Milagro gemelo
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El milagro gemelo, también llamado el milagro en Savatthi (en pali) o el milagro en Śrāvastī (sánscrito), es uno de los milagros del Buda Gautama. De él existen principalmente dos versiones, una en pali contenida en el Dhammapadattakatha y otra en sánscrito en el Pratiharya-sutra.[1] Los budistas creen que tuvo lugar después de la iluminación de Buda, en las antiguas ciudades indias de Kapilavastu[2][3] y Savatthi.[4][5] Se lo considera el más grande de los milagros de Buda.[4]
Los textos budistas afirman que Buda emitió fuego de la parte superior de su cuerpo y agua de la parte inferior simultáneamente, alternándolos después y finalmente expandiéndolos hasta iluminar el cosmos. En la segunda de las ocasiones realizó este milagro en una competición de iddhi o poderes espirituales contra los llamados Seis Maestros Heréticos. La versión en sánscrito lo da como uno de los diez actos indispensables que todos los budas deben realizar para ser considerados tales, y uno de los treinta grandes actos equivalentes en la tradición pali.[1][6][7]
Milagro en Kapilavastu
Según los textos budistas, cuando Buda retornó a su ciudad natal de Kapilavastu tras su iluminación, sus paisanos se negaron a hacerle la debida reverencia a causa de su juventud.[8] Para demostrarles su nuevo estado, Gautama comenzó a levitar y a emitir fuego y agua de su cuerpo, alternando sus posiciones. Al ver esto, su padre, el rey Śuddhodana, hizo una reverencia ante él, tras lo que el resto de los ciudadanos hicieron lo mismo. Después de que Buda regresase al suelo y se sentase, comenzó a llover, pero era una lluvia que sólo caía sobre aquellos que deseaban mojarse. Acabada la lluvia, Buda recitó el Vessantara Jātaka.[2][3]
Milagro en Sravasti
La versión pali cuenta que los seis heréticos acudieron al rey Bimbisara de Magadha para hacer oficial su desafío a Buda.[1] Para sorpresa de los maestros, que esperaban intimidarle con la propuesta, Gautama aceptó, señalando que la regla que prohibía taumaturgia sólo afectaba a los monjes, no a los budas como él, de la misma manera en que los súbditos no podían coger orquídeas reales mientras que el rey sí puede hacerlo.[1] En la versión en sánscrito, Bimbisara rechazó patrocinar el evento y los maestros acudieron entonces al rey Pasenadi de Kosala. Buda aceptó, diciendo a los discípulos que no era deseable realizar milagros, pero que él lo haría porque era el deber de todos los budas.[1]

Gautama anunció que llevaría a cabo su milagro al pie de un árbol del mango en Savatthi en cuatro meses, llegado el día de luna llena del festival Asalha Puja.[1][9] La versión en pali dice que los maestros, temiendo ser derrotados, talaron todos los árboles del mango de la zona. Llegado el día, un jardinero real dio a Buda un mango como ofrenda, y el Iluminado, después de comérselo, plantó la semilla ante las puertas de la ciudad, lo que hizo aparecer un árbol del mango inmediatamente.[10] En la versión sánscrita no aparece este milagro adicional, pero Buda realiza otros, como manipular el aire para apagar un incendio y restaurar las manos y pies del hermano del rey Pasenadi, que había perdido por un crimen que no cometió.[1]
Reunido el público, Buda comenzó creando una pasarela enjoyada que flotaba en el aire. Sus discípulos propusieron entonces ocupar su lugar para ahorrarle la molestia, anunciando los milagros que ellos harían,[11] pero el Iluminado declinó cada vez, incluso viniendo de su aprendiz más aventajado en poderes espírituales, Mogalana, e insistió en que era su deber como buda realizarlo él mismo.[12] Subiendo a la pasarela flotante, Buda entró en meditación y emitió fuego de la parte de su cuerpo y chorros de agua de la inferior, y comenzó a cambiar de lugar uno y otra, creando un arcoiris de seis colores.[12] Para entusiasmo de la audiencia, el fuego y el agua subieron entonces hasta iluminar el universa mientras Buda enseñaba el dharma paseándose por la plataforma.[1][13] La versión en sánscrito añade que Buda además creó múltiples copias de sí mismo que levitaron durante el milagro, algunos caminando en el aire, otros tumbados y otros sentados.[1]
Acabado el milagro, llegó el turno de los maestros rivales, pero éstos se encontraron incapaces de moverse, y un fuerte viento tumbó el pabellón en el que iban a actuar. Los maestros huyeron, y uno de ellos se suicidó.[1] Gautama hizo entonces otro milagro y creó una copia de sí mismo, con la que jugó a hacer preguntas y respuestas sobre el dharma para instruir a la audiencia.[1][13] Con el término de la competición, Buda ascendió por tres meses al Tavatimsa, el mundo de los devas, para pasar el vassa y enseñar al abhidarma a su difunta madre Maya, como ordenaba la tradición que todos los budas debían hacer tras llevar a cabo el milagro gemelo.[14]