Masacre de Ixtlahuacán
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Masacre de Ixtlahuacán | ||
|---|---|---|
| Parte de Guerra contra el narcotráfico en México | ||
|
Localización del municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos | ||
| Lugar |
| |
| Blanco | Civiles | |
| Fecha |
9 de mayo de 2012 21:00-22:00 | |
| Tipo de ataque |
Asesinato masivo Masacre Secuestro | |
| Arma |
Fusiles de asalto Machetes Cuchillos | |
| Muertos | 18 | |
| Heridos | 0 | |
| Perpetrador |
Los Zetas La Resistencia[1] | |
| Motivación | Guerra entre cárteles | |
La Masacre de Ixtlahuacán fue un asesinato masivo ocurrido el 9 de mayo de 2012 en México. Ese día, cerca de 18 cuerpos que mostraban signos de violencia fueron encontrados en dos camionetas encontradas en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos, en el estado de Jalisco. La brutalidad del hecho se enmarca en el contexto de la violencia vinculada a la estrategia de seguridad contra el crimen organizado iniciada por el entonces mandatario Felipe Calderón.[2][3]
Según autoridades federales, la masacre fue una respuesta del cártel de Los Zetas por la ola de violencia suscitada el martes 4 de mayo del mismo año en la ciudad de Nuevo Laredo (Tamaulipas), donde nueve cadáveres fueron encontrados colgados en un puente y otros catorce cuerpos fueron encontrados en distintos puntos de la ciudad, siendo señalados ambos hechos de un recrudecimiento de la violencia y una señal de alarma para la población civil, ya que todas las víctimas no tenían antecedentes o conexión con la delincuencia organizada.[4][5]
Los Zetas fueron parcialmente responsables del aumento cualitativo de la brutalidad de la violencia observada durante las guerras contra el narcotráfico en México. A diferencia de otros cárteles, Los Zetas no compraban alianzas, sino que hostigaban a sus enemigos con un brazo armado más semejante a un grupo paramilitar.[6][7]
El cártel se hizo conocido por el uso de la violencia y la crueldad como forma de guerra psicológica, torturando a sus víctimas, colgando sus restos y masacrando indiscriminadamente. Preferían tomar el control del territorio al estilo militar, manteniéndolo mediante la fuerza bruta y explotando sus oportunidades delictivas, a pesar de que su preparación militar se fue diluyendo con el tiempo, su brutalidad no disminuyó.[8][9] Los cárteles rivales que luchaban contra Los Zetas comenzaron a adoptar algunas de sus tácticas, lo que intensificó aún más la violencia en el país.[10]
A medida que otros grupos del crimen organizado copiaron posteriormente los métodos brutales y extremos de Los Zetas para asegurar su supervivencia, esto elevó la violencia en México a niveles mucho más altos y a nuevas formas. Algunas de estas nuevas torturas y estilos de ejecución más violentos incluían prácticas como el desollamiento, la castración y la exhibición pública de las víctimas.[11] Algunos expertos creen que el inicio de la Guerra contra el narcotráfico en México no comenzó hasta 2006 (cuando Felipe Calderón envió tropas a Michoacán para detener la creciente violencia), sino en 2004 en la fronteriza ciudad de Nuevo Laredo, cuando el Cártel del Golfo y Los Zetas lucharon contra el Cártel de Sinaloa y Los Negros.[12] En 2002, había tres divisiones principales del Cártel, todas gobernadas por Osiel Cárdenas Guillén y dirigidas por: Jorge Eduardo Costilla Sánchez alias "El Coss", Antonio Cárdenas Guillén, alias "Tony Tormenta" y Heriberto Lazcano Lazcano alias "El Lazca".[13]
Hallazgo
El 9 de mayo de 2012 fueron localizados varios cadáveres dentro de dos vehículos abandonados en una zona rural cercana a la carretera Guadalajara–Chapala. En un inicio se reportaron entre 10 y 15 víctimas, pero después de una revisión más exhaustiva, las autoridades confirmaron un total de 18 personas asesinadas.[5] Los cuerpos presentaban signos de violencia extrema, incluyendo mutilaciones y extremidades cercenadas, lo que dificultó su identificación.[14] En el lugar fue hallado un mensaje atribuido a un grupo delictivo, lo que sugirió que el crimen estaba relacionado con disputas entre organizaciones criminales.[15][16]
Según autoridades federales, la masacre fue un efecto de lo ocurrido en Nuevo Laredo cuando el martes 4 de mayo, una ola de violencia dejó un saldo de 23 muertos: nueve cuerpos colgados en uno de los puentes de la ciudad y 14 decapitados. En el puente, las autoridades encontraron una manta con un mensaje firmado por los “Los Zetas”.[17][18][19] En el mensaje, señala que los ejecutados eran miembros del Cártel del Golfo, los cuales señalaban de ser los responsables de un coche bomba que detonó en una comisaria de la ciudad el 24 de abril, que dejó un civil herido y un breve enfrentamiento entre delincuentes y elementos del ejército mexicano.[5] Horas antes del atentado, dos ataques habían dejado siete muertos en diferentes puntos de Nuevo Laredo.[20][21][22]
La mayoría de ellas habían sido previamente privadas de la libertad horas antes, siendo la mayoría de las víctimas hombres, aunque se reportó al menos una mujer y un menor de 17 años entre las víctimas. El estado de los cuerpos mostraban que habían sufrido violencia extrema tal como tortura, abuso físico, incluso sexual, dificultando la correcta identificación de las víctimas.[23][24] Otra situación que alarmó a las autoridades y a la sociedad civil, fue que las víctimas no tenían relación con el crimen organizado, revelando que antes de ser encontrados habían sido secuestrados en situaciones cotidianas.[23][25][26]
El mismo día, pero en la localidad de Ahuisculco, municipio de Tala, fueron rescatadas 15 personas que habían sido secuestradas, y según las autoridades iban a ser ejecutadas de manera similar como las víctimas de Ixtlahuacán.[27][28] Las autoridades municipales junto con elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPEJ) y de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco asistieron al lugar donde se encontraban los plagiados, gracias a que una de las víctimas pudo escapar y pedir ayuda en una carretera cercana.[29]
Investigación
Tras el hallazgo, autoridades federales y estatales implementaron operativos en la región. El 11 de mayo son detenidos Ángel Rosales Sánchez, alias "El Jabalí" o "R25"; Armando Rafael Piñeiro Martínez, alias "El Cali" o "R20" y Juan Carlos Antonio Mercado, alias "El Chato", siendo señalados de ser una célula delincuencial al mando de Miguel Treviño Morales, el "Z40" y su hermano Omar, quienes llevarían a cabo las ejecuciones en venganza de las muertes de Nuevo Laredo atribuidas al cártel del Golfo.[30][31][32] En junio del mismo año los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado mencionado, quien dictó la orden de aprehensión por los delitos de homicidio en grado de tentativa,[33][34] El 14 de mayo, se aseguraron inmuebles y armamento presuntamente vinculados como tres de los responsables (dos hombres y una mujer) tanto del multihomicidio, así como del secuestro de 12 civiles en el municipio de Tala.[35][36][37]
El 17 de mayo, en un cateo en una casa de seguridad localizada en la localidad de Ajijic, Chapala, se confiscó un arsenal presuntamente usado por los delincuentes, hallándose dos fusiles AK-47, 2 rifles tipo AR-15, 2 granadas calibre 40 y 2 granadas de fragmentación.[38]
En otro operativo realizado en el municipio de Chapala, las autoridades encontraron en un refrigerador de uso industrial ubicado en una finca del municipio, cinco cuerpos descuartizados y con señales de violencia.[39]
El 12 de octubre del mismo año fueron consignados a las autoridades once miembros de la célula delictiva "La Resistencia", (entre ellos dos menores de edad) la cuál colaboró para el secuestro masivo de mayo.[1][40]