La Adrada
municipio de la provincia de Ávila, España
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La Adrada es un municipio y localidad española del sur de la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León. El término municipal cuenta con una población de 2853 habitantes (INE 2025) y la localidad tiene el título histórico de villa.
| La Adrada | ||
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Escudo | ||
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Vista parcial de la localidad desde la elevación en la que se sitúa el castillo | ||
| Ubicación de La Adrada en España | ||
| Ubicación de La Adrada en la provincia de Ávila | ||
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| País |
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| • Com. autónoma |
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| • Provincia |
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| • Comarca | Arenas de San Pedro | |
| • Partido judicial | Arenas de San Pedro | |
| Ubicación | 40°17′57″N 4°38′06″O | |
| • Altitud | 624 metros | |
| Superficie | 58,67 km² | |
| Población | 2853 hab. (2025) | |
| • Densidad | 48,63 hab./km² | |
| Gentilicio | adradense | |
| Código postal | 05430 | |
| Alcaldesa (2023) | María del Pilar Martínez Saguar (PP) | |
| Sitio web | Sitio web oficial | |
Toponimia
El origen del nombre de la localidad es motivo de controversia entre varios autores. Algunos de ellos opinan que el origen del nombre se remonta a una tribu bereber mientras que para otros autores es una derivación —propiamente una forma sincopada— de apartada o arredada (salteada o retirada). Otras teorías apuntan a que debe su nombre a uno de sus habitantes llamado Ad-Rada.
Según especialistas en filología hispano-árabe, etimológicamente parece provenir del árabe dâr ('dar vueltas', 'circular') o dáur, que significa 'turno' o 'vez' en el mismo sentido de adra o 'contribución' que se reparte entre un vecindario para adrar o 'repartir las aguas de riego' (Diccionario crítico-etimológico de Joan Corominas y Diccionario de la Real Academia Española).
En opinión de Riesco Chueca, el nombre de lugar se inscribe en una abundante familia de topónimos que aluden a elementos del paisaje recubiertos de hiedra, es decir, hedrados.[1] Compárese con el frecuente Adrados (árboles o edificios cubiertos de hiedra), o con Ledrada, topónimo salmantino documentado como El Hedrada en 1470.[2] En Zamora existe un Las Hedradas, pueblo rayano con Orense. La evolución desde un latín *ILLA HĔDĔRĀTA > Ledrada o Ladrada se explica por un fenómeno de la fonética sintáctica medieval, la frecuente sinalefa, que permite en este caso reducir el hiato a-e. En el caso de La Adrada, se ha producido una deglutinación o falso análisis del artículo.
Símbolos
El escudo heráldico que representa al municipio fue aprobado oficialmente por decreto el 10 de septiembre de 1994. El blasón en el que se basa el escudo es el siguiente:
Escudo de forma española, cuartelado, primero de Dávalos, sobre campo de azur un castillo de oro, donjonado, almenado, mamposteado de sable y aclarado en gules, con bordura componada de plata y gules. Segundo, de Luna, que es de gules, creciente, ranversado y campaña de plata. Tercero, de Cueva, mantelado en curva, primero y segundo de oro con un palo de gules y el mantel de plata con un dragón de sinople. Cuarto, sobre campo de azur un castillo de oro, donjonado de tres donjones, el central más alto, aclarado en gules y terrazado de sinople. Sobre el todo, escusón en gules con torreón almenado a la gibelina de oro, aclarado en gules. Al timbre, Corona Real de España.Boletín Oficial de Castilla y León nº 202 de 19 de octubre de 1994[3]
Geografía

La localidad de La Adrada se encuentra en el macizo oriental de la sierra de Gredos, en el llamado valle del Tiétar a una altitud de 634 m sobre el nivel del mar.[4][5]
El municipio limita al sur con la localidad de La Iglesuela del Tiétar y Fresnedilla, al oeste con Piedralaves, al este con Sotillo de la Adrada e Higuera de las Dueñas y al norte con Navaluenga y El Barraco. Forma parte del partido judicial de Arenas de San Pedro.[6]
| Noroeste: Navaluenga | Norte: Navaluenga | Nordeste: El Barraco |
| Oeste: Piedralaves | Este: Sotillo de la Adrada | |
| Suroeste: La Iglesuela del Tiétar (Toledo) | Sur: Fresnedilla | Sureste: Higuera de las Dueñas |
Clima
Según la clasificación climática de Köppen y los datos de la tabla a continuación,[7] La Adrada presenta un clima mediterráneo Csa[8] (templado con verano seco y caluroso). Las precipitaciones totales (con un máximo durante el invierno) son abundantes al igual que en el resto de municipios en la vertiente sur de la sierra de Gredos, aunque el verano es seco.
| Mes | Ene. | Feb. | Mar. | Abr. | May. | Jun. | Jul. | Ago. | Sep. | Oct. | Nov. | Dic. | Anual |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Temp. media (°C) | 6.7 | 7.8 | 10.5 | 12.3 | 16.0 | 20.9 | 25.8 | 26.0 | 22.1 | 16.2 | 10.3 | 7.0 | 15.1 |
| Precipitación total (mm) | 132.0 | 106.2 | 74.7 | 94.1 | 85.3 | 49.10 | 16.9 | 15.3 | 43.7 | 105.1 | 134.8 | 141.5 | 998.6 |
| Fuente: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Datos de precipitación para el periodo 1961-1998 y de temperatura para el periodo 1961-1998 en La Adrada[9] | |||||||||||||
Historia
No conocemos hoy en día el origen de la población pero se han detectado diversos vestigios romanos (como el puente Mocha sobre el Tiétar) y se especula con la posibilidad de un asentamiento celta en el cerro donde hoy en día se sitúa el castillo.
- Edad Media
Durante el periodo de al-Ándalus se considera probable que la localidad constituyera una de las aldeas del valle del Tiétar ya existentes en las que habitara una mezcla de población musulmana y mozárabe.[10] Ya se conocía su existencia en el año 1250.[11] En 1274 el concejo de Ávila concede a la aldea en precario la posibilidad de roturar en un heredamiento en el puerto de la Avellaneda;[12] la cesión es ratificada por el monarca Fernando IV en 1305, aunque esta se configura sobre un territorio más amplio, asimilable al del futuro señorío de La Adrada.[12] Desde mediados del siglo XIII, propiciado por la transformación del medio mediante la deforestación y las roturaciones, el valle del Tiétar se convirtió en una zona con un aprovechamiento variado en cuanto al sector primario (viñedos, cera, miel, castañas, aceite, árboles frutales, cereal —aunque este no llegó a adquirir una importancia dominante en la economía—, madera de los pinares, ganadería o la caza).[13]

El 14 de octubre de 1393 Enrique III concedió en Madrid el privilegio de villazgo a la aldea de La Adrada.[14] Fue Ruy López Dávalos quien logró dicha secesión de Ávila, convirtiéndola en villa núcleo de un señorío que comprendía también las aldeas de Sotillo de la Adrada, La Iglesuela, Piedralaves, Casavieja, Fresnedilla y Casillas.[15] Estas posesiones, por causa de la caída de favor de López Dávalos, fueron enajenadas por Juan II en 1422, y un año más tarde, en 1423, se concedió el señorío a Álvaro de Luna.[15] En este periodo las tierras de la Adrada fueron repobladas al parecer por gentes oriundas de La Estrada (Galicia) y Cinco Villas (Navarra).[cita requerida] En el siglo XV, tras un corto periodo en manos de Álvaro de Luna[16] y posteriormente de su esposa Juana de Pimentel tras su caída en desgracia, el señorío pasaría a manos de Mencía de Mendoza y Luna, esposa de Beltrán de la Cueva; el 25 de agosto de 1465 el rey, que había confiscado la villa a Juana de Pimentel y a Juan de Luna, se la concedió a esta última.[17] El hijo de Beltrán de la Cueva, Antonio de la Cueva se convertiría en el origen del marquesado de La Adrada.[18] El V marqués de la Adrada, Juan Francisco de Leyva y de la Cerda (1604-77) llegaría en el futuro a convertirse en virrey de Nueva España. Con la obtención del título de villa, La Adrada obtiene la facultad de celebrar un mercado semanal y la feria anual de Todos los Santos (en los primeros quince días de noviembre). En esta, según testimonios de la época, se traficaba, entre otros géneros, con tejidos, ganados, armas, vinos, pieles, esclavos, etc.
- Edad Moderna
En el siglo XVI la vida corriente de las gentes se impregna de un fuerte sello religioso. Entre las numerosas cofradías destaca por su espectacularidad la de la Sangre (fundada en 1555). El Jueves Santo a lo largo de dos kilómetros —con inicio y final en la iglesia y escala en la desaparecida ermita de la Sangre— dos filas de nazarenos se azotaban la espalda descubierta hasta teñirla de rojo con una cuerda trenzada de esparto y ensartada de puntas de hierro.
En 1627 se inicia un tortuoso pleito entre Ávila y el señorío de La Adrada. Aquella reclama la restitución de la dehesa de la Avellaneda, pero los regidores y vecinos de La Adrada se acogen al «Santa Rita, Rita…», encarcelando a sendos jueces reales (Rodrigo Martín y Antonio Flores) que pretendieron sucesivamente ejecutar el auto judicial que daba la razón a los abulenses.
Al fin, tras veintitrés años de pleitos, ambos concejos firman la paz en 1651, año en que se firma una escritura de Concordia. Los pueblos del señorío se quedaron con la Avellaneda a cambio del pago a Ávila de dos censos (préstamos a muy largo plazo): El último no se extinguió hasta 1970, año en que todavía se pagaban 150 pesetas anuales.

En el siglo XVIII el catastro de Ensenada recoge la proliferación de numerosos molinos harineros (hasta nueve en el XIX), casi todos ellos en la garganta de Santa María, excepto dos enclavados a orillas del río Tiétar. Había además una almazara y un batán.

Existía también un hospital para viajeros pobres y vagabundos que proporcionaba 12 reales a los pobres de solemnidad cuando caían enfermos. Se trata al parecer de la antigua Casa de los Jerónimos (calle Larga, 1, esq. con la plaza Mayor), desde la cual los monjes del Escorial explotaron sendos molinos de papel en el municipio entre 1721 y 1830. La producción alcanzó su cénit a finales del siglo XVIII (40 600 resmas) y el género de mayor calidad se destinó a imprimir bulas de la Santa Cruzada de Toledo' (privilegios para que los fieles pudieran comer carne en Cuaresma a cambio de un donativo).
Tomás de Montes y Corral (1678-1744), natural de Medina de Rioseco (Valladolid), fuera largos años párroco de la villa. Doctor en Teología, participó como académico en la redacción del primer Diccionario de Autoridades (1724) de la Real Academia Española. Murió en Casavieja en 1744 de la mordedura de un perro infectado de rabia.
- Edad Contemporánea
A mediados del siglo XIX, la villa tenía contabilizada una población de 578 habitantes.[19] Aparece descrita en el primer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
ADRADA (la): v. con ayunt. de la prov., adm. de rent. y dioc. de Avila (9 leg.), part. jud. de Cebreros (5), aud. terr. de Madrid (16), c. g. de Castilla la Vieja: sit. en el valle de Tietar, á dos leg. del nacimiento de este r., á la falda de una elevada sierra, en terreno pantanoso, húmedo y poco ventilado, por cuya razón se padecen muchas tercianas: tiene 144 casas de regular construccion, y mucho mejores las de la calle real; igl. parr. de la clase de Vicariatos, dedicada á la Transfiguracion del Señor, y servida por un ecl. que obtiene el curato por oposicion; cementerio contiguo á ella, que no perjudica á la salubridad: una hermosa casa consistorial con un reloj en su torre y la cárcel en el piso bajo; pósito, cuyo edificio está destinado á escuela, á la que concurren 25 niños y 12 niñas; carniceria, y en tiempos ant. un hospital, cuyas rent. solo permiten ya dar á los vec. pobres algunos socorros domiciliarios, fuera de la v. y sobre la garganta que lleva su nombre, existen 4 fáb. de papel con la maquinaria, de cilindros, cada una de las cuales elabora en las temporadas de otoño, invierno y primavera 1500 ar. de trapo y 200 resmas de papel no muy finos que se esporta á Madrid, Toledo (13 leg.) y Avila, importándose el trapo generalmente de Estremadura: es tan ant. el establecimiento de estas fáb., que no se sabe el origen de las dos primeras, sit. en una misma casa con cuatro tinas, á dist. de medio cuarto de leg. de la pobl.; la tercera á un cuarto, fue planteada en 1786 por un aleman en un buen edificio, y las tres pertenecieron al monast. del Escorial, hoy á particulares; la cuarta á 1/2 leg. ha sido erigida últimamente, con proximidad á una sierra; los operarios van de noche á dormir á la pobl., escepto aquellos que se quedan al cuidado de las fáb. Se hallan asimismo no lejos de ella un cast. casi arruinado perteneciente al conde del Montijo, quien cobraba 120 rs. por derecho de martiniega; dos ermitas tituladas Yedra y Soledad; tres fuentes de buen agua de que se surte el vecindario, con la particularidad que de la llamada de Cervera, en tiempos ant. se pagaba una carga anual de sus aguas al pueblo de este nombre en la prov. de Toledo, sin que se sepa el origen de tal gravamen; y la garganta de Sta. Maria en cuya ribera se ven sit. siete molinos harineros, á los cuales concurren con sus granos, ademas de los vec. de algunos pueblos de dicha prov. los de los siete quee forman el estado de que Adrada es cab., á saber: Piedrasabes, Casas-viejas, Iglesuela, Fresnedilla, Sotillo y Casillas: este tiene por confines de un lado la sierra del valle de Iruelas, y del opuesto, el arroyo de la Robledosa. cerca de Lanzaita, asi como lo son del term. de Adrada, al N. la cumbre que lo separa de los baldíos de Avila, al E. el term. de Sotillo, al S. los de Fresnedilla é Iglesuela, y al O. el de Piedrasabes. El terreno de su jurisd., es muy abundante de pinos, de los que se estraen buenas maderas de construccion que se llevan á tierra de Toledo; abraza 2500 fan.: de ellas, 200 son de 1.ª clase, y se fertilizan con las aguas del arroyo y garganta de Sta. Maria y S. Andrés; 500 de 2.ª, plantadas en su mayor parte de árboles de varias clases, entre ellos moreras y olivos que hacen delicioso este sitio, regado tambien por el riach. ó garganta, que toma el mismo nombre de esta v., y su valle, y las 1800 restantes de 3.ª. de sus cinco deh. es la mas grande y de mas valor la llamada de Oyuelas, que alimenta en invierno 200 cab. de ganado lanar y 100 vacas; está poblada de monte nuevo de encina, y tiene una buena casa, pajar y corral de conc.: las labores se hacen con 30 yuntas de ganado vacuno: los caminos son ásperos, y la correspondencia se recibe de la estafeta de Cadalso. Prod.: trigo, centeno, cebada, garbanzos, frutas, lino, seda, aceite, legumbres y hortaliza, con especialidad patatas, cuya cosecha pasa anualmente de 3500 a.; el sobrante de estas se lleva á Talavera y demas pueblos inmediatos, asi como se importan de la misma pobl., de Avila y de Toledo los comestibles y demas géneros que faltan para el consumo: hay cria de ganado lanar basto, cabrio, vacuno y asnal: pobl. 140 vec.: 578 alm., cuya principal ocupacion es la agricultura: cap. prod. 1.695,025 rs., imp. 67,801: contr. 14.444 rs., 18 mrs. vn. Disfruta una feria titulada de los Santos por celebrarse el 1.º de noviembre, y un mercado nominal cada semana: en aquella se venden comestibles y otros géneros; y sobre todo ganado vacuno: tiene tambien el privilegio de que sus vec. no paguen portazgos en la v. de Escalona y otros puntos.—Es desconocido el tiempo de su fundacion; consta solo, que antes del año 1650 era ald. de Avila con los demas pueblos del estado, los cuales siguieron grandes pleitos con los caballeros de aquella c. acerca de la posesion del terreno en que están sit., llamado de la Avellaneda, hasta que en el año 1652, por mediacion del ob. de Avila y otras personas de distincion, los caballeros otorgaron escritura de venta de los mismos terrenos con el gravamen de dos censos, uno perpetuo, cuyos réditos eran de 5514 rs., y otro de igual cantidad que despues fué redimido: esta escritura fué confirmada por el Sr. D. Felipe IV.(Madoz, 1845, pp. 95-96)
Demografía
La Adrada cuenta con una población de 2853 habitantes (INE 2025).
| Gráfica de evolución demográfica de La Adrada[20] entre 1842 y 2021 |
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color #99B2FF Población de derecho según los censos de población del INE color #007fcc Población de hecho según los censos de población del INE |
Su población puede multiplicarse por dos en las fechas de fiestas en agosto y en su famoso Mercado Medieval, con gran prestigio en la zona.[cita requerida]
Monumentos y lugares de interés

Su monumento más importante es el castillo de La Adrada, del siglo XIV y recientemente restaurado, que alberga el centro de interpretación histórica del Valle del Tiétar. Este castillo perteneció a Álvaro de Luna, valido del rey Juan II de Castilla.
El pueblo también cuenta con una iglesia y una ermita de la época del castillo. Otro monumento destacable es la iglesia parroquial, que data del siglo XVI, y también merece la pena visitar la plaza de la Villa y sus alrededores.
Administración y política
Personas notables
Véase también
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