Motín de Sierra Chica

From Wikipedia, the free encyclopedia

Motín de Sierra Chica
Fecha 30 de marzo de 1996
Causa Motín carcelario
Lugar Unidad Penal N.º 2 de Sierra Chica, Partido-municipio de Olavarría, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Coordenadas 36°50′19″S 60°13′34″O / -36.83852, -60.226235
Origen Intento de fuga y posterior lucha entre bandas
Fallecidos 9 internos (1 muerto por los guardiacárceles y 8 por los amotinados)
Implicado
Nombre Los «12 Apóstoles»

El motín de Sierra Chica fue un motín iniciado en la tarde del sábado 30 de marzo de 1996 y finalizado ocho días después, en la Unidad Penal N.º 2 de Sierra Chica en el partido-municipio de Olavarría, en el interior de la provincia argentina de Buenos Aires, por 12 presos que intentaban fugarse. Los amotinados se dirigieron hacia la entrada principal y cuando la guardia armada comenzó a disparar usaron como escudo a los guardia cárceles que habían apresado, algunos de los cuales resultaron heridos.[1][2][3][4]

Al frustrarse su intento, el grupo se replegó al interior del penal, tomó rehenes y atacó a integrantes de una banda rival, varios de los cuales fueron asesinados, descuartizados e incinerados en el horno de la panadería. Posteriormente hubo versiones de que habían preparado comida, empanadas, con carne humana. Al cabo de ocho días se entregaron y liberaron a los rehenes. Un juicio celebrado posteriormente impuso condenas a los participantes del que se considera uno de los motines más sangrientos en la historia penitenciaria del país.[1][2][3]

El 30 de marzo de 1996 trece presos con edades de entre 25 y 41 años, intentaron fugarse por la entrada. Eligieron esa fecha porque era el sábado de la Semana Santa de ese año y las medidas de seguridad eran más relajadas. Los guardias los enfrentaron a tiros y mataron a uno de los presos, por lo que los doce restantes fueron conocidos desde entonces como «Los Doce Apóstoles». Los amotinados tomaron rehenes (entre ellos 13 guardiacárceles y varios Testigos de Jehová) en tanto otros 1500 internos se adhirieron al levantamiento. Cuando horas más tarde entró a la cárcel para parlamentar la jueza en lo Criminal y Correccional N.º 1 de Azul, María Mercedes Malére, también fue retenida por los internos al igual que el Secretario del Juzgado en una acción contraria a las reglas no escritas que se seguían en este tipo de hechos. En poco tiempo, en varias cárceles entraron en estado de protesta cerca de 10.000 presos. Esto sucedió en cárceles de La Plata (capital de la Provincia de Buenos Aires), así como en otras cárceles del interior de esa provincia (Azul, Bahía Blanca, Batán, Dolores y San Nicolás de los Arroyos). Los rebeldes permitieron que un guardiacárcel entrara como rehén en reemplazo de otros dos que habían resultado heridos.[1][2][3]

Los amotinados no formularon ningún tipo de peticiones a las autoridades y lo que comenzó como un intento de fuga continuó como guerra entre el grupo de presos de los Apóstoles y el que lideraba Agapito "Gapo" Lencinas. Los primeros asesinaron a 8 internos, incluyendo a Lencinas y a varios de sus seguidores, los descuartizaron y después incineraron los cuerpos en el horno de la panadería del penal a 700 grados.[1][2][3][4]

Afuera del penal familiares de presos y rehenes, periodistas, autoridades penitenciarias y políticas se congregaban sobre la avenida Pedro Iriart Legorburu, frente a la cárcel. Los medios dieron una cobertura que nunca había tenido la localidad e incluso había turistas que se acercaban al penal para averiguar lo que estaba sucediendo mientras arreciaban los rumores.

Recién a los 8 días los "12 Apóstoles" se entregaron a las autoridades a cambio de ser trasladados a la cárcel de Caseros (hoy cerrada), ubicada en el barrio de Parque Patricios de la ciudad de Buenos Aires. Dos meses después, el 25 de mayo, trataron de fugarse de su nuevo lugar de detención y tomaron rehenes, pero al cabo de 6 horas debieron rendirse cuando efectivos del Servicio Penitenciario entraron al penal y reprimieron la revuelta.[1][2][3][4]

Años después algunos guardia cárceles todavía denunciaban que padecían secuelas psicológicas originadas en los hechos vividos.

Juzgamiento

En febrero de 2000 comenzó el juicio por el motín, que por la peligrosidad de los presos se realizó en el penal de máxima seguridad de Sierra Chica en Olavarría, utilizando por primera vez en el país un sistema de transmisión de imágenes y audio que conectaba a los acusados, que estaban encerrados en tres celdas, a la sala de audiencias preparada al efecto a unos 200 metros de allí, donde los jueces tomaban las declaraciones en tanto la seguridad estuvo a cargo de un centenar de guardias. Los presos, que estaban acusados de homicidio simple, privación ilegítima de la libertad calificada, tentativa de evasión y tenencia de arma de guerra, entre otros delitos, mantuvieron un pacto de silencio y afirmaron que nada habían hecho y que nada habían visto. La ausencia de los cuerpos de las víctimas debido a su cremación era el hecho en que basaban su defensa. El Tribunal, sin embargo, consideró probado los homicidios: al retomar las autoridades el control de la cárcel faltaban 8 presos, y además los peritos encontraron dientes humanos en el horno y algunos presos declararon cómo habían cortado y quemado los cuerpos. El 10 de abril de 2000 Jorge Pedraza, Juan Murguia, Marcelo Brandán, Miguel Acevedo, Víctor Esquivel y Miguel Ángel Ruiz Dávalos fueron condenados a reclusión perpetua. Ariel Acuña, Héctor Galarza, Leonardo Salazar, Oscar Olivera, Mario Troncoso, Héctor Cóccaro, Jaime Pérez y Carlos Gorosito Ibáñez recibieron 15 años de prisión. Para Daniel Ocanto y Lucio Bricka la condena fue de 12 años; para Guillermo López Blanco se compensaron los seis meses de condena con el tiempo que pasó en prisión preventiva y Alejandro Ramírez fue absuelto.[1][2][3][4]

Los 12 Apóstoles

  • Marcelo Brandán Juárez
  • Miguel Ángel Acevedo
  • Jorge Alberto Pedraza
  • Carlos Gorosito Ibáñez
  • Marcelo González Pérez
  • Jaime Pérez Sosa
  • Víctor Esquivel
  • Oscar Olivera Sánchez
  • Carlos Villalba Mazzey
  • Héctor Cóccaro Retamar
  • Marcelo Villaseco Quiroga
  • Héctor Galarza Nannini

Destino posterior de los implicados

Película

Referencias

Related Articles

Wikiwand AI