Desde el Proyecto Roma se asume y defiende el proyecto educativo democrático que emana de los Derechos Humanos y los Derechos del Niño, de ahí que su preocupación sea saber qué debe aprender el alumnado y cómo deben enseñarlo. Este es el sentido del currículum escolar para el profesorado del Proyecto Roma y esto no es sólo una cuestión académica, sino ética, porque no tiene que ver sólo con los contenidos curriculares, sino, también, con cómo las personas se van configurando a través de los mismos. De ahí que sostengan que la doble finalidad de la escuela pública sea aprender a pensar y aprender a convivir a través de los sistemas de comunicación, de las normas y valores que se establezcan democráticamente y se vivan en las clases.
Sus principios son:
- Todas las personas son competentes para aprender (Principio Confianza)
- Se trabaja de manera cooperativa y solidaria en las aulas (Grupos heterogéneos)
- La construcción del conocimiento de manera social a través de proyectos de investigación. (Convertir nuestras aulas como si fuese un cerebro. Proceso lógico de pensamiento).
- El aula como comunidad de convivencia y aprendizaje (Construcción de la democracia en las aulas).
- El respeto a la diferencia como valor (las diferencias étnicas, de religión, de hándicap, de procedencia, etc., mejoran los procesos de enseñanza y aprendizaje).
Por todo ello, enseñar a indagar y a investigar es algo que define al profesorado del Proyecto Roma y esto, a su juicio, sólo lo pueden conseguir a través de proyectos de investigación, ya que consideran que la indagación es el fundamento del aprendizaje. Es a través de los proyectos de investigación, considerado como aprendizaje cooperativo, como adquieren sentido los contenidos más significativos y relevantes necesarios para resolver situaciones problemáticas. Así que los contenidos deben proporcionar al alumnado por un lado educación (conocimientos significativos y relevantes) y por otro desarrollo (instrumentos simbólicos necesarios para el aprendizaje autónomo). Desde el Proyecto Roma se postula que no se trata de adquirir conocimientos sino de aprender a observar, indagar e investigar.
El Proyecto Roma afirma que para lograr un mayor aprendizaje la educación se debe realizar siguiendo el proceso lógico del pensamiento, mismo que se da en cuatro dimensiones, la dimensión de la cognición y metacognición o zona de pensar, la dimensión del lenguaje o zona de comunicar, la dimensión de la afectividad o zona del amor y la dimensión del movimiento o zona del movimiento.
En la dimensión de la cognición y metacognición se da la percepción, la atención y la memoria. En esta dimensión los alumnos pueden aprender las clasificaciones, seriaciones, agrupamientos y categorizaciones.
En la dimensión del lenguaje se da la codificación y decodificación de los distintos lenguajes como son los idiomas, el lenguaje matemático, el físico, el artístico o el musical.
La dimensión de la afectividad es adentrarse al mundo de las emociones y los sentimientos, de la comprensión de la diversidad y la consiguiente valoración de las diferencias y de la necesidad de colaborar, en esta dimensión nacen las normas de convivencia y la comprensión de los valores.
En la dimensión del movimiento se da el conocimiento del cuerpo, la lateralidad, la praxia o psicomotricidad fina y gruesa.
Para el Proyecto Roma los proyectos de investigación son un modo de aprender a aprender en cooperación y comprenden las siguientes partes:
- Cuestiones Previas: Etapa en la que se conocen los integrantes del grupo, se consensúan las normas de convivencia (de clase, asamblea y grupo) y se definen responsabilidades.[8]
- Asamblea. En una conversación grupal, a partir de una situación problemática común, se determina el proyecto de investigación. Esta situación problemática debe partir de los intereses y curiosidades del alumnado, en relación con su vida cotidiana. Se elabora una lista de lo que se sabe y de lo que se necesita saber para dar respuesta a la situación problemática.
- Plan de Acción. Se forman grupos heterogéneos que planificarán la acción. Cada grupo decide qué va a construir para dar respuesta a la situación problemática y elabora un plan de operaciones (aprendizajes genéricos-interpersonales) siguiendo el proceso lógico de pensamiento. Cada miembro del grupo, decide también sus aprendizajes específicos (intrapersonales). Por último se planifican los posibles imprevistos.
- Acción. Cada grupo lleva a cabo su planificación para la construcción de lo que han decidido, el maestro/maestra sigue el proceso de trabajo de cada grupo y ofrece la ayuda que se requiera para reconducir sus reflexiones y acciones.
- Asamblea Final. Bajo ciertos lineamientos se presenta el proyecto de investigación en asamblea a los otros grupos y se procede a la evaluación de los aprendizajes genéricos y de los aprendizajes específicos. Se elabora el mapa de aprendizajes de toda la clase.
== La construcción de la democracia en el alula[9]
La convivencia democrática es una forma de maduración social. La democracia se vive propiciando un espacio de participación real en la toma de decisiones de los miembros de un grupo, de allí surge la necesidad de establecer normas de convivencia basadas en la confianza que se tiene que dar entre cada uno, en el respeto mutuo y en el diálogo permanente. Cualquier grupo de personas debe ser una comunidad de convivencia y aprendizaje[10] ==.
Para el Proyecto Roma los valores no se enseñan, se viven en la vida de convivencia, todo grupo debe conversar sobre cuáles serán sus normas de convivencia, mismas que deben ser lo más equitativas posibles y basadas en la libertad de todos los componentes del grupo.
Las normas no son una relación de ‘cosas’ que se publican o se dictan, sino que cada miembro debe asumir su responsabilidad. Es decir, que el incumplimiento de una norma conlleva que los valores que deben emerger en la convivencia no salgan a la luz.
Aún cuándo cada sociedad es diferente hay unos principios básicos y fundamentales que les hace decir cómo vivir. Así las normas deben surgir del consenso y no de la votación, pues la decisión de las mayorías puede no ser una decisión justa, sin embargo una decisión consensuada en la que todos los miembros pueden dar sus argumentos para su vivencia o no vivencia y que no se define sino hasta que todos la hayan asimilado es garantía de su cumplimiento.
En el Proyecto Roma no hay reglas (que son impuestas y rígidas) sino que se construyen normas que se suscitan al vivir una situación problemática y nacen de la reflexión y el consenso.