Parque eólico de Gibara
planta de energía eólica cubana
From Wikipedia, the free encyclopedia
El parque eólico de Gibara —compuesto por dos instalaciones independientes, Gibara 1 y Gibara 2— es un conjunto pionero de generación eléctrica mediante energía eólica ubicado en la costa norte del municipio de Gibara, en la provincia de Holguín, Cuba.[1]
| Parque eólico de Gibara | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Ubicación | ||
| País |
| |
| Localidad | Gibara | |
| Administración | ||
| Propietario | Ministerio de Energía y Minas | |
| Historia | ||
| Estado | Activo | |
|
| ||
| Características | ||
| Tipo | Energía eólica | |
Iniciados como proyectos experimentales, ambos parques han jugado un papel importante en la diversificación de la matriz energética cubana y la reducción del uso de combustibles fósiles.
Historia y contexto
Tras la crisis energética de 2004–2005, Cuba impulsó el desarrollo de fuentes renovables. En este marco, se identificó el potencial eólico en las costas de Gibara por sus vientos constantes, con una velocidad promedio anual de aproximadamente 6,5 m/s.
Este potencial motivó la instalación del primer parque experimental, Gibara 1, en 2008, seguido por Gibara 2 en 2010.[2]
Características técnicas
Gibara 1
- Inaugurado en febrero de 2008.[3]
- Equipado con seis aerogeneradores Gamesa modelo G52-850 de tecnología española, cada uno de 850 kW, alcanzando una potencia instalada total de 5,1 MW.
- Tecnología de paso variable, más eficiente con vientos bajos; arranca a 4 m/s y alcanza potencia nominal cerca de 13 m/s.
- Torres de aproximadamente 55 m de altura, con un costo estimado de un millón de pesos por unidad y una vida útil prevista de unos 20 años.
Gibara 2
Operación y beneficios
En conjunto, ambos parques eólicos alcanzan una capacidad instalada de aproximadamente 9,6 MW, lo que representa una contribución significativa al sistema eléctrico nacional. En el año 2011, estas instalaciones generaron más de 16 638 MWh, una producción que permitió sustituir unas 3 681 toneladas de petróleo y evitar la emisión de más de 13 300 toneladas de dióxido de carbono.
En otro periodo, los parques aportaron más de 15 000 MWh al Sistema Electroenergético Nacional. Gracias a este volumen de generación, se logró reducir el consumo de más de 4 000 toneladas de petróleo y se dejaron de emitir a la atmósfera más de 11 000 toneladas de gases de efecto invernadero. Hasta 2022, la producción acumulada de los parques se estimaba en cerca de 215 852 MWh, lo cual significó la sustitución de más de 53 300 toneladas de diésel y la reducción aproximada de 161 081 toneladas de emisiones de CO₂.[6]
Investigación y mantenimiento
- El parque ha servido como laboratorio experimental para investigación científica, en colaboración con la Universidad de Holguín y la CUJAE. Proyectos incluyen estudios sobre el enfriamiento de góndolas y la fabricación de piezas mediante CAD/CAM para clima adverso.
- El equipo de operación y mantenimiento ha demostrado capacidad para enfrentar huracanes como Ike (2008) y problemas derivados de salitre y deterioro, implementando soluciones como filtros para proteger la electrónica.
Impacto y futuro
Los parques han reducido significativamente la dependencia local de combustibles fósiles, cubriendo hasta el 30 % del consumo eléctrico del municipio de Gibara en determinados momentos. Son un referente para futuros proyectos eólicos en Cuba, contribuyendo al plan nacional que aspira a que el 24 % de la energía provenga de fuentes renovables para 2030. Se han identificado más de 32 zonas con potencial eólico en la isla, de las cuales nuevas instalaciones podrían replicar el modelo de Gibara.[7]