Juan Velázquez de Cuéllar (s. m. s. XV-Madrid, 12 de agosto de 1517) fue un noble, cortesano y contador que estuvo al servicio de distintas personas reales, especialmente de Isabel I de Castilla y su hijo el príncipe Juan.
Comenzó su carrera al servicio regio, en 1490 fue nombrado teniente de la fortaleza de Trujillo. Además, a la muerte de su padre en 1496, heredó de este la alcaidía del palacio real de Arévalo y el de Madrigal de lasAltas Torres.
Miguel de Velasco, caballero de la orden de Santiago, aposentador mayor de Felipe II.
Luisa de Velasco, dama de la reina Isabel I de Católica, casada con Juan Hurtado de Mendoza, señor de Morón.
Catalina de Guevara y de Velasco, casada con Bernardino de Velasco, señor de Castiltegeriego.
Francisca de Guevara y Velázquez, casada con Tello González de Aguilar.[3]
Tuvo como paje en su casa a Íñigo de Loyola, que era pariente de su suegra María de Guevara.[4]
Durante la breve existencia de la casa del príncipe Juan, fue uno su maestresala. En el mismo año de la muerte del príncipe (1497) fue nombrado miembro del consejo real por los Reyes Católicos. Tras la muerte del príncipe Juan, sería nombrado sucesivamente contador del príncipe Miguel, y a su muerte, de la princesa Juana y su marido, Felipe. Fue contador mayor de Castilla hasta poco antes de su muerte. Alrededor de esta época fue descrito por Gonzalo Fernández de Oviedo en sus Batallas y quincuagenas como:[5]
vile fresco e hermoso ombre, de buen jesto, e ya gordo e de auctoridad; e mostrava aver sido quando mançebo de linda dispusiçión. E dezían que avía seydo gentil justador e muy galán cortesano
El castillo de Arévalo en cuya tenencia estuvo Juan desde 1507 a 1517.
Isabel I lo nombró en su testamento para que fuese protegido por Juana I y Felipe I, y por su viudo, Fernando. Al año siguiente (1505) le fue entregada la tenencia del castillo de Arévalo. La esposa de Juan fue dama de la reina Germana, segunda esposa de Fernando. En 1507 este monarca le nombraría comendador de Membrilla en la orden de Santiago, encomienda que renunciaría en su hijo Gutierre hacia 1511 o 1515, tras obtener aprobación regia.
En noviembre de 1516, Carlos I entregaría a la ya viuda reina Germana la villa de Arévalo con la consiguiente pérdida de las rentas para Juan, pero este último se negaría a entregar el castillo hasta marzo de 1517 protagonizando uno de los episodios más conocidos de su biografía. Tras este episodio quedó fuertemente endeudado y en desgracia mientras veía que sus oficios eran entregados a personas del entorno de Carlos I, así:
↑Alarcon, Antonio Suarez de (1656). «Libro Quarto». Relaciones genealogicas de la casa de los Marqueses de Trocifal, condes de Torresuedras,... escriviolas Don Antonio Suarez de Alarcon primo genito de esta casa... por Diego Diaz de la Carrera, impressor del Reyno. p.365. Consultado el 28 de noviembre de 2025.