Metropolitanato de Kiev, Galitzia y toda la Rus
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Metropolitanato de Kiev, Galitzia y toda la Rus | ||
|---|---|---|
| Sede suprimida | ||
|
| ||
| Catedral de Santa Sofía | ||
| Información general | ||
| Iglesia | ortodoxa | |
| Iglesia autocéfala | de Constantinopla | |
| Rito | bizantino | |
| Sufragánea(s) | ||
| Fecha de erección | 11 de septiembre de 1458 (como metropolitanato de Rus inferior) | |
| Bula de erección | Decens reputamus (del papa Pío II) | |
| Fecha de supresión | 8 de octubre de 1596 | |
| Localización | ||
| Catedral | de Santa Sofía | |
| Localidad | Kiev | |
| Ciudad capital | Kiev | |
| País |
| |
El metropolitanato de Kiev, Galitzia y toda la Rus (en ucraniano: Митрополит Київський, Галицька та всієї Русі) fue una circunscripción eclesiástica de la Iglesia ortodoxa de Constantinopla en el Gran Ducado de Lituania y el Reino de Polonia. Se trataba de un metropolitanato bizantino, sede metropolitana de la provincia eclesiástica de Kiev, Galitzia y toda la Rus. Fue suprimido el 8 de octubre de 1596 al aceptar la Unión de Brest y convertirse en la archieparquía de Kiev, Galitzia y toda la Rus de la Iglesia uniata rutena.

El metropolitanato extendía su jurisdicción sobre los fieles de rito bizantino residentes en el Gran Ducado de Lituania y el Reino de Polonia.
La sede del metropolitanato se encontraba inicialmente en la ciudad de Kiev, en la actual Ucrania, en donde se halla la Catedral de Santa Sofía, que es administrada por el Ministerio de Cultura y Comunicaciones Estratégicas de Ucrania y la Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad. En 1596 pasó a la Iglesia greco-católica ucraniana, en 1633 volvió a ser propiedad del patriarcado de Constantinopla, y en 1685 pasó a la Iglesia ortodoxa rusa. En 1934 fue confiscada por el Estado soviético. La sede metropolitana pasó luego a la ciudad de Novogrúdok, hoy ubicada en Bielorrusia. Posteriormente la sede se trasladó a Vilna, en Lituania,[1] en donde se halla la Catedral de la Asunción de la Virgen María.
El metropolitanato tenía como sufragáneas a las eparquías: Chernígov, Pólotsk, Vítebsk y Mścisław, Smolensk, Pinsk y Túrov, Lutsk y Ostroh, Volodímir-Brest, Hálych (o Galitzia), Przemyśl y Sámbir y Chełm y Bełz (o Kholm).
Historia
Antecedentes
Un concilio ecuménico de la Iglesia —el Concilio de Florencia— tuvo lugar entre 1431 y 1449.[2] Aunque al principio se resistió, el gran príncipe de Moscú[3] —Basilio II de Moscú— finalmente permitió que el metropolitano de Kiev y de toda la Rus —Isidoro de Kiev— asistiera al concilio con la condición de que Isidoro regresara ileso con «los derechos de la ley divina y la constitución de la santa Iglesia».[4] El concilio sanó el Gran Cisma uniendo las Iglesias católica romana y ortodoxa oriental. La unión fue proclamada el 6 de julio de 1439 en el documento Laetentur Caeli,[5][nota 1] compuesto por el papa Eugenio IV y firmado por el sacro emperador romano Segismundo y todos los obispos presentes menos uno.[2] Algunos obispos griegos, quizá sintiendo la presión política del emperador bizantino, aceptaron a regañadientes los decretos del concilio. Otros obispos orientales, como Isidoro, lo hicieron con sincera convicción.[6] Sylvester Syropoulos[7] y otros escritores griegos acusan a Isidoro de perjurio porque aceptó la unión, a pesar de su promesa a Basilio II.[8]
Tras la firma de la bula, Isidoro regresó al Gran Ducado de Moscú. En la Catedral de la Dormición en el Kremlin de Moscú, Isidoro leyó en voz alta el decreto de unificación. También transmitió a Basilio II un mensaje de la Santa Sede, solicitando ayuda al metropolitano para difundir la Unión en la Rus. Tres días después, Isidoro fue arrestado por el gran príncipe y encarcelado en el monasterio de Chudov. Logró que ciertos clérigos de la Rus denunciaran al metropolitano por negarse a renunciar a la unión con Roma. Como resultado, el gran príncipe de Moscú anuló la unión en sus territorios y encarceló a Isidoro durante un tiempo.[8] Tras declarar que Isidoro había apostatado al catolicismo, fue depuesto por un sínodo local.[9]
Tras siete años de vacancia del trono metropolitano, las autoridades seculares moscovitas lo reemplazaron por Jonás de Moscú en 1448. Al igual que sus predecesores inmediatos, residió permanentemente en Moscú y fue el último primado del metropolitanato con sede en Moscú que conservó el título tradicional, referido a la ciudad metropolitana de Kiev. También fue el primer metropolitano de Moscú en ser nombrado sin la aprobación del patriarca de Constantinopla, como era habitual.[10] Esto marcó el inicio de la independencia de facto (autocefalía) de la parte moscovita (noreste) de la Iglesia.
La lucha por la unión ecuménica en Ferrara y Florencia, aunque prometedora, nunca rindió frutos. Si bien en las décadas siguientes se continuó avanzando hacia la unión en Oriente, todas las esperanzas de una reconciliación próxima se desvanecieron con la Caída de Constantinopla en 1453. Tras su conquista, los otomanos alentaron a los clérigos ortodoxos antiunionistas de línea dura para dividir a los cristianos europeos.[11]
Establecimiento del metropolitanato
Los gobernantes polaco-lituanos rechazaron a Jonás y siguieron reconociendo a Isidoro como metropolitano. Jonás no pudo ejercer ningún control pastoral más allá de las fronteras de Moscovia.
El 3 (11) de septiembre de 1458 el papa Pío II emitió la bula Decens reputamus dividiendo el metropolitanato de Kiev en el metropolitanato de la Rus superior (cismático con sede en Moscú) y el de la Rus inferior (polaco-lituano).[12] En 1458, mientras Isidoro aún vivía, su sobrino Gregorio el Búlgaro fue nombrado para sucederlo como metropolitano de Kiev, Galitzia y toda la Rus por el patriarca Gregorio III de Constantinopla, con el consentimiento del papa Pío II.[13] Gregorio III se encontraba exiliado en Roma en ese momento. Más tarde el papa envió al metropolitano Gregorio el Búlgaro al rey polaco Casimiro IV Jagellón con la petición de facilitar la transferencia a Gregorio de manos del metropolitano Jonás (que estaba en Moscú) y del propio metropolitano de Kiev de las 9 eparquías Rusia occidental asignadas a él que estaban bajo el gobierno de Lituania y Polonia: Briansk (ex Chernígov), Smolensk, Túrov, Volodímir-Volinski, Lutsk, Pólotsk, Hálych, Przemyśl y Kholm.
El 14 de febrero de 1467 el patriarca ortodoxo Dionisio I de Constantinopla envió una carta ordenando a todas las tierras de la Rus que aceptaran a Gregorio como el único metropolitano legítimo, y en 1469 también dio su aprobación al nombramiento de Gregorio.[14] Fuentes rusas no confirmadas dicen que Gregorio habría regresado a la ortodoxia en 1470. La elección de Gregorio el Búlgaro también contó con el apoyo de la mayoría de los obispos diocesanos del metropolitanato original de Kiev y de toda la Rus, entre ellos los obispos de Przemyśl y Sámbir, Chełm y Bełz, Hálych, Pinsk y Túrov, Volodímir-Brest, Lutsk y Ostroh, Pólotsk, Vítebsk y Mścisław y Smolensk, mientras que al menos dos obispos metropolitanos de Moscú y Chernígov se opusieron.[15][14] El obispo Eufimio de Chernígov no reconoció al metropolitano Gregorio y huyó a Moscú, donde recibió la Catedral de Súzdal. Al menos otros dos obispos diocesanos de Nóvgorod y Tver optaron por abstenerse de votar por uno u otro bando.[14] Jonás convocó un sínodo en Moscú en diciembre de 1459, en el que finalmente formuló la autocefalía moscovita y declaró apóstata a Gregorio, excomulgando a todos los que tuvieran relaciones con él. Tras la muerte de Jonás en 1461 el clero moscovita abandonó el título de «Kiev» y adoptó el de «metropolitano de Moscú y de toda la Rus»,[16][nota 2] sin el consentimiento de Constantinopla, permaneciendo en cisma hasta 1589.
El metropolitanato de Kiev permaneció en comunión con la Santa Sede durante el reinado de Gregorio, así como durante el de su sucesor, Misail (1476-1480).[17] Este fue el único no confirmado por el patriarca de Constantinopla.
En el contexto del casamiento del rey polaco Alejandro I Jagellón (quien deseaba un acercamiento con Moscú) con una princesa moscovita, en 1501 Jonás II fue elegido metropolitano de Kiev, Galitzia y toda la Rus y fue consagrado metropolitano en 1503. Se opuso a la Unión de Florencia y cesó las relaciones con Roma restableciendo los vínculos con Constantinopla y siguiendo una política pro-Moscú.
Desestablecimiento
En 1569 se estableció la Mancomunidad Polaco-Lituana. La Confederación de Varsovia de 1573 garantizó los derechos de las minorías y las religiones;[18] permitió a todas las personas practicar libremente cualquier fe. Sin embargo, en los territorios orientales, la aristocracia era mayoritariamente polaca y llevó a cabo una política de polonización de sus campesinos, la mayoría de los cuales no eran ni polacos ni católicos. Al mismo tiempo, la colonización de los territorios orientales (actualmente aproximadamente Ucrania occidental y central)[19] intensificó las tensiones entre la nobleza, los judíos, los cosacos (tradicionalmente ortodoxos) y los campesinos polacos y rutenos.
En 1589 el patriarca Jeremías II de Constantinopla visitó la Mancomunidad de Polonia-Lituania. De acuerdo con el rey Segismundo III Vasa, depuso al metropolitano Onesíforo Devochka, probablemente por ser dícamo (el segundo matrimonio de los sacerdotes) y tolerar su uso.[20] El rey Segismundo propuso a Miguel Rohoza como su candidato al metropolitanato. En agosto de 1589, en Vilna, Jeremías consagró a Miguel como metropolitano de Kiev, Galitzia y toda la Rus.[21][22]
Como metropolitano, comenzó a reformar la Iglesia. Deseaba mejorar las costumbres del clero y reducir la intromisión de los laicos (y de las cofradías) en la vida de la Iglesia y de los monasterios. Con este fin, convocó un sínodo en 1590. Sus intentos de reforma se encontraron con la oposición de los estauropégicos. Ante la dificultad de llevar adelante las reformas, comenzó a dirigirse a Roma.[23] En 1595/1596, el metropolitano Rohoza, junto con todos sus obispos sufragáneos, se adhirió a la Unión de Brest. Esta transfirió su jurisdicción eclesiástica del patriarcado de Constantinopla a la jurisdicción de la Santa Sede, con la condición de que esta unión de fe preservara el rito bizantino, las prácticas litúrgicas y el derecho canónico del metropolitanato.[24] Esto efectivamente desestabilizaba al metropolitanato dentro de la Iglesia ortodoxa oriental mientras que la establecía como una Iglesia particular sui iuris —la Iglesia uniata rutena— dentro de la Iglesia católica,[25] pasando a ser la archieparquía de Kiev, Galitzia y toda la Rus.
