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José Luis Bustamante y Rivero

presidente del Perú de 1945 a 1948 From Wikipedia, the free encyclopedia

José Luis Bustamante y Rivero (Arequipa, 15 de enero de 1894 - Lima, 11 de enero de 1989) fue un abogado, jurista, político, diplomático y escritor peruano que fue presidente de la República del Perú de 1945 a 1948 y juez de la Corte Internacional de Justicia entre 1961 y 1970, de la que también fue presidente. Hombre de formación jurídica, de amplia cultura humanística y de reconocida probidad, destacó también por sus numerosas obras ensayísticas, escritas en una prosa castiza y pulcra.

Datos rápidos Presidente de la Corte Internacional de Justicia, Predecesor ...
José Luis Bustamante y Rivero


Presidente de la Corte Internacional de Justicia
1967-1970
Predecesor Percy Spender
Sucesor Muhammad Zafarullah Khan


Presidente constitucional de la República Peruana
28 de julio de 1945-29 de octubre de 1948
Vicepresidente 1.º José Gálvez Barrenechea
2.º Eduardo Ganoza y Ganoza
Predecesor Manuel Prado Ugarteche
Sucesor Zenón Noriega Agüero
(en nombre de Manuel Odría)


Ministro de Justicia, Culto e Instrucción del Perú
24 de noviembre de 1930-31 de enero de 1931
Presidente Luis Miguel Sánchez Cerro
Predecesor Armando Sologuren
Sucesor Elías Lozada Benavente


Senador de la República del Perú
Vitalicio como expresidente de la república
26 de julio de 1980-11 de enero de 1989

Información personal
Nacimiento 15 de enero de 1894
Arequipa, Perú
Fallecimiento 11 de enero de 1989
(94 años)
Lima, Perú
Nacionalidad Peruana
Religión Catolicismo
Lengua materna Español Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge María Jesús Rivera y Rivera
Hijos José Luis Bustamante y Rivera
Beatriz Bustamante y Rivera
Educación
Educado en Universidad Nacional de San Agustín
U. San Antonio Abad
Información profesional
Ocupación Abogado, diplomático y político
Empleador Organización de las Naciones Unidas Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Frente Democrático Nacional
Afiliaciones Club Nacional
Club de la Unión
Partido Demócrata Cristiano
Miembro de Academia Nacional de la Historia Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
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Perteneciente a una respetada familia arequipeña, estudió en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, donde se graduó de doctor en Letras (1918). Luego cursó en la Universidad de San Antonio de Abad de Cusco, en donde se graduó de doctor en Jurisprudencia. Años después, en su ciudad natal se graduó como doctor en Ciencias Políticas y Económicas, y se recibió de abogado (1929). Realizó labor docente en la Universidad de San Agustín, regentando las cátedras de Filosofía Moderna, Historia de América y Derecho Procesal.

Se inició en la política colaborando con el movimiento revolucionario de Arequipa que encabezó el comandante Luis Sánchez Cerro el 22 de agosto de 1930, en calidad de secretario político de la Junta Revolucionaria. Luego fue ministro de Justicia, Culto e Instrucción en la Junta de Gobierno de 1930 a 1931. Años después fue ministro plenipotenciario en Bolivia (1934-1938), miembro de la delegación del Perú a la 7.ª Conferencia Internacional Americana (1938), ministro plenipotenciario en Uruguay (1939-1942) y embajador en Bolivia (1942-1945).

En 1945, por medio de las elecciones generales de 1945, llegó a la presidencia de la República, representando una alianza de partidos, el Frente Democrático Nacional (FDN), de la que formaba parte el partido aprista, con el nombre de Partido del Pueblo. Gobernó al Perú con un apego a las leyes inusual en la historia peruana. Su gobierno fue de amplias libertades públicas, pero sufrió la oposición del aprismo, que lo criticaba por su falta de decisión en aplicar las reformas previamente acordadas; también sufrió la oposición de los partidos de derecha, que lo consideraban blando con los apristas y comunistas. Hecho notable de su gestión fue extender la soberanía peruana en una extensión de doscientas millas marinas, en 1947. Pero sufrió una aguda crisis económica, agravada por la excesiva alza de costo de vida y la escasez de productos alimenticios.

La oposición aprista se tornó muy desaforada desde el parlamento; también conspiraban para dar un golpe de Estado buscando el apoyo de los militares. Hubo constante cambio de gabinetes ministeriales y censuras a ministros. Ocurrieron atentados sangrientos, siendo el más destacado el asesinato de Francisco Graña Garland, el presidente del directorio de La Prensa, diario que había desatado una feroz campaña antiaprista (7 de enero de 1947). Para colmo, el Congreso entró en receso debido a la ausencia de un grupo de parlamentarios autodenominados independientes (antiapristas), por lo que Bustamante tuvo que gobernar por medio de decretos leyes y anunció la convocatoria para elegir a una Asamblea Constituyente. La situación se puso más crítica cuando estallaron alzamientos militares, como la rebelión de la marinería del Callao, propiciada por elementos del ala extremista del APRA, lo que ocasionó a que se pusiera fuera de la ley a este partido (3 de octubre de 1948). La derecha, representado por el llamado clan de exportadores (empresarios agrícolas y mineros), molestos con el control de cambios que afectaba a su economía, complotó con los altos mandos militares para quebrar el orden constitucional. Finalmente, el 27 de octubre de 1948, Bustamante fue derrocado por un golpe de Estado encabezado por el general Manuel Odría, siendo exiliado del país.

Regresó al Perú en 1956, cuando finalizaba el Ochenio de Odría y declinó postular a las elecciones de ese mismo año. En reconocimiento a su trayectoria, entre 1967 y 1970 ejerció la presidencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, de la que formaba parte desde 1961 en representación del Perú. Entre 1980 y 1989 ejerció como senador vitalicio de la República, cargo creado por la Constitución de 1979.

Nacimiento y juventud

Descendiente de una destacada familia arequipeña, sus padres fueron Manuel José Bustamante y Barreda (abogado, diplomático y fiscal de la Corte Suprema de Arequipa) y María Victoria Andrea de Rivero y Romero. Nieto de Pedro José Bustamante y Alvizuri, diplomático, magistrado y político peruano, que fue presidente de la Cámara de Diputados de 1858 a 1859. A través de su padre era primo lejano del expresidente Eduardo López de Romaña y tío lejano del también expresidente Óscar R. Benavides y del escritor Mario Vargas Llosa.

Nació en el inmueble que forma la esquina de las calles Jerusalén y San José en Arequipa[1] y fue bautizado al día siguiente según la partida inscrita en la página 383 de Libro de Bautismos N.º 121 de la Parroquia del Sagrario de dicha ciudad.

José Luis Bustamante y Rivero en su juventud.

Se educó en Arequipa en el colegio San José de los padres jesuitas, de donde egresó en 1910. Cursó estudios superiores en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, donde se graduó de doctor en Letras en 1918 con su tesis: «Reorganización de las universidades»; y en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, donde se graduó de bachiller y doctor en Derecho, con las tesis: «Justicia militar» y «Organización y procedimientos de la justicia militar en el Perú; comentario de los libros I, III y IV del Código de Justicia Militar de 1898», respectivamente. Se recibió de abogado. Años después se graduó de doctor en Ciencias Políticas y Económicas, con su estudio sobre «El arbitraje peruano-chileno ante el Derecho Internacional» (1929).[2][3][4]

En sus años de universitario compuso poesía; sus versos eran contemplativos y ceñidos a las formas convencionales. En un concurso promovido por el diario El Heraldo fueron premiados dos poemas suyos titulados «Sombra Simbólica» y «El poema de la casa vieja», dedicados a la antigua Arequipa (1917).[5] Sus poesías sentimentales y finas, como «Serenata de Antaño», «Cantares», «La Chacra», y otras, se conservan en la colección folklórica de Arequipa.

Pero sería en el campo del derecho donde más destacaría. Su talento jurídico fue reconocido rápidamente, mereciendo en 1919 el primer premio en el concurso convocado por el Colegio de Abogados de Arequipa, por su «Proyecto de Ley de Juzgados de Paz». Dicho trabajo fue publicado en la revista El Derecho de Arequipa (N.º 55, mayo de 1920).[2][3]

Simultáneamente ejerció la docencia, como profesor de Gramática y Literatura Castellana en el colegio anexo al Seminario de San Jerónimo; y catedrático de Filosofía Moderna, Geografía Social e Historia de América de la Facultad de Letras de la Universidad de San Agustín (1922-1928). En la Facultad de Derecho de la misma fue titular de la cátedra de Derecho Procesal (1927-1928). Renunció ella cuando el gobierno de Augusto B. Leguía intervino contra la autonomía universitaria. Más adelante, entre 1931 y 1934, rigió la cátedra de Derecho Civil de la misma universidad.[2][3]

El 16 de diciembre de 1923 se casó con María Jesús Rivera, con quien tuvo dos hijos: Beatriz y José Luis.[6]

Inicio en la política

José Luis Bustamante y Rivero, por los años 1930.

La revolución de Arequipa iniciada el 22 de agosto de 1930 por el comandante Luis Sánchez Cerro contra la dictadura leguiísta, fue el comienzo de la incorporación de Bustamante a la vida política peruana. Él fue quien escribió la carta (llamada después Manifiesto de Arequipa) donde Sánchez Cerro exigía al presidente Leguía su renuncia, justificando así su pronunciamiento:[7][8]

El pronunciamiento que acaba de efectuarse en Arequipa no es la obra de un partido, ni la hazaña de un grupo, ni la audacia de un caudillo; es la expresión genuina de un anhelo nacional, fervoroso y unánime, largo tiempo reprimido por la Tiranía; pero convertido hoy al fin en realidad...

Ese mismo día se constituyó la Junta Revolucionaria de Arequipa, de la que Bustamante fue secretario de Asuntos Políticos.[9][8] En dicha junta eran también integrantes el mayor Alejandro Barco (Asuntos Militares); Manuel A. Vinelli (Asuntos Financieros y Administrativos); el mayor Rubén del Castillo (Asuntos Postales y Trasmisiones); el mayor Julio Arboleda Viñas (Transportes y Comunicaciones) y Gustavo de la Jara (Contralor General).[9]

Una vez instalada en Lima la Junta de Gobierno presidida por Sánchez Cerro, Bustamante fue nombrado ministro de Justicia, Culto e Instrucción, cargo que ejerció de 24 de noviembre de 1930[10][11] a 31 de enero de 1931, formando parte del último gabinete cívico-militar del gobierno sanchecerrista.[12] Sus colegas en el gabinete ministerial eran: el comandante Antonio Beingolea Balarezo (presidente del Consejo de Ministros y ministro de Gobierno); el coronel Ernesto Montagne Markholz (Relaciones Exteriores); Manuel Augusto Olaechea (Hacienda); el coronel Manuel E. Rodríguez (Fomento); el comandante Carlos Rotalde (Marina y Aviación); y el comandante Alejandro Barco (Guerra).[10]

Posteriormente, fue acreditado como ministro plenipotenciario en Bolivia (1934-38) y luego en Uruguay (1939-42). Regresó a Bolivia como embajador (1942-45). Estando en Uruguay, fue acreditado ante el Segundo Congreso Sudamericano de Derecho Internacional Privado de Montevideo (1939-40).[2][3] En 1941, fue observador en la conferencia regional de los países del Plata, también realizada en Montevideo.[13]

Elecciones generales de 1945

En 1945, finalizando ya el primer gobierno de Manuel Prado y Ugarteche, se convocaron las elecciones generales. El gobierno de Prado, pese a reclamarse democrático, mantenía en la proscripción al partido más popular del Perú, el aprista, cuyo líder era Víctor Raúl Haya de la Torre. No existían otras fuerzas políticas capaces por sí solas de aspirar seriamente al gobierno, lo que obligaba a la conformación de alianzas electorales. Fue así como se constituyó el Frente Democrático Nacional (FDN), conformado por las más dispares partidos y movimientos, pero siendo el más importante el partido aprista, que para eludir la prohibición constitucional por su calidad de “partido internacional”, adoptó el nombre de “Partido del Pueblo”.[14][15][16]

A fines de 1944 retornó al Perú el mariscal Óscar R. Benavides, presumiblemente para postular a la presidencia, pero al no encontrar apoyo del gobierno, se acercó al FDN, cuyo núcleo lo constituían los apristas. Benavides y Haya de la Torre coordinaron lanzar una candidatura común para el FDN, de carácter reconciliatorio. Ambos se complementaban: Haya disponía del partido más poderoso; Benavides gozaba de prestigio entre los más importantes sectores económicos y de reconocido y grande ascendiente en el ejército. Luego de tantear a posibles candidatos (entre los que se encontraban José Gálvez Barrenechea, Rafael Belaunde, Héctor Boza y Manuel Bustamante de la Fuente) el elegido fue José Luis Bustamante y Rivero, entonces embajador en Bolivia, quien a través del célebre "Memorandum de La Paz" puso una serie de condiciones para aceptar, enfatizando en sus puntos básicos dar prioridad a objetivos moralizadores y la eliminación de los odios políticos. El FDN aceptó sus condiciones y proclamó su candidatura el 19 de marzo de 1945.[14][15][16]

El FDN ganó las elecciones realizadas el 10 de junio de 1945, con amplia ventaja —305.590 votos (66,97%) contra 150.720 (33,03%) de su competidor, el general Eloy Ureta, apoyado por Prado—. También obtuvo mayoría en el parlamento, de la que los representantes apristas formaban un núcleo importante.[17][18]

A principios de julio de 1945 falleció en Lima el mariscal Benavides, el artífice del pacto entre el aprismo y Bustamante, que no duraría mucho.[18]

Presidente del Perú

José Luis Bustamante y Rivero, con la banda presidencial.

Bustamante y Rivero juramentó la presidencia del país el 28 de julio de 1945. Su primer vicepresidente era el poeta José Gálvez Barrenechea.[18] Su primer gabinete ministerial lo presidió el arequipeño Rafael Belaunde Diez Canseco,[19] que a inicios del año siguiente fue reemplazado por otro presidido por el doctor Julio Ernesto Portugal, también arequipeño.[20]

Bustamante deseaba que imperara en el Perú una democracia auténtica, con reformas sociales que llegaran a todos sus habitantes. Pero desde el primer momento tuvo que enfrentar problemas económicos y sociales, como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial que por esos días ya finalizaba. Escaseaban los productos alimenticios; había dificultades para el desarrollo de las industrias nacionales; escaseaba la moneda extranjera, entre otras situaciones que acentuaron la crisis económica que ya se perfilaba desde el final del primer gobierno de Prado, trayendo como inevitable secuela el malestar social.[21]

Crisis política

En el aspecto político, no tardó en ocurrir la ruptura del Frente Democrático Nacional, pasando uno de sus más importantes integrantes, del Partido Aprista, a hacer una desaforada oposición al gobierno desde el Parlamento, al ver que el presidente se negaba a someterse a su voluntad. También sufrió la oposición de la oligarquía tradicional, que miraba con malos ojos los planes renovadores de Bustamante, así como a algunas de sus políticas económicas, como el control de cambios, que afectaba directamente a la economía de los exportadores.[22]

El malestar político llegó a su punto culminante con el asesinato de Francisco Graña Garland, un importante empresario que era presidente del directorio del diario La Prensa (7 de enero de 1947). Como dicho diario realizaba entonces una persistente campaña antiaprista, se acusó del crimen a los apristas.[23][24] El sector antiaprista, encabezado por Pedro G. Beltrán, arremetió entonces contra el aprismo, comparando el homicidio con el de Antonio Miró Quesada de la Guerra, el director de El Comercio, que fuera victimado en 1935 por Carlos Steer Lafont, un joven aprista.

El “crimen Graña” significó el comienzo de la ruptura entre Bustamante y el APRA. El gabinete ministerial que presidía el doctor Portugal renunció y se conformó otro, presidido por el contralmirante José R. Alzamora.[25]

La crisis política llegó a un momento crucial al producirse una inusitada huelga parlamentaria, manipulada por un grupo de senadores denominados "independientes" (antiapristas), quienes se negaron a concurrir al Senado el 28 de julio de 1947 para instalar el Congreso de ese año. La Constitución establecía que ambas cámaras del Congreso, la de senadores y la de diputados, debían funcionar simultáneamente; de lo contrario, se producía el receso parlamentario. Bustamante gobernó entonces sin Parlamento, pues no podía hacer otra cosa, y el APRA lo acusó de haber maquinado todo ello para inmovilizar a la oposición.[26][27]

A fines de octubre de 1947 se conformó otro gabinete, predominantemente militar, presidido por el contralmirante Roque A. Saldías, en el que figuraba el general Manuel A. Odría como ministro de Gobierno y Policía. Este gabinete tuvo que hacer frente a la difícil situación creada por la exacerbada oposición aprista y la reacción antiaprista. El general Odría, junto con los demás ministros y otros elementos de la derecha, propusieron a Bustamante poner fuera de la ley al aprismo, clausurar sus locales y periódicos, y encarcelar o desterrar a sus líderes. Como el presidente rehusó tal exigencia, el gabinete Saldías en pleno dimitió, en junio de 1948. Juramentó entonces un nuevo gabinete ministerial presidido por el célebre aviador Armando Revoredo Iglesias, que fue el último del gobierno.[28]

El 4 de julio de 1948 estalló la rebelión antiaprista del comandante Alfonso Llosa González-Pavón, en Juliaca, que fracasó,[29][30] pero fue un signo del malestar de los altos mandos militares quienes consideraban débil la actuación del presidente frente a los apristas. Estos llegaron a cometer acciones terroristas en diversos lugares del país.

A fin de dar solución al problema planteado en el Congreso por el receso o el ausentismo de los parlamentarios, Bustamante propuso, en julio de 1948, la convocatoria a un Congreso Constituyente integrado por los congresistas electos en 1945 y un número adicional elegido por lista incompleta y en distrito electoral único. Bustamante llegó a dar el decreto respectivo, fechado el 16 de agosto de 1948, pero el proyecto no se concretó, pues poco después se produciría el golpe de Estado de los militares encabezados por Odría.[29][31]

No obstante la aguda crisis política, el gobierno de Bustamante se caracterizó por su tendencia a afianzar la democracia política y dar amplio desarrollo a las libertades públicas. Fueron efectivamente “tres años de lucha por la democracia en el Perú” como se titula una de sus obras escritas.[32]

Crisis económica-social

En el aspecto económico se produjeron serias dificultades. La inflación crecía y los salarios perdían su poder adquisitivo. Esto originó numerosas huelgas en todo el país. Frente a este malestar social, Bustamante aplicó una política de asistencia social, de inspiración aprista. Por ejemplo, subsidió los productos de primera necesidad, es decir importó alimentos para venderlos directamente al consumidor a precios más bajos de los normales (control de precios). Esto implicó un peligroso crecimiento del gasto público, sin ampliarse la recaudación tributaria. Pero aún más, este sistema degeneró por obra de los apristas. Los lugares donde se expendían estos productos, denominados “estanquillos”, fueron controlados por las Juntas Municipales copadas por el APRA y solo se podía acceder a ellos si se presentaba el carné de militante aprista. Se hacían colas desde tempranas horas de la madrugada para poder adquirir productos de primera necesidad, como aceite y arroz. Esta situación originó naturalmente la especulación, el desabastecimiento y el mercado negro donde se vendían esos productos a mayor precio.[33][34][35][36]

Bustamante mantuvo también el control de cambios que había implantado su antecesor Prado en un contexto bélico mundial, pero lo profundizó aún más, presionado por el aprismo. Esta medida consistía en que los exportadores tenían que entregar todos los dólares o divisas que obtenían al Banco Central de Reserva del Perú. El Estado les pagaba a cambio una tasa oficial fija y artificialmente baja (alrededor de S/. 6.50 por dólar). Luego, el gobierno distribuía esos dólares baratos únicamente a los importadores de "bienes esenciales" (como alimentos básicos o medicinas).[37][38]

Los exportadores (el famoso “clan exportador” de oro, algodón, lana, arroz y azúcar) reclamaron la eliminación total de ese control de cambios y de la restricción de las importaciones, que les afectaba directamente a los bolsillos; al ver frustrados sus deseos, tramaron el golpe de Estado con los militares.

La rebelión de la marinería del Callao

En las postrimerías del gobierno de Bustamante se fueron incubando planes de golpe de Estado. El sector agro-minero exportador, cuyo líder visible era Pedro G. Beltrán, contactó con los generales del Ejército, para tramar la ruptura del orden constitucional. Mientras que Haya de la Torre y los demás dirigentes del APRA planeaban su golpe propio, con el apoyo de algunos oficiales de las Fuerzas Armadas de alta graduación.

Elementos del ala izquierda aprista que se habían infiltrado entre los mandos menores de la marinería, descontentos con el accionar cauteloso y lento de sus líderes, fomentaron la rebelión de la escuadra en el Callao; también se sublevaron la marinería de la Defensa de Costa y el Arsenal Naval y la tropa de la Escuela Naval. Asimismo, civiles armados ingresaron en la Fortaleza del Real Felipe y se apoderaron del armamento allí guardado. La rebelión fue aplastada sangrientamente por efectivos de la Escuela Militar de Chorrillos y la Guardia de Asalto, comandados por el general Zenón Noriega, luego de varias horas de refriega (3 de octubre de 1948).[30][39][40]

Bustamante puso entonces fuera de la ley al partido aprista. Los locales y periódicos del APRA fueron cerrados y se desató la persecución contra sus líderes, que se escondieron o asilaron en embajadas extranjeras. El episodio sangriento del Callao marcó el fin definitivo del APRA revolucionario.[30][41]

Pero el gobierno de Bustamante tenía ya los días contados. Veinticuatro días después de la rebelión del Callao, sucedió el golpe de Estado de los generales.

Derrocamiento

El golpe de Estado de Manuel A. Odría el 27 de octubre de 1948.

El 27 de octubre de 1948, el general Manuel A. Odría, a la cabeza de la guarnición de Arequipa, se levantó en contra del gobierno, proclamando una “Revolución Restauradora”. Otras guarniciones importantes, como la del Cuzco, dudaron en plegarse, pero el triunfo del movimiento se decidió cuando la guarnición de Lima, al mando del general Zenón Noriega se sumó a Odría. Bustamante, que se negó a renunciar, fue trasladado a la fuerza al aeropuerto de Limatambo y subido en un avión con destino a Buenos Aires, Argentina.[42][43][44]

El mismo Bustamante narra de la siguiente manera el golpe de Estado de los militares:[45]

Los jefes insurrectos ocuparon el Palacio de Gobierno mediante una comisión de oficiales que asumió su fiscalización y sustituyó a la guardia personal del presidente por tropas de la guarnición sublevada. Quedó, así, formalizada mi prisión y la de mis colaboradores. Posteriormente, se nos hizo llegar la información que los ministros de mi Gabinete podían quedar en libertad y de que yo sería embarcado para el extranjero. Próxima ya la media noche fui extraído de la residencia de Palacio y conducido al aeropuerto de Limatambo, para mi embarque al exilio. Se consumó de esta manera por los caudillos militares el asalto del poder.
José Luis Bustamante y Rivero, Tres años de lucha por la democracia en el Perú, Buenos Aires, 1949.

Bustamante declaró posteriormente que el fin de la democracia fue causado por el bloqueo que su gobierno sufrió por parte de un partido como el aprista, demagógico y hegemonista, así como de parte de una oligarquía feudal y reaccionaria.[46]

Obras importantes

Pese a la crisis que afrontó, el gobierno de Bustamante realizó importantes obras que enrumbaron al país en el camino de la modernidad. Se mencionan las más importantes:[46][47]

  • Por el histórico Decreto Supremo expedido el 1 de agosto de 1947 y firmado por el canciller Enrique García Sayán, se extendió la soberanía y la jurisdicción del Perú sobre la plataforma marítima, el zócalo continental y el mar hasta 200 millas.[48]
  • Se construyó el Canal Internacional en el río Zarumilla, en la frontera con el Ecuador.
  • Se implementó un Plan Nacional de Vivienda, con el fin de construir unidades habitacionales. Así se creó la Corporación Nacional de la Vivienda (CNV) y se construyó la Unidad Vecinal N.º 3, cerca del Callao.
  • Se dotó de agua potable a más de veinte poblaciones en el interior.
  • Se impulsó la educación técnica industrial y la educación rural, creándose los primeros núcleos educativos campesinos, en la gestión ministerial de Luis E. Valcárcel.
  • Se iniciaron los estudios para irrigar las pampas de Piura, Ica, Majes y Siguas.
  • Se empezaron los trabajos de irrigación de las pampas de Chao, Moche y Virú, en La Libertad.
  • Se hizo la casi total irrigación de las pampas de La Ensenada y Mejía, en Arequipa.
  • Se construyó la represa de Pacocha.
  • Se continuó con la política del Seguro Social Obrero con el establecimiento de centros asistenciales.
  • Se inauguraron los hospitales de Cañete y Chincha y se dejó en construcción los de Trujillo y La Oroya. En Lima se construyó el Hospital Bravo Chico (hoy Hospital Nacional Hipólito Unanue), para los enfermos de tuberculosis, que sería inaugurado por el gobierno siguiente.
  • Se mejoraron los caminos de penetración a la selva (Huánuco-Pucallpa y Olmos-Marañón).
  • Se creó la Corporación Peruana de Turismo, para fomentar esta actividad.
  • Se estableció la Corporación Nacional de Vapores, modernizando la antigua Compañía Peruana de Vapores.
  • Se creó la Empresa Petrolera Fiscal, para la explotación de los yacimientos del norte del país.
  • Se continuó la delimitación de la frontera con el Ecuador de acuerdo a lo establecido en el Protocolo de Río de Janeiro de 1942.

Exilio

Luego de su derrocamiento, Bustamante residió el primer año de exilio en Buenos Aires (donde publicó un libro en defensa de su gobierno) y, luego, en Santiago de Chile, a donde hubo de trasladarse para atender la salud de su esposa, que había resultado herida durante el incendio del avión en el que viajaban ambos. Tras una breve estadía en Nueva York, la pareja pasó los siguientes cinco años en Madrid y Ginebra.

Retorno al Perú

Prohibido de regresar a su país por la Ley de Seguridad Interior del gobierno militar, Bustamante presentó un recurso de habeas corpus a través de su abogado Luis Bedoya Reyes en 1955. El Segundo Tribunal Correccional de Lima (de tres miembros) evaluó el recurso y lo rechazó, argumentando razones políticas y de seguridad nacional. Solo hubo un solo voto discordante (“voto singular”), de parte del presidente del tribunal, el doctor Domingo García Rada (25 de noviembre de 1955). La Corte Suprema rechazó también el pedido en última instancia (7 de enero de 1956). No obstante, Odría se vio forzado por la opinión pública a permitir el regreso de Bustamante, a través de una amnistía general. [49][50]

Bustamante retornó al Perú el 9 de febrero de 1956, lo que constituyó un gran acontecimiento. Tuvo un recibimiento masivo en el aeropuerto de Limatambo. Luego de dar un mitin multitudinario en la Plaza San Martín de Lima,[51] se creyó que postularía a la presidencia en las elecciones de ese mismo año, pero declinó tal honor, dedicándose exclusivamente a la vida intelectual y a su labor profesional.[52] El gobierno de Odría terminó pocos meses después, el 28 de julio de 1956, luego de transmitir el mando al triunfador de las elecciones, el doctor Manuel Prado Ugarteche.

En ese mismo año de 1956 fue incorporado a la Academia Peruana de la Lengua, y su discurso de orden se tituló “Estudio histórico-crítico del lenguaje y de la obra de Francisco García Calderón”, correspondiendo a Aurelio Miró Quesada Sosa la respuesta a nombre de la academia. Dicho ensayo fue impreso en 1959.[3]

Presidente de la Corte de La Haya

Presidente de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (1968).

En 1960 fue elegido decano del Colegio de Abogados de Lima, tras derrotar a Jorge Basadre. Pero este cargo lo ejerció por poco tiempo pues al año siguiente fue designado miembro de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, de la que fue presidente de 1967 a 1970.[2][3][53][54]

Entre los casos importantes que le tocó afrontar se menciona el conocido como “Barcelona Traction, Light and Power Ltd.”, que actualmente es mencionado como referente en los cursos de Derecho Internacional, porque reúne inusitadamente aspectos de derecho privado y de derecho público.[53]

En 1968 fue incorporado a la Academia Nacional de la Historia, ocupando la plaza dejada por Luis Antonio Eguiguren.[2][3]

En 1974, cuando el gobierno militar de Velasco expropió los medios de prensa, rechazó la medida por arbitraria y antidemocrática:

"Gobierno es un vocablo que indica y entraña una bilateralidad consciente de dos voluntades: gobernantes y gobernados. Si esa bilateralidad no funciona, no hay gobierno posible; habrá, sencillamente, dos elementos dislocados, el orden de mano y la obediencia impuesta. En total, el absolutismo".

Mediador en un conflicto centroamericano

Aunque ocupó un lugar de honor en la Asamblea Constituyente de 1978 que se encargó de dar una nueva Constitución Política al Perú, no desarrolló labor especial en ella, pues su atención estuvo centrada en otro asunto internacional.[55] En efecto, gracias a su prestigio internacional, fue designado mediador en el conflicto fronterizo entre El Salvador y Honduras agravado tras la llamada Guerra del Fútbol de 1969. Este proceso culminó con la firma del tratado general de paz, suscrito en el palacio de gobierno de Lima, el 30 de octubre de 1980. Estuvieron presentes en la ceremonia los cancilleres de ambas repúblicas centroamericanas, el presidente Fernando Belaunde Terry, su gabinete ministerial y los congresistas de la República.[3][56][57]

Fue galardonado con las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta, en 1981. Ese mismo año fue designado presidente del Consejo Superior del Instituto de Cooperación Iberoamericana.[2][3]

Senador vitalicio

Y finalmente, de 1980 a 1989 fue senador vitalicio de la República Peruana en su calidad de expresidente constitucional, de acuerdo a lo establecido en la Constitución de 1979.[2][3] Desde esta posición, se opuso a la adhesión del Perú a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, pues implicaba renunciar a la doctrina de las 200 millas que su gobierno había postulado en 1947.[58]

Fallecimiento

Falleció en Lima en el Hospital Militar Central, a las 13:40 del 11 de enero de 1989, pocos días antes de cumplir 95 años de edad.[3][59] Gobernaba entonces en el Perú Alan García, primer y único presidente aprista de la historia.

Sus restos descansan en el Cementerio Municipal de Surquillo.[59]

Publicaciones

Estatua de Bustamante y Rivero en el distrito epónimo arequipeño.

Publicó las siguientes obras:[2][3]

  • Reorganización de las universidades (1918).
  • Justicia Militar (1919).
  • Organización y procedimientos de la justicia militar en el Perú (1920).
  • Una visión del Perú (Montevideo, 1941 y posteriores reediciones en Lima).
  • Tratado de Derecho Civil Internacional (Montevideo, 1942).
  • La ideología de don Francisco García Calderón (París, 1946), discurso leído en homenaje a dicho jurista arequipeño en 1934, en conmemoración del primer centenario de su nacimiento.
  • Arequipa (1947).
  • Tres años de lucha por la democracia en el Perú (Buenos Aires, 1949) ensayo en defensa de su gestión presidencial.
  • Panamericanismo e iberoamericanismo (1951).
  • La ONU en el Palacio de Chaillot (1952).
  • Mensaje al Perú (1955; 1960 y 1968).
  • Perú, estructura social (1959).
  • La Corte Internacional de Justicia (1964).
  • Una visión del Perú (1972).
  • Derecho del mar, bases científicas y principios jurídico-sociales que sustentan la doctrina de las 200 millas como medida de la anchura del mar territorial peruano (Lima, 1972).

En la ficción

Bustamante y Rivero aparece como personaje en la película noruega Kon-Tiki (2012), interpretado por el actor maltés Manuel Cauchi.

Referencias

Bibliografía

Bibliografía complementaria

Enlaces externos

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