Iris (mitología)
mensajera de los dioses en la mitología griega
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En la mitología griega, Iris (en griego Ἶρις, ‘arcoíris’), o Biris según los laconios,[1] es una diosa menor de raudos pies que actúa como mensajera divina para los dioses del Olimpo. En esta guisa es la encargada de hacer llegar los mensajes de los dioses a los seres humanos.[2] Se la describe como la diosa del arcoíris («ἶρις»).[3][4] Ovidio la relaciona específicamente con el fenómeno cuando de ella nos dice que «viste sus velos de mil colores» y nos habla de «una arqueada curvatura que deja como signo bajo el cielo».[5]

Mitos
En los textos hesiódicos
En la Teogonía Iris tiene un papel relevante. Se dice que a esta, por ser rápida de pies, se le encargó la tarea de alcanzar las aguas heladas de las corrientes del Estigia, que emergen de un enorme peñasco escarpado. Cuando una disputa se suscita entre los dioses olímpicos y alguno de ellos falta a la verdad, Zeus encarga a Iris que traiga un poco de esas aguas en un recipiente de oro. Aquellos dioses que perjuran en vano vertiendo sus aguas se ven privados del néctar y la ambrosía, y no pueden asistir a las asambleas con el resto de dioses.[6]
Familia
En cuanto a su familia, Iris es descrita en la Teogonía como hija de Taumante y Electra, hija de Océano, y sus hermanas son las Harpías de hermosos cabellos, Aelo y Ocípeta, que con sus rápidas alas compiten con las ráfagas de los vientos y con las aves.[7] Se dice que la propia Iris tuvo que intervenir para evitar que los argonautas Calais y Zetes mataran a sus dos hermanas; le prometió a Fineo que no sería molestado por las Harpías nunca más.[8] En una fuente tardía se dice que Arce es la hermana de Iris y también estaba provista de alas. Durante la Titanomaquia, Arce salió volando de la sede de los dioses y se unió al bando los titanes.[9] Aunque algunos poetas dicen que Iris es una diosa virgen,[10] otros alegan que Iris es la madre alegórica de Eros, a saber: «El más lúgubre de los dioses, Eros, a quien Iris de las hermosas sandalias parió, habiendo yacido con Céfiro de cabellos dorados».[11] O bien de esta misma unión nació, en cambio, Potos, otro de los «amores».[12]
En los textos homéricos
En la Ilíada, se la describe como mensajera de los dioses;[13] sin embargo, en la Odisea este papel está reservado a Hermes.[14] También aparece en la Eneida, de nuevo, como mensajera de Hera.[15] Eurípides también la hace mensajera de Hera, e incluso, siguiendo los mandatos de la misma, aparece junto a la Demencia (Lisa), quien es la responsable de la locura de Heracles.[16] En los Himnos homéricos Iris tiene varias intervenciones. Cuando Deméter abandonó el Olimpo para vagar por la tierra en busca de Perséfone, Zeus, como primera opción, envió a Iris a la ciudadela de Eleusis, en donde esta parlamentó con Deméter pero no consiguió persuadir su ánimo.[17] También se dice que varias diosas reunidas en la isla de Delos —entre las que se incluyen Dione, Rea, Temis, Icnea y Anfitrite—, y a escondidas de Hera, enviaron a Iris para que trajera a Ilitía y ayudara a Leto a dar a luz a Apolo y Artemisa.[18]
En la Ilíada, Iris fue quien avisó a Menelao del secuestro de Helena en Esparta. Impidió a Hera y Atenea entrar en combate para ayudar a los aqueos. Ayudó a Afrodita cuando fue herida por Diomedes, donde la llevó al Olimpo conduciendo las riendas de los caballos de Ares. Además, fue la encargada de avisar a Aquiles para que liberara el cadáver de Patroclo, que estaba en poder de los troyanos. A continuación, Iris acude a la morada de los vientos para informarles de las súplicas de Aquiles; que avivaran la hoguera en la que yacía el cadáver de su amigo. Zeus le ordenó ir hasta la gruta marina de la nereida Tetis, que lloraba por el funesto destino de su hijo Aquiles, y la condujera al Olimpo.

En fuentes tardías
En la Eneida, por orden de Hera, Iris corta el cabello rubio de la reina Dido que une a las personas a la vida. En otro pasaje, Iris toma la forma de la anciana Beroe, para que suscite en las mujeres troyanas el deseo de no viajar más y quemar las naves de Eneas. Por otra parte, Iris acompaña a Turno a la batalla, en donde informa al rey que los troyanos están sin su caudillo.[19]
Según el poeta romano Ovidio, después de que Rómulo fuese deificado como el dios Quirino, su esposa Hersilia suplicó a los dioses que también la dejaran inmortal para que pudiera estar con su esposo una vez más. Juno escuchó su súplica y envió a Iris hacia ella. Con un solo dedo, Iris tocó a Hersilia y la transformó en una diosa inmortal. Hersilia voló al Olimpo, donde adopta el nombre de Hora y se le permitió vivir con su esposo para siempre.[20]
En Aristófanes
En Las Aves, la obra de Aristófanes, Iris, por órdenes de Zeus, es enviada a ordenar a los hombres que realicen sacrificios en nombre de los dioses, sin embargo, entra en Nefelococigia (Νεφελοκοκκυγία), la recién construida «ciudad de las aves», siendo detectada y capturada. Pistetero la interroga, queriendo saber sus intenciones; Iris es insultada en repetidas ocasiones y es amenazada de violación por Pistetero. Al final, Pistetero deja ir a Iris para que informe que está prohibido para los dioses pasar por Nefelococigia.[21][22]
Existe otra ocasión, en el que los sátiros intentaron acercarse a Iris para violarla, debido a que Hera había parado de dar sacrificios en honor a Dioniso, sin embargo, Heracles llega de último minuto para salvar a Iris. Este mito se ha visto representado en diversos jarrones griegos del siglo V a. C. E inclusive, se ha llegado a pensar que Aristófanes tomó inspiración en este mito para retratar el encuentro de Iris con Pistetero en Las Aves.[23]
Etimología
Puesto que la función de Iris es transmitir los mensajes de los dioses, Platón relacionaba su etimología con eireín, cuyo significado es «hablar». Así, Iris personificaría la dialéctica y la filosofía. Su origen sería el asombro, puesto que su padre, Taumante, está relacionado etimológicamente con la palabra thoûma (asombro).[24]
Iconografía
Las representaciones visuales de Iris y sus menciones literarias fueron disminuyendo conforme la imagen de mensajero divino fue apropiada más y más por Hermes. Principalmente por la limitación del rol de Iris como mensajera de Hera en diversas menciones, así como la asociación de Hermes como mensajero de Zeus y otros dioses masculinos. Lo anterior no solo está evidenciado en la cantidad de representaciones, si no también, en que cuando Hermes e Iris son representados juntos, es al hijo de Zeus al que se le atribuyen el caduceo y las sandalias aladas. A pesar de esto, aún existen representaciones en las que ambos poseen el caduceo.[25]

Iris ha sido representada de diversas formas en la iconografía del arte griego, en el que, normalmente se trata de transmitir su rol como mensajera divina. Sus personificaciones suelen estar acompañadas de una túnica larga , más que nada en las hechas en el siglo V a. C., ya que sus representaciones futuras tenderían más a colocarla con una túnica corta. E independientemente de la época, abundan sus representaciones tanto con alas como sin ellas. Se le suele representar apresurándose a la velocidad del viento de un extremo a otro del mundo, a las profundidades del mar y del inframundo en donde tenía acceso libre.
De igual forma, tiene otros atributos que suelen atribuírsele, como ser portadora del caduceo; normalmente relacionado con la figura de Hermes, aunque esto solo reafirma la cercanía en los roles de estos dos dioses, ya que, el caduceo suele ser un símbolo que representa el rol de mensajeros o heraldos. E inclusive puede guardar mayor relación Iris, ya que, también puede relacionarse con la armonía y la paz. Por otro lado, otro atributo muy distintivo, son sus sandalias aladas (otro símbolo que comparte junto con Hermes), que representan su velocidad y su vuelo. En caso de que no lleve las sandalias, normalmente se encuentra descalza. Así mismo, un atributo mucho menos común es el jarrón. Y también es representada suministrando a las nubes el agua que necesitan para inundar el mundo.
Iris también estaba relacionada con las nupcias, atribuyéndole en sus representaciones el thymiaterion o timiaterio. Cuando es representada con este contexto, también suele ser cumpliendo funciones como camarera de Hera. De igual forma, la correlación entre las nupcias e Iris se hizo tan presente que se puede encontrar su representación en varias vasijas hechas para dicho contexto. Aparte, desde el 480 a. C., a Iris se le retrata en varias ocasiones haciendo libaciones ante un altar, cuando se le representa en este contexto, suele llevar el cabello recogido, una túnica larga, llegando hasta los pies, y también tiende a estar descalza con las alas desplegadas. En cuanto a sus representaciones con color, Iris suele ser personificada con alas doradas y una túnica multicolor.
Algunas de las representaciones más arcaicas de Iris, utilizan la pose llamada “carrera de rodillas”. Dicha pose se caracteriza por mostrar la parte del torso, de tal forma, que apunta de frente hacia el espectador, mientras que las piernas son puestas de perfil. Además, las piernas están bastante flexionadas, teniendo una rodilla casi rozando el suelo; y el brazo del lado de dicha rodilla, se encuentra reposando en la cadera, mientras que la rodilla y el brazo del lado opuesto, dan una ilusión de movimiento y avance (para dar a entender su naturaleza veloz). La mayoría de representaciones de Iris que siguieron a lo largo del tiempo, suelen tener derivaciones de la pose que acabamos de describir.
Interpretaciones
En la cosmovisión de la mitología y filosofía griega, detrás de todo lo natural y material, se encuentra lo metafísico; esta idea hace referencia a los dioses. En el sentido de que ellos se manifiestan e intervienen a través de lo material y natural, ya que estos elementos existen gracias a los mismos dioses. Por lo que, al decirse que Iris es la diosa del arcoíris, no se habla de que ella posea el arcoíris (como si fuera un objeto) o de que ella sea la creadora del arcoíris, más bien, ella es el arcoíris. Entonces, cuando en algún texto de la antigua Grecia, se está mencionando el arcoíris, se está implicando la presencia de Iris. Aunque hay autores que son la excepción, como Jenófanes, que sí separa a los dioses de la naturaleza, y este filósofo es quien da pie a la desmitologización en la antigua Grecia.[26]