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Santo Domingo de Silos (Colombia)

Municipio colombiano del departamento de Norte de Santander From Wikipedia, the free encyclopedia

Silos es un municipio de Colombia situado en el departamento de Norte de Santander. Según el censo de 2018, tiene una población de 6162 habitantes.[3]

Datos rápidos Silos, Coordenadas ...
Silos
Santo Domingo de Silos
Municipio


Bandera

Silos ubicada en Colombia
Silos
Silos
Localización de Silos en Colombia
Silos ubicada en Norte de Santander
Silos
Silos
Localización de Silos en Norte de Santander
Coordenadas 7°12′17″N 72°45′25″O
Entidad Municipio
 País ColombiaBandera de Colombia Colombia
 Departamento Norte de Santander
 Subregión Suroccidente
Alcalde Pedro Antonio Vera Mantilla
(2024-2027)
Eventos históricos  
 • Fundación 13 de julio de 1531[1]
Superficie  
 • Total 381,96[1] km²
Altitud  
 • Media 2700[1] m s. n. m.
Población (2025)  
 • Total 7153 hab.[2]
 • Urbana 1103 hab.
Gentilicio Silero
Huso horario UTC -5
Sitio web oficial
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Dista 123 km de la capital departamental, Cúcuta. Su término municipal limita con Mutiscua y Cácota, al este con Chitagá y al oeste y por el sur con el departamento de Santander. Una gran parte del municipio (más que 20 mil hectáreas) forma parte del Páramo de Santurbán, fuente hídrica para Santander y Norte de Santander. Es el municipio más alto del Norte de Santander, ubicado a una altitud de 2845 metros sobre el nivel del mar, clasificado como uno de los 25 municipios más altos del país.

Datos básicos

  • Es comúnmente denominada como la «capital triguera del Oriente colombiano».
  • Algunos lo consideran el tercer pueblo colombiano fundado en la época de la conquista.[cita requerida] En ésa época, este territorio era llamado Castilla de Oro.
  • Es considerado el primer municipio fundado en Colombia por un alemán, Ambrosio Alfinger, entre 1532 y 1533.[4](Riohacha también fue fundada por un alemán, Nicolás de Federmán) La tradición histórica sitúa la "fundación" de Silos en 1531 y esta es la información oficial suministrada por el municipio. Sin embargo durante ese año el conquistador permaneció en las áreas de Coro, Maracaibo y valle del río Cesar.[5]
  • Llamada por intelectuales y poetas «La plaza roja de Lourdes» por su tradición liberal, plaza respetada por el expresidente Alfonso López Michelsen, y cuna de los antepasados de su mujer, la ex primera dama Cecilia Caballero de López, Cecilia Caballero Blanco .

División político-administrativa

Además de su cabecera municipal, Silos tiene bajo su jurisdicción los siguientes Centros poblados:

  • Babega
  • La Laguna
  • Los Rincón
  • Pachacual

Historia

Según la documentación histórica del Presbítero Doctor Adolfo García Cadena y luego revisado por el historiador Dr. Luis E. Peláez Couvrel, al trazar el itinerario del alemán Ambrosio Alfinger, quién fue encaminado por don Ernesto Restrepo Tirado desde el río de Oro hasta llegar al territorio de Bucaramanga, penetra en dominio de los indios chitareros y aún más directamente en las tribus de los indios corbagos, después de atravesar el Páramo de Santurbán.[cita requerida] En territorio silero, los bohíos habían sido incendiados por los nativos para que Ambrosio Alfinger no pudiese proveerse de víveres. Según una obra de la encomienda de Pamplona de Peláez Couvrel[cita requerida], se encuentra una anotación donde afirma que esta jurisdicción Silera fue descubierta por el Germano Ambrosio Alfinger después de su paso por Cachirí y Santurbán, aproximadamente en 1532 o 1533.[5] Llega a Silos y descubre que la población indígena en Silos estaba formada por dos agrupaciones de adoctrinamiento; estas eran denominadas: Záquetas y Magarás.[cita requerida] Éstas fueron afectadas por el paso en este territorio del ambicioso y destructor Ambrosio Alfinger que sembró el terror y el exterminio con su sed de conquista y de oro.

Santo Domingo de Silos, como muchos otros pueblos de la época, nace como un pueblo de indios, o doctrina de indios. Es decir, como un lugar destinado a reunir a los indígenas de la zona, para ser cristianizados, aculturizados e introducidos en la civilización hispánica. Normalmente los pueblos de indios estaban ligados a encomiendas, en las cuales los indígenas debían trabajar para su encomendero, conquistador español y sus descendientes.

Silos fue una encomienda que estuvo bajo el dominio de uno de los fundadores de Pamplona, don Francisco Díaz de Artez.[cita requerida] En esa época las jurisdicciones de Silos existían con las denominaciones de: Záquetas y Magarás, aunque existían otras denominaciones eran de menor población.

La denominación de Santo Domingo de Silos se supone fue dada por los sacerdotes dominicos, que servían como curas doctrineros encargados de evangelizar a los indígenas del lugar y en recuerdo de la población de Santo Domingo de Silos, ubicada en España. famosa por su histórico monasterio benedictino.

Al parecer, la primitiva población se halló inicialmente a dos kilómetros al norte de la población donde hoy se levanta Silos, en un punto denominado, “Llano de La Cruz”, formada por las siguientes tribus de indios:

  • Záquetas
  • Magarás
  • Cárabas
  • Tutepas
  • Cherquetaes
  • Tarabataes
  • Loataes
  • Pesquiraes

El 29 de mayo de 1559, el visitador Cristóbal Bueno, procedió a la descripción de los indígenas del pueblo de los Silos, encomienda de Luis Jurado, bajo la autoridad del Cacique Concáceres, y de los capitanes Chungataba y Bochica, se contaron:

  • 77 Tributarios casados en el pueblo.
  • 26 lavadores mineros, casados ausentes en las minas.
  • 17 viejos y enfermos.
  • 138 mujeres, 50 de ellas casadas y 5 recién paridas con hijos en brazos.
  • 39 mujeres casadas, ausentes con los maridos mineros.
  • Otras mujeres enfermas y muchachas.
  • 21 muchachos de 4 a 15 años.

En total se consideraron 120 tributarios y el total de indios en 400. Además de los mineros que producían el oro del tributo, los indios del pueblo hacían labranzas del trigo y maíz, en el pueblo se cosechaba maíz y papa (para el consumo y comercio de los indios).

El pueblo de Silos había sido entregado inicialmente en encomienda al capitán Francisco Díaz de Arlez, por Pedro de Orsúa, el capitán de la hueste que fundó la ciudad de Pamplona, como este hizo dejación de ella, para retornar a la vecindad de Santa fe, la encomienda pasó entonces al capitán Luis Jurado, a la muerte de este en 1581, pasó a su hijo Pedro Jurado, quien para la época de la visita del oidor Juan de Villabona Zubiaurre ya la había traspasado a su hija Beatriz, bajo la administración de su marido, el capitán Juan Pacheco de Velasco. En 1602 el visitador Antonio Beltrán de Guevara les adjudicó resguardos, “desde una loma que se llama Arsaso hasta la quebrada de abajo que se llama Basique, hasta encontrar con el camino que viene de Bábega y de allí subiendo hasta unas lomas que llaman Concáceres... más las tierras de Rucaquequi”.

El 12 de junio de 1623 el escribano Rodrigo Zapara, por orden del visitador Villabona Zubiaurre, visitó el pueblo de indios con el fin de incorporar a él (congregar) a los indígenas provenientes de otros once pueblos de indios (ubicados especialmente en la zona del páramo) que iban a desaparecer por escasez de población. Estos eran:

  • Los Silos encomienda de Beatriz Jurado, administrada por su marido, el capitán Juan Pacheco de Velasco.
  • Cáraba: encomienda de Luis Buitrago.
  • Loatá: encomienda de Juan de Campos.
  • Bábega: encomienda de don Antonio Osorio de Paz.
  • Tutepa y Chilagaula: de don Cristóbal de Araque y Ponce de León.
  • Tapaguá: Alfonso Rangel de Cuéllar.
  • Culpagá: de Mateo de Rincón.
  • Tompaquela: Francisco Gómez de Orozco.
  • Quelpa: del capitán Nicolás de Palencia.
  • La Caldera: capitán Pedro Rodríguez Gordillo.
  • Izcaligua o Perquerá: Diego Arias Maldonado.

En Pamplona el 30 de junio de 1623, el oidor Villabona Zubiaurre, dictó el auto de congregación de las parcialidades anteriores en el asiento de los Silos teniendo en cuenta que los indígenas que iban a ser reubicados eran parientes y amigos, y casi todas hablaban la misma lengua y que generalmente hablaban y entendían el idioma castellano. Los resguardos ya habían sido asignados por Rodrigo Zapata el 13 de junio del mismo año. Desde el pueblo viejo de Cherquetá por esta banda del Río Cáraba y de allí corriendo derecho por la falda de la loma que llaman Tunuaquí (Pataquí) y el sitio de Surataque, que es una loma por debajo del camino viejo que va a Pamplona, cortando derecho el sitio Tezaquiri y de allí en línea recta a dar a una ensillada que llaman Urba, que esta sobre el asiento del pueblo viejo de Loatá; de allí hasta caer a la quebrada de la chorrera que llaman Sogamoso, que está por debajo de la estancia del padre Lorenzo Sánchez de Gálvez que llaman el Salado, y por dicha quebrada abajo a dar al río Pescadero y atravezándolo y pasándolo a la otra orilla... subiendo por una quebrada llamada Conagua y por ella arriba hasta llegar a la del páramo por encima de Cáraba Vieja, continuando la dicha cumbre a la quebrada seca... y por ella abajo a dar y entrar en el dicho río Cáraba... y por el dicho río abajo hasta llegar a la dicha población de Cherquetá, primera linde de este resguardo. Don Alonso Ramírez de Andrada fue designado como juez poblador del pueblo de reducción de Silos, este contó con el nuevo pueblo de las 11 parcialidades, 107 bohíos y un total de 948 almas, quedando encargado de la administración de las once parcialidades reducidas en Silos, el Presbítero Rodrigo Prieto, estas tribus estaban compuestas por indios labradores de trigo, cebada, maíz, papa y legumbres que comercializaban en las minas de Vetas y en la ciudad de Pamplona. Nombró en cada parcialidad un indio con funciones de fiscal para obligar a los muchachos y a los reservados a acudir diariamente a la oración y a todos los indios a la misa los días de fiestas. El juez poblador procedió a derribar las capillas de Cáraba, Bábega, Tutepa y Quelpa, entregando al doctrinero de Silos todas las imágenes, campanas y ornamentos que se halló en ellas.

Desde su fundación y durante toda la época colonialel pueblo de Santo Domingo de Silos estuvo ligado al abastecimiento de las minas de oro de Vetas, proporcionando trabajadores y provisiones como carnes, manteca, maíz, dulces y víveres.

En agosto de 1758 el Alférez mayor de Pamplona, Gregorio Gaspar Luis de Cote, levantó un padrón del pueblo, en ese momento puesto bajo la advocación de Nuestra Señora de la Candelaria:

Parcialidad de Silos, Socotá y Tapaguá.

  • 4 Reservados (2 capitanes y 2 cantadores).
  • 34 tributarios de apellidos Huérfano, Capacho, Soatá, Silos, Tapaguá, Mogotocoro, Chiaragua, etc.
  • 4 ausentes.
  • Cinco reservados por edad.
  • 106 indios de chusma.

Parcialidad de Tutepa y Bábega.

  • 3 reservados (el teniente, el alcalde y el cantor).
  • 11 tributarios de apellidos, Tutepas, Bábegas y otros.
  • 3 ausentes.
  • 5 reservados por edad.
  • 73 indios chusma.

Parcialidad de Cáraba:

  • Dos reservados (el capitán y el sacristán).
  • 14 tributarios de apellidos Cáraba, Sequera, Cauca, Angel, etc.
  • 2 ausentes.
  • 4 reservados por edad.
  • 58 indios chusma.

El 16 de junio de 1778 llegó a visitar el pueblo, el fiscal Francisco Antonio Moreno y Escandón. Su misión era censar a los indígenas y determinar si eran suficientes para mantener a Silos como pueblo de indios, o si debían estos indígenas ser trasladados a otro lugar, y distribuir sus tierras entre los vecinos de alguna parroquia de blancos cercana. Moreno y Escandón es famoso por haber extinguido muchos pueblos de indios, reagrupando a sus pobladores sobrevivientes.

Por entonces los indígenas informaron que cosechaban trigo, cebada, maíz, papa y legumbres de tierra fría y que criaban algunas ovejas y cabras. Relataron que acostumbraban celebrar la ceremonia de la Cacica, durante las fiestas de nuestra señora de la Candelaria en la cual “se vestía con adornos a una india y se conducía cargada en silla de manos a la iglesia, con las ofrendas que entregaba el pueblo, pero que ya habían suspendido esas costumbres y se comprometían a no repetirla” “por habérseles instruido de su propiedad y sospecha que podían inducir un rito irregular”.

Se vio entonces que existían 60 vecinos (es decir, blancos) cabeza de familia y un total de 265 almas agregadas a la doctrina. Los indígenas eran 51, tributarios completos, 12 de media demora, 16 empleados de república (gobernador, tenientes, 2 alcaldes, 6 capitanes, fiscales, 4 ausentes, a los que se agregaban los de la chusma para completar un total de 370 almas de indios.

El visitador Moreno y Escandón vio con malos ojos el rito de la Cacica, especialmente porque se obligaba al cura a tributarle incienso dentro de la Iglesia y recordó que hacía muy poco tiempo que se había seguido juicio a estos indios por haber ahorcado a tres indias acusadas de hechicería.

Así aparece todavía en tiempo de los comuneros en 1781. El orden de las diligencias de las Reducciones o funciones: Al encontrarnos con el nombre de “Los Silos” como tema en el curso cronológico de este estudio. Es por ellos que al tópico “Santo Domingo de Silos”, se toman las diligencias como muestra de las que fueron hechas en la construcción de los nueve pueblos restantes:

  • El señalamiento del territorio jurisdiccional de cada pueblo o doctrina.
  • La escogencia de las parcialidades destinadas a integrarlo.
  • El nombramiento del juez poblador.
  • La traza del pueblo, con particular referencia al sitio asignado para la Iglesia de Doctrina.
  • La destrucción de las iglesias antes erigidas en los antiguos territorios de las tribus.
  • La demarcación de los resguardos.
  • El traslado de las parcialidades a su nuevo asentamiento.

El estatus de Silos cambia a partir del siglo XIX, con el advenimiento de la Independencia, época donde se reforman las antiguas estructuras coloniales (entre ellas los Pueblos de Indios) y Silos pasa a ser Parroquia.

Monumentos y lugares de interés

Iglesia: entre sus sitios de interés: en primer lugar se puede contemplar el monumental templo terminado a finales de 1875, con sus columnas estilo dórico, declinación de la antigua arquitectura griega, sus partes elevadas enlazan felizmente la solidez, la elegancia y la sobriedad, a imitación del templo de Corinto.

Los arcos de corte románico forman la plataforma central para dar elegancia, claridad y resistencia a las naves laterales, concebidas hábilmente en su orientación, receptoras de los rayos solares del este, en las esplendentes mañanas, y en las horas crepusculares, la admisión de abrigados y arrebolados colores vespertinos.

La torre, de estructura sólida, capaz de sostener el peso de media tonelada, que es la gravitación de sus dos sonoras campanas.

Las imágenes de manufactura española que adornan el templo, son dignas de apreciar, desde el punto de vista artístico y escultórico, muy especialmente, el Señor Crucificado, Nuestra Señora de la Candelaria y San Isidro, el patrono de los labradores del campo.

La casa consistorial, situada en el marco de la plaza, por su elegancia y servicios es una de las mejores del Departamento.

La Pilita de Agua que nuestros antepasados colocaron en 1920 en el centro de la plaza, como homenaje al líquido más preciado del planeta, hoy coquetona y efusiva es el emblema simbólico de Silos.

Sus calles zigzagueantes y empinadas que además de ser senderos apacibles e intercomunicadores de la población, sirven, de paso, como "prueba de esfuerzo" para fortalecer y estimular los impulsos del corazón.

Son dignas de tenerse en cuenta las excelentes instalaciones del Colegio "Luis Ernesto Puyana", situado al norte de la población, con un personal docente altamente calificado, amplios y ventilados salones, sus áreas de deporte, laboratorios de física, química y biología y las áreas de deporte.

Esquina de El Matacho: En los balcones de la casa donde está ubicada la esquina de El Matacho, se leyó, en los años 1780, la Proclama del Inca Túpac- Amaru II enviada desde Cuzco (Perú) capital del antiguo Tahuantinsuyo. Tupac Amaru fue un líder rebelde mestizo que intentó restablecer infructuosamente el Imperio Inca, para lo cual buscó integrar a su causa a los indígenas de toda la región. Al parecer, a Silos llegó este eco y fue replicado.

Riqueza cultural

De acuerdo al trabajo de campo realizado, se pudo evidenciar el gran interés de los habitantes del Municipio de Silos por salvaguardar su historia, costumbres y su cultura. El Municipio se caracteriza por la gran riqueza de patrimonio cultural intangible expresado en tradición oral, historia, danza, música, festividades y eventos, entre muchos otros.

Es de gran importancia mencionar el tema del turismo religioso, cultural y rural, las fiestas populares, patrimonio inmaterial que deberá ser parte importante del desarrollo turístico de Silos.

En el municipio se encuentran elementos culturales que mezclan tradiciones ancestrales con las costumbres actuales, múltiples eventos culturales que identifican el municipio como su Semana Santa, las fiestas patronales, la fiesta de la cacica, entre otras, las cuales hacen de Silos un Municipio Histórico rodeado de imponentes paisajes que si lugar a dudas hace parte fundamental de la historia del país.

Símbolos

Himno

Letra: Carlos Cabeza Quiñones Música: Remigio Hurtado

Incrustado en los Andes

oh ¡Silos primoroso palpitan los recuerdos de boyante juventud.

Con tus casitas blancas con aleros preciosos, donde se anidan siempre brotes de gratitud.

Con tu pilita de agua y esquina del “Matacho” testigos imborrables de efluvios de pasión.

De quien vivió en sus lares oh ¡Silos Amoroso eres de mi existencia de Dios un galardón.

Y así queremos verte orgullo del Concáceres, el enúmen de tu raza fiel a su tradición.

De aquella raza fuerte blandiendo su macana, cuando valiente oías la bélica proclama

Del gran aniversario del gran Inca Tupac legándonos gloriosos el

don de paz y amor.

Referencias

Enlaces externos

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