Oriundo de Málaga, España, su familia se embarcó hacia Chile en 1908, arribando al puerto de Talcahuano, donde vivió hasta que la familia se muda a la ciudad de Talca. Actor autodidacta, en 1915 debutó en el teatro profesional en la compañía de Nicanor de la Sotta. Luego se incorporó a la compañía teatral de Arturo Mario y María Padín, quienes incursionaron en el cine encargándole a Pérez el papel del bandido Neira en la película Manuel Rodríguez, (1920). En 1925, el director Alberto Santana lo incorporó al elenco de su película Mater Dolorosa y le dio el papel protagónico del corto humorístico Las aventuras de Juan Penco Boxeador. Ese mismo año, el productor Bartolomé Giraudo lo contrató para dirigir Canta y no llores, corazón, donde además se encargó del guion y actuó, junto a su esposa la actriz Clara del Castillo, quien protagonizó el filme. En 1926, dirigió Destino, y tras el fracaso de esa película, Pérez Berrocal retornó a Antofagasta, donde escribió, dirigió y actuó en la película Vergüenza. Posteriormente, se dedicó a la realización de noticiarios y documentales por encargo.[2] En 1930, la productora Page Bros, le encargó a Juan Pérez la dirección de Canción de Amor, primer intento de cine sonorizado por sistema de discos sincronizados en el país.[3] En 1939, dirigió el largometraje Hombres del sur, película con severos problemas técnicos, especialmente de sonido. En las décadas siguientes y hasta su día de vida, trabajó en radio, teatro y periódicos, y fue dirigente gremial de la Sociedad de Autores Teatrales.[2] En 1966 recibió el Premio Anual de Labor Teatral, otorgado por la Universidad de Chile.[1] En 1982, publicó en Lima sus memorias.[2]