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Otra Navidad en las trincheras

álbum de El Cuarteto de Nos From Wikipedia, the free encyclopedia

Otra Navidad en las trincheras es el quinto álbum de estudio de la banda de rock uruguaya El Cuarteto de Nos, editado en 1994 por el sello Ayuí / Tacuabé. Considerado una de las obras más emblemáticas del rock uruguayo de los años noventa, el disco significó un punto de inflexión en la carrera del grupo, tanto por su madurez compositiva como por el impacto que tuvo en el público y la crítica. Con este trabajo, El Cuarteto de Nos consolidó un estilo distinto en el que convergen la sátira, el humor negro, la ironía y una narrativa urbana que refleja con agudeza las contradicciones del país y de la condición humana.

Publicación 5 de mayo de 1994
Grabación 1993-1994
Estudio Tío Riki (Montevideo, Uruguay)
Datos rápidos Álbum de estudio de El Cuarteto de Nos, Publicación ...
Otra Navidad en las trincheras
Álbum de estudio de El Cuarteto de Nos
Publicación 5 de mayo de 1994
Grabación 1993-1994
Estudio Tío Riki (Montevideo, Uruguay)
Género(s)
Formato
Duración 55:40
Discográfica Ayuí / Tacuabé
Catálogo A/E 126K (Casete)
A/E 126CD (CD)
Productor(es) El Cuarteto de Nos
Cronología de El Cuarteto de Nos
Canciones del corazón
(1991)
Otra Navidad en las trincheras
(1994)
La misma porquería
(1995)
Cerrar

En el plano musical, el álbum mantuvo las raíces de rock alternativo y pop que la banda venía desarrollando desde sus inicios, pero con una producción más cuidada y un enfoque melódico que amplió su alcance masivo. Las letras, escritas principalmente por Roberto Musso, despliegan una galería de personajes excéntricos y situaciones absurdas que funcionan como espejos deformantes de la realidad, logrando una combinación de crítica y entretenimiento que se volvió sello distintivo del grupo.

Entre sus canciones más destacadas se encuentran «Bo cartero», «Sólo un rumor», y «El putón del barrio», que se convirtieron en clásicos del repertorio del Cuarteto. El éxito de ventas fue inmediato, alcanzando cifras inéditas para una banda de rock uruguaya de la época y consolidando su presencia en escenarios de todo el país. El disco es frecuentemente citado como uno de los trabajos más influyentes y representativos del rock uruguayo, al haber logrado unir mordacidad literaria, accesibilidad musical y una profunda identidad local. Su legado perdura como testimonio de una etapa clave en la evolución del grupo y como una radiografía cultural del Uruguay de mediados de los noventa.

Antecedentes

Mauricio Ubal (fotografiado en 2014), quien fue coordinador del sello Ayuí en 1994 y presidente de la Cámara Uruguaya del Disco (CUD), consideró buena la idea de lanzar Otra Navidad en las trincheras en disco compacto, luego de que su antigua discográfica, Orfeo, se postulase reacia al respecto.

El Cuarteto de Nos empezó tocando oficialmente como grupo de versiones en 1980 durante la dictadura cívica militar de Uruguay, que perduró desde 1973 hasta 1984. En ese mismo año del fin de dictadura, editaron Alberto Wolf y el Cuarteto de Nos junto con Alberto Wolf, también llamado «Mandrake», un músico uruguayo de candombe y rock, en el cual se hicieron presentaciones principalmente por separado; la presentación oficial del mismo por parte del Cuarteto fue en Teatro El Tinglado. En 1987, la banda lanzó su segundo álbum de estudio Soy una arveja.[a][1] Para la presentación del disco, tocaron en el teatro El Galpón, donde debutarían sus disfraces de mujeres mayor de edad; en 1985 actuaron vistiendo de papel de aluminio en las piernas y globos sujetos a la cabeza, donde lograron interés en el público joven de la época.[3] Por ese período, el Cuarteto era nombrado una de las bandas más destacadas del movimiento rock postdictadura, y una de las más prometedoras de Uruguay.[4][5] Lograron participar en el Montevideo Rock en la que asistieron 60 000 personas, siendo así el mayor evento de la historia del rock uruguayo hasta ese momento.[6]

Después del lanzamiento de tu tercer obra, Emilio García (1988), hicieron una presentación en vivo para promocionarlo en el Teatro del Notariado, en donde ellos actuaban de teloneros bajo el pseudónimo de «Los Bedronclos y Tuquito Y Sus Cowboys», que eran parodias realizadas por ellos mismos.[7] Durante la grabación de su cuarto disco, Canciones del corazón (1991), Andrés Bedó, quien era el tecladista de la banda en aquel momento, abandona el grupo después de un viaje por España, donde haría otros proyectos musicales en paralelo.[8] El álbum solamente se lanzó en el formato casete, debido a las limitaciones discográficas que tenía el sello Orfeo —empresa que editó tanto Soy una arveja como Emilio García— en ese momento; la banda quería lanzar Canciones del corazón en disco compacto, a lo que la discográfica se postuló reacio al respecto.[9][b] A raíz de esas discrepancias, Tavella recordó que era un momento «deprimido de la industria musical», pero que, a principios de los años 90, les iba «relativamente bien» donde se presentaban en distintos teatros y a la vez figuraban distintas movidas.[11] Cuando el grupo le plantea a la discográfica que desean editar en CD el siguiente, el sello decide no arriesgarse por ser una apuesta muy cara y arriesgada para la cantidad de ventas que esperaban del álbum.[12] Por lo tanto la banda negoció con el sello independiente Ayuí / Tacuabé, que fue grabado por cuenta del grupo en un estudio propiedad de Riki Musso. Ayuí había publicado su primer compacto en 1993 del álbum Fines de Fernando Cabrera. Mauricio Ubal, coordinador del sello, escuchó las canciones del futuro álbum y decidió que era una buena decisión publicar el primer disco de rock uruguayo en disco compacto —también se publicó en casete—. El disco se realizó con total independencia artística por parte del grupo.[13] Ubal, al igual que la antigua discográfica de la banda, no se mostró convencido de editar el disco en formato compacto, ya que ellos estaban en el underground montevideano; no obstante, El Cuarteto le propuso un acuerdo económico de reparto 50/50, de modo que, si el álbum no alcanzaba un buen nivel de ventas, ambas partes percibían la mitad de los ingresos. Ubal quedó satisfecho con la propuesta del grupo.[14]

Desarrollo

Grabación

Riki Musso actuando en el escenario
El disco se grabó en un estudio de grabación casero propiedad del guitarrista de la banda Riki Musso (fotografiado en 2010)

La grabación de Otra Navidad en las Trincheras se llevó a cabo entre diciembre de 1993 y enero de 1994 en el estudio de grabación independiente de Ricardo Musso, Tío Riki.

Estilo musical

«Fue grabado por una manga de guarangos jugando en un estudio.
Dijimos: “Igual nos siguen los mismo guarangos que se ríen de las misma estupideces,
pongamos todas las estupideces que se nos ocurran”.
Lo que logramos fue criar más guarangos en Uruguay».
—Riki Musso sobre el arte compositivo de Otra Navidad en las trincheras[15]

En el disco resurgieron todas las líneas artísticas desarrolladas en los cuatro discos anteriores: todo tipo de humor (popular, intelectual, absurdo, surrealista, sexual, negro), además de la veta punk y nihilista. También se recorren nuevos caminos desde la parodia musical, como Presentación del Cuartetazo Los Bedronclos, que se basa en la canción El Cuartetazo del grupo tropical Los Wawancó.[12]

Desde el punto de vista musical, se destaca la gran variedad. Se pueden encontrar canciones con influencias de música tropical («El calzoncillo a rayas»), baladas («Sólo un rumor», «Sólo soy un polaco enamorado»), pop («Bo cartero», «Ve con él»), punk rock («El primer oriental desertor»), música electrónica («El putón del barrio»), soul («Después de hacernos el amor»). El humor está presente en todo momento, ya sea desde las letras, sonidos que se escuchan detrás de lo que se canta, comentarios en medio de las canciones, o directamente parodias a determinadas canciones de distintos artistas.

Pistas

Otra Navidad posee 18 pistas en total, siendo el disco con mayor duración del Cuarteto de Nos durante la época en la que se lanzó.[16] Ignacio Martínez, al hacer su revisión al disco en su libro homónimo consideró que la banda vivía en una «anarquía creativa que les hizo poner todo lo que salía».[16]

Lado A

El tema de apertura del disco, «El calzoncillo a rayas», tiene similitudes líricas con la canción «La pollera amarilla» de la cantante argentina Gladys, la Bomba Tucumana.[17]

«El calzoncillo a rayas» es la primera canción del álbum. Comienza con dos golpes de batería, recurso que, según Martínez, señala un cambio de orientación respecto de los trabajos anteriores del grupo.[18] La canción incorpora elementos asociados con la cumbia. Santiago Tavella, quien interpreta la pieza, ha señalado como influencias «La pollera colorá», de Wilson Choperena y Juan Madera Castro; «La pollera verde», de Hernán Rojas; y «La pollera amarilla», interpretada por Gladys, la Bomba Tucumana.[17]La canción presenta similitudes temáticas y formales con estas composiciones, particularmente en el uso de la prenda de vestir como eje de la letra. En «El calzoncillo a rayas», la referencia a la prenda traslada el recurso utilizado en las canciones mencionadas a un contexto masculino, en el que se exageran características asociadas con la virilidad. La letra describe el movimiento del calzoncillo y le atribuye un carácter destacado dentro de la narración. Musicalmente, el grupo emplea un ritmo de carácter bailable relacionado con la cumbia, en lugar de una estructura de punk rock de ritmo más uniforme.[17] Riki Musso ha descrito posteriormente la canción como una «especie de reguetón», en referencia a un género que todavía no había alcanzado su posterior difusión masiva en América Latina. También relacionó su estructura rítmica con la interpretación de géneros caribeños y centroamericanos en Uruguay, y señaló la adaptación de estos ritmos a las características de la música popular uruguaya.[19]

«Sólo un rumor» ha sido descrita por Roberto Musso como una de las principales baladas de la historia del rock uruguayo. La canción aborda la difusión de rumores en el ámbito escolar y sus efectos sobre la percepción de las relaciones entre adolescentes. La primera estrofa presenta esta situación mediante referencias a la reputación y la conducta sexual atribuida a una joven.[20][21] Musso vivió su adolescencia durante la segunda mitad de la década de 1970, período cuyas expresiones sociales y culturales influyeron en la temática de la canción. La letra también hace referencia de manera implícita al aborto, aunque no determina con claridad las circunstancias en las que este se produce. Algunos análisis han señalado similitudes temáticas con «Canción para un niño», de Alfredo Zitarrosa, y «La hermana de la Coneja», de Jaime Roos.[22][23] Musicalmente, la pieza no constituye una parodia directa, sino que emplea elementos propios de este género dentro de un tratamiento de carácter sarcástico.[24] La canción también incorpora de manera destacada los bordoneos de guitarra eléctrica, un recurso utilizado posteriormente con frecuencia por Riki. Estos se ejecutan principalmente sobre las tres cuerdas más graves del instrumento, con especial presencia de la sexta cuerda.[25] Entre las referencias musicales asociadas a este recurso se encuentra la interpretación de George Harrison en «Help!», de The Beatles, cuya influencia fue reconocida por Riki.[25][26] El guitarrista manifestó además su interés por utilizar una Gibson ES-335, debido a las características de su caja y respuesta sonora para este tipo de ejecución. En Uruguay, durante la década de 1990, la disponibilidad de instrumentos de fabricación asiática a gran escala era menor y los modelos de mayor calidad tenían precios más elevados.[26] La escritora y activista uruguaya Fany Puyesky cuestionó la manera en que la canción abordaba el tema,[24][27] mientras que Ubal la calificó como «bien hecha», «inteligente» y «zafada».[27]

A black-and-white image of four men standing in front of a crowd of people at the bottom of an aeroplane staircase
«Solo soy un polaco enamorado» tiene influjo de la banda británica The Beatles

«Solo soy un polaco enamorado» aborda el influjo de Riki por los Beatles. La introducción está basada en el break de «Oh! Darling», de Abbey Road (1969). La pieza adopta la estructura de una balada, con un sonido y una base rítmica de estilo característico de la década de 1950, próximo al de The Platters. Su introducción también presenta similitudes con la de «The Great Pretender».[28]En la canción, Riki interpreta a un inmigrante polaco que permanece en Montevideo y se enamora. El personaje emplea un acento que representa a una persona con un dominio limitado del idioma español. El planteamiento contrasta con la situación del propio Musso, quien también se encontraba enamorado en aquella época.[28]Explicó que compuso la música antes de escribir la letra. Según su relato, acostumbraba a componer de manera tradicional, con lápiz y papel, y comenzó a experimentar con distintas formas de interpretación vocal debido a su disconformidad con su propia voz. La canción continuó formando parte de su repertorio durante sus presentaciones como solista.[29][30] Durante la grabación, Musso utilizó una guitarra Stratocaster construida por el luthier Vargas, instrumento que, según sus declaraciones, tenía un peso considerable. Años después adquirió una Gibson ES-335 a Alejandro Roca, guitarrista de Alberto Wolf.[30] La letra presenta al personaje como alguien que reconoce sus limitaciones como cantante y como pretendiente, y que expresa su deseo de permanecer junto a la persona amada. En torno al minuto 1:40 se incorpora un trémolo de guitarra de aproximadamente quince segundos. Musso describió este recurso como un trémolo de carácter «medio gardeliano» y señaló su semejanza con determinados recursos interpretativos de la mandolina.[31] Hacia el final, la canción pasa a una interpretación vocal a cappella, acompañada por aplausos. En esta sección aparece una serie de palabras que podrían interpretarse como un idioma inventado. Sin embargo, Musso explicó que se inspiró en una canción tradicional polaca que le había mencionado un amigo, nieto de inmigrantes polacos. Según su recuerdo, la expresión utilizada en aquella canción hacía referencia a herramientas como un hacha, un serrucho y un martillo, aunque reconoció que podía tratarse de un recuerdo inexacto.[31]

«El primer oriental desertor» tuvo inspiración en la dictadura cívico-militar de Uruguay, donde Roberto Musso se tuvo que exiliar. En la imagen Juan María Bordaberry, presidente que disolvió las cámaras en 1973.

«El primer oriental desertor» comienza con una cuenta previa a la entrada de una batería de ritmo acelerado, recurso presente también en «Today Your Love, Tomorrow the World» de Ramones, «White Riot» de The Clash y otras composiciones del género punk. La canción incorpora elementos característicos del estilo, como un tempo rápido, el empleo de tres power chords, una duración breve y una postura crítica frente al statu quo. Según Martínez, constituye una de las composiciones más representativas del enfoque punk del Cuarteto de Nos y se distancia del nihilismo presente en canciones anteriores que habían sido objeto de censura, como «Viviendo en Uruguay», «Montevideo agoniza» y «Buenos días, Presidente» de Los Traidores.[32] La letra, escrita por Roberto, presenta un escenario hipotético en el que Brasil invade el país y recluta a los jóvenes. El narrador rechaza participar, y alega que en asuntos bélicos se considera un «maricón» y que no constituiría deshonor alguno ser el primer oriental desertor. Posteriormente eleva el tono crítico: «Lo de la guerra es algo nuevo porque a mí la patria me chupa un huevo/Yo solo quiero vivir a mis anchas, qué me importa qué bandera haya en la Plaza Cagancha».[33] Mientras en «Montevideo agoniza» Juan Casanova parodiaba el Himno Nacional, en esta composición se expresa un rechazo explícito a la noción y símbolos patrios. El texto va más allá de los límites habituales al afirmar que ni siquiera durante la dictadura militar se gritaba el verso «tiranos temblad».[33] El uso de los símbolos nacionales por parte del régimen dictatorial inspiró la composición. Roberto ha señalado que la canción refleja su experiencia adolescente bajo el gobierno militar, marcada por la escolarización militarizada y la obligatoriedad del Himno: «“El oriental desertor” para mí es eso, rebeldía hecha canción».[34] En la letra, el grupo se representa como escolares que ocupan el patio, queman las banderas de Uruguay, de los Treinta y Tres Orientales y de José Artigas, y destruyen los parlantes que reproducen versiones del himno. Ninguna otra composición uruguaya de la época había cuestionado de manera directa estos símbolos; el referente más próximo en el ámbito internacional es «God Save the Queen» de los Sex Pistols.[34] Las estrofas finales concentran la crítica más directa e introducen un cuestionamiento al máximo prócer nacional: «Y de Artigas en mí solo hay las ganas de borrarme al Paraguay con el primer grone que ande por ahí, seré el primer oriental desertor. Esa historieta de “los 33” solo un escolar o un milico la cree… Y si no queda otra elección que “libertad o muerte”, yo voy a elegir la letra “o”».[35] Los arreglos de guitarra, a cargo de Riki, incorporan bordoneos distorsionados y densos que refuerzan la voz, así como un arpegio limpio en el estribillo final que sugiere el desplazamiento de un desertor. En la coda, el grupo interpreta a coro un fragmento de «Mi Bandera», sustituyendo «cual retazo de los cielos» por «Juan retazo de los cielos», detalle que cierra el tono irreverente de la pieza.[35][36]

«El putón del barrio» hace alegoría a la cultura LGBT.[37] En el primer lustro de los noventa se puso de moda la marcha, una electrónica española que Roberto consideraba «re pedorra, malísima y terraja». Mientras componía las canciones del álbum, decidió adaptar una de ellas a dicho género. El Cuarteto no mostró reservas hacia ningún estilo musical.[38] A poca distancia residía Rolando Cieri, especialista en electrónica. Roberto le presentó la melodía y la letra; Cieri elaboró la base rítmica e incorporó sonidos característicos de la marcha.[39] La banda consideró el arreglo excesivamente serio y algo monótono para el disco. En el estudio de Riki se añadieron elementos humorísticos y sonoros de tono irreverente. El más conocido corresponde a la intervención de Oliver Noël, cuñado francés de los Musso, a quien se le solicitó exagerar el acento en la frase: «¿Qué quiegue decig “putón”?» [sic]. Asimismo se incluyeron sirenas, gemidos femeninos y, en la coda, sonidos de aviones, patos y gallos, centrados en torno al gemido.[39]Desde una perspectiva contemporánea, la letra resulta problemática; en 1994 no generó protestas, pues el público la interpretó como referida a una persona homosexual. Riki aclara que «putón» constituía una expresión barrial de la época para designar a una mujer de conducta sexual liberal, y que se trata de un término de marcado carácter machista.[37][40] Roberto interpretó siempre la narración como una historia de amor tanguero: el protagonista que termina casándose con la figura central «a pesar de todo» y que, en el fondo, experimenta tristeza. La música, por el contrario, indica de manera inequívoca el tono burlesco de la pieza: estructura electrónica, melodía semihablada, coro de estilo militar automático y, entre los elementos sonoros, la llamada militar francesa «Réveille».[40][41]

«Eres una chica muy bonita» es la sexta pista. El título contrasta con el de la canción anterior, y la introducción de guitarra acústica presenta un ritmo de orientación folk similar a Bob Dylan que precede a una letra de contenido sexual explícito.[42] La canción desarrolla este tema mediante juegos de palabras y referencias al deseo sexual.[42] Tavella ha señalado que le resultaba divertido abordar de manera directa temas considerados socialmente inapropiados y ha relacionado la letra con la tendencia del deseo sexual a centrarse en determinados aspectos físicos de otra persona.[43] Posteriormente, la narración introduce un cambio de situación cuando el protagonista afirma haber contraído gonorrea y sida.[44] La referencia al sida se relaciona con el contexto social uruguayo de comienzos de la década de 1990. En 1991, el ministro de Salud Pública Carlos Delpiazzo se opuso a que la palabra «preservativo» apareciera en las campañas públicas de prevención del sida. La decisión provocó manifestaciones estudiantiles en Montevideo a favor del uso del preservativo.[45] El cierre de la canción incorpora una referencia al poema «Amor constante más allá de la muerte», de Francisco de Quevedo. Su último verso, «polvo seré, mas polvo enamorado», es retomado en la letra junto con un juego de palabras relacionado con el término «polvo», utilizado en el español rioplatense como referencia coloquial a una relación sexual.[46]

«Bo cartero» es una versión libre de la canción «Please Mr. Postman» del grupo doo-wop estadounidense The Marvelettes

«Bo cartero» es la séptima pista del álbum. Roberto Musso realizó una versión libre en español de la canción «Please Mr. Postman», grabada originalmente por The Marvelettes en 1961. Musso conoció primero la versión de The Carpenters, incluida en el álbum Horizon (1974), y posteriormente la de The Beatles, publicada en With the Beatles (1963), que identificó como su versión preferida y destacó entre las interpretaciones vocales de John Lennon.[47] Musso realizó una adaptación libre de la letra, la primera de este tipo en su trabajo, debido a que consideraba que una traducción literal no resultaba adecuada para la canción. El texto fue adaptado al habla rioplatense mediante expresiones coloquiales y situaciones de carácter humorístico, centradas en la espera del narrador por recibir una carta de su novia. La versión mantiene la estructura melódica del original e incorpora arreglos de rock y pop propios de la banda.[48] La canción alcanzó amplia difusión en Uruguay y contribuyó al aumento de la popularidad del Cuarteto de Nos. Fue emitida con frecuencia en distintas emisoras de radio, incluidas aquellas especializadas en rock. En 1994, Musso relató que escuchó la canción en la radio de un taxi y, tras identificarse, el conductor comentó que se trataba de músicos argentinos. Musso señaló este episodio como una muestra del alcance que había adquirido la canción.[47][48] «Bo cartero» recibió una atención particular durante las presentaciones en vivo y contribuyó a la difusión de la banda. Alvin Pintos recordó posteriormente la respuesta del público ante la canción durante los recitales.[49][50] Musicalmente, la versión conserva la línea melódica del tema original y presenta una instrumentación más directa. Riki incorporó solos de guitarra con elementos asociados a determinadas interpretaciones de George Harrison, aunque con una ejecución propia. Su difusión contribuyó al incremento de las ventas de Otra Navidad en las trincheras y a la expansión de la banda fuera del circuito musical montevideano.[51][52] La letra presenta a un hombre que solicita al cartero noticias de su novia, quien se encuentra en Colonia. El narrador plantea distintas explicaciones para la ausencia de la correspondencia, entre ellas problemas con los materiales necesarios para escribir, dificultades con el sello postal y una posible pérdida de memoria provocada por un accidente. También menciona la posibilidad de ofrecer un soborno durante una huelga del servicio postal. El estribillo reitera la solicitud mediante expresiones coloquiales y amenazas de carácter humorístico. El texto combina la espera por la correspondencia con situaciones exageradas y referencias al habla cotidiana uruguaya.[51]

«Manfreddi» constituye como una de las canciones mas oscuras que compuso Riki. En ella se narra la historia de un hombre viudo y alcohólico que tiene un hijo con discapacidad intelectual, situación que motiva el reclamo de la madre y la suegra. El relato se desarrolla en un registro que combina elementos de tragedia personal con un tono carnavalesco.[53] Desde el punto de vista formal, la pieza se articula como un vals rítmico. La primera estrofa establece el panorama narrativo, mientras que el coro enfatiza el término «retardado mental» junto con las referencias a las figuras maternas. Este contraste entre la gravedad del contenido y la cadencia musical genera una distancia crítica que caracteriza gran parte de la producción del grupo en ese período.[54] Musso ha señalado que el enfoque humorístico permite abordar asuntos dolorosos sin caer en un dramatismo convencional. Según sus declaraciones, presentar la misma historia en una película resultaría en un tratamiento literal y serio, mientras que en una canción el recurso de la ironía y el lenguaje directo produce un efecto distinto, más cercano a la burla controlada. Esta distinción se aplica de manera análoga a otras composiciones del repertorio, como «Mabel» de Canciones del corazón (1991).[55] En la actualidad, cuando Musso interpreta la canción en formato solista, el público suele solicitar el coro de manera insistente. Sin embargo, el contexto social actual impone mayores restricciones al uso de ciertos términos y enfoques que, en el momento de la grabación, formaban parte de un estilo deliberadamente irreverente.[55]

Portada y título

La tapa del álbum es verde, con una foto de los cuatro integrantes del grupo colocada en el medio de forma inclinada y el nombre del álbum y del disco (en blanco) arriba y abajo de la foto. La fotografía fue tomada en la casa de los padres de Ricardo y Roberto Musso, siendo tomada por Riki usando el temporizador de la cámara.[56] Momentos después del lanzamiento del disco Santiago Tavella expresó su disgusto ante la portada, calificándola como «horrible» durante una entrevista de prensa.[57] En la contratapa del disco aparte de contener el listado de canciones contiene dibujos en cada pista, dichos dibujos hechos por Tavella.[58] El nombre del álbum proviene de una frase que dice Macaulay Culkin en la película Home Alone 2: Lost in New York, frase que Roberto Musso escuchó en la televisión mientras miraba el filme.[59]

Recepción

Se hizo una primera edición de 500 copias en CD, la cual se agotaron rápidamente. En pocos meses el álbum ya estaba certificado como disco de platino y oro,[60] lo que equivalía a 6 000 copias vendidas. El disco resultó ser uno de los discos más exitosos de todos los tiempos de la música uruguaya,[60] llevando vendidas hasta hoy en torno a 20 000 copias.[14] Las canciones del álbum sonaron en muchas emisoras de radio del Uruguay en 1994, traspasando las dedicadas al rock. «Bo cartero» (versión de la canción «Please Mr. Postman», con traducción de la letra hecha por Roberto Musso) puede considerarse como el primer hit del grupo.[61] A partir de este álbum la banda dejó de ser una de culto seguida por algunos universitarios para convertirse en un fenómeno popular.[12] Gracias al éxito cosechado por el álbum, en 1994 recorrieron todo el país realizando recitales[62] y llegaron por primera vez a tocar en el Teatro de Verano de Montevideo para presentarlo.[63]

La recepción de Otra Navidad en las trincheras fue destacada por Brecha.[60] La revista señaló que el álbum había alcanzado rápidamente el disco de oro y que se encontraba próximo a obtener el de platino, un resultado que contrastaba con la trayectoria previa del Cuarteto de Nos y con el tiempo que había transcurrido desde sus primeras publicaciones.[60] El artículo relacionó este éxito con la creciente popularidad del grupo y con la incorporación de un público de mayor edad.[60] Según los integrantes, mientras anteriormente predominaban los seguidores de entre cinco y veinte años, en ese momento también había aumentado la presencia de personas de entre veinte y treinta años.[60] Los músicos atribuyeron parte de la recepción del álbum al interés que había generado después de varios años sin editar material nuevo.[60] También señalaron como un factor favorable la edición en formato compacto, que facilitaba su difusión frente a los casetes de trabajos anteriores.[60] La nota mencionó, además, la presencia del grupo en los medios y el creciente interés de la prensa por su actividad. Los integrantes consideraron que el público había comenzado a aceptar con mayor naturalidad el lenguaje y los temas característicos de sus canciones, mientras que la televisión también había contribuido a difundir determinadas expresiones y códigos utilizados por la banda.[60] El artículo destacó particularmente el carácter cotidiano y coloquial de las letras de Otra Navidad en las trincheras.[60] Los integrantes explicaron que sus canciones no buscaban transmitir mensajes políticos o filosóficos concretos, sino abordar situaciones reconocibles mediante el humor y el lenguaje utilizado habitualmente por la gente. Esta característica, junto con la mayor difusión comercial del álbum, contribuyó a ampliar la audiencia del Cuarteto de Nos y consolidó la repercusión que el grupo alcanzó durante 1994.[60]

Lista de canciones

Más información N.º, Título ...
N.ºTítuloLetrasMúsicaDuración
1.«El calzoncillo a rayas»Santiago TavellaSantiago Tavella3:47
2.«Sólo un rumor»Roberto MussoRoberto Musso3:52
3.«Sólo soy un polaco enamorado»Ricardo MussoRicardo Musso2:43
4.«El primer oriental desertor»Roberto MussoRoberto Musso2:52
5.«El putón del barrio»Roberto MussoRoberto Musso3:42
6.«Eres una chica muy bonita»Santiago TavellaSantiago Tavella3:09
7.«Bo cartero»Roberto MussoRoberto Musso3:56
8.«Manfreddi»Ricardo MussoRicardo Musso2:32
9.«Nuevamente»Santiago TavellaSantiago Tavella2:14
10.«Ve con él»Roberto MussoRoberto Musso3:51
11.«Soy un capón»Ricardo MussoRicardo Musso3:41
12.«Me agarré el pitito con el cierre»Roberto MussoRoberto Musso2:10
13.«Somos muchos más que vos»Santiago TavellaSantiago Tavella3:37
14.«Después de hacernos el amor»Roberto MussoRoberto Musso2:58
15.«Presentación del cuartetazo Los Bedronclos»Roberto MussoRoberto Musso2:26
16.«Zitarrosa en el cielo»Santiago TavellaSantiago Tavella2:59
17.«Ea ea»Roberto MussoRoberto Musso1:43
18.«El niño de Guatemala»Santiago TavellaSantiago Tavella3:27
55:46
Cerrar

Personal

Músicos

El Cuarteto de Nos
Músicos adicionales

Referencias

Bibliografía

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