuantiosas donaciones de alimentos, insumos sanitarios y médicos, aportes de leche maternizada, pañales y otros suministros.[68]
El 4 de septiembre arribó a Túnez Mandla Mandela, nieto de Nelson Mandela, quien llegó para embarcarse en la flotilla y declaró que «la ocupación israelí es peor que el apartheid», recordando que en Sudáfrica se terminó en 1994 con ese régimen tras una intensa presión y sanciones internacionales. Esta presión logró que el mundo aislara a Sudáfrica y condenara el régimen hasta acabar con él. «Creemos que ha llegado el momento de hacer lo mismo con los palestinos», señaló.[69]

El 7 de septiembre la mayor parte de los barcos de la flotilla llegaron a Túnez, donde permanecieron unos pocos días para reorganizarse y continuar la navegación hasta la costa de Gaza. Una gran multitud se reunió en el puerto de Sidi Bou Said situado a unos 20 kilómetros de Túnez para recibir a la flotilla de ayuda. La activista climática sueca, Greta Thunberg, se dirigió al público diciendo «Todos sabemos por qué estamos aquí: al otro lado del mar se está produciendo un genocidio, una hambruna masiva provocada por la máquina asesina de Israel». Por su parte Israel niega que exista una situación de hambruna en Gaza y ha culpado a Hamás y a las agencias de ayuda humanitaria de los problemas de distribución de alimento.[70]
El 11 y 12 de septiembre se reorganizaron tras los inconvenientes climáticos y los ataques sufridos desde drones. Cambiaron de puerto para reagruparse, trasladándose desde Sidi Bou Said a Bizerta, al norte de la ciudad de Túnez. El 13 de septiembre zarparon desde este último puerto hacia su destino. Los coordinadores, voluntarios y activistas dijeron que estaban muy decididos a romper el bloqueo de Gaza por parte de Israel y abrir un corredor humanitario. Entre ellos se encontraba la diputada franco-palestina Rima Hassan, miembro de la Asamblea Nacional francesa, quien también partió desde Bizarte.[71]
Desde Siros
La delegación de Grecia que participa en la acción tenía planeado zarpar con un barco propio desde la isla de Siros el 11 de septiembre a las 14:00. En la isla se conformó una red de apoyo a la organización con unos 150-200 voluntarios, así como la solidaridad de varios organismos colectivos, sindicatos y asociaciones para acompañar la salida.[72] Finalmente, la partida fue el 14 de septiembre, con dos barcos que zarparon desde Siros para unirse al resto de la flotilla.[73] Algunos cientos de personas acompañaron la salida de los barcos desde el puerto de Hermúpolis en Siros y el activista griego Giannis Kazakis dijo a la prensa que esperaba que los barcos «llegarán a Gaza y marcarán el principio del fin de esta guerra y este genocidio».[74] The Times of Israel informó que los dos barcos griegos, llamados Oxygen e Ilektra, llevan solo cinco y ocho personas a bordo respectivamente y fueron despedidos por unas 500 personas que coreaban «Palestina libre». Según el periódico, la ayuda que transporta esta flotilla, aunque es el mayor de todos los intentos de llegar a Gaza por mar, tendría solo un carácter simbólico, a la vez que enfatizó que Israel ha negado reiteradamente la existencia de una hambruna como parte de un genocidio y declaró que los problemas en la distribución de los suministros serían culpa de los organismos encargados de las Naciones Unidas y de Hamás.[75]
En los días siguientes se unieron otras tres embarcaciones: Ahed Tamimi, Pavlos Fyssas y Vangelis Pissias, enterando un total de cinco navíos griegos que partieron con el objetivo de encontrarse con los otros integrantes de la flotilla en la costa de Creta.
Ataques desde drones en puerto tunecino
El 8 de septiembre, el Familia Madeira, uno de los barcos principales de la Flotilla, en el que viajaban Greta Thunberg, Ada Colau, Thiago Ávila y varios activistas de la coordinación de la GSF sufrió un incendio en la cubierta y en el almacén bajo cubierta del barco, atribuido por los integrantes del mismo al ataque de una bomba lanzada desde un dron, la cual habría explotado iniciándolo. Lograron apagar el incendio prontamente, de manera que ni la tripulación, ni ninguno de los seis pasajeros que en ese momento se encontraban a bordo resultó lesionado.[76][77][78] Según los organizadores, el barco sufrió daños en la cubierta principal y en la cubierta inferior.[79] Un portavoz de la flotilla responsabilizó a Israel del incidente[80] y la relatora especial de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, que se encontraba en Túnez para mostrar su apoyo al convoy, especuló que Israel podría ser responsable, declarando que «si se confirma, es un ataque contra la soberanía tunecina».[81]
Los organizadores de la flotilla presentaron los registros en video de las cámaras de seguridad del barco anclado en aguas tunecinas frente al puerto de Sidi Bou Said. Estos videos muestran la caída de un objeto o bomba incendiaria desde el aire, posiblemente desde un dron. Sin embargo, las autoridades tunecinas que inspeccionaron el barco descartaron que se tratara de un atentado, e indicaron que el incendio se había iniciado en un chaleco salvavidas, probablemente por un encendedor o colilla abandonada.[82] Esta versión de las autoridades tunecinas fue puesta en duda por BBC Verify, el equipo de periodistas de la BBC que se dedica a la verificación de información. Al analizar los videos y en consulta con expertos militares y de inteligencia determinaron que hubo un objeto que cayó desde el cielo y que ya estaba en llamas antes de tocar la cubierta del barco, lo que descarta la teoría de inicio por un encendedor o una colilla.[83]
Miguel Duarte, activista portugués que se encontraba a bordo en el momento en que cayó el artefacto que explotó, dijo que previamente habían visto sobrevolar un dron.[84] Otro activista del grupo de coordinación, Thiago Ávila, dijo que la flotilla continuaría con su misión, e incluso reforzada, porque tras el ataque, «miles de personas se están ofreciendo como voluntarios».[84]
En la madrugada del 10 de septiembre un segundo barco tripulado de la flotilla fue atacado por un dron en el puerto de Sidi Bou Said. Según informaron los activistas, no hubo heridos.[85] Esta vez el artefacto cayó sobre la cubierta del barco Alma, que navega con bandera británica, muy cerca de uno de los tripulantes y provocó un incendio que lograron sofocar inmediatamente. El ataque se realizó de manera muy similar al perpetrado 24 horas antes contra el barco Familia Madeira. Varios testigos en el puerto vieron a otros drones sobrevolar las embarcaciones y no descartan que puedan producirse nuevos atentados de igual tipo.[86] BBC Verify volvió a autenticar un video del incidente;[87] un experto en armas describió el dispositivo recuperado como «claramente algún tipo de granada... probablemente lanzada por un dron» y como «común pero no exclusivo de algunos modelos de granadas de mano israelíes».[88][87] Bellingcat informó que era probable que en ambos casos se utilizaran «municiones incendiarias improvisadas». Para llegar a esa conclusión los expertos se basaron en la trayectoria de los objetos y las grabaciones de audio que también parecen indicar que podrían haber sido lanzados desde una plataforma aérea sobre las embarcaciones.[89]
El Ministerio del Interior de Túnez afirmó que el segundo ataque contra la flotilla fue premeditado y aseguró que se estaban llevado a cabo «todas las investigaciones necesarias para esclarecer todos los hechos y que la opinión pública, no solo en Túnez, sino a nivel mundial, pueda saber quién planeó este ataque, quiénes participaron y quiénes lo llevaron a cabo».[90]
El 3 de octubre de 2025, CBS News, citando a dos funcionarios de inteligencia estadounidenses con conocimiento del asunto, informó que ambos ataques habían sido ordenados directamente por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y se habían llevado a cabo mediante artefactos incendiarios lanzados desde drones desde un submarino. El uso de artefactos incendiarios contra civiles y bienes de carácter civil está prohibido por el derecho internacional humanitario y las normas de la guerra.[91]
Convergencia frente a Portopalo

Entre el 17 y el 18 de septiembre un total de cuarenta y dos barcos se reunieron frente a Portopalo di Capo Passero en Italia. Hasta allí llegaron los barcos provenientes desde Túnez para encontrarse con los de la delegación italiana que habían zarpado hacía unos días desde el puerto italiano de Augusta y los aguardaban en este lugar, frente a la ciudad más austral de Sicilia. La flotilla sufrió algunas reestructuraciones y ajustes por razones de seguridad y se descartaron algunas embarcaciones menores que la práctica demostró que no garantizaban un transporte seguro. También se hicieron cambios en la organización interna y, según el periódico italiano la Repubblica, aunque continúa a bordo, Greta Thunberg fue relevada en la dirección de la misión. Sin embargo, según informaron, esto no constituye un cambio demasiado brusco pues las decisiones se toman en asamblea y por mayoría.[92][93]
Nuevos ataques frente a la costa de Creta
Durante la noche del 23 de septiembre (a partir de las 22:43 UTC) La Flotilla denunció ataques a varias embarcaciones participantes con artefactos incendiarios y explosivos lanzados desde drones en aguas internacionales.[94] Los ataques causaron interferencias en las comunicaciones.[95] La coordinación de la flotilla, que ya había condenado en estos días la «criminalización» que intentó Israel de su misión pacífica y humanitaria al tildarlos de «yihadistas», calificó estos nuevos ataques con drones como «operaciones psicológicas» para detenerlos en su avance hacia Gaza por la vía de «intimidar y potencialmente recabar inteligencia para Israel».[95]
Mandla Mandela, nieto de Nelson Mandela a bordo de uno de los barcos, dijo que Israel difamaba esta misión pacífica y humanitaria tildándola de «Hamás» para justificar su agresión. En un video que difundió por la cuenta de X de la flotilla, entregó un primer balance de las agresiones: más de quince drones sobrevolando la zona que han lanzado objetos sobre diez barcos; trece explosiones; comunicaciones bloqueadas.[96]
Según el informe de incidentes del sitio oficial de la flotilla, los ataques se produjeron cerca de las coordenadas 34.5918, 23.5698 y los barcos afectados fueron los siguientes:
- Ohwayla fue alcanzada por una pequeña granada aturdidora sin causar heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- Yulara fue rociada con un dispositivo químico no identificado, pero la cápsula que liberaba los químicos rebotó y cayó al agua. No hubo heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- Otaria fue alcanzada por una granada aturdidora en el mástil central sin que se produjeran heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- María Cristina fue alcanzada dos veces por una granada aturdidora sobre la cubierta sin que se produjeran heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- Selvaggia fue alcanzada por una granada aturdidora sin que se produjeran heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- Morgana fue alcanzada por una granada aturdidora sin que se produjeran heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- Zefiro fue alcanzado por una granada aturdidora, sin heridos. Se está evaluando el daño al barco, pero se ha confirmado daño al aparejo.
- Hio fue alcanzado tres veces por granadas aturdidoras, sin heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- Taigete fue alcanzado por una granada aturdidora, sin heridos. Se está evaluando el daño al barco.
- Luna Bark fue alcanzado por una granada aturdidora. Se está evaluando el daño a la tripulación y al barco.
Global Sumud Flotilla-Incidents[97]
Convergencia frente a Creta
En la mañana del 25 de septiembre la mayor parte de la flotilla ya se encontraba a menos de mil kilómetros de la costa de la Franja de Gaza y había comenzado la reunión con los barcos que zarparon desde Grecia. La convergencia de las embarcaciones se produjo al día siguiente del acoso con drones y un total de doce explosiones en nueve barcos en aguas internacionales, asunto por el que el equipo jurídico de la flotilla dijo que presentaría denuncia ante la Corte Penal Internacional, acusando a Israel de «crímenes de guerra en el mar». Israel advirtió repetidamente que bloqueará por todos los medios la misión, no reconoció la autoría de estos ataques, ni se refirió oficialmente a ellos.[98]
Buques de escolta internacional
Inmediatamente después de los ataques de la noche del 23 al 24 de septiembre, el gobierno italiano a través de su ministro de Defensa, Guido Crosetto, condenó el incidente y anunció que la fragata italiana Virginio Fasan, «ya se encontraba en ruta» para escoltar a la flotilla.[99] Dos días después anunció que enviaría un segundo navío de apoyo, la fragata Alpino. Además reiteró su propuesta para que la Flotilla Global Sumud acepte su plan de entregar su carga humanitaria en Chipre porque «una vez que hayan abandonado aguas internacionales y entrado en aguas de otro Estado, no se podrá garantizar la seguridad».[100]
A las 00:29 del 26 de septiembre el buque español de acción marítima Furor zarpó desde el puerto de Cartagena para ayudar a la GSF. El Gobierno español decidió enviar este navío con el propósito de proteger a los activistas y a los ciudadanos españoles, acto coherente con lo planteado en el comunicado internacional conjunto, firmado el 16 de septiembre por dieciséis países, donde los gobiernos advertían que «cualquier violación del derecho internacional y de los derechos humanos de los participantes», incluyendo los ataques que ha denunciado la flotilla, implicaría pedir una «rendición de cuentas». En ese comunicado internacional se reiteraba el apoyo de los gobiernos firmantes a sus ciudadanos participantes en la misión pacífica de ayuda a Gaza.[101] Por su parte, el ministro de Exteriores de Grecia, Giorgios Gerapetritis, envió también una embarcación militar para «garantizar la seguridad de la flotilla hasta que salga de las aguas griegas».[102]
Tanto la fragata Fasan como el patrullero de altura Furor tienen el compromiso humanitario de escoltar a la flotilla por las aguas internacionales del Mediterráneo.
Avería en el Family y decisión de continuar la misión hasta Gaza
«Esta mañana, frente a la costa de Creta, con Israel intensificando sus amenazas de violencia contra nosotros tras los recientes ataques con drones, los que estamos a bordo del barco Family nos reunimos en la cubierta. Thiago Ávila, miembro del Comité Directivo, nos dijo a los 28 que estábamos a bordo que si alguien tenía demasiado miedo para continuar, esta era la última oportunidad para bajarse, y que nadie sería juzgado. Ni una sola persona se movió. Todos nos quedamos a bordo. Vamos a Gaza para romper el bloqueo. Esta misión es más grande que nosotros».[103] |
Uno de los barcos principales de la flotilla y que transportaba a varios activistas destacados de la flotilla como Ada Colau y Thiago Ávila, el Family (con matrícula de Madeira), también conocido como Family Boat, sufrió una avería en el motor que lo obligó a abandonar la misión. Su tripulación completa, de cerca de 28 personas, fue reubicada en otros barcos, con un nuevo retraso en la partida desde Grecia que se había programado para el viernes 26 de septiembre.[104]
La coordinación de la flotilla inició una investigación para determinar si esta avería fue accidental o producto de un sabotaje.[102] A pesar de estos contratiempos mecánicos que se sumaron a los ataques con granadas sufridos en los días anteriores, en la mañana del 26 de septiembre los participantes estaban todos decididos a continuar su travesía hasta Gaza.
Por otra parte, la flotilla rechazó la propuesta del gobierno italiano de descargar la ayuda humanitaria en Chipre para desde allí ser canalizada hacia Gaza a través de la Iglesia católica. «La delegación italiana del Global Movement to Gaza, en nombre del Comité Directivo de la Global Sumud Flotilla, comunica a las autoridades italianas que no acepta la propuesta recibida ayer sobre una posible desviación de la ayuda en dirección a Chipre, para luego hacerla llegar a Gaza con la implicación del Patriarcado Latino de Jerusalén».[105]
Salida desde Creta rumbo a Gaza
Tras los diversos incidentes ocurridos en Creta, el 27 de septiembre la flotilla reanudó su navegación hacia Gaza con las cuarenta y tres embarcaciones que habían logrado llegar hasta allí y se encontraban en buenas condiciones mecánicas y de seguridad. Un barco militar griego ofreció escoltarlos para brindarles protección hasta su abandono de las aguas griegas y el buque de la marina italiana los acompañará durante toda la travesía por aguas internacionales. El barco español hará lo propio cuando los alcance en días sucesivos. Se ha indicado también que la aviación militar turca está sobrevolando las embarcaciones con el propósito de protegerlas de nuevos ataques.[106] Los organizadores dijeron a la prensa que «la flotilla entrará en dos días en la zona de alto riesgo, donde la vigilancia y la solidaridad globales son más necesarias que nunca».[107]
Desde alta mar, la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, envió un mensaje el 28 de septiembre en el que afirmó que podrían estar en Gaza dentro de tres días. Instó una vez más a la comunidad internacional y a los gobiernos de todos los países a que no solamente protejan a sus ciudadanos a bordo de las embarcaciones, cuestión que es también necesaria y parte de su responsabilidad, sino a acompañarlos hasta el final en su misión, para que puedan llegar a la costa de Gaza de manera segura y cumplir el objetivo de abrir un corredor humanitario. Enfatizó que la solidaridad y el compromiso no solo debe ser con la flotilla, sino principalmente con la población palestina en Gaza y con detener el genocidio en curso.[108]
El 29 de septiembre el convoy se detuvo temporalmente para ayudar al Johnny M que sufrió una filtración en la sala de máquinas. No fue posible resolver el problema en el mar, de modo que la embarcación no pudo continuar. Todas las personas fueron trasladadas de forma segura, la mayoría de los voluntarios fueron reasignados a otros barcos y algunos fueron llevados a tierra. La Media Luna Roja facilitó el regreso seguro de los participantes. Según comunicaron los organizadores, el incidente no causará retrasos significativos en la misión, prevista para arribar a la costa de la Franja en cuatro días.[109] La evacuación fue apoyada por las autoridades turcas y la Media Luna Roja turca. «Recogimos a doce personas y las repartimos en otros barcos. Cuatro personas volverán a casa», según informó Semih Fener, capitán de uno de los barcos turcos de ayuda.[110]
Ingreso en zona de riesgo
El 30 de septiembre se incorporaron a la flotilla dos embarcaciones procedentes de Turquía que transportaban voluntarios civiles y ayuda humanitaria, con lo que el número total aumentó a cuarenta y cinco. Las embarcaciones continuaron su travesía hacia Gaza e ingresaron en la zona considerada de riesgo de intercepción por parte de Israel. Greta Thunberg, integrante de la misión, declaró a la prensa que «si se nos detiene será por el fracaso de nuestros gobiernos».[111]
La fragata Alpino, nave de la marina italiana que escoltaba a la flotilla, anunció que la última oportunidad para abandonar la misión y embarcar en su navío sería a 150 millas náuticas de la costa de la Franja de Gaza, y que no se acercaría a más de esa distancia. Ese momento tendría lugar alrededor de la 01:00 de la madrugada del 1 de octubre. La portavoz italiana de la Flotilla, Maria Elena Delia declaró que, según su apreciación, era probable que el gobierno israelí les atacara esa noche, y expresó que no esperaba contar con la ayuda del gobierno para protegerles. También instó a que, si algo ocurría a los barcos o si las personas eran arrestadas, la ciudadanía saliera a manifestarse en protesta por la situación.[112] La marina de Turquía, por su parte, reafirmó su apoyo incondicional a la flotilla y dijo que brindaría su protección en todo el trayecto, en cualquier lugar y bajo cualquier condición.[113]
El 1 de octubre la flotilla llegó a lo que Israel había declarado como «zona de exclusión»,[114] una distancia muy superior a las 12 millas náuticas de la costa que indica el Derecho marítimo como límite entre aguas internacionales y territoriales. Los voluntarios de la flotilla informaron, mediante redes sociales y en su transmisión en vivo, la presencia de varias embarcaciones desconocidas y la proximidad de un barco israelí. La flotilla activó su protocolo de seguridad para estos casos y entró en alerta máxima. La Alpino, como había indicado, se retiró, al igual que Furor,[115] el navío del gobierno español que había anunciado que acompañaría a la flotilla hasta las 120 millas. A pesar de haber condenado la actuación de Israel, el gobierno español reiteró que no entraría en la zona de exclusión marcada por el gobierno israelí.[116]
Interceptación de los barcos de la flotilla por el ejército de Israel
Poco después de advertir que aparecieron decenas de barcos sin identificación a muy pocas millas de la posición de la flotilla, esta fue bloqueada por fuerzas armadas israelíes. Según informaron integrantes de la flotilla, se les anunció cerca de las 18:00 GMT del miércoles 1 de octubre que debían detener el avance porque estaban a punto de ingresar en una «zona de conflicto activo» y que, si no hacían, serían responsables de cualquier consecuencia. Tras esta advertencia, las fuerzas israelíes irrumpieron en cuatro de las principales embarcaciones de la flotilla, entre ellas Sirus, donde viajaba Ada Colau, la exalcaldesa de Barcelona. El resto de la flotilla sufrió interferencias e interrupciones en sus comunicaciones.[117]
El Ministerio de Exteriores de Israel confirmó a través de su cuenta oficial en X la irrupción en la Global Sumud Flotilla: «La Armada israelí se ha puesto en contacto con la flotilla Hamás-Sumud y les ha pedido que cambien de rumbo. Israel ha informado a la flotilla que se está acercando a una zona de combate activa y violando un bloqueo naval legítimo».[118] A través del noticiero transmitido por televisión pública, el ministro dijo que «Todas las barcas están rodeadas y deberían ser trasladadas al puerto de Asdod, donde después cada país deberá encargarse de sus connacionales».
Desde la flotilla, una integrante mexicana aseguró que algunos barcos, entre ellos Sirus y Alma habían sido bloqueados: «Se perdió comunicación con Alma, se visibilizan cuatro barcos militares a su alrededor. Vimos pasar uno de ellos y se fue el Internet y la señal a su pasada por unos minutos (...) Esta intercepción en aguas internacionales es ilegal, nuestra misión es humanitaria y no olvidemos el punto principal. ¿Por qué hay un cerco humanitario que busca usar el hambre que herramienta genocida?».[119]
Durante el asalto, Saif Abukeshek, miembro de la coordinación de la flotilla dijo a través de un video difundido por redes sociales que hubo tres barcos bloqueados y abordados ilegalmente por fuerzas de Israel: Alma, Sirus y Adara, mientras que el resto de la flotilla continuaba navegando rumbo a Gaza, con la firme disposición de cumplir la misión de entregar directamente en Gaza la ayuda humanitaria. Pidió nuevamente apoyo de la comunidad internacional, llamó a la gente a ejercer presión y a manifestarse en las calles, plazas y consulados de Israel.[120] Durante toda la noche, las embarcaciones fueron sucesivamente abordadas en un procedimiento que tomó muchas horas. A las 03:20 GMT+3 del 2 de octubre la coordinación de la flotilla afirmó que treinta embarcaciones aún continuaban su ruta hacia Gaza y su posición era a solo 46 millas náuticas de la costa gazatí.[121]
Entre el miércoles, 1 de octubre, y la madrugada del jueves, 2 de octubre, las tropas israelíes bloquearon y abordaron en aguas internacionales un total de treinta y nueve barcos, entre ellos, Alma, Adara, Sirius, Aurora, Dir yassine, Grande Blu, Hio, Huga, Morgana, Otaria, Seulle, Spectre, Yular, Oxigono, All-in y Captain Nikos. De muchas otras se presumía que fueron asaltadas, pero no existía registro preciso de ello en el rastreador. A bordo de estas primeras embarcaciones interceptadas viajaban más de doscientos activistas de diversas nacionalidades, incluidas Greta Thunberg y la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau que fueron ilegalmente arrestadas y trasladadas al puerto de Asdod. Por su parte la coordinación de la flotilla calificó lo ocurrido como un «ataque ilegal contra trabajadores humanitarios desarmados» e instó «a los gobiernos y a las instituciones internacionales a exigir su seguridad y liberación inmediatas». La organización también aseguró que veintitrés barcos no han sido asaltados aún y continúan rumbo a Gaza y que al menos uno de ellos, el Mikeno, el 2 de octubre ya se encontraba en aguas territoriales palestinas.[122]
Las embarcaciones de la flotilla estuvieron transmitiendo en vivo durante todo el trayecto desde que ingresaron a la zona de riesgo de modo que existe registro en video de los momentos en que las fuerzas armadas de Israel abordaron los botes. Algunos medios de prensa recopilaron estas imágenes y las publicaron.[123]
En un comunicado de prensa de la Global Sumud Flotilla difundido el 2 de octubre, su comité coordinador informó lo siguiente:
«Los abogados de Adalah, que representan a los participantes de la flotilla ante las autoridades israelíes, han recibido muy poca información y no se les ha comunicado si los aproximadamente 443 voluntarios de la flotilla, que fueron sacados por la fuerza de sus embarcaciones, llegarán a Ashdod, donde se espera que sean procesados bajo detención ilegal. Se trata de un secuestro ilegal, que viola directamente el derecho internacional y los derechos humanos fundamentales. Interceptar buques humanitarios en aguas internacionales es un crimen de guerra; negar asistencia legal y ocultar el paradero de los detenidos agrava ese crimen. Exigimos que los gobiernos, los líderes mundiales y las instituciones internacionales intervengan de inmediato para obtener información sobre los participantes desaparecidos, garantizar su seguridad y exigir su liberación inmediata. Nuestro compromiso sigue siendo claro: romper el asedio ilegal de Israel y poner fin al genocidio en curso contra el pueblo palestino. Cada acto de represión contra nuestra flotilla, cada escalada de violencia en Gaza y cada intento de suprimir las acciones de solidaridad no hacen más que reforzar nuestra determinación. El Mikeno, que navega bajo bandera francesa, puede haber entrado en aguas territoriales palestinas según los datos del AIS, pero sigue sin estar en contacto. El Marinette, que navega bajo bandera polaca, sigue conectado a través de Starlink y en comunicación, con un total de seis pasajeros a bordo».[124]
Más adelante, en el mismo comunicado, la organización entregó el siguiente balance respecto de la información que maneja sobre los barcos interceptados:[124]
- «Se ha confirmado que los siguientes barcos han sido interceptados ilegalmente:
- Free Willy – bandera polaca
- Captain Nikos – bandera polaca
- Florida – bandera polaca
- All In – bandera francesa
- Karma
- Oxygono – bandera polaca
- Mohammad Bhar – bandera neerlandesa
- Jeannot – bandera española
- Seulle – bandera polaca
- Hio – bandera polaca
- Morgana – bandera italiana
- Otaria – bandera italiana
- Grande Blu – bandera polaca
- Deir Yassine – bandera argelina
- Huga – bandera polaca
- Aurora – bandera italiana
- Yulara – bandera española
- Spectre – bandera española
- Adara – bandera española
- Alma – bandera británica
- Sirius – bandera británica
- Los siguientes buques perdieron el contacto hace varias horas y se presume que han sido interceptados ilegalmente:
- MiaMia – bandera italiana
- Vangleis – bandera polaca
- Pavlos – bandera polaca
- Wahoo – bandera polaca
- Inana – bandera británica
- Maria – bandera italiana
- Alakatalla – bandera italiana
- Meteque – bandera italiana
- Mango – bandera polaca
- Adagio – bandera española
- Ahed Tamimi – bandera polaca
- Australe – bandera polaca
- Amsterdam – bandera neerlandesa
- Ohwayla – bandera británica
- Selvaggia – bandera italiana
- Catalina – bandera alemana
- Estrella – bandera española
- Fair Lady – bandera italiana»
El 3 de octubre las tropas israelíes interceptaron y abordaron el Marinette (con bandera polaca y seis tripulantes a bordo), el último barco de la flotilla que aún navegaba hacia Gaza. La tripulación sostenía carteles que indicaban haber visto buques de guerra aproximándose antes de que los soldados los abordaran y los detuvieran a punta de pistola.[125]
Tras la incautación de las primeras embarcaciones, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí afirmó que no se habían encontrado suministros humanitarios a bordo y presentó como prueba un vídeo que supuestamente mostraba el interior vacío de una de ellas.[126] Los organizadores de la flotilla describieron las afirmaciones de las autoridades israelíes como «una más en un largo historial de mentiras» y una «campaña sistemática de desprestigio contra la flotilla». Citaron videos e imágenes tomadas durante su viaje como prueba de lo contrario y, a su vez, criticaron a Israel por «utilizar el hambre como arma, bloquear la ayuda, bombardear centros de distribución de alimentos y condenar a familias a morir de hambre» y acusaron a los medios de comunicación de encubrir la narrativa israelí.[9]
Arresto, detención y deportación de los participantes
Los detenidos en la madrugada del 2 de octubre durante el abordaje de los barcos por las fuerzas armadas de Israel fueron trasladados el viernes 3 de octubre a la prisión de Saharonim, en el desierto del Néguev, en el sur de Israel. En este lugar permanecerán mientras transcurra el procedimiento para la deportación a sus países de origen. Loubna Yuma, abogada de Adalah, el equipo jurídico de la Flotilla indicó que eran 474 los que viajaban en los barcos interceptados por Israel.[127] A esta cifra de detenidos se agrega la tripulación del barco Marinette, el único barco que continuaba navegando y que fue interceptado finalmente el viernes 3, que transportaba a seis activistas.[127] Un senador, un diputado y dos eurodiputados italianos que viajaban en la flotilla —y a quienes la autoridad de Israel reconoció su inmunidad parlamentaria— fueron puestos en libertad y regresaron a Roma durante la mañana del 3 de octubre.[127]
En una visita a Ashdod donde se encontraban los activistas detenidos el jueves 2 por la noche, el ministro de seguridad de Israel, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir volvió a tachar a los activistas de «terroristas». En un video en el que aparece señalando al grupo de cientos de voluntarios de la flotilla arrestados y que se encuentran sentados en el suelo, dijo: «Estos son los terroristas de la flotilla». En el registro se escucha a algunos activistas gritar «Free, free Palestine». Además, dijo que al entrar en un barco había comprobado que «no hay ninguna ayuda humanitaria», que había un desorden desastroso y que «todo era una gran fiesta».[128][129] Además, añadió: «Tal y como prometí, los miembros de la flotilla, partidarios del terrorismo, se encuentran aquí, en una prisión de alta seguridad.»[130] El ministro dijo finalmente que los activistas deberían permanecer en prisión «durante unos meses», en lugar de ser deportados y consideró fundamentalmente errónea la decisión de Netanyahu de permitir que regresen a sus países. En su opinión, Israel debería mantenerlos allí. «No es posible que el primer ministro los envíe repetidamente a sus países y que esta repatriación los haga volver una y otra vez».[131]
Gran parte de los participantes firmaron un documento accediendo a ser deportados en trámite expedito, sin juicio previo. Este documento, sin embargo, los obligaba a autoinculparse de haber ingresado ilegalmente a Israel, lo que no corresponde a los hechos reales, razón por la que muchos otros activistas se negaron a firmarlo. Además, esta forma de deportación incluye una prohibición de ingresar en el futuro a Israel. En algunos casos el asunto es más complejo, como el de Greta Thunberg, quien que ya tenía esta restricción.[132]

Según el gobierno colombiano, que aboga por la seguridad de las dos ciudadanas de ese país, este trámite rápido significaría que deben ser deportados antes de 72 horas. Los que se negaron a firmar las condiciones de esta deportación rápida, permanecerán detenidos por un plazo indeterminado, a la espera de que sean llamados a comparecer ante un juez que decidirá sobre su deportación forzada.[133]
Por su parte, el gobierno francés confirmó que los treinta y seis ciudadanos franceses participantes se encontraban arrestados en la cárcel de Ktzi'ot y que disfrutaban de protección consular, respondiendo así a las quejas de sus abogados quienes afirmaron que se les había negado el acceso y contacto con sus defendidos.[134]
De los sesenta y cinco ciudadanos españoles que participaron en la flotilla, cincuenta habían logrado llegar el 2 de octubre hasta la zona de la interceptación y eran los que al 4 de octubre se encontraban arrestados sin fecha fija de deportación en la cárcel de Saharonim, al sur de Israel. Según indicó el ministro de Exteriores José Manuel Albares, «lo que nos trasladan es que aquellos que sean deportados se hará lo más rápidamente posible, un plazo concreto no es posible ofrecerlo en estos momentos», agregando que, según informó el cónsul, pudo tener contacto con algunos de ellos el viernes 3 de octubre y se encontrarían bien «dentro de las circunstancias».[135]
Según anunció el ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, veintiséis activistas italianos que firmaron su expulsión voluntaria serán deportados ese mismo día, mientras que otros quince que decidieron no aceptar los términos del documento tendrán que esperar la decisión de un juez para su deportación.[135]
El 3 de octubre trascendió que dos de los integrantes de la flotilla eran los exmiembros de ETA José Javier Osés Carrasco, Jotas; e Itziar Moreno Martínez, Hodei, que habían sido condenados por la justicia francesa por delitos de terrorismo.[136][137][138][139][140]
Por otra parte, el primer grupo de deportados ya ha salido de Israel el sábado 4 de octubre y se trata de 36 ciudadanos turcos según informó el ministerio de Exteriores de Turquía. Otro grupo de participantes turcos permanecerá detenido hasta que se resuelva su situación.[135] Poco después, el ministro de Exteriores de Israel dijo que habían deportado a Turquía 137 detenidos, ciudadanos de catorce países diferentes: Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Jordania, Kuwait, Libia, Argelia, Mauritania, Malasia, Baréin, Marruecos, Suiza, Túnez y Turquía. Y que las deportaciones de quienes habían firmado para el trámite rápido se llevarían a cabo con prontitud. Dijo además que algunos países (pero no indicó cuáles) estarían entorpeciendo el proceso al no aceptar el ingreso de vuelos transportando a integrantes de la flotilla.[141]
La GSF publicó el 4 de octubre una declaración en la que enumera nueve crímenes de Israel contra los activistas humanitarios de la Global Sumud Flotilla:
- Interceptación ilegal de la Flotilla Global Sumud. Violación de las normas consuetudinarias del derecho internacional aceptadas en los artículos 19, 88 y 301 de la CNUDM, que exigen que los Estados respeten el paso pacífico y seguro de los buques.
- Secuestro y detención arbitraria de los participantes. Artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: Prohibición de las detenciones arbitrarias. Los activistas no eran combatientes ni representaban una amenaza militar. Los activistas son ciudadanos legítimos que participan en una misión humanitaria, ni son migrantes irregulares que intentan entrar en territorio israelí en contravención de las leyes de inmigración israelíes.
- Traslado forzoso a prisiones en Israel. Artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra: Prohibición del traslado de civiles desde el territorio ocupado. Esta norma se extiende a la protección de las personas detenidas en el mar en el contexto de un conflicto armado.
- Violencia física y trato inhumano mediante el uso de cañones de agua contra civiles pacíficos en alta mar, en contravención del artículo 3 común de los Convenios de Ginebra: Prohibición de la violencia contra civiles. Artículo 5: Prohibición de la tortura y los tratos crueles.
- La difamación de ciudadanos pacíficos es una forma de estigmatización ilegal. Insultos, difamación y etiquetado calumnioso de «terroristas»: Derecho a la dignidad (Declaración Universal de Derechos Humanos, art. 1).
- Tramitación ilegal de activistas como «inmigrantes ilegales» ante la autoridad de inmigración, audiencias judiciales sin la presencia de abogados y coacción para firmar un documento en el que se afirma que los participantes entraron ilegalmente en Israel: violación del derecho a un juicio justo, a la libertad y a la seguridad en virtud de los artículos 9 y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
- Repetidos ataques con drones por parte de Israel contra la flotilla. Acto de agresión contra los Estados de bandera y los ciudadanos, incluido el uso ilegal de la fuerza, y como crimen de guerra en virtud del artículo 8 del Estatuto de Roma y violación del artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas, así como violación de los derechos humanos de las personas a bordo.
- Ataque a los buques y su incautación. En alta mar, la ley que se aplica a cada buque es la legislación nacional de su Estado de bandera. Un ataque por parte de un buque de guerra israelí contra un buque en alta mar constituye un ataque y una violación de la soberanía del Estado de bandera. Estos actos de posesión ilegal de buques o secuestro de tripulantes en alta mar pueden ser perseguidos por cada Estado de bandera y constituyen un delito dentro de su jurisdicción nacional.
- Interceptación y captura por la fuerza de buques civiles que transportaban ayuda humanitaria para la población de Gaza. Reflejo claro de la política ilegal de hambruna de Israel, que está prohibida por el derecho internacional humanitario y figura como crimen de guerra en el artículo 8(2)(b)(xxv) del Estatuto de Roma. El bloqueo israelí sobre Gaza es ilegal a la luz del párrafo 102 del Manual de San Remo, que estipula la ilegalidad de un bloqueo si «tiene como único objetivo matar de hambre a la población civil o privarla de otros objetos esenciales para su supervivencia». El bloqueo ilegal de Israel ha sido condenado en numerosas ocasiones por los órganos y expertos de la ONU, más recientemente por la Comisión de Investigación de la ONU en agosto de 2025, que concluyó que Israel ha cometido genocidio en Gaza, entre otras cosas al privar al pueblo palestino de objetos indispensables para su supervivencia.
Declaración de la GSF del 4 de octubre de 2025 (fragmento).[142]
El 5 de octubre, 42 detenidos iniciaron una huelga de hambre para protestar por su arresto y contra la «campaña de hambruna total» de Israel en la Franja de Gaza.[143] Ese mismo día salieron de Israel 21 de los 49 españoles detenidos. En este primer grupo de deportados que firmaron por el trámite expedito se encuentra la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau.[144]
Según se informó a la organización que asumió la defensa legal de los integrantes de la flotilla, los detenidos de países que mantienen relaciones diplomáticas con Israel serán deportados, cuando se resuelva sobre su situación, por vía aérea a sus países de origen, no así en el caso de los ciudadanos de países sin relaciones. Por ejemplo, los veinticinco activistas tunecinos serán transportados a Jordania.[145]
También el 5 de octubre, nueve de los diecinueve suizos integrantes de la flotilla llegaron de regreso a Ginebra y denunciaron haber sido objeto de maltrato durante su arresto. Ocho de ellos entregaron una declaración conjunta en la que afirman haber sido víctimas de torturas y abusos. El escritor suizo deportado, Vanni Bianconi, entregó a la prensa descripciones de los abusos y tratos inhumanos que coinciden con las relatadas por los integrantes que han sido liberados anteriormente, afirmando que «fuimos tratados como animales». «Nos encerraron en celdas sin agua, diciendo que teníamos que beberla del retrete. Nos despertaban a cualquier hora y nos trasladaban sin sentido de una celda a otra, entre gritos y amenazas», dijo el escritor. Entre los diez suizos que no fueron liberados en este primer grupo se encuentra el exalcalde de Ginebra Rémy Pagani, de la coalición Juntos a la Izquierda.[146]
También un grupo de al menos diez tunecinos y un primer grupo de portugueses llegaron a sus respectivos países el 5 de octubre. El periodista tunecino e integrante de la flotilla, Lofti Hajji declaró que «aunque nos hemos convertido en el centro de atención, quiero decir y enfatizar que no debemos convertirnos en el centro del asunto, el verdadero asunto es Gaza, es lo que los palestinos sufren constantemente. Quizás sufrimos durante 72 horas la opresión israelí, pero eso no es nada comparado con lo que está sufriendo el pueblo de Gaza».[147]

El 6 de octubre, el ministerio de Relaciones Exteriores de Israel formalizó la deportación de otros 171 activistas que fueron enviados hacia Grecia y Eslovaquia. Este grupo de deportados estaba integrado por ciudadanos de diferentes países: Grecia, Italia, Francia, Irlanda, Suecia, Polonia, Alemania, Bulgaria, Lituania, Austria, Luxemburgo, Finlandia, Dinamarca, Eslovaquia, Suiza, Noruega, Reino Unido, Serbia y Estados Unidos. Entre los activistas está Greta Thunberg. Con esto serían unos 340 liberados de un total de 470 detenidos.[148]
Veintisiete de los veintiocho ciudadanos españoles que aún permanecían detenidos, fueron deportados el 6 de octubre, quedando arrestada una única española, Reyes Rigo, a quien las autoridades israelíes acusaron de haber mordido la mano de una funcionaria de la policía israelí, causándole lesiones leves, un asunto que el equipo legal de defensa niega. Desde el ministerio de Exteriores se confirmó que el respaldo consular y la protección diplomática continuará hasta que hayan sido liberados todos los ciudadanos españoles.[149]

El 7 de octubre un nuevo grupo de más de 130 activistas de la flotilla, provenientes de Argelia, Argentina, Australia, Baréin, Brasil, Colombia, Estados Unidos, Libia, Japón, Kuwait, México, Nueva Zelanda, Omán, Pakistán, Reino Unido, República Checa, Serbia, Sudáfrica, Suiza, Túnez, Turquía y Uruguay fueron deportados a Jordania.[150] En este grupo estaban los últimos diez suizos detenidos, incluido el exalcalde de Ginebra, Rémy Pagani.[151] También partieron a Jordania las dos activistas colombianas por cuya liberación intercedió directamente el presidente Gustavo Petro.[152] El nieto de Nelson Mandela, Mandla Mandela, se encontraba entre los activistas miembros de la delegación sudafricana de la flotilla que fueron expulsados a Jordania.[153] Los siete participantes australianos fueron deportados a Jordania, a su llegada a Sídney denunciaron el trato degradante y humillante que recibieron tras ser arrestados a bordo. Surya McEwen, uno de los participantes, afirmó haber recibido una bofetada, le dislocaron el brazo y le estrellaron la cabeza contra el suelo.[154] Al final del día el GSF actualizó su sitio web para mostrar que solo seis participantes seguían detenidos: Reyes Rigo, acusada de morder a un funcionario de la prisión, dos marroquíes y tres noruegos.[155] El 8 de octubre, tres activistas neozelandeses fueron deportados a Jordania como parte de un grupo de 131 participantes de la flotilla.[156]
El 10 de octubre de 2025 la policía israelí y la fiscalía del Néguev formalizaron cargos de agresión ante el tribunal de Beersheva y pidieron prisión preventiva mientras se resuelva el juicio. Esto deja sin efecto la liberación y deportación que se había planificado para el 10 de octubre. Según la acusación, Rigo habría perpetrado un ataque a un servidor público, lo que además constituiría un intento de dañar símbolos gubernamentales: «La Policía de Israel tomará medidas enérgicas contra cualquier intento de dañar símbolos gubernamentales y a funcionarios públicos, y llevará a los implicados ante la justicia», dicen en una declaración.[157]
Siete de los activistas de la organización fueron arrestados en marzo de 2026 en Túnez, incluyendo a Wael Nawar, Jawaher Channa y Nabil Channoufi, este último miembro del Comité Directivo Global.[158] La investigación se centra en el origen de los fondos recaudados para la Global Sumud y en su posible uso para fines personales o ilícitos, ante sospechas de fraude y blanqueo de capitales.[159] La organización calificó las acusaciones de «infundadas» y aseguró que son parte de una «campaña de difamación lanzada por la maquinaria de propaganda sionista».[158] Wael Nawar, Nabil Chanufi, Ghassan Henchiri y Ghassan Bughdiri seguían presos seis meses más tarde. El 5 de septiembre la organización denunció que uno de los activistas detenido, Nawars, se encontraba en estado «crítico» como consecuencia de la huelga de hambre que inició hace 21 días en protesta por su detención preventiva.[160]
Denuncias de torturas y malos tratos
Según testimonios de algunos de los primeros activistas liberados y reportes citados por fuentes diplomáticas, varios participantes de la flotilla denunciaron haber sufrido maltratos y torturas durante su detención en Israel. Las versiones indican que el trato durante el operativo en los barcos fue más controlado, pero que una vez en prisión los detenidos habrían sido considerados y tratados como «terroristas». Entre las denuncias más difundidas se encuentran las de la activista Greta Thunberg, quien habría permanecido sin acceso adecuado a alimentos ni agua y habría sido obligada a posar con una bandera israelí durante su reclusión. La activista turca Ayçin Kantoglu declaró que fueron sometidas a registros corporales reiterados y que, durante las primeras 40 horas, no se les proporcionó comida ni agua potable, siendo instadas a beber del retrete.[161]
La organización Adalah, que representa legalmente a varios de los detenidos, informó que los ciudadanos belgas Alexis Deswaef, vicepresidente de la Federación Internacional de Derechos Humanos, y Latifa Gharbaoui iniciaron una huelga de hambre en protesta por las condiciones de reclusión, las agresiones sufridas y los interrogatorios sin representación legal.[162]
El activista turco Ersin Celik relató a medios de su país que Thunberg fue sometida a tratos humillantes, como arrastrarla del pelo, obligarla a gatear y a besar y llevar la bandera israelí. Un activista liberado comparó los malos tratos que recibió por parte de la policía israelí con las torturas nazis, mientras que otros detenidos denunciaron que los obligaron a permanecer durante horas esposados a pleno sol.[163][164][165] La embajada de Suecia en Israel confirmó que Thunberg, según su propio testimonio, se encontraba deshidratada tras recibir cantidades insuficientes de comida y agua, presentaba erupciones cutáneas posiblemente causadas por chinches y había permanecido sentada en superficies duras durante largos periodos.[166]
Desde España, la exalcaldesa Ada Colau y el concejal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Coronas, también denunciaron haber sufrido malos tratos durante su detención, afirmando que se les presionó para firmar documentos sin la presencia de abogados y que sus firmas fueron falsificadas por agentes policiales. Según explicaron, el documento reconocía una supuesta entrada ilegal en Israel y la incautación de las embarcaciones. Colau calificó el abordaje de los barcos como «ilegal y violento», aunque destacó que los tripulantes mantuvieron una actitud pacífica para evitar enfrentamientos.[167] Coronas, que ejercía como capitán del barco Adara, explicó que vivieron un abordaje «violento», que fue un «secuestro con fusiles en la mano», pero no hubo «escalada de violencia» y pudieron «mantener la calma y la integridad física, que era el objetivo principal».[168]
Al llegar a Atenas el 6 de octubre, Thunberg pidió que la atención mediática se centrara en la situación en Gaza, calificando los hechos como parte de un «genocidio retransmitido en directo». Criticó la inacción de los gobiernos occidentales y reclamó el fin del bloqueo y de la ocupación, subrayando que «esa es la noticia» más allá de los abusos sufridos.[169] Tras llegar a su país Thunberg dijo al periódico sueco Aftonbladet que la habían pateado repetidamente, la habían desnudado y filmado, la habían privado de agua y de sueño, y que los guardias israelíes amenazaron con gasear a los activistas detenidos. Varios miembros suecos de la flotilla criticaron al Ministerio de Asuntos Exteriores por brindar apoyo insuficiente y restar importancia a los abusos.[170]
Otros maltratos denunciados por los activistas tras su liberación incluyen ser retenidos en jaulas superpobladas; lesiones físicas;[171] robo de pertenencias personales; intimidación con perros y armas; negación de atención médica, incluyendo insulina, medicamentos para el VIH y epinefrina;[172][173] negación de productos menstruales; falta de agua potable y alimentos; retiro forzoso de hiyabs;[173] trato inhumano, torturas y abusos;[174] ser obligados a beber agua del inodoro y a ver imágenes de los ataques del 7 de octubre.[175][176] El periodista italiano Saverio Tommasi dijo que los trataron «como monos».[176]
El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, al enviar a algunos funcionarios a visitar a los prisioneros, describió sus condiciones como «particularmente terribles».[177] El diputado italiano y miembro de la Flotilla, Arturo Scotto, comparó los métodos de la policía israelí con los de la dictadura militar chilena de Pinochet y de las autoridades italianas durante los incidentes de la cumbre del G8 de 2001 en Génova.[178]
El gobierno israelí negó las acusaciones, calificándolas de «mentiras completas», y sostuvo que todos los detenidos tuvieron acceso a agua, alimentos, atención médica y asistencia legal, y que se respetaron sus derechos conforme a los estándares internacionales.[179] El portavoz policial Dean Elsdunne afirmó que los participantes «no eran activistas humanitarios», sino que buscaban «atención mediática»», mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que ninguno de los barcos transportaba ayuda humanitaria.[180] El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, declaró sentirse «orgulloso» de que los activistas fueran tratados como «terroristas», declaración que Adalah consideró una «admisión pública de abuso y trato inhumano».[181]
Denuncias de violaciones y abusos sexuales
En junio de 2026, la Policía Federal de Australia inició una investigación sobre las graves denuncias de abusos sexuales y torturas cometidas presuntamente por las autoridades israelíes contra varias activistas australianas que participaron en la Global Sumud Flotilla. La cineasta y activista Juliet Lamont denunció que había sido violada durante su periodo de detención en Israel por un soldado, además de ser golpeada, atada con bridas y sufrir distintos tipo de maltrato. Así mismo, otra activista australiana, Violet CoCo, denunció que había sido detenida a punta de pistola y empujada a un contenedor, donde fue golpeada, pateada y agredida sexualmente antes de ser arrojada al patio de una prisión. También aseguró que los soldados israelíes le tomaron fotos desnuda y le negaron acceso a comida, agua y un abogado.[182] Según la Global Sumud Flotilla, al menos quince activistas sufrieron agresiones sexuales mientras estuvieron detenidos en Israel, mientras que decenas resultaron heridos tanto en las celdas como en los operativos para interceptar los barcos.[183]
Causas judiciales
En octubre de 2025, la Fiscalía General de Estambul emitió una orden de arresto contra 37 altos funcionarios del Ejército y del Gobierno de Israel, incluidos el primer ministro, Benjamín Netanyahu; el ministro de Defensa, Israel Katz, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, y el excomandante en jefe de las Fuerzas Navales, David Saar Salama, entre otros, por presuntos delitos de genocidio y crímenes de guerra en la Franja de Gaza. Las órdenes acusan a los funcionarios israelíes de «crímenes de lesa humanidad» y «genocidio» por los bombardeos contra hospitales en Gaza, el asesinato de Hind Rajab en enero de 2024 y el ataque contra la Global Sumud Flotilla (GSF) que transportaba ayuda al enclave.[184][185][186] En agosto de 2026, el ministro turco de Justicia, Akın Gürlek, anunció que la cartera que dirige solicitó al Ministerio del Interior la emisión de una notificación roja de Interpol para la búsqueda y captura internacional de Netanyahu y del comandante de la Armada israelí Afek Moskovitch, por el ataque en aguas internacionales contra los activistas de la Flotilla Global Sumud.[185]
En noviembre de 2025, Izquierda Unida y el Partido Comunista Español presentaron ante la Audiencia Nacional una querella penal por supuestos «actos de piratería, detención ilegal, tortura y delitos contra personas y bienes en conflictos armados, en el contexto de la comisión de delitos de lesa humanidad y delitos de genocidio». Si bien la querella se dirige contra cuatro personas precisas (Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel; Eyal Zamir, jefe las fuerzas militares de Israel; Ram Rotherg, jefe de la Armada de Israel; y Yosef Knipes, general y jefe de la prisión donde fueron recluidos los ciudadanos españoles) de aparecer elementos probatorios que involucren a otras autoridades israelíes, la justicia española «tendría que continuar la investigación más allá de estas cuatro personas», según señalaron los querellantes, quienes no dudan de la competencia del tribunal español para ver la causa, dado que se trata de ciudadanos españoles, arrestados en embarcaciones de bandera española que navegaban en aguas internacionales.[187]
En junio de 2026, la Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia (PNAT) inició una investigación preliminar, a partir de los elementos que le trasladó el Ministerio de Exteriores, para determinar si los miembros de la flotilla fueron víctimas de torturas, de acuerdo con la definición de la Convención de Nueva York del 10 de diciembre de 1984, y de crímenes de guerra.[188] Ese mismo mes la Fiscalía de Roma anunció la apertura de una investigación contra el ministro de Seguridad Interior israelí y líder del partido ultraderechista Poder Judío, Itamar Ben-Gvir. Los delitos por los que se le investiga son torturas, secuestro, daños con consecuencia de naufragio y robo.[189]
En julio de 2026, la Audiencia Nacional de España admitió a trámite, contra el criterio de la Fiscalía, dos querellas para investigar al jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, y el comandante de las Fuerzas Navales, Ram Rotberg, por un delito de detención ilegal a bordo de las embarcaciones con bandera española durante el abordaje el 1 de octubre de 2025 a la flotilla.[190]
Reacciones
Reacciones de Israel
Itamar Ben-Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel, presentó el 1 de septiembre una propuesta al gobierno para fortalecer la respuesta a la llegada de la flotilla catalogando como «terroristas» a los activistas de la expedición, lo que permitiría arrestarlos en cárceles de alta seguridad.[191][56] El ministro Ben-Gvir presentó su plan en una reunión a la que asistieron el primer ministro Benjamin Netanyahu, el ministro de Defensa Israel Katz, el ministro de Asuntos Exteriores Gideon Sa'ar y el ministro de Asuntos Estratégicos Ron Dermer en la que se debatió sobre las medidas que debería tomar el gobierno para impedir que la ayuda de la flotilla llegue a los aproximadamente dos millones de afectados por la hambruna en la Franja de Gaza. Ben-Gvir propuso que cualquier voluntario que sea detenido mientras intenta llevar alimentos sea recluido en las prisiones israelíes de Ketziot y Damon, las que se utilizan para retener a «terroristas» de alta peligrosidad. «No permitiremos que las personas que apoyan el terrorismo vivan cómodamente. Afrontarán todas las consecuencias de sus actos», afirmó.[192] Además, y como medida disuasiva para evitar futuras acciones similares, Israel planeo incautar todas las embarcaciones y utilizarlas para sus propias operaciones en el área. «Cualquier persona que elija colaborar con Hamás y apoyar el terrorismo recibirá una firme respuesta por parte de Israel», ha dicho el ministro.[193]
Medios periodísticos de Israel comentaron que la acción de la flotilla se produce cuando «Israel ha intensificado su ofensiva sobre la ciudad de Gaza y se prepara para capturar la densamente poblada ciudad en la parte norte del enclave. Como parte de sus preparativos, Jerusalén planea ralentizar o detener la ayuda humanitaria a la zona, según informó el sábado un funcionario israelí a Associated Press.[194] Aunque los expertos en alimentación advirtieron a comienzos de agosto que la ciudad de Gaza habría caído en una situación de hambruna y que medio millón de personas sufrirían niveles catastróficos de hambre, Israel ha desmentido rápida y categóricamente esta situación, señalando los miles de toneladas de ayuda que han entrado en los últimos meses.[194]
El 1 de septiembre de 2025, pocas horas antes de que la flotilla partiera de Barcelona por segunda vez, la Armada israelí realizó ejercicios marítimos en colaboración con la División de Gaza. Tanto The Times of Israel como Al Jazeera señalaron que las tropas israelíes practicaron diversos escenarios de combate, lo que podría tratarse de un entrenamiento relacionado con un asalto planeado a la flotilla.[195][196]
El 10 de septiembre el ministro de Asuntos de la Diáspora, publicó un informe en el que afirmaba que el verdadero líder del comité directivo sería Saif Abu Keshk, activista que mantendría fuertes lazos con organizaciones terroristas como Hamás y la Hermandad Musulmana.[197] El ministro Amichai Chikli, dijo que Greta Thunberg y otros políticos son solo figuras de pantalla, mientras que en realidad «la llamada ‘Flotilla de la Libertad’ no es más que una herramienta de propaganda de los yihadistas de Hamás. Sus líderes y voceros tienen abiertamente vínculos con Hamás, la Yihad Islámica Palestina y otras organizaciones terroristas. Los eurodiputados que están a bordo de esos barcos deberían preguntarse: ¿están defendiendo la paz o dándole cobertura al terrorismo?».[198]
Más adelante, Israel recrudeció aún más su postura respecto de la flotilla, indicando el 22 de septiembre que por ningún motivo permitirá su avance. Tildó a sus ocupantes de «yihadistas» y dijo que impedirá que la flotilla se acerque a la «zona de combate». Dijo que los barcos deben atracar en el puerto israelí de Ascalón y descargar allí los alimentos y ayuda humanitaria destinados a la población de Gaza y que serían las autoridades israelíes quienes se encarguen de su posterior distribución.[199][200]
El 25 de septiembre el general de brigada Effie Defrin dijo que la Armada israelí estaba preparada para interceptar esta «misión activista». «Estamos siguiendo esta flotilla; tenemos experiencia del pasado, pero aunque esta es diferente, con docenas de embarcaciones», según dijo, «Estamos preparados, la Armada está «preparada para defender las fronteras marítimas de Israel». Defrin insistió en una rueda de prensa en que se trataba de «una flotilla que ha sido planeada y financiada por Hamás, por representantes de Hamás en Europa; tenemos pruebas claras de ello».[201]
Según informó el periódico israelí The Jerusalem Post el 28 de septiembre, el plan operativo para detener a la flotilla consistiría en que, en una primera fase, miembros de la unidad «Shayetet 13» tomarían el control de los barcos. Quienes se nieguen a abandonar voluntariamente las embarcaciones y a abordar el navío israelí para luego ser deportados, serán arrestados. Posteriormente, los barcos serían confiscados o hundidos.[202]
Respuesta de la coordinación de la flotilla
Saif Abukeshek, uno de los activistas coordinadores de la Global Sumud Flotilla, respondió inmediatamente a Ben-Gvir y dijo que Israel utiliza el apelativo de «terroristas» contra sus opositores con el objetivo de justificar sus propios actos. Según Abukeshek, «Israel da la categoría de terroristas a todos los palestinos, tengan un día de vida o 100 años» y lo hace «para justificar los crímenes que quiere cometer».[46]
Posteriormente, en un comunicado oficial publicado el 4 de septiembre, la Flotilla Global Sumud condenó la declaración del ministro Ben-Gvir e indicó que sus amenazas «no solo carecen de fundamento, sino que constituyen una violación flagrante del derecho internacional humanitario y los Convenios de Ginebra». La coordinación de la GSF añadió que la actitud el ministro es consistente con la actuación general de Israel: «La ocupación colonialista de Israel lleva mucho tiempo utilizando estas tácticas como arma contra el pueblo palestino, criminalizándolo, brutalizándolo y deshumanizándolo, además de silenciar las protestas pacíficas y la solidaridad humanitaria con los palestinos, en un intento desesperado por reprimir los llamamientos mundiales a la justicia». La Flotilla hizo un llamando a los gobiernos, a las Naciones Unidas y a la comunidad internacional en general para que brinden su apoyo y garanticen el paso seguro de los barcos de ayuda y su tripulación.[203][204]
El 23 de septiembre la coordinación de la flotilla reiteró que sus integrantes están firmemente decididos a seguir avanzando hasta Gaza y que no se detendrán ante las amenazas de Israel. A la vez que denunció el asedio con múltiples drones en aguas internacionales, la coordinación llamó a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas a «garantizar el paso seguro y la protección de los trabajadores humanitarios», defender a la flotilla y asegurar la misión. Rechazaron las acusaciones de Israel y no han aceptado la indicación de entregar la ayuda en un puerto israelí. Según declararon, «el historial de Israel de interceptar buques, bloquear convoyes y restringir rutas demuestra que su intención no es facilitar la ayuda humanitaria, sino controlarla, retrasarla y denegarla». La flotilla destacó que Amnistía Internacional y Human Rights Watch calificaron estas prácticas como «violaciones del derecho internacional y peligrosas obstrucciones a la asistencia imparcial». En el comunicado, instaron también a «actuar con decisión para poner fin al genocidio en curso» y a la hambruna forzada.[205]
Reacciones de la comunidad internacional
- Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, en un mensaje compartido en redes sociales expresó su apoyo diciendo que «Juntos debemos romper el bloqueo» y afirmó que la acción de la Global Sumud «cumple plenamente con el derecho internacional», mientras que «cualquier intento de interceptar y detener a la flotilla en su camino hacia Gaza podría constituir una agresión y una violación de los derechos de la tripulación en virtud del derecho marítimo internacional».[192]
- El presidente de Colombia, Gustavo Petro envió una extensa y emotiva carta expresando su solidaridad con la flotilla. «Ustedes han elegido el camino más difícil y peligroso: el de la acción frente a la violencia brutal. Desde esta orilla, en nombre de las personas que también han sufrido los golpes de la guerra, les enviamos fuerza, les enviamos palabras, les enviamos vida» [...] «Y cuando lleguen a las aguas cercanas a Gaza, sentirán que junto a ustedes viaja la voz de millones de personas que creen que la paz no es una utopía, sino una obligación.»[192]
- La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), a través de su portavoz Jens Laerke, expresó su apoyo a la flotilla con rumbo a Gaza. En principio, indicó «damos la bienvenida a cualquier iniciativa que pueda aportar la ayuda tan urgentemente necesaria a Gaza, siempre y cuando se distribuya según principios humanitarios y de manera digna».[47]
- Amnistía Internacional señaló el 1 de septiembre que «Israel debe permitir que la flotilla lleve a cabo su misión pacífica de forma segura. Cualquier intento de bloquearla es un ataque a los principios humanitarios y al derecho internacional». Y agregó que «el hecho de que activistas de casi 50 países hayan recurrido a lanzar esta misión es una denuncia del fracaso sistemático de la comunidad internacional a la hora de presionar a Israel para que ponga fin a su bloqueo inhumano, tal y como ordenó la Corte Internacional de Justicia en tres ocasiones en 2024.»[206]
- A través de una declaración pública y en conjunto con la convocatoria a una manifestación solidaria, la Plenario Intersindical de Trabajadores - Convención Nacional de Trabajadores de Uruguay expresó su apoyo a la Global Sumud Flotilla.[207]
- La CAN (Climate Action Network) se ha pronunciado declarando su solidaridad con la Flotilla y ha dicho que «el bloqueo de Gaza es una forma de castigo colectivo y una violación flagrante del derecho internacional humanitario.»[208]
- La Comisión Europea se posicionó el 8 de septiembre en contra de la Global Sumud Flotilla, argumentando que este tipo de iniciativas puede «escalar el conflicto» y «poner en peligro a sus participantes».[6]
- Tras los ataques que sufriera la flotilla en el puerto tunecino, la presidenta de México Claudia Sheinbaum aseguró que los seis mexicanos que navegan hacia Gaza se encuentran bien y dijo que «tienen todo el apoyo del gobierno de México».[209]
- El 16 de septiembre, los ministros de Relaciones Exteriores de 16 países emitieron un comunicado conjunto en el declaran que comparten los objetivos de la Globel Sumud Flotilla. En el documento, los firmantes expresan su preocupación por la seguridad de sus connacionales integrantes de la misión y advierten a Israel para que no cometa actos ilegales o violentos en aguas internacionales. Cualquier violación del derecho internacional o de los derechos humanos, «incluidos los ataques contra los buques en aguas internacionales o detenciones ilegales», significará que los estados firmantes pidan «rendición de cuentas» al gobierno de Israel. Los gobiernos firmantes son España, Turquía, Bangladés, Brasil, Colombia, Eslovenia, Indonesia, Irlanda, Libia, Malasia, Maldivas, México, Omán, Pakistán, Catar y Sudáfrica.[210]
- El 18 de septiembre miles de personas se manifestaron en Madrid, Barcelona, Vitoria, Valencia, Toledo, Las Palmas de Gran Canaria y Ceuta en solidaridad con Gaza, en apoyo a la Global Sumud Flotilla y exigiendo la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel.[211]

- El 22 de septiembre, la Unión de Sindicatos de Base (USB) convocó a un paro general en Italia en el que participaron decenas de miles de personas. La organización convocante apoyó a la flotilla en su empeño de romper el asedio israelí al pueblo de Gaza desde el inicio de su travesía y en su paso por los puertos italianos.[212]
- El 23 de septiembre, la Cancillería española publicó una declaración que fue inmediatamente respaldada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares (quien se encontraba en Nueva York con motivo de la Asamblea de las Naciones Unidas) en la que reafirma que entregará toda la protección diplomática y consular a la Flotilla. Albares enfatizó el carácter pacífico y humanitario esta iniciativa de la sociedad civil y aseguró con firmeza que «reaccionaremos frente a cualquier acto que viole su libertad de movimiento, su libertad de expresión y el derecho internacional».[213]
- Tras los ataques de la noche del 23 de septiembre, el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, informó en un comunicado que el convoy marítimo había sido atacado por «autores aún no identificados» y expresó su «más enérgica condena» por el incidente. Añadió que la fragata italiana Fasan, que estaba navegando al norte de Creta, «ya se encontraba en ruta» para apoyar a la flotilla y ponerse a disposición «para posibles operaciones de rescate».[99] El 25 de septiembre, Crosetto anunció que Italia reforzará la escolta a la flotilla enviando un segundo buque militar. «No es un acto de guerra, no es una provocación: es un acto de humanidad, que es un deber de un Estado hacia sus ciudadanos», dijo al ministro.[214] Pidió el apoyo del parlamento, independientemente de las posiciones políticas y condenó las agresiones a la flotilla diciendo: «Los ataques a embarcaciones civiles en mar abierto son totalmente inaceptables... Cualquier manifestación, si respeta la ley, debe ser protegida y no puede ser reprimida con violencia». El segundo buque Alpino, «cuenta con otras capacidades en caso de ser necesario», según informó el ministro.[215]
- La Organización de las Naciones Unidas condenó firmemente las agresiones que sufrió la flotilla durante al noche del 23 al 24 de septiembre y pidió una investigación exhaustiva de los ataques, exigiendo que cesen de inmediato las hostilidades contra la misión humanitaria y el fin del bloqueo de Gaza. Thameen al Kheetan, un portavoz de Naciones Unidas señaló que «debe haber una investigación independiente, imparcial y completa sobre los ataques y el acoso con drones y otros objetos contra la Global Sumud Flotilla», mientras que Volker Turk, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, pidió «urgentemente» el fin del «bloqueo» de la Franja de Gaza para permitir que la ayuda humanitaria ingrese «por todos los medios posibles».[216]
- Greenpeace hizo un llamado a los gobiernos del mundo para que con urgencia hagan cumplir el Derecho Internacional, protejan a la flotilla y tomen todas las medidas necesarias para garantizar el paso seguro de toda la ayuda humanitaria hacia Gaza. «Este intento de intimidar y poner en peligro a civiles es inaceptable e ilegal», aseveró, argumentando en su comunicado que el gobierno israelí con su bloqueo total por tierra y mar «agrava una crisis humanitaria ya catastrófica» y en estas circunstancias «bloquear la ayuda y atacar a quienes la distribuyen constituye una grave violación del Derecho Internacional Humanitario.»[217]
- El presidente de España, Pedro Sánchez, anunció el 24 de septiembre el envío de un navío de apoyo a la Global Sumud Flotilla. Desde la Armada aclararon que se trata del BAM (buque de acción marítima) Furor. Sánchez hizo el anuncio en Nueva York, donde se encuentra formando parte de la misión diplomática española en la asamblea general de las Naciones Unidas. El buque zarpará desde el puerto militar de Cartagena y estará «equipado con todos los medios, por si fuese necesario asistir a la flotilla y realizar algún rescate.[218]
- El 26 de septiembre, el primer ministro de Malasia Anwar Ibrahim expresó su firme apoyo a la misión humanitaria para que continúe su viaje hacia Gaza y garantizar así que la ayuda llegue y se entregue al pueblo palestino. «Seguimos esperando que la misión continúe, y la crueldad y la violencia de Israel deben detenerse ahora».[219] Anwar expresó su agradecimiento a los Gobiernos de Italia y España por su despliegue de los buques de guerra para proteger a la GSF y en una publicación en X, transmitió palabras de ánimo a los participantes «Que la fuerza y la perseverancia estén con ustedes. ¡El mundo sigue apoyándolos!». Un total de 34 ciudadanos de Malasia navegan en la flotilla.[220]
- Hasta el 1 de octubre, 450 parlamentarios y representantes electos de distintos países habían suscrito un llamamiento iniciado por los dieciséis representantes a bordo de la flotilla. El documento, dirigido a todos los gobiernos del mundo, incluye cinco exigencias: 1)Tomar todas las medidas para garantizar un corredor humanitario a Gaza 2) Proteger de la GSF para que pueda cumplir su musión humanitaria 3) Responsabilidad y compromiso con la legislación humanitaria internacional que obliga a proteger a los civiles en zona de conflicto 4) Fin del uso del hambre como arma de guerra, lo que viola la Convención de Ginebra y 5) Reconocer y recordar que toda ocupación es ilegal de acuerdo al derecho internacional. El texto completo y la lista de quienes lo han firmado está publicado en el sitio oficial de la GSF.[221]
Reacciones tras la intercepción de la flotilla

- Inmediatamente después de que se conociera la intercepción de los barcos por las fuerzas de Israel y el arresto de algunos de los participantes de la flotilla, tuvieron lugar diversas manifestaciones espontáneas en Roma, Estambul, Berlín y Barcelona.[222] También hubo protestas en Atenas, Bruselas, Nápoles, Turín y Túnez.[223]
- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expulsó del país a toda la delegación diplomática de Israel y anuló el acuerdo de libre comercio entre Israel y Colombia al tomar conocimiento de la detención de Manuela Bedoya y Luna Barreto, dos mujeres que integraban la delegación colombiana de la flotilla y que viajaban en el barco Hio.[224]
- El principal sindicato de Italia, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), convocó para el viernes 3 de octubre a una huelga general de protesta por «la agresión contra naves de civiles que llevaban ciudadanos italianos», lo que considera «un hecho de extrema gravedad».[225] A la convocatoria se sumó otro sindicato, la Unione Sindacale di Base (USB)[226] y paralelamente se realizaron manifestaciones de apoyo en todas las grandes ciudades italianas, que paralizaron el transporte terrestre, aéreo y marítimo.[227][228]
- El Gobierno de Turquía condenó la intercepción por parte del Ejército de Israel de la Global Summud Flotilla y calificó la operación israelí de «una grave violación del Derecho Internacional y un acto terrorista que pone en peligro la vida de civiles inocentes», además mostró su esperanza en que «este ataque no socave los esfuerzos para un alto el fuego» en el enclave palestino.[229]
- El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, reclamó a Israel que respete la «integridad física y los derechos» de los españoles que viajan a bordo de la flotilla, también aseguró que está siguiendo «de cerca» la situación de la flotilla e insistió en que se trata de una «iniciativa pacífica y humanitaria».[230]
- En Oceanía, Green Left anunció que una protesta organizada por Justice for Palestine tendría lugar a las 5:00 p. m. del viernes 3 de octubre en Brisbane, Australia, para manifestarse contra la interceptación.[231]
- El ministerio de Relaciones Exteriores de Palestina condenó la interceptación de la flotilla y dijo que se trataba de una clara violación del derecho internacional, puesto que Israel no tiene autoridad ni soberanía sobre las «aguas territoriales» palestinas frente a la costa de la Franja de Gaza.[232]
- El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim dijo que «Al bloquear una misión humanitaria, Israel ha demostrado un desprecio absoluto no solo por los derechos del pueblo palestino, sino también por la conciencia del mundo. La flotilla encarna la solidaridad, la compasión y la esperanza de alivio para quienes se encuentran bajo bloqueo».[232]
- El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa afirmó en una declaración que «La interceptación en aguas internacionales frente a la costa de Gaza refuerza la continua violación del derecho internacional por parte de Israel y el sufrimiento, incluido el hambre, que inflige al pueblo palestino». Señaló además que se trata de «otra grave ofensa de Israel a la solidaridad y el sentimiento mundiales, cuyo objetivo es aliviar el sufrimiento en Gaza y promover la paz en la región» y concluyó diciendo que «Sudáfrica insta a Israel a garantizar que la carga vital transportada por esta flotilla llegue al pueblo de Gaza, ya que la flotilla representa la solidaridad con Gaza, no la confrontación con Israel».[232]
- El ministerio de Relaciones Exteriores británico afirmó que «Nos hemos puesto en contacto con las autoridades israelíes para dejar claro que esperamos que la situación se resuelva de forma segura, de conformidad con el derecho internacional y con el debido respeto a los derechos de todas las personas a bordo. La ayuda transportada por la flotilla debe entregarse a las organizaciones humanitarias sobre el terreno para que la distribuyan de forma segura en Gaza. Es responsabilidad del Gobierno israelí resolver la atroz crisis humanitaria en Gaza. Eso significa levantar de forma inmediata e incondicional las restricciones a la ayuda, de modo que la ONU y las ONG puedan distribuir alimentos, medicinas y otros productos básicos a la población civil que los necesita desesperadamente».[232]
- Hamás, expresó su apoyo a los activistas de la flotilla, denunció la interceptación de la misma por Israel como un «acto criminal» y llamó a protestas públicas para condenar a Israel.[232]
- El gobierno de Irlanda condenó enérgicamente las acciones de las autoridades israelíes. El vice primer ministro y ministro de Relaciones Exteriores, Simon Harris, confirmó la detención de al menos catorce activistas irlandeses durante la irrupción de las fuerzas israelíes en los barcos de la flotilla. Informó que no hay heridos y que espera que los detenidos pueden abandonar inmediatamente el territorio israelí o afrontar una vista judicial en 72 horas.[233]
- La organización internacional de derechos humanos Amnistía Internacional condenó la interceptación de la flotilla, la calificó de ilegal y dijo que «demuestra la determinación de Israel de seguir matando deliberadamente de hambre a la población palestina de Gaza».[234]
- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía condenó la intervención naval de la flotilla por parte de Israel y calificó las acciones de Israel como un «acto terrorista».[235]
- El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, tildó la interceptación de «ataque cobarde» y declaró: «Esta barbarie debe terminar. Hay que dar una oportunidad a la paz y la ayuda humanitaria debe llegar a quienes la necesitan».[236]
- El gobierno de Chile manifestó su preocupación por la intercepción de las embarcaciones de la GSF, demandó el respeto irrestricto del derecho internacional y llama urgentemente a que se garantice la seguridad e integridad de los voluntarios y tripulantes de la flotilla, como asimismo el libre e inmediato acceso de la ayuda a Gaza.[237] Dos ciudadanas chileno-suecas iban a bordo de uno de los barcos interceptados y fueron detenidas por los militares israelíes.[238]
- El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania pidió a Israel que «cumpla con sus obligaciones en virtud del derecho internacional y actúe con proporcionalidad». Y añadió: «También pedimos que se garantizara la protección de todas las personas a bordo y, según nuestra información, así se ha hecho».[237]
- También dentro de Israel surgieron voces en solidaridad con la Global Sumud Flotilla y exigiendo el fin del bloqueo de Gaza. Algunos manifestantes antisionistas se congregaron en la frontera con Gaza y fueron reprimidos por fuerzas armadas de Israel. Un video publicado en Instagram por la revista +972 Magazine registra la disolución violenta de la manifestación.[239]

- El Gobierno de Brasil dijo que la iniciativa tenía como objetivo «resaltar la necesidad de ayuda humanitaria a los palestinos que sufren y están aislados en Gaza», y agregó que «Israel es responsable de la seguridad de las personas en esa flotilla».[240]
- El 4 de octubre se realizaron multitudinarias manifestaciones de apoyo a la causa Palestina y en protesta por la detención ilegal de los integrantes de la flotilla en setenta ciudades españolas.[241]
Reacciones desde la Franja de Gaza
La organización no gubernamental de derechos humanos Al Mezan, con sede en la Franja de Gaza, expresó su apoyo a la Global Sumud Flotilla y solicitó solidaridad internacional para garantizar la protección de la misión. Al Mezan recordó que Israel, como potencia ocupante de Gaza, tiene obligaciones legales según el derecho internacional, entre ellas permitir y facilitar el paso rápido y sin obstáculos de la ayuda humanitaria destinada a la población civil, incluyendo alimentos y suministros médicos.
Los buques tripulados por personal no armado que transportan ayuda humanitaria, como la Global Sumud Flotilla, tienen derecho a un paso seguro. Esta obligación se considera especialmente crítica tras la declaración oficial de hambruna en Gaza según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC).
Al Mezan señaló que, durante los últimos 22 meses, Israel ha obstaculizado de manera deliberada y sistemática la distribución de ayuda humanitaria. Estas acciones incluyen ataques contra instalaciones y convoyes humanitarios, así como la muerte de cientos de trabajadores humanitarios. Desde marzo de 2025, Israel habría restringido aún más la entrada de ayuda a través de los puestos de control terrestres y reemplazado el sistema de ayuda humanitaria dirigido por las Naciones Unidas por un organismo de nueva creación.[242]
El partido francés La France Insoumise acusó a Israel de llevar a cabo un acto de «piratería» contra la Flotilla; el líder del partido, Jean-Luc Mélenchon, calificó al ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, de «incompetente» y lo acusó de ponerse del lado de Netanyahu, diciendo en X: «avergüenza a nuestro país».[243]
Nueva flotilla de «Thousand Madleens to Gaza» y «Freedom Flotilla Coalition (FFC)»
El 28 de septiembre zarpó desde Sicilia «Thousand Madleens to Gaza», una nueva flotilla de ocho embarcaciones cargadas con medicinas, alimentos secos y material escolar, en colaboración con la Freedom Flotilla Coalition (FFC).[244] En esta nueva iniciativa de refuerzo, se embarcaron legisladores del Parlamento Europeo y representantes de Bélgica, Francia, Irlanda, España y Estados Unidos.[245] Un noveno barco, el 'Conscience', que ya fue atacado en mayo por drones en aguas internacionales frente a las costas de Malta, zarpó el 30 de septiembre, mientras que los otros ocho se encontraban el 1 de octubre cerca de Creta.[246] Docenas de periodistas y profesionales médicos de veinticinco países viajan a bordo del Conscience.[247] Las embarcaciones son las siguientes:[246]
- Abd Elkarim Eid (Thai)
- Alaa al-Najjar (King Julian)
- Anas al Sharif (Fouka)
- Conscience
- Gaza Sunbird (Neruda)
- Leïla Khaled (Tadzio)
- Milad (Algol)
- Soul of my soul
- Umm Saad(Maiden)
Más adelante se sumaron desde la isla de Creta:
- Al-Awda (Brucaliffo)
- Ghassan Kanafani
Tras la interceptación de las 42 embarcaciones que participaban en la Flotilla Global Sumud entre el 1 y el 3 de octubre y la detención de 462 personas, esta nueva flotilla organizada por la Coalición de la Flotilla de la Libertad, en colaboración con Thousand Madleens y Conscience, tomó el relevo y está navegando rumbo a Gaza con los mismos objetivos humanitarios y de ruptura del bloqueo. Sus embarcaciones se monitoreaban en el rastreador de su página web[248] y la web de Freedom Flotilla Coalition.[249] El 5 de octubre la mayoría de los barcos ya se encontraban navegando frente a la costa de Alejandría.[250]
En la madrugada del 8 de octubre, entre las 02:23 y las 04:04 UTC, las nueve embarcaciones que finalmente llegaron cerca de Gaza, fueron interceptadas por fuerzas armadas de Israel, de manera similar a la flotilla anterior: rodearon las embarcaciones a vela el bique Conscience, para luego abordarlos de manera violenta, apuntando a los tripulantes y tomándolos detenidos. La operación se realizó con apoyo aéreo, según se observa en los registros de video.[251]
Los 150 activistas que tripulaban las embarcaciones fueron arrestados en aguas internacionales y conducidos al puerto israelí de Ashdod. Según el periódico israelí The Times of Israel, la operación fue llevada a cabo por comandos navales que descendieron en rápel sobre el Conscience y abordaron los otros ocho veleros. Israel afirmó que el «intento inútil» de romper el bloqueo sobre la Franja «no ha servido de nada».[252]
Mientras los primeros veleros estaban siendo interceptados por las fuerzas israelíes, los organizadores se comunicaron a través de x con los siguientes mensajes «ÚLTIMA HORA | Confirmamos que tres embarcaciones —Gaza Sunbirds, Alaa Al-Najjar y Anas Al-Sharif— han sido atacadas e interceptadas ilegalmente por el ejército israelí a las 04:34 a. m., a 220 km de la costa de Gaza.»[253] «El ejército israelí no tiene jurisdicción legal sobre aguas internacionales. Nuestra flotilla no representa ningún peligro. Transportamos ayuda vital por valor de más de 110 000 dólares estadounidenses en medicamentos, equipos respiratorios y suministros nutricionales destinados a los hospitales de Gaza, que se encuentran en una situación de hambruna. Etiqueta a tus políticos y medios de comunicación: pon fin a los abusos contra los derechos humanos de Israel ahora mismo».[254]
En los videos se escucharon disparos durante el operativo. Según el periódico El Mundo, en uno de los barcos, un soldado israelí descubrió la cámara de seguridad que estaba registrando su abordaje, intenta alcanzarla trepando por un mástil y como no lo logra, decide disparar para destruirla.[255]
Entre los cerca de 145 tripulantes de esta segunda flotilla, secuestrados y conducidos a Israel, hay muchos médicos y periodistas, además de parlamentarios de diversos países. entre estos últimos, varios diputados turcos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía calificó la intervención isrelí como «un acto de piratería».[256] Las personas arrestadas son ciudadanos de veintitrés países de los cinco continentes y su defensa ha sido asumida por la organización Adalah, el mismo equipo legal que representó a los tripulantes de la primera flotilla Sumud. Los abogados de esta ONG eigieron el inmediato acceso a sus representados y dijerom que impugnarán no solo la detención ilegal en aguas donde Israel no tiene jurisdicción, sino también la incautación de los barcos y de la ayuda humanitaria consistente en equipos médicos, medicamentos y alimentos avaluados en más de 110 mil dólares.[257]
El 9 de octubre, se permitió al equipo jurídico de Adalah el acceso a sus representados y entrevistó a un centenar de ellos. En estas audiencias recogieron testimonios de maltrato físico: «Algunos fueron obligados a adoptar posturas estresantes, como arrodillarse durante horas con la cabeza agacha y las manos atadas a la espalda, o a sentarse de rodillas durante largos periodos, en algunos casos expuestos al sol», como asimismo tratamiento vejatorio o humillante: «burlas, insultos y coaccionados para repetir declaraciones degradantes, como declaraciones de amor a Israel o denigraciones de sus propios países». Tres de los detenidos tienen ciudadanía israelí y fueron sometidos este miércoles a interrogatorio policial.[258]
La deportación de los primeros integrantes españoles de esta flotila comenzó el 10 de octubre, vía Estambul. En este primer grupo de liberados está la diputada regional de Más Madrid, Jimena González Gómez, otros tres ciudadanas españolas, María Teresa Aran, María Plata Díaz y Yacine Belkaid Ayari como asimismo la ciudadana italiana residente en España, Elisabeth di Luca.[259] Finalmente, los últimos cinco ciudadanos españoles (cuatro de esta segunda flotilla y una de la primera) que permanecían detenidos en Israel fueron deportados el 12 de octubre.[260]
Ayuda humanitaria tras el alto el fuego
Después del acuerdo alcanzado para el alto el fuego y el intercambio de rehenes, entre el 12 y el 13 de octubre comenzaron a entrar nuevamente unos trescientos camiones con alimentos y sumunistros de salud que se encontraban retenidos desde hace meses. Se espera el ingreso de otros seiscientos camiones, que tal como denunciaban los activistas de la flotilla, se encontraban retenidos en la frontera sin permiso para ingresar. La población de la franja volvió a ver fruta y verdura en el mercado, además de que comenzó lentamente a normalizarse el suministro de gas licuado, asunto muy importante porque una vez que se acabó la leña y todo combustible, la población había comenzado hace meses a quemar plástico para poder cocinar lo poco que existía. Sin embargo, «los controles para el acceso de los camiones siguen siendo muy exhaustivos y esto ralentiza la entrada de la ayuda que se acumula en los puntos fronterizos», según dijo la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA). La situación de las familias es crítica y se agravará con la llegada del invierno. «Se necesitan tiendas, ropa de abrigo, medicinas y todos los suministros básicos». Según la ONU, el 50% del territorio gazatí ha quedado en un estado inhabitable.[261][262]
Pese a las esperanzas iniciales de una rápida mejoría en los suministros alimenticios y ayuda humanitaria, el COGAT, un organismo del Ministerio de Defensa de Israel, encargado de los asuntos civiles palestinos comunicó el 16 de octubre que no permitirá el tránsito de ayuda por el paso fronterizo de Rafah y que «esto nunca fue acordado» para la primera fase del alto el fuego. Rafah se abriría solamente para el tránsito de personas hacia Gaza y la ayuda deberá transitar por otros pasos. Olga Cherevko, vocera del organismo de la ONU a cargo, dijo que Israel notificó a las Naciones Unidas sobre el retraso en las operaciones de ayuda porque Hamás no ha entregado los cadáveres de todos los rehenes. Hamás, por su parte, ha entregado a todos los rehenes vivos, pero solo a nueve de los 28 muertos, aduciendo que tiene dificultades para recuperar los cuerpos sepultados bajo los escombros.[263] La apertura de Rafah, inicialmente prevista para el lunes 20 de octubre, se retrasó «hasta nuevo aviso», según ratificó el propio presidente Netanyahu.[264]
Tras arduas e intensas negociaciones se logró un primer ingreso de veinte camiones de ayuda el 21 de octubre y al día siguiente, un segundo convoy de otros quince, pero la ONU dice que es necesario que ingresen cientos de camiones diariamente.[265]
Por otros pasos fronterizos han ingresado algunos cientos de camiones, pero el acuerdo negociado de cese el fuego que está vigente desde el 10 de octubre y establecía la entrada de 600 camiones de ayuda al día, sin embargo, a fines de octubre el ingreso solo es de entre 200 y 300 camiones diarios, según director general de la OMS. «Una buena parte de estos camiones son comerciales» precisó, pero muchas personas en el territorio no tienen recursos para comprar productos.[266]
Según el gobierno israelí, la ayuda humanitaria que se transportaba en los 42 barcos de la flotilla incautados solo habría sido un total de dos toneladas en alimentos y medicamentos, lo que equivaldría a un décimo de la capacidad de un único camión. Por esto, Israel acusó a la flotilla de haber sido solo una maniobra propagandística y no un convoy de ayuda.[267] No hay fuentes independientes que puedan avalar esta acusación del gobierno de Israel.[15] El desmentido de estas acusasiones de Israel por parte de la flotilla[9] incluyó un repositorio de acceso libre con varias decenas fotos y videos, calificados como «verificados», que muestran la carga de los barcos.[268]
Destino de las embarcaciones
Tras la interceptación efectuada por las tropas de Israel y el arresto de los 473 tripulantes de la primera flotilla y 150 de la segunda, un total de 51 embarcaciones se encuentran en el puerto israelí de Asdod hasta donde fueron conducidas desde aguas internacionales, con la excepción de Mikenko que alcanzó a llegar a aguas territoriales de Gaza antes de ser detenida. Según explicaron los abogados de Adalah (el equipo legal de las flotillas), lo que ha ocurrido en ocasiones anteriores, así como en el reciente caso de Handala y el Madleen que intentaron llegar a Gaza en junio y julio del presente año es que «los buques son llevados a Asdod y las agencias israelíes comienzan los procedimientos legales para incautarlos, para confiscarlos, y, generalmente, venderlos después de la decisión judicial». La posición de Israel es que como autoridad del Estado tiene potestad para incautar los barcos «porque se dirigían a romper el asedio en Gaza» por lo que solicitan al tribunal que confirme legalmente la incautación con lo que pasarían a ser «propiedad estatal».Los abogados que representan a la flotilla piden al tribunal que desestime la solicitud por «la ausencia de fundamentos legales para incautar los barcos». De acuerdo con sus argumentos, «el bloqueo de Gaza es ilegal según el derecho internacional y su aplicación carece de fundamento legal, con lo que la incautación carece de una base legal». Fundamentan sobre la base de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, el cual garantiza la libertad de navegación, por lo que estaría «prohibida la incautación de estos buques, excepto en circunstancias penales definidas, lo cual no es el caso en nuestras circunstancias».[269]
El 10 de noviembre de 2025, la Fiscalía de Israel presentó una petición ante un tribunal de Haifa para confiscar las cincuenta embarcaciones usadas por los activistas de la flotilla. Según la fiscalía «un número significativo de las embarcaciones» son propiedad de una presunta empresa pantalla de un grupo palestino al que Israel acusa de operar bajo la organización no gubernamental Palestinian Conference for Palestinians Abroad (PCPA) que Israel vincula con Hamás.[270]
Nuevas misiones
Flotilla Nuestra América
En febrero de 2026, se anunció que la «Flotilla Nuestra América» intentaría romper el embargo estadounidense contra Cuba, zarpará del Caribe en marzo con un grupo de voluntarios y llevará «comida, medicina y suministros esenciales» a la isla. De acuerdo con los organizadores la iniciativa está inspirada en la Global Sumud Flotilla y varios de los activistas de esta misión a Cuba participaron previamente en la flotilla hacia los territorios palestinos.[271]
Global Sumud Flotilla 2026
El 22 de diciembre de 2025, La Global Sumud Flotilla anunció sus planes para una nueva misión a la Franja de Gaza prevista para la primavera de 2026 que, según dijeron, contará con la participación de más de un centenar de embarcaciones y 3000 participantes procedentes de más de cien países. Esta nueva misión incluirá una flota médica que transportará a más de un millar de profesionales de la salud a bordo de buques equipados con medicamentos y equipos para «reforzar la atención de emergencia y estabilizar un sistema de salud devastado por el asedio y los continuos bombardeos» y que la nueva flota partirá de varios puertos del Mediterráneo, algunos más alejados y otros más cercanos a Gaza.[272][273] En enero de 2026, el gobierno de Malasia confirmó que apoyaría una segunda flotilla y que participaría directamente en la iniciativa, su planificación y ejecución.[274]
El 6 de febrero de 2026, la Global Sumud Flotilla anunció, en una rueda de prensa en Johannesburgo (Sudáfrica), una nueva misión de ayuda humanitaria a Gaza que contará con una flotilla marítima unificada que saldrá desde Barcelona, puertos de Italia y Túnez, así como de otros puntos del Mediterráneo, el 29 de marzo y una caravana humanitaria de personas por tierra, que partirán simultáneamente el 29 de marzo de 2026 y avanzará por tierra hacia Gaza a través del norte de África. Según dijeron entre los participantes habra más de 1000 profesionales de la salud; profesionales de la educación y de la ingeniería; equipos de reconstrucción encargados de apoyar la supervivencia comunitaria y la recuperación.[275][276]

El 15 de abril alrededor de cuarenta embarcaciones de la nueva Global Sumud Flotilla zarparon del puerto de Barcelona con el objetivo de alcanzar las costas de la Franja de Gaza y llevar ayuda humanitaria al enclave palestino. La nueva flotilla cuenta con la participación de organizaciones como Greenpeace España y la ONG Proactiva Open Arms que se han sumado a la expedición para dar apoyo logístico y sanitario. La flotilla tiene previsto hacer escalas en Túnez y en Sicilia donde se sumaran más embarcaciones hasta alcanzar los 100 barcos y alrededor de 3000 participantes de distintos países.[17][277]
El 23 de abril, la flotilla hizo escala en Siracusa (Italia) donde duplicó su tamaño al incorporar veinticinco nuevos barcos.[278] El 27 de abril, 56 embarcaciones de la flotilla zarparon del puerto italiano y pusieron rumbo al Mediterráneo oriental, en lo que la organización llamó «la mayor movilización marítima civil coordinada».[279]
Secuestro de la flotilla
En la noche del 29 de abril, el Ejército de Israel interceptó y abordó en aguas internacionales unas veintidós embarcaciones de la flotilla y detuvo a 175 tripulantes, incluidos una treintena con pasaporte español. Los soldados israelíes se apropiaron de algunos barcos y sabotearon otros, destrozando sus motores,[280] aún sabiendo que se aproximaba una tormenta.[281] El Ministerio de Asuntos Exteriores de Grecia informó que habían alertado a las autoridades israelíes para que retirasen los barcos de su costa.[282]El abordaje de las embarcaciones tuvo lugar en aguas internacionales cerca de las costas de Grecia a unos 1200 kilómetros de Israel.[283] Los ministros de Asuntos Exteriores de España y de Italia condenaron la intervención de Israel contra la flotilla y exigieron la liberación inmediata de todos sus ciudadanos detenidos ilegalmente.[284][285]
El 1 de mayo, las fuerzas israelíes liberaron a la mayoría de personas en la isla griega de Creta, menos a dos de los coordinadores de la flotilla, el hispano-palestino Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila. El Ministerio israelí de Exteriores anunció en la red social X que los trasladaría por mar hasta Israel para interrogarlos, ya que considera al primero «sospechoso de afiliación a organización terrorista» y al segundo, sospechoso de «actividad ilegal», sin la aportación de pruebas.[286][282] Ante el secuestro de Saif Abukeshek el Ministerio de exteriores español exigió su liberación inmediata.[287]
Tras la llegada de los actividas detenidos por Israel a Creta, estos denunciaron que habían sufrido agresiones y golpes y que habían sido arrastrados por la cubierta del barco con las manos atadas a la espalda. Algunos de los liberados mostraban costillas y narices fracturadas, además de hematomas en el rostro. Al menos 34 heridos requirieron atención médica.[288]
31 de las 53 embarcaciones que formaban la comitiva lograron llegaron a aguas seguras, y los organizadores afirmaron que continuarían su intento de «romper el asedio ilegal de Gaza».[280]
El martes 5 de mayo, un juez israelí decidió prorrogar seis días más la detención de los activistas secuestrados, alegando que aun no habían concluido su interrogatorio. Según su abogada, los detenidos permanecen en huelga de hambre desde su secuestro, y se les estaba interrogando por prestar servicio a una organización terrorista, refiriéndose a la propia Global Sumud Flotilla. También afirmó que ambos fueron sometidos tanto a violencia física como psicológica, y que «se encuentran en celdas de aislamiento con luz muy intensa durante todo el día».[283] El 10 de mayo tanto Saif Abu Keshek como Thiago Ávila fueron liberados y deportados de Israel. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, confirmó la liberación del activista español y aseguró que «vuela ya libre hacia España».[289]
Manifestaciones por el secuestro

Tras el secuestro de la flotilla se han convocado varias protestas y concentraciones alrededor del mundo por la liberación de los detenidos.[290] Algunos de los países en los que tuvieron lugar manifestaciones fueron España,[291]Argentina[292] y Turquía.[293]
Reanudación de la navegación, nueva intercepción y secuestro
El 13 de mayo Saif Abukeshek anunció que la flotilla reanudaría su navegación rumbo a Gaza con 54 embarcaciones, incluyendo cinco de la Coalición de la Flotilla de la Libertad. Zarparon desde Marmaris el 14 de mayo con una tripulación de 500 voluntarios.[294]El 18 de mayo, el ejército israelí abordó treinta de los barcos en aguas internacionales frente a Chipre y detuvo a sus tripulantes.[295]
El 20 de mayo el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, publicó en sus redes oficiales un video en el que aparece animando a las fuerzas de seguridad del centro de detención en el momento en que arrastran por el suelo a una mujer que gritaba Free, Free, Palestine. El ministro ultraderechista hace ondear una bandera israelí al son del himno nacional y se burla de los activistas que están arrodillados en el suelo y maniatados, mientras los tilda de terroristas y les dice: «Bienvenidos a Israel. Nosotros somos los dueños», al tiempo que los amenaza con ser encarcelados por largo tiempo. El video causó la indignación de las representaciones diplomáticas y de varios gobiernos que reaccionaron exigiendo la liberación inmediada de estas personas que fueron detenidas ilegalmente en aguas internacionales. Italia, España, Francia, Países Bajos y Bélgica calificaron los actos de Ben Gvir «inaceptables» y convocaron a sus respectivos embajadores de Israel. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, también condenó el tratamiento de Israel hacia los activistas, señalándolo como «abominable» e igualmente dio instrucciones de convocar al embajador israelí.[296] A la condena global se sumó también la crítica interna de, entre otros, el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa'ar y del propio primer ministro Netanyahu, quien, al tiempo de reafirmar que Israel tiene todo el derecho de impedir el paso de las embarcaciones, indicó que «la forma en que el ministro Ben Gvir actuó con los activistas de la flotilla no está en línea con los valores y normas de Israel».[296]
El 21 de mayo, todos los activistas de la flotilla fueron liberados del centro de detención de Ktziot y trasladados al aeropuerto internacional Ramon donde fueron deportados a Turquía en aviones fletados por el gobierno turco.[297] La organización de la flotilla denunció que los activistas detenidos habían sufrido torturas y agresiones sexuales por parte de las autoridades de Israel, así como decenas de heridos, algunos de ellos habían requerido hospitalización, incluidos tres heridos por arma de fuego.[298]