Plaza Treinta y Tres Orientales (Salto)
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| Plaza Treinta y Tres Orientales (Salto) | ||
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| Datos generales | ||
| Tipo | Plaza | |
| Localización | Salto (Uruguay) | |
| Coordenadas | 31°23′14″S 57°58′12″O / -31.38731, -57.9701 | |
| Detalles técnicos | ||
| Superficie | 10.000 m² | |
| Autor | Carlos Racine | |
La plaza Treinta y Tres en la ciudad de Salto, es la plaza más antigua. Su nacimiento es casi coincidente con el de la ciudad, se la conoció como plaza Vieja.[1]
La plaza data del primer lineamiento urbano de la ciudad de Salto, convirtiéndose en la principal plaza de la ciudad durante sus primeras épocas. En ella se concentraban las principales manifestaciones de la comunidad: procesiones religiosas, actos políticos y celebraciones patrias, hasta la inauguración de la plaza nueva.[2] Según algunos historiadores, fue durante el gobierno de Lorenzo Latorre, en la década de 1870, cuando se construyó la primera fuente. Esta se encontraba revestida con amatistas y cuarzos, y carecía de circulación de agua.
En 1910 se llevaron a cabo importantes reformas que transformaron significativamente la fisonomía de la plaza. El diseño paisajístico de esta intervención se atribuye al paisajista francés Carlos Racine, quien introdujo una organización del espacio basada en parterres con diseños simétricos y un ordenamiento ornamental de inspiración europea.[3] Dentro de esta reforma se realizaron modificaciones en la fuente central, a la cual se le incorporó un ángel donado por Pedro Fariní. Asimismo, se instalaron cuatro esculturas que representan las estaciones del año, diseñadas por el artista francés Mathurin Moreau y fabricadas en hierro fundido, con una altura aproximada de 1,5 metros.
Cada una de las estatuas sostiene elementos simbólicos que identifican la estación representada: fuego para el invierno, flores para la primavera, trigo para el verano y frutas para el otoño.
La inauguración de esta nueva ornamentación tuvo lugar en 1910, coincidiendo con las celebraciones por el reconocimiento, por parte de Brasil, de los límites territoriales del Uruguay.[4] [3][3] [5] [6][1]
En 1974 se realizó una nueva reforma, durante la cual se instaló un busto de José Pedro Varela en la esquina de las calles Artigas y Florencio Sánchez. Paralelamente, se construyó un escenario sobre el cual se colocaron los bustos de los héroes de la cruzada de los Treinta y Tres Orientales, Manuel Oribe y Juan Antonio Lavalleja. En ese período también existían dos esculturas de leones, que posteriormente fueron trasladadas al palacio Municipal.
Finalmente, en 1997 se llevó a cabo otra intervención en la plaza, en la que se eliminó el escenario y los bustos fueron trasladados hacia el centro del espacio. La obra consistió en la colocación de una hilera de vertientes de agua y una fuente luminosa.[7]
La plaza es considerada patrimonio cultural de la ciudad por la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación.[8]
