Juan López de Caparroso
dominico español, obispo en Italia (1524-1632)
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Juan López de Caparroso, llamado el Pinciano o el Monopolitano, (Borja, 1524 – Valladolid, 18 de enero de 1632), fue un obispo católico, escritor, historiador, teólogo y hagiógrafo español.[1][2]
| Juan López de Caparroso | ||
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| Obispo de Crotone | ||
| 1595-1598 | ||
| Predecesor | Claudio de Curtis | |
| Sucesor | Tommaso Monti | |
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| Obispo de Monopoli | ||
| 1598-1608 | ||
| Predecesor | Alfonso Porzio | |
| Sucesor | Giovanni Giacomo Macedonio | |
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
1524 Borja (Reino de Aragón) | |
| Fallecimiento |
18 de enero de 1632 Valladolid (Corona de Castilla) | |
| Sepultura | Iglesia de San Pablo | |
| Nacionalidad | Española | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Educación | ||
| Educado en | Iglesia de San Pablo | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Escritor, obispo católico (desde 1595), presbítero católico, obispo y teólogo católico | |
| Orden religiosa | Orden de Predicadores | |
Biografía
Juan López de Caparroso, tercero de cuatro hermanos, nació en Borja, en la provincia y archidiócesis de Zaragoza, en 1524. Fue hijo de Juan López de Caparroso y de Gracia Vicente de Veráiz,[3] ambos originarios de Navarra y establecidos en Aragón a comienzos del siglo XV.[4]
Hacia 1540, cuando contaba con unos dieciséis años, decidió seguir su vocación al sacerdocio[4] y profesó sus votos en la Orden de Predicadores, vistiendo el hábito dominico en el convento de San Pablo de Valladolid. Permaneció allí durante varios años, dedicado al estudio de las Sagradas Escrituras y de las vidas de los papas.[1]
En 1579 fue nombrado prior del convento de Santa Clara de Medina de Rioseco. Su prestigio como teólogo y predicador era ya considerable, por lo que el 21 de mayo de 1580 recibió de la Santa Sede el nombramiento de predicador general del convento de Santa Bárbara de La Coruña. Permaneció allí hasta 1584, año en que fue trasladado a Logroño como prior del convento de Santo Domingo.[1]
Entre 1585 y 1595 desempeñó el mismo cargo en diversos conventos de Tábara, Salamanca, Alcalá de Henares y Medina del Campo.[1] Finalmente, en 1595, el rey Felipe II lo propuso para ocupar la sede episcopal de la diócesis de Crotona,[4] nombramiento confirmado por el papa Clemente VIII y oficializado el 5 de junio de ese mismo año.
Recibió la consagración episcopal el 11 de junio de 1595 en la iglesia de Santa María de Montserrat de los Españoles de Roma, de manos de Alfonso Pisani, arzobispo de Santa Severina. Actuaron como coconsagradores Leonardo Abela, obispo titular de Sidón, y Cristóbal Robuster y Senmanat, antiguo obispo de Orihuela.
Durante los tres años que estuvo al frente de la diócesis de Crotona, siguió la línea reformadora de sus predecesores, promoviendo cambios en las costumbres y hábitos de la población y mejorando de forma notable la calidad de la educación. Asimismo, reorganizó las numerosas parroquias de la ciudad, consideradas deficientemente administradas, reduciéndolas a cinco y asignando a cada una de ellas párrocos que juzgaba idóneos para el cargo. También destacó por su actividad caritativa y filantrópica, financiada en parte mediante la venta de bienes personales. Entre sus iniciativas se contaron diversas limosnas y la fundación de un monte de piedad.[1]
En 1598, el rey Felipe III lo propuso como sucesor del fallecido obispo Alfonso Porzio al frente de la diócesis de Monopoli. El nombramiento fue confirmado por el papa Clemente VIII y oficializado el 15 de noviembre de ese mismo año.
Tras tomar posesión de la diócesis de Apulia el 25 de noviembre de 1598, impulsó iniciativas similares a las que ya había aplicado en Calabria. Después de diez años de episcopado, en 1608,[4] presentó su renuncia a la sede episcopal al papa Pablo V, alegando su deseo de retirarse al convento de Valladolid donde había recibido su formación espiritual. Aunque el pontífice aceptó la renuncia, López de Caparroso no pudo abandonar inmediatamente sus funciones, ya que el entonces virrey de Nápoles, Juan Alonso Pimentel de Herrera, deseaba mantenerlo durante algunos años más como consejero y guía espiritual.[1]
Concluida esta última misión, pudo finalmente retirarse a la vida monástica. Pasó sus últimos años en el convento de San Pablo de Valladolid, donde falleció el 18 de enero de 1632, a la edad de 108 años.[1]
Obra

- Rosario de Nuestra Señora (1595);
- Epitome sanctorum ad Conciones (1596);
- Historia general de Santo Domingo y de su Orden de Predicadores, tomo 3 (1613);
- Epitome sanctorum Patrum (1614);
- Historia general de Santo Domingo y de su Orden de Predicadores, tomo 4 (1615);
- Historia general de Santo Domingo y de su Orden de Predicadores, tomos 5-6 (1622).