Procedimiento no invasivo
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Un procedimiento médico se define como no invasivo cuando no se produce ninguna ruptura de la piel (no hay incisión ni punción) y no hay contacto con la mucosa más allá de los orificios corporales naturales, o cuando no se accede a cavidades internas del cuerpo más allá de dichos orificios.[1] La distinción entre procedimientos invasivos y no invasivos es fundamental en la práctica clínica, ya que los procedimientos invasivos conllevan un mayor riesgo de complicaciones como infección, hemorragia y lesión de órganos.[2]
Por ejemplo, la palpación profunda y la percusión (parte del examen físico) son procedimientos no invasivos, pero un tacto rectal (que implica la introducción de un dedo en el recto) sí se considera invasivo. Del mismo modo, la otoscopia (examen del tímpano), la rinoscopia (examen del interior de la nariz) o el cambio de un apósito para heridas (sobre piel ya lesionada) quedan fuera de la definición estricta de "procedimiento no invasivo", ya que implican contacto con mucosas o con soluciones de continuidad de la piel.[3]
Existen muchos procedimientos no invasivos, que van desde la simple observación clínica hasta formas especializadas de terapia, como la radiocirugía (ej. Gamma Knife, CyberKnife).[4] La litotricia extracorpórea por ondas de choque (ESWL) es un tratamiento no invasivo para cálculos en el riñón, vesícula biliar o hígado que utiliza pulsos acústicos de alta energía para fragmentar los cálculos sin necesidad de cirugía.[5]
Durante siglos, los médicos han empleado muchos métodos simples no invasivos basados en parámetros físicos para evaluar la función corporal en la salud y la enfermedad, agrupados bajo el término exploración física (o examen físico).[6] Estos incluyen:
- Toma del pulso (frecuencia y ritmo cardíaco).
- Auscultación de los ruidos cardíacos y pulmonares utilizando el estetoscopio.[7]
- Medición de la temperatura corporal usando termómetros (oral, axilar, timpánico o temporal).
- Examen respiratorio (frecuencia, ritmo, profundidad, ruidos agregados).
- Examen vascular periférico (pulsos periféricos, llenado capilar, color, temperatura de extremidades).
- Examen oral (inspección de la cavidad oral, faringe y amígdalas).
- Examen abdominal (inspección, auscultación, percusión y palpación).
- Percusión externa (para evaluar el tamaño y la densidad de órganos subyacentes).
- Palpación (para evaluar textura, temperatura, movilidad y sensibilidad de tejidos y órganos).
- Medición de la presión arterial (usando el esfigmomanómetro y el estetoscopio, método de Korotkoff).[8]
- Medición de volúmenes corporales (usando pletismógrafo).
- Audiometría (evaluación de la audición).
- Examen ocular (oftalmoscopia, agudeza visual, campos visuales, reflejos pupilares).
Imágenes de diagnóstico no invasivas
Las técnicas de imagen médica que no requieren la introducción de instrumentos en el cuerpo (como endoscopios o agujas de biopsia) se consideran no invasivas.[9] Incluyen:
- Imagen de bioluminiscencia (investigación preclínica).
- Dermatoscopia (examen de lesiones cutáneas).
- Tomografía óptica difusa (imagen funcional cerebral).
- Cámara gamma (medicina nuclear, gammagrafía).
- Tomografía computarizada (TC).
- Imágenes infrarrojas del cuerpo (termografía).
- Elastografía por resonancia magnética (MRE).
- Imágenes por resonancia magnética (RMN).
- Espectroscopia de resonancia magnética (MRS).
- Tomografía de coherencia óptica (OCT, especialmente en oftalmología).
- Posturografía (evaluación del equilibrio).
- Radiografía (incluyendo mamografía y fluoroscopía).[10]
- Ecografía (incluyendo ecocardiografía y ultrasonido Doppler).[11]
Señales de diagnóstico no invasivas
Estas técnicas registran señales fisiológicas del cuerpo sin necesidad de inserción de electrodos o sensores invasivos (aunque algunas requieren contacto con la piel, pero sin perforarla):[12]
- Electrocardiografía (ECG) - registro de la actividad eléctrica del corazón mediante electrodos de superficie.
- Electroencefalografía (EEG) - registro de la actividad eléctrica cerebral.
- Electromiografía (EMG) de superficie - registro de la actividad eléctrica muscular (la EMG con aguja es invasiva).
- Fotopletismografía (PPG) - medición de cambios de volumen sanguíneo en tejidos periféricos (pulsioximetría).
- Tomografía de impedancia eléctrica (EIT) - imagen de la impedancia eléctrica de los tejidos.
- Electroneuronografía (ENoG) - evaluación de la función nerviosa periférica.
- Electrorretinografía (ERG) - registro de la actividad eléctrica de la retina.
- Electronistagmografía (ENG) - registro de movimientos oculares para evaluar el sistema vestibular.
- Magnetoencefalografía (MEG) - registro de campos magnéticos cerebrales.
- Potenciales evocados (visuales, auditivos, somatosensoriales).
- Flebografía de impedancia - medición del flujo sanguíneo venoso.
- Resonancia magnética nuclear (RMN) para espectroscopia o imagen funcional (fMRI).[13]