En la segunda parte del libro, titulada Vortifado, se explica los elementos de la palabra, las reglas de derivación y los diversos afijos que se utilizan en la creación de palabras.
El ido es un esperantido, es decir, una lengua derivada del esperanto y, como él, basa sus raíces en préstamos lingüísticos que retienen mucho de forma original. Pero, al contrario que el esperanto, posee más raíces con mayor parecido a las lenguas europeas que este.
Formación de palabras
Una de las formas que utilizó Zamenhof para hacer el aprendizaje del esperanto más fácil que las lenguas nacionales o étnicas (y que luego Louis de Beaufront utilizó en ido) fue crear una morfología derivacional altamente regular y productiva. A través de un uso juicioso de afijos (prefijos y sufijos), el núcleo de vocabulario necesario para la comunicación se redujo grandemente, haciendo del esperanto una lengua más aglutinante que la mayoría de las lenguas europeas.
Sufijos
A continuación sigue una lista de los principales afijos. Cuando una raíz recibe más de un afijo, el orden importa. Los afijos externos modifican a los internos.
-ach-
peyorativo (expresa pobre opinión de un objeto o acción)
skribachar (garabatear, de 'escribir'); veteracho (mal clima); domacho (casucha)
-adi, -ado
frecuente, repetido, o acción continua; como un nombre, una acción o proceso
kuradar (mantenerse corriendo); parolado (un diálogo)
-ajo
una manifestación concreta; (con una raíz de nombre) un producto
''fruktajo (un producto de fruta)
-ano
un miembro, seguidor, participante, habitante
kristano (un cristiano); Usano (un estadounidense) [cf. amerikano (un americano (del continente)]
-aro
un grupo colectivo
arbaro (bosque, de 'árbol'); vortaro (diccionario, de 'palabra'); homaro (humanidad, de 'humano')
-ebla
posible
kredebla (creíble); videbla (visible)
-eso
una cualidad abstracta
amikeso (amistad); boneso (bondad);
-eg-
aumentativo; a veces con connotaciones peyorativas cuando es usado con personas