Primer Congreso Indigenal de 1945
From Wikipedia, the free encyclopedia
El Primer Congreso Indigenal de Bolivia, llevado a cabo del 13 al 15 de mayo de 1945,[1][2] fue un evento organizado por un comité de indígenas bolivianos, y respaldado por el gobierno boliviano, por entonces a la cabeza del presidente Gualberto Villarroel, que reunió a miembros de los distintos pueblos indígenas y campesinos del país. Durante el acontecimiento se llegó a importantes puntos, como la eliminación del servicio personal obligatorio conocido como pongueaje,[3] entre otros, a pesar de que no logró tratar el tema de la propiedad de la tierra[2]

El gobierno de Villarroel, que había accedido al poder en 1943 por medio de un golpe de Estado al presidente Enrique Peñaranda, estuvo respaldado por militantes del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR),[4] el cual tenía fuertes representantes nacionalistas, entre los cuales destaca Carlos Montenegro, quien con su obra de 1944, Nacionalismo y Coloniaje , realizó una fuerte crítica al Estado y la sociedad bolivianos establecidos.[2] Esta obra propone:
La catástrofe que deshizo las construcciones de la comedia expuso a los ojos del pueblo, por primera vez desde los días de Santa Cruz, Ballivián y Belzu, la imagen real y entrañable de la bolivianidad que había sido velada, hasta el año 1935, por los revestimientos extranjeristas. Lo prodigioso de la Guerra del Chaco se cifra en esta revelación de la autenticidad boliviana ante la conciencia colectiva, fenómeno que vale por una recompostura psíquica del pueblo, por una recuperación del sentido nacional. La bolivianidad pudo verse a sí misma, entonces, con la evidencia dolorosa y orgullosa de su frustración y de sus posibilidades afirmativas y redentoras, de sus posibilidades de inmortalidad.[5]
De ese modo, el gobierno se vio influido por ideas que propendían a la búsqueda de un ideal propio de nación, dentro del cual los indígenas y campesinos tenían un lugar protagónico. El reconocimiento estatal e intelectual de la legitimidad de los indígenas como interlocutores en un país en el que hasta el momento no habían tenido un lugar parecido, alentó a dirigentes campesinos como Francisco Chipana,[2] Luis Ramos Quevedo y Antonio Álvarez Mamani[6] a acercarse a Villarroel y proponer un encuentro que permitiera a los indígenas de Bolivia dialogar entre sí. De ese modo, el 28 de septiembre de 1944 el Comité Indigenal Boliviano se reunió con el presidente Villarroel, quien otorgó su apoyo a la realización del evento.[7]
Preparación del Congreso
Habiendo asegurado el apoyo del gobierno para la realización del congreso, el Comité Indigenal Boliviano se encargó de organizar el acontecimiento. El 18 de diciembre de 1944, publicó el documento constitutivo del congreso, que en parte señalaba:[7][8]
"[El deseo de] ver orgullosos a todos los compañeros indios de haciendas y comunidades, a los que trabajen en agricultura o en cualquier actividad o industria, sean mujeres u hombres. [El Comité] Quiere que todos sean libres. El Hombre no puede servir nunca de pongo y las mujeres jamás de mittani, aunque el patrón quiera pagar en plata o en oro, es una gran vergüenza hacer esos servicios. Los patrones que se sirvan ellos mismos”.
“Ahora (el Comité) ya no tiene necesidad de ocultarse, desarrolla su vida francamente, a los ojos de todos, porque ha sido reconocido por el Gobierno”.
“El Comité es la verdadera y única autoridad social de los Indios. Está compuesto por todos los indios de la República."
"El mismo indio debe resolver sus cuestiones. El indio debe aprender a defenderse por sí solo; debe perder el miedo y entrar a las oficinas. Debe aprender a pensar en sus necesidades, debe luchar hasta poner remedio a ellas. No debe dejarse explotar con nadie ni en su dinero ni en su voluntad. No debe servir de instrumento a los malos”.
“Que ningún compañero indio haga de pongo y ninguna compañera india de mittani. Que nadie fuera de sus obligaciones conocidas trabaje si no lo pagan bien. Y todo trabajo debe ser voluntario. Por eso se debe consultar primero al compañero indio y convenir el precio del salario o jornal”.
“El indio ha de ir a la escuela, ya no ha de ser más la bestia de carga. Ha de ser el ciudadano que haga respetar Bolivia. Ahora el Comité Indigenal os ha unido y se respetarán vuestros derechos”
Luis Ramos Quevedo, quien fue el primer Secretario General del Comité Indigenal, tuvo la proyección de que los delegados para el congreso fueran elegidos de entre los alcaldes, jilaqatas, caciques o kurakas, alcaldes escolares y apoderados de las haciendas. Por otra parte, propuso que en el congreso se pudiera hablar en quechua, aymara o castellano”.[9]
Los preparativos del congreso, originalmente programado para el mes de febrero de 1945, se vieron perjudicados por el confinamiento de Ramos Quevedo fuera de La Paz, lo cual obligó a la conformación de un nuevo comité el 1 de marzo de 1945, el cual continuó con los preparativos para la realización definitiva del evento, programada para el 13 de mayo del mismo año.[9]
De acuerdo a un escrito de Zenobio Quispe, los caciques de todos los ayllus y markas del país prepararon el inédito encuentro nacional en coordinación con dirigentes como Luis Ramos Quevedo, Francisco Chipana Ramos, Dionicio Miranda, Antonio Álvarez Mamani, Saturnino Moscoso, Luciano Catari Tito, Juana Pinto Antezana y Santos Marca Tola.[10]
Realización del Congreso
El Primer Congreso Indigenal de Bolivia fue inaugurado oficialmente el 13 de mayo de 1944, en el estadio "Luna Park".[6] Según un periódico de la época, el mismo inició con una marcha multitudinaria en la ciudad de La Paz, con intervención del presidente, Gualberto Villarroel, con presencia del poder ejecutivo, el cuerpo diplomático y otras autoridades de importancia.[10] El congreso inició en medio de la hostilidad de sectores conservadores latifundistas, quienes habían estado detrás del confinamiento de Ramos Quevedo, aunque no pudieron hacer nada para evitar su realización[2][8]
El evento inició con un discurso a cargo de Francisco Chipana Ramos. Posteriormente, se establecieron varias sesiones de debate, en las cuales los 1.400 delegados hablaron frente a más de 2.000 asistentes de las comunidades.[6]
El congreso duró 3 días, hasta el 15 de mayo, cuando concluyó con la elaboración de recomendaciones fundamentales en favor de la población indígena y campesina.[6]
