Desde muy joven, Basson manifestó dedicarse a algo que le permitiera seguir aprendiendo durante toda su vida. A pesar de que las ciencias estaban denostadas en el colegio femenino al que asistía, finalmente optó por estudiar Medicina.[5]
En 1973, cuando Basson trabajaba atendiendo a jóvenes con lesiones medulares, se dio cuenta de que si alguien le consultara sobre la función sexual no podría responder. Al consultar a sus superiores al respecto, estos le indicaron que evitara las preguntas. Así, en 1974 cofundó, junto con su mentor, George Szasz, la Unidad de medicina sexual en la Universidad de Columbia Británica de Vancouver. Siguió ejerciendo como médica familiar general hasta 1986.[5]
En el año 2000 Basson publicó sus conclusiones acerca de la respuesta sexual empática. Según sus investigaciones, las mujeres experimentan esta de una manera distinta a como se había pensado hasta entonces. El modelo tradicional explica que primero se da el deseo, para darse a continuación la excitación, la meseta y el orgasmo. Sin embargo, Basson expuso que este modelo es solo uno entre los varios en que se da el deseo.[6] Así, en el caso de muchas mujeres, la excitación es un paso previo al deseo.[5]
Basson indica que esta visión no era novedosa, pues otros investigadores habían llegado a conclusiones similares. Le corresponde a Basson, sin embargo, el ser la primera en crear un diagrama simple para ilustrar la idea.[5]
Las consecuencias de esta perspectiva conllevaron a cambiar algunas definciones del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. En su cuarta edición, este catalogaba la falta de deseo en las mujeres como una situación de deseo sexual «hipoactivo». Sin embargo, en el DSM-5 se revisó esta definición de forma acorde a la teoría de Basson.[5]