Hacia el año 1900, Binnenhof era una zona de prostitución en La Haya. Durante el día, el tránsito de gente era habitual, que disminuía hasta llegar la noche, cuando las prostitutas empezaban a transitarla en busca de clientes.[7]
Para limitar o «gestionar» las molestias causadas por la prostitución callejera, La Haya estableció en 1983 una «zona de inflexión»[8] en Waldorpstraat, en Laakkwartier. Se crearon instalaciones como una «sala de estar» donde las prostitutas podían acudir para recibir atención médica, duchas, comida, condones y similares.[8]
A partir de 2000, la situación en torno al barrio rojo se volvió inmanejable en opinión de las autoridades, en parte debido al levantamiento de la prohibición de los burdeles aquel año, la supresión[9] de los requisitos de visado para los países del bloque del Este, la concentración de inmigrantes ilegales, traficantes y drogadictos, y quizás también[9] debido a la supervisión insuficiente por parte de las autoridades. El 1 de marzo de 2006, La Haya abolió la zona de prostitución, pasando a concentrarse en el área de ventanales y burdeles.[3]
En 2020, a raíz de la pandemia de coronavirus, el consejo local de La Haya exploró trasladar su barrio rojo a un «centro erótico» en el distrito Sporendriehoek de la ciudad, cercen del distrito financiero y central de transportes, un esfuerzo por proporcionar un lugar de trabajo seguro y legal para las prostitutas, siguiendo el ejemplo del barrio rojo de Ámsterdam. Un estudio del Ayuntamiento de La Haya concluyó que, a diferencia de lo que ocurría en Ámsterdam, muchas prostitutas estarían dispuestas a mudarse a una nueva ubicación en las afueras del centro de la ciudad, siempre que sus lugares de trabajo no cerraran por completo.[10]