Esta Hermandad tiene su origen en 1998, en la barriada de Zafer, cuando un grupo de jóvenes constituyó la Asociación Juvenil de Nuestro Padre Jesús de la Salvación, que realizaba salidas procesionales cada Viernes de Dolores por las calles de su entorno.[2]
En 2004, el grupo inició un proceso de formación cristiana en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, trasladándose al año siguiente a la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. En este templo fueron erigidos como Agrupación Parroquial el 25 de enero de 2007, en una ceremonia presidida por el párroco, Enrique Gómez-Blanco Pontes.[1]
Un año después, el 25 de enero de 2008, tuvo lugar la bendición de la imagen del Santísimo Cristo de la Salvación, obra del escultor Alejandro Oliveras de Perea, en un acto igualmente oficiado por el citado párroco. La primera salida del Señor se produjo en marzo de 2009, en el contexto de un vía crucis celebrado por las calles de la feligresía, utilizando para la ocasión unas andas cedidas por la Hermandad de la Sed.[2]
La corporación realizó su primera estación de penitencia el 9 de abril de 2011, Sábado de Pasión, dirigiéndose a la cercana Parroquia de Santa Ana. Al año siguiente, se optó por trasladar este recorrido a la Iglesia de la Victoria, lugar vinculado a la devoción del primer icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, manteniéndose este destino de forma continuada hasta su incorporación oficial a la nómina de la Semana Santa en 2022.[1]
El 9 de noviembre de 2013 se produjo la erección canónica como Hermandad de Penitencia, en una ceremonia celebrada en la Parroquia del Perpetuo Socorro y presidida por el obispo José Mazuelos Pérez. Poco después, en diciembre de ese mismo año, se bendijo la imagen de María Santísima de las Bienaventuranzas, también realizada por Manuel Oliveras de Perea, actuando como madrina la Hermandad del Santo Entierro de la ciudad.[1] La imagen mariana realizó su primera salida procesional en noviembre de 2015, mediante un rosario de la aurora por las calles de la feligresía.[3]
La actividad penitencial de la Hermandad se vio interrumpida en 2020 y 2021 como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, el año siguiente fue una fecha muy importante en su historia, ya que, en la jornada del Martes Santo de 2022, la Hermandad realizó por primera vez estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral, quedando incorporada oficialmente a la Semana Santa jerezana.[2]
En el año 2024, con motivo de la Procesión Magna Mariana celebrada en la ciudad por el centenario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Carmen, participó María Santísima de las Bienaventuranzas. Esta salida tuvo además un carácter singular, al procesionar por primera vez bajo palio, cedido para la ocasión por la Hermandad de las Penas de Cádiz.[4]