Nació el 9 de marzo de 1966 en Santiago de Chile. Es una de los ocho hijos del matrimonio compuesto por Fernando Adriasola Navarrete y María Teresa Barroilhet Amenábar, ambos de ascendencia vasca.[3] Su infancia transcurrió en una parcela de un sector rural de la comuna de Puente Alto, próxima a la actual urbanización de Bajos de Mena.[4]En su infancia, su familia vivió penurias económicas por la situación de su padre y madre, que sufrieron problemas de salud.[5] Sus estudios de enseñanza básica los cursó en el Colegio Los Andes, una institución privada y femenina; mientras que los últimos dos años de enseñanza media los realizó en el Colegio de los Sagrados Corazones de Providencia (Monjas Francesas), también femenino y católico. Posteriormente, ingresó a estudiar Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde conoció a José Antonio Kast, quien fue su compañero de estudios. Tras iniciar una relación, en 1990 se tituló de abogada y, al año siguiente, contrajo matrimonio bajo el rito católico con Kast.[6] Como católica practicante, desde su juventud, ambos han estado vinculados al movimiento apostólico de Schönstatt.[7]
Posterior a graduarse, en una oficina prestada por su suegro Michael Kast, en Paine, junto a una amiga instalaron una oficina de abogados. «Nos fue muy bien», ha contado. Pero ya era madre y a poco andar -dos años- decidió que era la familia o el trabajo. Optó por lo primero para «estar en paz». «Una manera muy sabia en que Dios me compensó por tener menos marido fue dándome muchos hijos», ha dicho, en referencia al tiempo que JAK le ha dedicado a la política.[5]
Fue la fundadora de la Fundación Cuide Chile, una ONG de tendencia socialconservadora, vinculada al Partido Republicano. Se ha autodefinido como «feminista según la RAE», haciendo una crítica a la tercera ola del feminismo.[4] Su postura de moral sexual a favor de la monogamia y contraria frente al sexo premarital, la dejó de manifiesto en la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados en 2020, cuando fue invitada como asesora del Partido Republicano para abordar la ley de educación sexual integral. Allí, Adriasola expuso que la abstinencia sexual es el método más efectivo para la prevención del embarazo no deseado y del contagio de infecciones de transmisión sexual.[8]
«El sexo verdaderamente seguro es cuando no se ejerce. Cuando usted no tiene relaciones sexuales, no tiene ninguna posibilidad de que se quede esperando
guagua o ni que tenga enfermedades de transmisión sexual».
Pía Adriasola
Asimismo, Adriasola se ha mostrado con un discurso provida y contraria al aborto libre, aseverando que un hijo concebido lo es independientemente de las semanas de gestación.[9]
Durante las campañas presidenciales de su marido, en 2017,[10] 2021 y 2025, María Adriasola ha desempeñado un papel activo dentro del despliegue territorial y en actividades de apoyo político.[11] En varias elecciones ha acompañado al candidato en giras por distintas regiones del país, reuniéndose con dirigentes sociales, vecinales y agrupaciones locales para difundir las propuestas de su comando y reforzar la presencia del proyecto político en terreno. En la elección de 2025, su labor en campaña se ha centrado en la difusión de aspectos sociales del programa, colaborando en actividades públicas con líderes territoriales y en sectores populares, aunque con menor protagonismo mediático que en candidaturas anteriores. Además, ha sido parte de actividades junto a organizaciones afines y ha participado en encuentros con comunidades en regiones como la de Coquimbo y Valparaíso, en el marco del trabajo de despliegue del comando.[12]