Jerónimo de Nosti y Valdés nació en Gijón, Asturias, España, en torno a 1646.[2] De joven, se unió a la Orden de San Basilio. Fue profesor de la Universidad de Alcalá, calificativo de la Inquisición Suprema y abad de su orden. En 1705, al fallecer el Obispo de Santiago de Cuba, Diego Evelino Hurtado de Compostela, Nosti fue designado como su sucesor. Desembarcó en la isla en el año 1706.
Durante su episcopado, Nosti fundó o impulsó varias iniciativas, entre ellas, la institución de la "Casa Cuna" (1711),[3] mediante la cual todos los niños huérfanos que no poseyeran apellido recibieran el apellido "Valdés", en honor al obispo Nosti de Valdés.[4] En la actualidad, se le conoce como la "Casa de Maternidad y Beneficencia de La Habana".
El Obispo Nosti de Valdés fomentó e impulsó la construcción y reconstrucción de varias iglesias, en particular la del poblado de Guanajay, cerca de La Habana. También favoreció la entrada a Cuba de numerosas órdenes religiosas y reorganizó, en 1722, el Seminario de San Basilio Magno, existente hasta la actualidad.
Nosti intervino a favor de los vegueros durante sus sublevaciones, en un intento por suavizar las represiones para aplastarlas. En 1728, siendo Nosti todavía obispo, el rey de España y el papa fundaron la entonces «Real y Pontificia Universidad de San Jerónimo de La Habana» en su primera ubicación del Convento de San Juan de Letrán. Fuentes cubanas lo señalan como un hombre "recio y poco tolerante".[5]