Marcantonio Michiel
From Wikipedia, the free encyclopedia



Marcantonio Michiel (Venecia, 1484-Venecia, 9 de mayo de 1552)[1] fue un humanista, tratadista y coleccionista de arte (dilettante) veneciano.
Era hijo de Vittore di Michiel y Paola di Silvestro Pessina. Aunque la familia de la madre no era patricia, la familia Michiel era una de las más destacadas de la Serenísima República de Venecia. Marcantonio no destacó en el servicio de puestos públicos (sus pares aparentemente no contaron en él para confiárselos, como hubiera sido lógico por su rango y contactos, propios para ejercer embajadas). Posiblemente la razón fue el deshonor que le causó un incidente ocurrido en 1525: fue acusado de agredir y robar a uno de sus primos, recibiendo una condena que le impedía ejercer cargos durante un año, además de una fuerte multa.[2]
En su juventud siguió a su padre a Bérgamo, donde su hermano mayor fue nombrado Capitano; y pasó dos años en la corte romana del papa León X como miembro de la familia del Cardenal Pisani. Se recogen estancias en su juventud en Florencia, Roma y Bérgamo. De esta última ciudad trató la única obra literaria que publicó en vida: Agri et urbis Bergomatis descriptio (Venezia, 1532).[3]
Su riqueza no pasó de una posición acomodada. Vivía en la relativamente modesta Ca' Michiel en uno de los canales menores de Venecia.[4] El 23 de mayo de 1528 se casó con la bella Maffea di Maffeo, de la familia Soranzo. Mandó construir una villa y mantuvo una vida familiar privada, criando cinco hijos.[5]
Se conserva la descripción de su colección de obras del Renacimiento veneciano por un inventario realizado tras su muerte. En ella hay pinturas de Giorgione, Jacopo de' Barbari y Giovanni Bellini; y esculturas de Andrea Briosco il Riccio, Bartolomeo Bellano y Severo Calzetta da Ravenna. La colección se dispersó a lo largo de los años siguientes, pasando algunas obras a manos de otras familias patricias venecianas, no volviéndose a registrar en inventarios hasta finales del siglo XIX.
Michiel no escribió sus notas para ser publicadas o para construir un catálogo exhaustivo o itinerario de colecciones de arte; incluso su publicación ha sido calificada (por la historiadora Jennifer Fletcher) de "pobre y póstuma", recogiéndose que "las cartas de sus amigos dejan entrever cierta falta de perseverancia". También dejó como proyecto inacabado una historia de Venecia. Pietro Aretino le escribió una carta halagadora, enalteciendo su interés en pintura, arquitectura y poesía. Su conocimiento del latín y la cultura clásica eran excelentes, en cambio, flaqueaba en conocimientos bíblicos, con lo que sus referencias a la iconografía cristiana son uno de sus puntos débiles. Jennifer Fletcher indica que no hay ningún registro de actividades piadosas, ni nadie que se refiriera a tal aspecto de su personalidad.
Fue enterrado en la iglesia de San Lorenzo (Venecia).