Hasán ibn Zeid
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Abū Muḥammad al-Ḥasán ibn Zeid ibn Muḥammad ibn Ismaʿīl ibn al-Ḥasán ibn Zeid (en árabe: الحسن بن زيد بن محمد, Medina, ? - Amol, 6 de enero de 884), también conocido como al-Dāʿī al-Kabīr (الداعي الكبير, "el Gran Misionero") fue un alávida que se convertiría en el fundador de la dinastía zeidí de Tabaristán.[1]
Amol
| Hasán ibn Zeid | ||
|---|---|---|
| Emir de Tabaristán | ||
|
Dirham de plata acuñado por Hasán ibn Zayd. | ||
| Ejercicio | ||
| 864-6 de enero de 884 | ||
| Información personal | ||
| Nombre completo | الحسن بن زيد بن محمد | |
| Nacimiento | Medina | |
| Fallecimiento |
6 de enero de 884 Amol | |
| Religión | Chiismo | |
| Familia | ||
| Dinastía | Dinastía alávida | |
| Padre | Zeid ibn Muhammad | |
| Madre | Amina bint Abd Allah | |
| Hijos | Posiblemente una hija | |
| Información profesional | ||
| Lealtad |
Emirato de Tabaristán | |
| Conflictos |
Batalla de Abaskun (883) | |
Biografía
Origen y rebelión
Era descendiente de Hasán ibn Zeid ibn Hasán, que era bisnieto de Alí, el yerno de Mahoma y cuarto califa.[1] En 864 residía en Rayy en el norte de Irán, cuando fue invitado por elementos pro-alides de la provincia vecina de Tabaristán contra las autoridades abasíes.[1]

Tabaristán, una región montañosa en la costa meridional del mar Caspio no había sido afectada en gran medida por las conquistas musulmanas del siglo VII. Hasta su conquista por el califato abasí en 759-760, había sido gobernada por una dinastía nativa de origen caspio, los dabuyíes, e incluso tras la imposición del dominio directo musulmán, las dinastías locales mantenían una gran autonomía en el interior montañoso.[2] Solo después de que la región cayera bajo dominio tahirí, los virreyes abasíes para el este, en 840, se inició la islamización del área, aunque se desarrolló rápidamente. A pesar de que la mayoría de la población se convertía al sunismo, quedó margen para el trabajo de los misioneros alides chiitas.[2]
En la década de 860, la zona occidental de Irán estaba gobernada por el tahirí Muhammad ibn Abdallah ibn Tahir, cuyo hermano Sulaimán ibn Abdallah ibn Tahir le disputaba el dominio sobre Tabaristán y Gorgán. En este periodo el califato pasaba por el periodo conocido como la anarquía de Samarra. El resentimiento popular en la provincia crecía por la presencia de los agentes fiscales y otros funcionarios tahiríes y, en consecuencia, se inició una revuelta en 864 en las ciudades de Ruyan, Kalar y Chalus, liderada por "dos hijos de Rostam". Los rebeldes eligieron como líder a Hasán ibn Zeid y se aliaron con sus vecinos dailamitas. Hasán, que eligió el laqab Dāʿī ilaʾl-Ḥaqq ("El que invoca a la verdad"), fue reconocido como emir por parte de la población local y se aseguró la alianza del rey justánida de Daylam, Vahsudan ibn Marzuban.[1][2][3]
Gobierno
A pesar del éxito rápido de la rebelión, el reinado de Hasán fue objeto de repetidas invasiones, por lo que tuvo que buscar refugio en Daylam en varias ocasiones.[2] Fue expulsado de Tabaristán en 865 por Sulaimán ibn Abdallah, pero recuperó el control de la provincia ese mismo año.[2] Ese mismo año se desarrolló otra revuelta alidí en Qazvin y Zanjan, liderada por Husayn ibn Ahmad al-Kaukabi y auxiliada por los justánidas, pero fue reprimida dos años más tarde por el general abasí Musa ibn Bugha.[3] Regresaría al exilio en Daylam tras la ofensiva abasí del general Muflih al-Turki en 869, pero éste se retiraría poco después.[2] En 874, ibn Zeid entró en conflicto al dar refugio a uno de los enemigos del gobernante safárida de Sistán, Ya'qub-i Laith Saffari, Abdallah al-Sijzi. Ya'qub invadió Tabaristán y derrotó a las fuerzas zeidíes en Sarí, forzando de nuevo la huida de Hasán a las montañas de Daylam. Sin embargo, el ejército de Ya'qub se vería afectado por una lluvia torrencial que le causó muchas bajas por enfermedades propias del clima subtropical de Tabaristán al que no estaban habituados, lo que le hizo retirarse poco después.[1][3]
En la compleja lucha por el control de Jorasán entre Abu Talha Mansur ibn Sharkab y Ahmad ibn Abdallah al-Khujistani, Hasán favoreció al primero, siendo derrotado con él en 878 o 879, cuando el segundo recuperó Nishapur.[3] Aprovechando la inestabilidad del momento, ibn Zeid, desde 867, había ganado control hacia Gorgán al este, expandiendo su control a varias regiones limítrofes como Rayy (864–865, 867, 870 y 872), Qazvin (865–868) y Qumis (873–879).[1][2] En 883 defendió Abaskun de la incursión rus en una batalla naval.[4]
Muerte y legado
Hasán ibn Zeid murió en Amol en 884 y fue sucedido por su hermano Mohammad ibn Zeid. Los zeidíes continuaron gobernando Tabaristán hasta 928.[1][2] Los historiadores le consideraron un gobernantes justo y equitativo,[3] pero fuera de sus fortalezas iniciales en Ruyan y Kalar, el entusiasmo inicial por su gobierno parece haberse desvanecido rápidamente entre la mayor parte de la población de Tabaristán y Gorgán, como resultado de su ferviente defensa del chiismo y la represión de la mayoría suní, y de su dependencia de las tropas "bárbaras" dailamitas.[2] Las relaciones con los diferentes gobernantes autónomos locales iraníes fue variada: los qariníes, que gobernaban en las montañas occidentales de Tabaristán, apoyaron a Hasán, pero los bavandíes de las montañas orientales le fueron frecuentemente hostiles. Las relaciones con el justánida Vahsudan y su hijo y sucesor Khurshid también acabaron siendo hostiles. Hasán consiguió reemplazar a este último por su hermano Justán, que de nuevo le apoyaría lealmente.[2]. El orientalista Frants Buhl describía así el carácter de Hasán:
[...] poseía una rara energía y la capacidad para la resistencia testaruda, fue un hombre sinceramente religioso, bien educado, y un patrón de las letras".[1]