Segunda República polaca
nombre histórico de Polonia entre 1918 y 1939
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La Segunda República polaca (conocida en polaco como: II Rzeczpospolita, tdl. ‘Segunda República’) es el nombre histórico de la República de Polonia que existió entre 1918 y 1939, durante el periodo de entreguerras. La República tenía fronteras con Alemania, Checoslovaquia, Rumania, Letonia, Lituania y la Unión Soviética.
| República de Polonia Rzeczpospolita Polska (polaco) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Estado desaparecido | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 1918-1939 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Himno: Mazurek Dąbrowskiego | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Polonia en 1930 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Coordenadas | 52°13′48″N 21°00′40″E | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Capital | Varsovia | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Entidad | Estado desaparecido | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Idioma oficial | Polaco | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • Otros idiomas |
Regionales: alemán, bielorruso, lituano, ucraniano. Hablados: ruso, yidis | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Superficie | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • Total | 388 634,39 km² | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Población (1938) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • Total | 34 849 000 hab. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • Densidad | 89,67 hab/km² | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Superficie hist. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1921 | 387 000 km² | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1931 | 388 634 km² | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1938 | 389 720 km² | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Población hist. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1921 est. | 27 177 000 hab. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1931 est. | 32 107 000 hab. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1938 est. | 34 849 000 hab. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Moneda |
Marka (hasta 1921) Złoty | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Período histórico | Período de entreguerras | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 11 de noviembre de 1918 | Independencia | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 25 de agosto de 1920 | Batalla de Varsovia | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 23 de julio de 1920 | Creación de la República Socialista Soviética Polaca[a] | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 18 de marzo de 1921 | Paz de Riga | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 14 de mayo de 1926 | Golpe de Mayo | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 23 de agosto de 1939 | Pacto Ribbentrop-Mólotov | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 1 de septiembre de 1939 | Invasión alemana | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 17 de septiembre de 1939 | Invasión soviética | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 28 de septiembre de 1939 | Caída de Varsovia | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • 6 de octubre de 1939 | Ocupación germano-soviética | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Forma de gobierno |
República constitucional parlamentaria unitaria (1918-1935) República constitucional presidencial unitaria (1935-1939) | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Presidente • 1918-1922 • 1922 • 1922-1926 • 1926-1939 |
Józef Piłsudski Gabriel Narutowicz S. Wojciechowski Ignacy Mościcki | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Primer ministro |
Jędrzej Moraczewski Józef Piłsudski Felicjan Składkowski | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Legislatura | Sejm | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • Cámara Alta | Senado | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| • Cámara Baja | Cámara de Diputados | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Con la firma del Armisticio de Compiègne, el gobernador Von Beseler cedió el poder al general polaco Józef Piłsudski el 11 de noviembre de 1918.[1] Esta transferencia de poder significó el establecimiento del primer estado polaco independiente en más de doce décadas denominado Regencia de Polonia o Reino de Polonia.
La Segunda República polaca dejó de existir tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939, cuando Alemania invadió Polonia. El 17 de septiembre, la Unión Soviética, siguiendo el protocolo adicional secreto con Alemania que acompañaba el Pacto Mólotov-Ribbentrop, invadió Polonia desde el este, convirtiendo las defensas polacas en un caos mediante la apertura de un segundo frente. La defensa polaca no aguantaría la lucha en dos frentes a la vez. Un día más tarde, tanto el presidente polaco como el comandante en jefe huyeron a Rumanía. El 1 de octubre, después de un mes de asedio a Varsovia, las fuerzas enemigas entraron en la ciudad. Las últimas unidades polacas se rindieron el 6 de octubre de 1939.
Durante la ocupación de Polonia se mantuvo el Gobierno de Polonia en el exilio.
Formación del gobierno
Tras el hundimiento de las Potencias Centrales surgieron diversos centros de poder que pugnaban por hacerse con el control del gobierno del nuevo Estado polaco y ser reconocidos como tales por los vencedores de la guerra.[2]
Por un lado, se encontraba el Comité Nacional Polaco (KNP), formado por miembros del conservador Partido Nacional Democrático con Roman Dmowski a la cabeza. Con sede en París, contaba con ciertas simpatías de los aliados (sobre todo de Francia[2]), por haberse puesto del lado de la Entente desde el comienzo del conflicto. Aunque no había logrado ser reconocido como el gobierno legítimo en el exilio, ante todo por su acentuado antisemitismo[2] y sus pretensiones territoriales, consideradas por parte de los aliados como desmesuradas,[2] contaba con su cercanía a los vencedores y con el control de las tropas polacas en el frente occidental, unos 70.000 hombres.[2] Su contacto con los territorios polacos era escaso, debido a la ocupación.[2]
En Polonia se encontraba, por un lado, el Consejo de Regencia, formado por tres personas, entre ellas el arzobispo de Varsovia Aleksander Kakowski y el alcalde de la misma ciudad, el príncipe Zdzisław Lubomirski, los cuales estaban subordinados desde la creación del consejo a las Potencias Centrales. Su posición era precaria al haber dependido de los países ahora derrotados. Contaba, sin embargo, con el embrión de la futura administración y con ciertas tropas, unos 6000 hombres, aunque su control sobre el país era muy precario y no se extendía mucho más allá de la futura capital y ciertas áreas de la antigua zona rusa.[2] Su postura política, muy conservadora, defendía un Estado monárquico constitucional, a imagen del prusiano.[2] Por otro, las organizaciones de centroizquierda formaron el gobierno de Lublin, en el sur de país liberado de la ocupación austrohúngara por las fuerzas paramilitares de la Organización Militar Polaca, formadas por Józef Piłsudski. El futuro mariscal Rydz-Śmigły era el comandante de esta formación y el gobierno estaba dirigido por el socialista Ignacy Daszyński. En Cracovia, la Comisión Polaca de Liquidación, controlada por los partidos agrarios, tampoco reconocía al Consejo de Regencia al considerarlo excesivamente conservador.[2]
El bloqueo se rompió al ser liberado de prisión el 10 de noviembre de 1918 Józef Piłsudski. De regreso en Varsovia llegado de la prisión de Magdeburgo, Piłsudski contaba con un gran prestigio en el país. Ese mismo día, mientras se procedía al desarme de las tropas alemanas, que recibieron de Piłsudski un salvoconducto para regresar a su país, el Consejo de Regencia se reunía con él y acordaba traspasarle su autoridad, disolviéndose.[2] El 19 el gobierno de Lublin y la Comisión de Cracovia deciden someterse al gobierno de Piłsudski y éste encarga a Daszyński la formación de un nuevo gobierno, quedando él como jefe de Estado hasta la formación de un parlamento. Sus intentos para llegar a un acuerdo con el KNP en París, sin embargo, fracasan hasta que éste reconoce su incapacidad para ser reconocido como gobierno.[2] Entonces, en enero de 1919, se alcanza el acuerdo: el KNP es nombrado representante oficial polaco ante los aliados en París y Paderewski, moderado representante de los nacional-demócratas, es nombrado primer ministro,[2] consiguiéndose así unificar finalmente los distintos centros de poder aparecidos tras la derrota de las Potencias Centrales.
La situación del país
La situación económica del nuevo país era muy delicada.[2] Por un lado, la devastación de la guerra, especialmente intensa en la antigua zona rusa y Galicia,[2] se unía a un notable desequilibrio en el desarrollo de las diversas regiones: mientras la industria se concentraba en el antiguo noroeste prusiano, Alta Silesia y los alrededores de Varsovia, la región oriental y la antigua zona austriaca eran abrumadoramente rurales y mucho más pobres.[2]
Las comunicaciones entre las distintas regiones era escasa, ya que las potencias que se habían repartido la antigua confederación habían privilegiado las comunicaciones con la metrópoli: Galicia contaba con ocho líneas férreas que la conectaban con el resto del Imperio austrohúngaro, mientras que solo dos la unían con el resto de los territorios polacos.[2] Igual situación ocurría en centros urbanos como Poznán o Lódz (antes regidos por el Imperio alemán), conectados con una sola vía férrea con Varsovia mientras disfrutaban de conexiones ferroviarias directas con ciudades alemanas como Berlín, Danzig, Stettin, Breslavia o Königsberg.
La diversidad en legislación, divisa, fiscalidad y funcionamiento de las empresas era enorme.[2] Existían en enero de 1919 un total de 9 sistemas legislativos en uso en la nueva nación y 5 tipos de moneda diferentes, tanto las creadas por el gobierno polaco como por las heredadas de Austria, Alemania y Rusia, más las generadas como resultado de la Primera Guerra Mundial.[2] Las tareas de reconstrucción y unificación del país eran ingentes y, junto con la guerra con los soviéticos, requerían una gran cantidad de ingresos al Estado, que no disponía de ellos, dado que la recaudación de impuestos era escasa y caótica.[2] Esta situación generó una gran inflación casi desde la misma declaración de independencia, dado que el Estado cubrió las necesidades de capital poniendo moneda en circulación.[2] Solo hacia 1923-1924 se alcanzó una cierta estabilidad de la hacienda polaca[2] y se logró la unificación fiscal de todos los territorios del país.[2]
A la vez, existía el peligro de revueltas sociales, que fueron evitadas gracias a la promulgación de una legislación social avanzada, aunque a veces no era respetada por completo.[2] Una importante preocupación del nuevo gobierno (a diferencia de lo sucedido en la época de la República de las Dos Naciones) era satisfacer las necesidades de las clases pobres, aunque con un espíritu paternalista más ansioso de prevenir conflictos y malestar social, que de implantar un igualitarismo democrático.
La unificación de las regiones en todos los aspectos (administrativo, fiscal, de comunicaciones, etc.) se logró solo en parte hacia mediados de los años veinte, y en algunas áreas no se asentó hasta bien entrados los años 30: el impuesto sobre la tierra solo se uniformizó en 1936.[2] Al mismo tiempo, la economía empezó a modernizarse a partir de mediados de la década de 1920 gracias a una serie de reformas económicas que privilegiaron una moneda fuerte y un aumento del intercambio comercial con el resto de Europa en vez de apoyar una autarquía económica; si bien esta política favoreció el crecimiento económico de Polonia, la hizo más vulnerable a factores externos.
Al mismo tiempo, en respuesta a la represión cultural y rusificación sufrida antes de 1918, el gobierno polaco impulsó desde 1926 una serie de masivos planes de alfabetización tanto en zonas rurales como urbanas, con el fin de implantar la instrucción general en idioma polaco, promoviendo la lengua y cultura polacas como factor de cohesión nacional entre los habitantes de las tres áreas antes dominadas por imperios diferentes. Esta política fue no obstante resistida por los habitantes ucranianos y rusinos (muy numerosos en las zonas rurales de las provincias orientales), que acusaban al gobierno de Varsovia de promover una polonización forzosa de su minoría étnica como herramienta de discriminación y control político.
Historia




Al finalizar la I Guerra Mundial, Francia y el Reino Unido decidieron restablecer el Estado polaco, desaparecido desde finales del siglo XVIII. Se decidió entregarle tierras del Imperio alemán y de Rusia que había perdido en el Tratado de Brest-Litovsk, así como territorios del desmembrado Imperio austrohúngaro. Después de anexar la región de Galicia oriental de la República Nacional de Ucrania Occidental, logró expandirse más hacia el este en la guerra polaco-soviética a expensas de la extinta República Popular de Ucrania. De esta manera, para 1921, Polonia tenía una extensión de 388.634 km², convirtiéndose en el sexto país más grande de Europa, contando con 27.2 millones de habitantes en ese año.
No obstante, el país distaba de ser una entidad nacional homogénea, ya que contaba con una cantidad apreciable de minorías, siendo las más importantes los eslavos no polacos (ucranianos y bielorrusos) que sumaban el 16% de la población. Otras minorías importantes eran los judíos (10%) y los alemanes (2%).
Polonia tenía el serio problema de mantener pleitos limítrofes y políticos con casi todos sus vecinos territoriales. Con Alemania subsistía una sorda hostilidad por la anexión polaca de la Alta Silesia (valiosa zona industrial dotada de una importante minoría alemana) y la existencia de especiales derechos territoriales polacos sobre la ciudad de Danzig. De igual modo persistía el pleito de Polonia con Lituania por la ciudad de Vilna, ocupada por tropas polacas en 1920 y poblada mayormente por polacos pero que los nacionalistas lituanos reclamaban como capital histórica de su país (Vilnius y toda la región de Vilnius estaban habitadas abrumadoramente por polacos y antes de 1795 la región estaba bajo influencia polaca)
Con la República de Checoslovaquia existían tensiones tras un breve conflicto armado en enero de 1919 por la región de Cieszyn, enclave polaco en territorio checoslovaco, rico en minas de carbón y con un estratégico ferrocarril hacia el este de Eslovaquia, y cuyo control resultaba vital para el gobierno de Praga; las relaciones entre los gobiernos de Praga y Varsovia mejoraron lentamente con el paso de los años pero sin llegar al extremo de una alianza efectiva. Respecto a la URSS continuaban las relaciones tensas desde la guerra de 1920-1921, manteniendo la mutua frontera muy vigilada y casi cerrada. Prácticamente el único país limítrofe con el cual Polonia no había tenido malas relaciones era Rumania, con quien existía una pequeña frontera en el extremo suroriental de Polonia.
Rodeada de países hostiles, Polonia buscó siempre el apoyo de Gran Bretaña y de Francia a nivel internacional, y firmó acuerdos de no agresión con sus vecinos más amenazantes: la Unión Soviética (en 1932) y Alemania (en 1934), tratando en vano de apaciguarlos. Al final, ambos tratados serían papel mojado, ya que ninguno de sus vecinos los respetaría.
Internamente, el país se organizó en torno al carisma del mariscal Józef Piłsudski, héroe y líder de la guerra polaco-soviética que aseguró la independencia del país. Para tal fin, Piłsudski logró que militares partidarios suyos dieran un golpe de Estado en 1926 e instaurasen un régimen "apolítico" conocido como Sanacja (o "sanación" en polaco) destinado a asegurar estabilidad al país sin partidos políticos ni liberalismo, estableciendo una dictadura nacionalista y conservadora como método para salvaguardar la independencia nacional y desarrollar la economía nacional en un ambiente estable, libre de las pugnas entre partidos políticos. Dicho régimen duró desde 1926 hasta 1939, aun cuando el propio mariscal Piłsudski falleció en mayo de 1935.
Finalmente, la llegada de Hitler al poder en Alemania condenaría a Polonia, puesto que, insatisfecho por la salida al mar que Polonia había recibido en el Tratado de Versalles a expensas de Alemania, Hitler decidió invadirla el 1 de septiembre de 1939, apoyada militarmente por la Unión Soviética y Eslovaquia. Siendo consecuencia de la firma, el 23 de agosto, del Pacto Ribbentrop-Mólotov dicha invasión dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial. Los aliados franceses y británicos de Polonia no enviaron ayuda militar alguna, ya que no estaban preparados para la guerra. El otro potencial aliado importante de Polonia, Checoslovaquia, había sido desmembrado meses antes a consecuencia de los Acuerdos de Múnich, con la colaboración indirecta de la propia Polonia.[3] El 17 de septiembre, la Unión Soviética, siguiendo el protocolo adicional secreto del Pacto Mólotov-Ribbentrop, invadió Polonia desde el este. De esta manera, la Segunda República polaca desapareció al no poder reaccionar su ejército a las innovadoras tácticas militares alemanas seguidas de la inmediata intervención del Ejército Rojo en cumplimiento del citado pacto.[4]
- Mapas de Polonia (1918-1939)
- Segunda República polaca, 1938.
- Las lenguas de Polonia, hacia 1931. //Editar lituanos
- Voivodatos polacos en 1939.
Política y gobierno


La Constitución de 1919 adoptaba para la República Polaca el modelo de la democracia parlamentaria. El presidente contaba con poder limitado, teniendo la capacidad de nombrar al primer ministro y cargos gubernamentales, pero solo con la aprobación del Sejm. La elección del propio presidente era elegida por el parlamento. Todo decreto que el presidente quisiera promulgar debía ser sometido a la revisión y la firma del primer ministro y del ministro apropiado para el decreto.
Polonia fue uno de los primeros países del mundo en permitir el sufragio femenino. Las mujeres polacas ganaron el derecho a votar el 28 de noviembre de 1918, mediante un decreto realizado por el general Józef Piłsudski.[5]
Los partidos políticos prinicpales durante esta época eran el Partido Socialista Polaco, Democracia Nacional, diversos Partidos Campesinos, el Partido Democrata Cristiano, y partidos políticos de minorías étnicas, como el Partido Socialdemocrata Aleman de Polonia, conformado por alemanes; el Bund General Judío Laborista en Polonia y el Partido Unido Judío de los Trabajadores Socialistas, conformados por judíos; y la Alianza Nacional Democratica Ucraniana, conformada por ucranianos. Los frecuentes cambios de gobierno y la publicidad negativa que los políticos recibían (como por ejemplo escándalos de corrupción o el intento de golpe de estado en Polonia en 1919), le dio una mala imagen al gobierno. Los más destacados políticos durante esta época, además del general Piłsudski, incluían al activista campesino Wincenty Witos (primer ministro tres veces), y el líder de derecha Roman Dmowski. Las minorías étnicas tenían representación en el Sejm (de 1928 a 1930, el Club Ucraniano-Bielorruso contaba con 26 miembros ucranianos y 4 bielorrusos).
Tras la guerra polaco-soviética, el mariscal Piłsudski vivió una vida modesta, escribiendo libros de historia para subsistir. Tras su golpe de estado y toma de poder en mayo de 1926, Piłsudski enfatizó en su objetivo de limpiar a la sociedad y política polaca de los excesivos partidos partidistas. Su régimen fue llamado Sanacja en polaco. las elecciones parlamentarias de 1928 todavía eran consideradas libres y justas, a pesar de que el partido pro-Piłsudski Bloque no Partidista para la Cooperación con el Gobierno ganó las elecciones. Las elecciones consecutivas de 1930, 1935 y 1938 estuvieron manipuladas, con activistas opositores enviados a la prisión de la cartuja de Bereza. Como resultado de esto, el partido pro-gubernamental Campamento de Unidad Nacional obtuvo una aplastante victoria. Piłsudski murió poco después de que una constitución autoritaria fuera aprobada en la primavera de 1935. Durante los últimos cuatro años de la Segunda República Polaca, los principales políticos incluían al presidente Ignacy Mościcki, el ministro de asuntos exteriores Józef Beck, el mariscal Edward Rydz-Śmigły. El país fue dividido en 104 distritos electorales, y los políticos polacos exiliados formaron el Frente Morges en 1936. El gobierno a cargo de Polonia en sus últimos años es frecuentemente referido como los "coroneles de Piłsudski."[6]
Organización militar
De acuerdo a la constitución de 1921, el servicio militar era obligatorio para todo los civiles masculinos de 21 años, sin importar su religión.[7]
La Polonia de la entreguerra tenía un ejército de 270.000 soldados, dividido en 37 divisiones de infanteria, 11 brigadas de caballería y 2 brigadas blindadas conjuntas con unidades de artillería. Otras 700.000 tropas servían en las reservas. Al desatarse la guerra, el ejército polaco logró desplegar casi un millón de soldados, 4.300 armas, alrededor de 1.000 vehículos armados (incluyendo entre 200 y 300 tanques), y 745 aviones de combate (sin embargo, sólo unos 450 de ellos eran bombarderos, y los aviones de caza estarían listos para el combate el 1 de septiembre de 1939).[8]
Ejército
El entrenamiento del ejército polaco fue una tarea exhaustiva. Los suboficiales eran un competente cuerpo de hombres con conocimientos expertos. Los oficiales, tanto superiores como subalternos, actualizaban constantemente sus entrenamientos tanto en el campo como en el aula, donde logros tecnológicos modernos y lecciones de guerras contemporáneas eran discutidas. El equipamiento del ejército polaco tenía tecnología inferior a la de la Alemania nazi, y su rearme fue ralentizado por su confianza en apoyo militar de Europa occidental y dificultades económicas.[9]El sistema de comando polaco era obsoleto. Los generales al mando de las tropas tenían que pedir permiso al alto mando. El ejército polaco intentó organizar frentes conformados por grupos de ejércitos sólo cuando era ya demasiado tarde durante la invasión alemana.
Fuerza aérea

Polonia inició la creación de una fuerza aérea durante la guerra polaco-soviética.[10]Los polacos no pudieron sostener las fuerzas aéreas debido a la falta de aeródromos y de una base industrial adecuada. Durante la mitad de los 30s, se realizaron intentos de modernización, los cuales resultaron en la disminución de los aviones de la fuerza aérea. En 1936, había 417 aviones. Los polacos intentaron adquirir aviones de los franceses, pero estos intentos fracasaron. En 1939, Polonia tenía "no más de 511 aviones de combate". [11]
Armada
Tras su independencia, Polonia inmediatamente creó su propia armada, inicialmente compuesta de barcos fluviales hasta su posterior diversificación. La armada polaca adquiriría a sus filas buques torpederos, destructores, submarinos y cruceros de guerra. Para el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939, tenían 18 buques en su armada. Debido a la prohibición de los buques de atracar en Danzig, los polacos optaron por utilizar las ciudades de Gdynia y Hel, esta última siendo usada exclusivamente para fines militares mientras que Gdynia sería la central de la armada.[12]
Economía



Tras haber recuperado su independencia, Polonia se enfrentó a grandes desafíos económicos. Además de la devastación provocada por la Primera Guerra Mundial, la explotación de la economía polaca por las potencias rusas y polacas, y el sabotaje realizado por los ejércitos en retirada, la nueva república se enfrentó a la tarea de unificar regiones económicamente dispersas, las cuales habían pertenecido a reinos e imperios distintos a través de su historia.[13]Dentro de los bordes de la república quedaban los remanentes de tres sistemas económicos distintos y cinco monedas distintas (el marco alemán, el rublo ruso, la corona austríaca, el marka polaco y el ostrubel)[14]con poca o nula conexión infraestructural. La situación era tan pésima que centros industriales vecinos, así como ciudades grandes, carecían de ferrocarriles directos entre sí debido a las particiones que habían sufrido estos territorios entre distintos imperios. Por ejemplo, no hubo conexión ferroviaria alguna entre Varsovia y Cracovia hasta 1934. Esta situación fue descrita por Melchior Wańkowicz en su libro Sztafeta.
A lo anteriormente dicho se le sumaba la gran devastación que habían dejado la Primera Guerra Mundial y la guerra polaco-soviética. Había una gran disparidad económica entre la Polonia oriental y la Polonia occidental, siendo esta última mitad la más desarrollada y próspera al haber pertenecido a Prusia y al Imperio alemán. Los cierres de fronteras y guerras comerciales con Alemania tuvieron impactos negativos en la economía polaca. En 1924 el primer ministro, Władysław Grabski, quien también era el ministro de economía, introdujo el esloti como moneda única para Polonia en reemplazo al marka. El esloti, que contó con mucha más estabilidad, ayudó a Polonia a controlar la gran hiperinflación que atravesaba sin ayudas externas, siendo el único país en lograr este hito.
Según una estimación realizada en el año 2010, el crecimiento económico anual (PIB per cápita) fue de 5.24% entre 1920 y 1929, y de 0.34% entre 1929 y 1938.[15]Sin embargo, un estudio del 2026 estima que entre 1924 y 1938, el PIB realmente aumentó un 41%, o 2,5% anualmente.[16]
| Año | Dólar internacional |
|---|---|
| 1922 | 1.382 |
| 1929 | 2.117 |
| 1930 | 1.994 |
| 1931 | 1.823 |
| 1932 | 1.658 |
| 1933 | 1.590 |
| 1934 | 1.593 |
| 1935 | 1.597 |
| 1936 | 1.626 |
| 1937 | 1.915 |
| 1938 | 2.182 |
Las relaciones hostiles con las naciones vecinas supusieron un gran problema para la economía de la Polonia de la entreguerra. En el año 1937, el comercio con todos sus vecinos representaba sólo el 21% del total de la economía polaca. La guerra comercial con Alemania, su vecino más importante, representaba el 14,3% de las exportaciones polacas. El comercio con la Unión Soviética era virtualmente nulo, representando un 0,8%. El comercio con Checoslovaquia representaba un 3,9%, con Letonia un 0,3%, y con Rumanía un 0,8%. A mediados de 1938, tras el Anschluss, Alemania era responsable del 23% de comercio de Polonia.
El régimen de Piłsudski conservó la tradición económica del comercio libre conservador, propio de la República de las Dos Naciones. Polonia tenía uno de las tasas impositivas más bajas de toda Europa, representando los impuestos un 9.3% de las ganancias anuales. El régimen también era altamente dependiente en las inversiones y economías extranjeras, con el 45,4% del capital polaco estando bajo control de corporaciones extranjeras. Tras la Gran Depresión, la economía polaca se derrumbó y no logró recuperarse hasta la llegada de Ignacy Mościcki, cuyo gobierno introdujo reformas económicas aumentando la intervención del estado, resultando en un aumento de los ingresos fiscales y los gastos públicos tras la muerte de Piłsudski. Estas políticas intervencionistas salvaron a Polonia de la recesión.[17]
La base para la recuperación económica de Polonia de la Gran Depresión fueron los masivos planes de desarrollo económico bajo el economista Eugeniusz Kwiatkowski, quien manejó la construcción de tres elementos claves en la infraestructura económica. El primero fue el establecimiento del puerto de Gdynia, el cual le permitió a Polonia evitar los sabotajes alemanes contra la exportación de carbón en Danzig. La segunda fue la construcción de una ferrovía de 500 km que conectaba Gdynia con Alta Silesia esta línea abastecía a los trenes de mercancía con carbón, razón por la que fue bautizado. El tercero fue la creación de un centro industrial conocido como el COP (Centralny Okręg Przemysłowy, Región Centro Industrial). Desafortunadamente, estos avances fueron interrumpidos por la invasión soviético-alemana y el inicio de la Segunda Guerra Mundial.[18]Otros logros de la Polonia de la entreguerra incluyeron la construcción de la nueva ciudad de Stalowa Wola y Mościce, además de la creación del banco central, el Bank Polski SA. Hubieron múltiples de ferias comerciales, con la más popular siendo la Feria Internacional de Poznan, el Targi Wschodnie de Leópolis, y el Targi Północne de Vilna. La radio polaca tenía diez estaciones, con una onceava planeada para emitirse en otoño de 1939. En 1935, ingenieros polacos empezaron a trabajar en los servicios televisivos. Para inicios de 19139, expertos en la radio polaca construyeron cuatro televisores. La primera película en ser emitida en la experimental televisión polaca fue Barbara Radziwiłłówna, y, para 1940, se tenía programado iniciar un servicio de televisión regular.[19]
La Polonia de la entreguerra también era un país de múltiples problemas sociales. El desempleo era alto, y la pobreza en el interior del país era abundante, lo que resultaría en varias rebueltas productos del malestar social, como la protesta de Cracovia de 1923 o el levantamiento campesino polaco de 1937. Se desataron conflictos contra minorías étnicas, como la pacificación de los ucranianos de Galicia Oriental en 1930, y la relación con sus vecinos también era conflictiva (véase por ejemplo el ataque soviético a Stołpce, el conflicto fronterizo polaco-checoslovaco y el ultimátum polaco a Lituania de 1938). Además de estos sucesos, Polonia también fue afectada por desastres naturales, como la inundación de Polonia de 1934.
Principales centros industriales


Como se explicó anteriormente, Polonia la disparidad económica entre la mitad oriental y occidental era evidente, con esta última mitad siendo la más desarrollada y donde se encontraba la industria polaca, siendo el corazón de esta misma la reción de la Alta Silesia y la adyacente provincia de Zagłębie Dąbrowskie en Pequeña Polonia, en donde se encontraban la mayoría de minas de carbon y acerías. Otras grandes plantas industriales podían ser vistas enCzęstochowa, Ostrowiec Świętokrzyski, Stalowa Wola, Chrzanów, Jaworzno, Trzebnica, Lodz, Poznan, Cracovia y Varsovia. En el este, en la región de Kresy, los centros industriales incluían las dos ciudades principales de la región, Leópolis y Vilna.[20]
Además de las importantes minas de carbón, Polonia tenía depósitos de petroleo en Boryslav, Drohóbych, Jasło y Gorlice, así como depósitos de cloruro de potasio y de basalto en el Raión de Rivne. Aparte de las ya existentes áreas industriales, a mediados de los 30s un ambicioso proyecto del estado conocido como la Región Industrial Central fue iniciado por el ministro Eugeniusz Kwiatkowski. Una de las características de la Polonia de entreguerras fue la gradual nacionalización de las grandes plantas industriales, como fue el caso la Fábrica de Ursus y diversas acerías, como el Huta Pokój en Ruda Śląska, Huta Królewska en Chorzów, Huta Laura en Siemianowice Śląskie, y Scheibler y Grohman Works en Leópolis.[21]
Transporte

Según el Anuario Estadístico de Polonia de 1939, la longitud de las ferrovías en Polonia a diciembre de 1937 era de 20.118 km. La densidad de los rieles era de 5.2 km por 100 km². Las ferrovías eran bastante densas en la parte occidental del país, mientras que en el este, especialmente en Polesia, las vías eran escasas y a veces inexistentes en ciertos condados. Durante el período de entreguerras, el gobierno polaco construyo multitud de nuevas líneas, principalmente en el centro del país. La construcción de la gran Estación de tren de Varsovia nunca pudo ser completada debido a la guerra.
Durante el período de entreguerras, la red de calles de Polonia era extensa, pero la calidad de estos caminos era bastante pobre, con un pobre 7% de calles pavimentadas optimas para uso automovilístico y con ninguna de las ciudades principales estando conectadas por calles en buen estado. En 1939, Polonia construyó sólo una carretera: 28 km de calle de concreto conectando los pueblos de Warlubie y Osiek (ubicados en el centro-norte de Polonia). Fue diseñada por el ingeniero italiano Piero Puricelli
A mediados de los años 30, Polonia tenía 340.000 km de calle, pero solo 58.000 tenían una superficie dura (empedradas, de grava o de adoquín), y 2.500 eran modernas, con superficies de asfalto o concreto. En distintas partes del país, había secciones de calles pavimentadas que repentinamente acababan, y eran seguidas por caminos de tierra.[22]La pobre condición de las calles fue el resultado del largo dominio extranjero del país y financiación ineficaz. El gobierno inició la planificación de un plan de 10 años, con su prioridad siendo las calles y con el proyecto de una carretera desde Vilna, pasando por Varsovia y Cracovia, hasta Zakopane, carreteras asfaltadas desde Varsovia hasta Poznan y Leópolis, así como una carretera de circunvalación en Varsovia. Sin embargo, el proyecto se había vuelto demasiado ambicioso, lo que había elevado los costes por encima de lo que el presupuesto nacional podía financiar. En enero de 1938, el Congreso de Carreteras Polacas estimó que Polonia tendría que gastar casi tres veces en calles para equipararse a las que había en Europa Occidental.
En 1939, antes del estallido de la guerra, LOT Polish Airlines, la cual se había establecido en 1929, tenía su sede en el Aeropuerto de Varsovia-Chopin. En esa época, LOT incluía múltiples servicios de viaje, tanto domésticos como internacionales. Varsovia tenía conexiones domésticas con Gdynia-Rumia, Danzig-Langfuhr, Katowice-Muchowiec, Cracovia-Rakowice-Czyżyny, Leópolis-Skniłów, Poznan-Ławica, y Vilna-Porubanek. Además, en conjunto con Air France, TAROM, Lufthansa, y Malert, se mantuvieron conexiones internacionales con Atenas, Beirut, Berlín, Bucarest, Budapest, Helsinki, Kaunas, Londres, París, Praga, Riga, Roma, Tallín y Zagreb.[23]
Agricultura


Estadísticamente, la mayoría de habitantes de la Segunda República Polaca vivían en el campo (75% en 1921). Los campesinos conformaban un 65% de la población. En 1929, la producción agricultora conformaba un 65% del PIB de Polonia.[24]Luego de 123 años de particiones, el nivel de desarrollo de las distintas regiones del país era bastante desigual. Las tierras previamente controladas por el Imperio alemán (Gran Polonia, Alta Silesia y la Pomerelia) eran las más desarrolladas y con su agricultura y cultivos al nivel de Europa Occidental.[25]La situación, sin embargo, declinaba bastante en las regiones pertenecientes a la antigua Polonia del Congreso, la región del Kresy y la región previamente conocida como Galitzia, con un gran número de pequeñas granjas primitivas incapaces de éxito alguno en el mercado nacional o internacional. Otro problema era la sobrepoblación del campo, lo cual resultó en un desempleo crónico. Las condiciones de vida eran tan deplorables en las regiones orientales, especialmente en los condados habitados por la minoría hutsul, que existían hambrunas permanentes.[26]Los campesinos se rebelaron contra el gobierno, y la situación empezó a cambiar a finales de los 30s, gracias a la construcción de diversas fabricas para la Región Industrial Central, el cual proveyó de empleo a miles de campesinos de pequeñas aldeas.
Comercio con Alemania
A partir de junio de 1925 se inició una guerra comercial, con la revanchista República de Weimar imponiendo un embargo comercial contra Polonia por casi una década. El embargo consistía de tarifas y grandes restricciones económicas. Luego de 1933, la guerra comercial acabó. Los nuevos tratados regulaban y promovían el comercio. Alemania se convirtió en el mayor aliado comercial de Polonia seguido de Reino Unido. Para octubre de 1938, Alemania le garantizó un crédito de 60.000.000 Reichsmarks (120.000.000 zloty o £4.8000.000) a Polonia, el cual nunca fue realizado debido a la guerra. Alemania suministró equipamiento de fábricas y de máquinas a cambio de producción maderera y agricultura polaca. Este nuevo intercambio comercial iba a ser adicional a los intercambios comercial polaco-alemanes ya existentes.[27][28]
Educación y cultura



En 1919, el gobierno polaco introdujo la educación obligatoria para todos los ciudadanos de 7 a 14 años en un intento para reducir el analfabetismo, especialmente común y extendido en las regiones previamente controladas por Rusia y Austria. En 1921, un tercio de la población de Polonia era analfabeta (38% en los campos). El proceso fue lento, pero para 1931 el analfabetismo se había reducido a un 23% en todo el país y a un 27% en el campo. Este porcentaje bajó todavía más, y para 1937 la tasa de analfabetismo era del 18%, y para 1939 más del 90% de niños atendían a escuelas.[29][30]En 1932, Janusz Jędrzejewicz, el ministro de religión y educación, llevó a cabo una gran reforma, en la cual introdujo dos niveles principales de educación. La primera, la escuela común (szkoła powszechna), con tres niveles: 4 grados + 2 grados + 1 grado. Y la escuela intermedia (szkoła średnia), con dos niveles: 4 grados de escuela intermedia integral y 2 grados de escuela secundaria específicas (clásica, humanística, natural y matemática). Los graduados de la escuela intermedia recibían una pequeña matura, mientras que los graduados de la escuela secundaria recibían un gran matura
Antes de 1918, Polonia tenía tres universidades: la Universidad Jaguelónica, la Universidad de Varsovia y la Universidad de Leópolis. La Universidad de Lublin fue establecida en 1918, la Universidad Adam Mickiewicz de Poznań en 1919, y finalmente en 1922, tras la anexión de la República de Lituania Central, la Universidad de Vilna se convirtió en la sexta universidad de Polonia. También habían tres universidades politécnicas: la Universidad Politécnica de Varsovia, el Politécnico de Leópolis y la Universidad AGH de Cracovia, establecida en 1919. La Universidad de Ciencias de la Vida de Varsovia era un instituto agrícola. Para 1939 había alrededor de 50.000 estudiantes en estudios superiores. 28% de los estudiantes en las universidades eran mujeres, la segunda cuota más alta en Europa.[31]
La ciencia en la Polonia de la entreguerra fue reconocida por sus matemáticos de la Escuela de Matemáticas de Leópolis, la Escuela de Matemáticas de Cracovia, y la Escuela de Matemáticas de Varsovia. Filósofos de renombre internacional podían encontrarse en la Escuela de Leópolis-Varsovia de lógica y filosofía.[32]Florian Znaniecki fundó los estudios sociológicos polacos. Rudolf Weigl inventó la vacuna contra la tifus. Bronisław Malinowski fue uno de los más importantes antropólogos del siglo XX.
La literaturas polaca de los 20s estuvo marcada por el dominio de la poesía. Los poetas polacos estaban divididos en dos grupos: los Skamanderitas (Jan Lechoń, Julian Tuwim, Antoni Słonimski y Jarosław Iwaszkiewicz), y los futuristas (Anatol Stern, Bruno Jasieński, Aleksander Wat, Julian Przyboś). Aparte de los ya bien establecidos novelistas (Stefan Żeromski, Władysław Reymont), nuevos nombres aparecieron en el período de la entreguerra: Zofia Nałkowska, Maria Dąbrowska, Jarosław Iwaszkiewicz, Jan Parandowski, Bruno Schultz, Stanisław Ignacy Witkiewicz y Witold Gombrowicz. Entre otros artistas destacados estuvieron el escultor Xawery Dunikowski, los pintores Julian Fałat, Wojciech Kossak y Jacek Malczewski, los compositores Karol Szymanowski, Feliks Nowowiejski, Artur Rubinstein y el cantante Jan Kiepura.
El teatro fue de inmensa popularidad durante el período de entreguerras, con los treces centros teatrales en Varsovia, Vilna y Leópolis. En total, había 103 teatros en Polonia y un número de otras instituciones teatrales (incluyendo 100 teatros folclóricos). En 1936, distintas obras fueron vistas por 5 millones de personas, y las figuras destacadas del teatro polaco eran Juliusz Osterwa, Stefan Jaracz, y Leon Schiller. Previo al estallido de la guerra, había aproximadamente un millón de radios.
Polonia participó en los Juegos Olímpicos por primera vez en las Olimpiadas de Invierno de 1924.[33]Un comité nacional olímpico fue formado en 1919 y se planificó la participación polaca en los Juegos Olímpicos de Verano de 1920, sin embargo estos planes fueron cancelados debido a la guerra polaco-soviética.[34][35]Polonia participó en todos los Juegos Olímpicos entre las Olimpíadas de Invierno de 1924 hasta su última participación en los Juegos Olímpicos de Verano de 1936.[33]Las mujeres también empezaron a contar con mayor participación deportiva en Polonia.[35]
Demográficos

Históricamente, Polonia siempre se ha tratado de un país multiétnico. Esto fue especialmente verdad para la segunda república. El censo de 1921 muestra que el 30.8% de la población pertenecía a alguna minoría étnica[36]. La primera huída de unos 500.000 polacos de la Unión Soviética ocurrió durante la reconstrucción de la Polonia independiente. En la segunda oleada, entre noviembre de 1919 y junio de 1924, unas 1.200.000 personas abandonaron la Unión Soviética en favor de Polonia. Se estima que unos 460.000 de ellos hablaban polaco ya sea como primer o segundo idioma.[37]De acuerdo al Censo Polaco de 1931, 69% de la población era polaca, 14% ucraniana, alrededor de un 10% judía, 3% bielorrusa, 2% alemana y el restante 3% incluía lituanos, checos, armenios, rusos y gitanos. La situación étnica era una discusión compleja la cual se transformó durante el período.[38]
Polonia era también un país de muchas religiones. En 1921, 16.057.229 polacos (aprox. 62,5%) eran católicos, 3.031.057 ciudadanos (aprox. 11,8%) pertenecían a las iglesias católicas orientales


(mayormente ucranianos, católicos griegos y armenios católicos), 2.815.817 (aprox 10,95%) eran ortodoxos, 2.771.949 (aprox. 10,8%) eran judíos, y 940.232 (aprox, 3,7%) eran protestantes (mayormente luteranos).[39]
Para 1931, Polonia tiene la segunda mayor comunidad judía en el mundo, con un quinto de la población mundial judía viviendo en el país (aprox. 3.136.000[40]). La población urbana de la segunda república incrementaba de manera constante. Para 1921, sólo 21% de la población vivía en las ciudades, y para finales de los 30s ese porcentaje aumentó a 30%. En más de una década, la población de Varsovia aumentó con 200.000 ciudadanos nuevos, Leópolis con 150.000, y Poznana con 100.000. Esto fue gracias no solo a la migración interna si no también a una alta tasa de natalidad.[41]
Densidad de población antes de la guerra
| Fecha | Población | Porcentaje de población rural | Densidad de población
(por km² ) |
Minorías étnicas (total) |
|---|---|---|---|---|
| 30 de septiembre de 1921 (censo) | 27.177.000 | 75,4% | 69,9 | 30,77% [36] |
| 9 de diciembre de 1931 (censo) | 32.348.000 | 72,6% | 82,6 | 31,09% |
| 31 de diciembre de 1938 (estimado) | 34.849.000 | 70,0% | 89,7 | Tendencia al alza en la inmigración |
Estado de las minorías étnicas

Pueblo judío
Desde la década de los 20s, el gobierno polaco excluyó a los judíos de la posibilidad de recibir préstamos bancarios, empleo en el secot público, y de obtener licencias comerciales. En la década de los 30s, se tomaron medidas contra tiendas judías, empresas exportadoras judías, el shojet, la aplicación de admisiones en los sectores médicos y legales y la entrada de judíos en las universidades. El partido político Democracia Nacional frecuentemente organizaba boicots empresariales anti-judíos.[42]Tras la muerte del mariscal Józef Piłsudski en 1935, la Endecja intensificó sus esfuerzos, lo cual provocó episodios de violencia a tarvés de pequeós pueblos a través del país.[43]En 1937, el movmiento de Democracia Nacional aprobó una resolución cuyo "principal objetivo y deber es el de expulsar a los judíos de todas las esfereas sociales, económicas, y culturales en Polonia".[44]En respuesta a ello, el gobierno organizó el Campamento de Unidad Nacional (OZON), el cual en 1938 tomó control del Sejm y creó un borrador de una legislación antisemita similar a las leyes antisemitas en Alemania, Hungría y Rumania. El OZON advocaba por la expulsión masiva de los judíos de Polonia, numerus clausus, y otras limitaciones en los derechos judíos. De acuerdo a William W. Hagen, en 1939, previo a la guerra, los judíos polacos eran tratados de manera no muy distante a los judiós en la Alemania nazi.[45]
Pueblo ucraniano
En Galitzia, a diferencia de Volinia, el gobierno fue menos dócil con la integración de la minoría ucraniana. La oposición al estado polaco y la resistencia a la asimilación eran mucho más fuertes. El gobierno de la segunda república restringió los derechos de aquellos que se declaraban de nacionalidad ucraniana, pertenecían a la iglesia ortodoxa, y vivían en la región oriental del país.[46][47][48]Polonia se negó a garantizarle autonomía territorial a la minoría ucraniana.[49]El pueblo ucraniano estaba restringido en cada aspecto posible, especialmente en asuntos gubernamentales, y se forzó el término "rutenio" en un intento para prohibir el uso del término "ucraniano".[50]Los ucranianos eran categorizados como campesinos analfabetas de segunda clase o gente del tercer mundo, raramente estableciéndose más allá de las regiones orientales debido a la fuerte ucraniofobia y las restricciones impuestas. Numerosos intentos para la restauración del estado ucraniano fueron surpimidos y cualquier acto de violencia o terrorismo provocado por la Organización de Nacionalistas Ucranianos fue enfatizado para crear la imagen del ucraniano como una "brutal bestia salvaje del este".[51]Luego de 1935, las políticas polacas sobre los ucranianos cambió su enfoque de consolidación del estado a asimilación étnica del pueblo ucraniano mediante la polonización y la conversión al catolicismo.[52]